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El PP admite que Martínez tuvo intención de enriquecerse con su cargo

El exnúmero dos de Carlos Fabra deja la Diputación de Castellón al ser imputado por corrupción

Francisco Martínez (derecha) saluda al presidente de la Diputación de Castellón, Javier Moliner, durante su renuncia como diputado. Ampliar foto
Francisco Martínez (derecha) saluda al presidente de la Diputación de Castellón, Javier Moliner, durante su renuncia como diputado.

El que fuera la mano derecha de Carlos Fabra en la Diputación de Castellón, Francisco Martínez, ha abandonado este martes la corporación provincial después de casi dos décadas gestionando la principal cartera (la de obras y servicios) y lo ha hecho ante las manifestaciones de compañeros de partido que han señalado que tuvo intención de utilizar su cargo para enriquecimiento propio.

Javier Moliner, presidente de la Diputación, apartó a Martínez de la vicepresidencia primera y de la cartera de obras el mismo día que el concejal de Compromís en Borriol destapó que parte de los terrenos en los que proyectó la depuradora en dicha localidad eran propiedad de una empresa que compartía con sus hijos. Era el mismo día que el Ayuntamiento de Borriol iba a aprobar en pleno la compra de los terrenos para la obra. El punto se paralizó cuando la noticia trascendió a los medios. De haberse votado y aprobado, la sociedad de Martínez habría obtenido 51.000 euros por unos terrenos valorados en 3.000.

“La línea roja es evidente, en esta Diputación no habrá imputados en casos de corrupción que supongan un enriquecimiento personal o familiar, Martínez ha presentado su dimisión y la hemos aceptado”, ha manifestado hoy Miguel Barrachina, quien le sustituyó como vicepresidente, durante el punto del pleno extraordinario en el que se ha debatido sobre la dimisión de Francisco Martínez como diputado. Solo después de que el portavoz del PSPV, Francesc Colomer, le recordara que en toda su intervención no había utilizado una frase para defender a su compañero de partido, Barrachina apuntó: “Todos presumimos que es inocente, estamos juzgando intenciones”.

Miguel Barrachina defendió que el todavía alcalde de Vall d’Alba no llegó a enriquecerse porque se paró la operación a tiempo. “En el momento en que Moliner tuvo conocimiento se paralizó el punto del pleno y no se aprobó nada, por lo tanto, aquella presunta transacción de terrenos jamás tuvo lugar”, dijo.

El grupo Compromís llevó el caso a la Fiscalía de Castellón que atribuyó posibles delitos de prevaricación, tráfico de influencias, fraude y negociaciones prohibidas en el proyecto de la depuradora de Borriol a Martínez, sus hijos y su socio, así como al exalcalde de Borriol, Adelino Santamaría, entre otros. Todos han sido recientemente imputados por un juzgado de Castellón y citados a declarar.

El portavoz de Compromís en la Diputación, Enric Nomdedéu, destacó que no fue la corporación provincial ni el Ayuntamiento de Borriol los que destaparon el caso, sino un simple concejal, y exigió mecanismos para un mayor control. Francesc Colomer pidió además a Moliner que garantizara que lo ocurrido no ha sido el ‘modus operandi’ de todos estos años y que diera explicaciones sobre la dimisión.

Javier Moliner no respondió, pero, al final del debate, dio la palabra a Francisco Martínez “por alusiones”. El diputado sacó un discurso preparado y leyó: “Pongo fin a esta etapa de manera absolutamente voluntaria, por respeto y coherencia hacia las directrices marcadas por mi partido”. En su discurso, defendió su gestión, de la que dijo que siempre ha sido “imparcial y ecuánime” y con la que se ha hecho “magníficos amigos”. También anunció que seguirá como alcalde de Vall d’Alba. Moliner, que forzó la dimisión en la Diputación le mantiene como regidor en este pequeño municipio. Al término del pleno, Martínez no respondió a las preguntas de los periodistas sobre si tenía intención de presentarse a las elecciones locales.