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La juez de la Pokémon investiga si Orozco cobró de una constructora

Un exjefe de Taboada y Ramos afirma que el alcalde “ayudaba” a su empresa

El alcalde de Lugo, en una imagen de 2010.
El alcalde de Lugo, en una imagen de 2010.

Manuel Taboada, el dueño de la constructora lalinense Taboada y Ramos, “tenía muy buena relación con el alcalde de Lugo”: “Orozco le ayudaba a conseguir obras”, relata a la juez del caso Pokémon un extrabajador de la empresa que ocupó en Lugo, desde 2004, un puesto de jefe. En el tiempo que él fue responsable de la firma en la provincia, Taboada y Ramos se prodigó en los carteles de obra pública. Para el Ayuntamiento “hizo al menos 40 calles”, pavimentó caminos en el extenso rural del municipio, construyó viales del polígono de O Ceao y el que lleva al nuevo hospital, e incluso remodeló el campo de fútbol de As Gándaras, donde se hizo cargo de renovar suelo y césped. Según este exempleado, Manuel Taboada “no permitía” terceras personas presentes en sus reuniones con Orozco en la alcaldía: llevaba “personalmente las relaciones con el alcalde”, al que veía “cada dos o tres semanas”. Cuando el dueño de la constructora visitaba el Ayuntamiento “siempre quería ir él solo”, dice este trabajador que, en junio de 2012, pidió la rescisión del contrato tras negarse a ser trasladado a Perú y ver cómo, después de la negativa, le plantearon bajarle un 40% el sueldo.

La declaración de este aparejador de obras públicas, tomada por agentes de la Guardia Civil, tuvo lugar en abril de 2013 y es uno de los apartados más novedosos de los últimos tomos sobre los que aún pesaba el secreto y que fueron entregados ayer a las partes. Desde que el que fue jefe de obra de Taboada destapó esta estrecha relación entre el constructor de Lalín y el alcalde, la magistrada Pilar de Lara investiga si Orozco recibió recompensas a cambio de sus supuestos favores.

“En las licitaciones de las obras se presentaban dos sobres, la oferta económica y la oferta técnica”, describe el aparejador, “públicamente, en la apertura de plicas, solo se abría el sobre de la económica. Si Taboada y Ramos estaba entre las mejores, el dueño hablaba con el alcalde para que intermediara y así quedarse con la obra”.

En su declaración, los agentes le preguntaron si había “presenciado alguna vez el pago de comisiones”, y respondió que lo único que escuchó es que tanto Taboada como su más dura competidora, Asogal, colaboraban con dinero en eventos como el Arde Lucus, el San Froilán y hasta la llegada de la Vuelta, para la que su compañía “aportó sobre 36.000 euros”.

En una ocasión, el ingeniero técnico asistió a una reunión del Plan E en el despacho del que era concejal de Infraestructuras y Obras, José Piñeiro. El edil les dijo a las tres firmas convocadas, Taboada y Ramos, Asogal y Sanle, que “estaba contento” con ellas y “les quería dar obras”. “Muchas eran de adjudicación directa”, explica, y luego añade que si bien Orozco trataba personalmente con Taboada, el concejal Piñeiro “quería que se dieran más adjudicaciones a Asogal”. En otro sumario instruido por De Lara, el de la Carioca, Piñeiro aparecía descrito por testigos celebrando supuestamente con prostitutas en el club Queen's victorias del Azkar Lugo a cargo del bolsillo del gerente de Asogal cuando era también presidente del equipo.

Según el aparejador, José Fernando Piñeiro siempre quería que subcontratasen a Calfensa para la jardinería. Este edil y el alcalde, además, les pidieron que diesen empleo a conocidos en las obras del Plan E. Pero Orozco, según él, también cumplía: “intermediaba” incluso “con Pepe Blanco” para que “Taboada y Ramos realizara obras para la Diputación y Fomento”.