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El Ministerio de Medio Ambiente despeja el camino del AVE a Barajas

La obra depende ahora de la “disponibilidad presupuestaria”, dice Fomento

Terimal 4 del aeropuerto de Barajas. Ampliar foto
Terimal 4 del aeropuerto de Barajas.

El Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente ha dado el visto bueno a las obras que harán posible la llegada del tren de alta velocidad al aeropuerto de Madrid-Barajas desde la estación de Chamartín. Se trata de un proyecto que va avanzando a trompicones desde que se anunció en 2009 y cuyo objetivo es que cualquier viajero pueda llegar directamente en AVE desde el aeródromo a Málaga, Sevilla, Valencia o Valladolid.

La resolución publicada ayer en el Boletín Oficial del Estado asegura que las obras para construir el trazado no tendrán “impactos adversos significativos” en el medio ambiente si se llevan a cabo con las cautelas que contempla el proyecto. Tampoco será necesaria “la construcción de pantallas acústicas” ni hay riesgo, asegura el texto, de afectar a restos “de carácter arqueológico o paleontológico” con las obras.

Así, salvado definitivamente este requisito ambiental, ahora será el presupuesto disponible, según reconoce el Ministerio de Fomento, el que marcará los plazos para culminar un proyecto cuya fecha de inauguración lleva años bailando. El ministro socialista José Blanco dijo en 2009 que sería en 2015 y en 2011 habló incluso de la posibilidad de tenerlo listo en 2012; tras el cambio de Gobierno, el Ejecutivo de Mariano Rajoy lo atrasó de nuevo hasta 2014; y ahora, el director general de Infraestructuras, Manuel Niño, evita dar una fecha: “La disponibilidad presupuestaria marcará los plazos”, aseguró ayer.

Un aeropuerto en horas bajas

El Congreso de los Diputados, el pasado septiembre, y la Asamblea de Madrid, la semana pasada, han instado al Gobierno de Mariano Rajoy a que acelere la consecución de la llegada de los trenes de alta velocidad al aeropuerto de Barajas. Rafael Simancas, del PSOE, encargado de impulsar la propuesta en el Congreso, relacionó directamente la bajada del turismo en la Comunidad de Madrid con la situación de un aeropuerto en horas bajas: su tráfico aéreo, que cae desde 2007, se cerró en 2013 con 39,7 millones de pasajeros, 5,5 millones menos (un 12%) que el año anterior.

Por su parte, la resolución de la Asamblea de Madrid, impulsada por el grupo popular, hablaba de unos efectos para el empleo, directo e indirecto, que se estiman en 90.000 trabajos en la región y otros 135.000 en toda España. “Todos estos datos evidencian que Barajas es un aeropuerto estratégico no solo para la Comunidad de Madrid, sino también para el resto de España por su impacto económico y por su contribución social en función de conectividad, accesibilidad, cohesión y vertebración territorial”, decía el texto.

Para empezar, hacen falta 50 millones de euros adicionales, añade Niño, para terminar la construcción de las vías de alta velocidad entre la estación de Chamartín y la Terminal 4 de Barajas (que ya están unidos con trenes de Cercanías desde 2011 y cuyo trazado será aprovechado ahora). También se habrán de cambiar las instalaciones eléctricas de las catenarias para aumentar su potencia desde los 3.000 a los 25.000 voltios e instalar los sistemas de comunicación y seguridad.

Pero, además, para completar y dar sentido al proyecto sería necesario terminar las vías de alta velocidad del túnel que atraviesa la ciudad de Madrid para unir Atocha (estación del AVE en Madrid) y Chamartín (el llamado segundo túnel de la risa), para lo que hacen falta otros 100 millones de euros, añade el director general. Sin esta conexión, solo podrían llegar desde Atocha hasta la T-4 una parte de los trenes de alta velocidad (los Alvia y Avant), que son capaces que discurrir también por las vías de ancho ibérico, las tradicionales en España.

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