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Un rebaño de cabras asalta las vías

Una manada de 17 rumiantes se cuela en la estación de FGC de Terrassa

Trabajadores sacan las cabras de la estación de FGC. Ampliar foto
Trabajadores sacan las cabras de la estación de FGC.

Con los ojos como platos se han quedado este martes los usuarios de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) cuando han visto desfilar por las vías de la estación de Terrassa un rebaño de 17 cabras. Según Antonio Jesús Martínez, el vigilante que las ha rescatado de su devaneo entre las estaciones de Les Fonts y de Terrassa Rambla, los animales estaban “completamente desorientados y asustados”. El incidente no ha obligado ha interrumpir la circulación de trenes pero ha causado gran expectación entre los pasajeros, que no han tardado en apuntar con los móviles y difundir las imágenes por las redes sociales.

Los pasajeros no han tardado en apuntar con los móviles y difundir las imágenes por las redes sociales

Sobre las diez de la mañana, una llamada ha alertado al vigilante de la zona de que un grupo de cabras deambulaba por las vías. Con su silbato y su voz como únicas herramientas, Martínez ha dirigido el rebaño durante cuarenta minutos hacia una vía muerta de la estación de Terrassa Rambla. Seis trenes, en ambas direcciones, ha tenido que esquivar con toda la manada para llegar a buen puerto. “Parece que haya sido pastor toda la vida”, ha comentado jocoso el vigilante, sin ocultar el mal rato que ha pasado.

El pastor y un trabajador sacan las cabras por la entrada de FGC ampliar foto
El pastor y un trabajador sacan las cabras por la entrada de FGC

Aunque el pastor ha sido localizado una hora después y hacia las doce del mediodía ya estaba en las instalaciones de FGC, visiblemente nervioso por el suceso, las cabras han tenido que aguardar casi cuatro horas hasta poder salir de allí. Una por una han sido conducidas por el andén hasta la salida, delante de la mirada atónita y los móviles disparando de los pasajeros.

Martínez cuenta que no es la primera vez que algún rumiante se pasea por las vías en esa zona, puesto que hay una granja cerca y alguna que otra ocasión se ha desorientado una cabra, pero nunca su irrupción había sido tan masiva ni fotografiada. Parece que el rebaño se ha escapado de la granja sin que el propietario se percatara y, luego, se ha colado a las vías por una valla abierta a causa de unas obras.