Las puertas abiertas de Rota

La llegada del primero de los barcos del escudo antimisiles de la OTAN anima el negocio del alquiler para acoger a unas 3.000 personas

Una empleada de la oficina Welcome Rota.
Una empleada de la oficina Welcome Rota.román

Casi al mismo tiempo que la tripulación del USS Donald Cook partía de Estados Unidos, en Rota (Cádiz) 500 personas se dirigían a una charla. Y, aunque sin saberlo y separados por miles de kilómetros, ambos grupos estaban unidos. Los primeros cambian de destino. Marchan a España para formar parte del escudo antimisiles de la OTAN. Los segundos aspiran a ser sus caseros. Muchos de esos militares optarán por alquilar una casa fuera de la base de Rota, una ciudad que abre sus puertas al negocio que supone incrementar su población con sus nuevos vecinos estadounidenses.

El destructor USS Donald Cook zarpó el viernes desde Estados Unidos como parte de la contribución de ese país al escudo antimisiles que la OTAN acordó instalar en Rota en 2010 con el objetivo de incrementar la protección frente a las amenazas exteriores. Ese barco tiene prevista su llegada el 11 de febrero. Es el primero de cuatro. El segundo llegará en junio. Y los otros dos el año que viene. El despliegue conlleva el traslado de un millar de efectivos y, con ellos, sus respectivas familias. Así que la localidad gaditana abre sus puertas a unas 3.000 personas.

Muchos se instalarán fuera de la base. Más que nada porque no hay sitio para todos dentro. En el interior del recinto militar hay de todo para desarrollar una vida muy similar a la de Estados Unidos: supermercado, cine, hospital, colegios, pizzería, heladería… También hay casas. En total, 732, según la información que facilita el Gobierno a sus marines. En la zona conocida como Las Palmeras hay 414 viviendas de dos, tres y cuatro habitaciones para oficiales y de dos y tres para el resto personal alistado. “Son casas con una sola construcción de estilo español, con todos los electrodomésticos necesarios”, reza el boletín que reciben los militares americanos. La otra zona se conoce como Las Flores. Casas más grandes, de dos plantas de tres y cuatro habitaciones, jardín vallado y con plaza de aparcamiento.

No todos caben y muchos, además, prefieren vivir fuera de su lugar de trabajo. “Rota es uno de los destinos más queridos por los americanos”, relataba el pasado viernes el almirante jefe de la base, Cristóbal González-Aller. Lo es por su seguridad, clima y, como no, por su hospitalidad. Los recién llegados cuentan con la oficina de Housing, una inmobiliaria que les facilita el alojamiento. Su director Bob Christ fue el encargado de impartir la charla a la que asistieron 500 roteños. La condición básica para asistir era demostrar que tenían en propiedad una vivienda. Christ reveló que realmente sí existe una gran oportunidad porque se prevé, además, que muchas de las casas de la base sean reformadas o derribadas a partir de 2015, con lo que habrá más necesidad de alquilar. “Rota se adapta muy bien a nuestras necesidades”, detalló a los asistentes. La alcaldesa, Eva Corrales, se ha felicitado de esta oportunidad histórica. “Es la primera vez que los propietarios de casas pueden conocer de primera mano qué es lo que tienen que hacer para mejorar la posibilidad de alquilárselas a los americanos”.

Con una población de 29.000 habitantes, Rota ronda los 4.000 parados. No es, ni mucho menos, la ciudad con más problemas laborales en una provincia, la de Cádiz, que supera el 40% de desempleo. La base ayuda. Ahora mismo algo menos de 1.000 civiles españoles trabajan dentro del recinto militar. La mayoría residen en Rota o El Puerto de Santa María. El incremento de población estadounidense abre posibilidades de trabajo dentro y, sobre todo, fuera. De ahí, que incluso hayan surgido algunos negocios recientes, como bares al gusto estadounidense, para atender a tantos potenciales clientes.

La charla sobre alquiler de vivienda constata la existencia de este interés mutuo, los que buscan alojamiento y los que quieren conseguir ingresos extra alquilando sus viviendas. Supone un complemento de la labor que está haciendo la oficina municipal Welcome to Rota (Bienvenidos a Rota), instalada a las puertas de la base. Allí, además de casas, los recién llegados pueden conocer la oferta de negocios, comercios, restaurantes, hoteles y demás posibilidades turísticas.

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Con mosquiteras, mejor

¿Qué tiene que tener una casa para que guste al militar estadounidense? En realidad, esa era la respuesta que más buscaban las 500 personas que asistieron en Rota a la charla sobre viviendas. El responsable de la oficina de Housing,Bob Christ, dio algunas palabras clave: calefacción y aire acondicionado, garaje, jardín y mosquiteras. "Les gusta vivir con los mismos elementos que tienen allí". En realidad, a partir de ahí, las necesidades son las mismas que cualquiera que busca una casa en la que va a pasar algunos meses. "La vivienda debe estar reformada y modernizada", sugirió. También insistió en que las casas entran por los ojos. Deben estar cuidadas y deben mimarse las fotos que se entregan porque pueden ser fundamentales para la decisión final.

Aunque los alquileres son abonados por la Marina estadounidense, es cada militar el que elige dónde quiere vivir. Rota aspira a quedarse con la mayoría del mercado, aunque también optan a él las localidades vecinas de El Puerto, Chipiona o Sanlúcar. Son libres de elegir dónde quieren vivir aunque no de cuánto pueden pagar. Hay un máximo que varía en función de los galones de cada inquilino. Los arrendadores aspiran a ganar ente 1.000 y 2.000 euros. Durante años el precio medio solía establecerse en el máximo fijado. Es decir, que si un capitán tiene de límite 1.300 euros, se le pedía esa cantidad. El director del Housing ha advertido de que estos tiempos han pasado. Antes no existía Internet y había más dificultades de información. Ahora una diferencia de 200 euros de un alquiler a otro puede marcar la decisión.

El Ayuntamiento de Rota admite que, en tiempos difíciles, la oportunidad de obtener más de 1.000 euros mensuales supone una enorme esperanza económica para muchas de esas familias. Y admite que, algunas, están incluso dispuestas a mudarse.a una piso más pequeño, con un alquiler más reducido, o a la casa de un pariente, con tal de obtener el ansiado beneficio económico de esta operación.

En la revista Wellcome aboard, editada para explicar la llegada a Rota entre los marines, el Housing recomienda evitar acuerdos privados con los españoles. Este servicio ayuda a visitar casas, negociar los contratos y explicar la letra pequeña. La lista con la oferta supera ya las 2.000 viviendas. Lo que sí promociona esta inmobiliaria es la oportunidad de vivir fuera de la base. "Hay casas a las que puede ir a pie a la playa, chalets con balcones, chimenea y patio. Vivir aquí le dará más privacidad y más espacio".

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