El Sergas cerrará este verano el doble de camas que hace cuatro años

Vigo y Santiago son las áreas sanitarias con más recorte de plazas Sanidade responde que “mejora la eficiencia y la gestión de recursos” “Están condenando al sufrimiento a la gente”, protestan los sindicatos

La conselleira y el presidente de la Xunta, en Santiago
La conselleira y el presidente de la Xunta, en Santiago

Hace solo dos semanas que una amenaza de huelga médica en las saturadas urgencias del hospital de Santiago obligó al Sergas a confesar que mantenía cerrada una planta entera de uno de los edificios del complejo. Como contrapartida a la suspensión del paro, la Xunta aceptó poner aquellas camas a disposición de los enfermos. Ahora, mientras persiste el misterio de cuántas habitaciones más se mantienen vacías para recortar gasto, trasciende el número oficial de camas que se cerrarán en junio, julio, agosto y septiembre por las vacaciones no cubiertas del personal de la sanidad pública. Serán 1.095 de media, una cifra que se deduce de restar y sumar los datos que da la Consellería de Sanidade sobre la actividad hospitalaria estival. Los sindicatos elevan el promedio a 1.200 en sus estimaciones. En cualquier caso dejarán de funcionar el doble que las 588 de 2010.

Tras una rueda de prensa conjunta de cinco sindicatos de médicos y enfermeros para alertar del “récord histórico” que supone este cierre de camas en verano, la cifra más alta que recuerdan los trabajadores del Sergas, la Consellería de Sanidade optó por una pirueta informativa para responder a las acusaciones. El comunicado del departamento de Rocío Mosquera solo se refiere a las camas “operativas” y destaca que serán un 86% del total. “El Sergas realiza esta actuación siguiendo su política de mejorar la eficiencia y la gestión de los recursos”, subraya la nota. Fuentes del Sergas insisten en que las camas se reabrirán si la afluencia de pacientes supera las previsiones. El personal sanitario no tiene tan claro que sea la mejora de la eficiencia el motor del recorte y ayer los sindicatos —CIG-Saúde, CC OO, UGT, CESM-O'Mega y SAE— anunciaron concentraciones de protesta en todas las áreas sanitarias para los días 14, 21 y 28 de mayo, en las que se tumbarán en el suelo en alusión a la falta de camas para los enfermos que atienden. Las centrales critican no solo el número de plazas hospitalarias que dejarán de estar disponibles para los pacientes sino también el periodo de tiempo. Afirman que el cierre estival de camas, que también se programaba antes de la crisis, nunca incluía los meses de junio y septiembre, solo julio y agosto. Y alertan de que este año, en el caso de Vigo comenzará este mismo mes de mayo y se prolongará hasta octubre.

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Según los datos de Sanidade, el área donde más camas se cerrarán será la de Vigo (256), seguida de Santiago (212), A Coruña (168), Ourense, Verín y O Barco (165), Lugo, Cervo y Monforte (150), Pontevedra y O Salnés (98) y Ferrol (46). Los representantes de los trabajadores niegan que la medida implique ahorro y sostienen que subyace una intención “privatizadora”. “Están condenando al sufrimiento a las personas”, lamentó María Xosé Abuín (CIG-Saúde), quien advierte que el Sergas provoca un “aumento exponencial del paro en la sanidad” al no cubrir las vacaciones con los inscritos en las listas de contratación. Según Abuín, el Gobierno de Feijóo se comporta como “el peor empresario defraudador”, que cuando necesita personal multiplica el trabajo del que ya tiene. “Hay algún trabajador”, afirma la CIG, “que supera las 600 horas anuales”. Ángel Cameselle (CC OO) denunció que la falta de reemplazo a los que se jubilan ha reducido la plantilla del Sergas en un 14%. Javier Martínez (UGT) recordó que en el accidente ferroviario de Angrois, el pasado julio, la atención a las víctimas se cubrió gracias “a la voluntariedad de los profesionales” y al pago a hospitales privados. Pilar López (SAE) tildó de “vergonzoso” el cierre de camas en geriatría y Cándido Andión (CESM) auguró que “se está metiendo a la sanidad pública en la UCI”.

Por primera vez, según los sindicatos, el cierre de camas en verano afecta también a las áreas de salud mental. El Movemento Galego da Saúde Mental alerta de que dejarán de funcionar 21 plazas de hospitalización psiquiátrica en el centro Gil Casares de Santiago. Esta organización interpreta esta medida como la antesala de la desparición de esta unidad, pero fuentes oficiales del complejo hospitalario compostelano lo niegan.

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