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Las excusas de Esquerra

Los republicanos han ofrecido durante 2013 un muestrario de argumentos para justificar su negativa a entrar en un Gobierno de coalición con CiU

Oriol Junqueras
Oriol Junqueras

En el año de funcionamiento que lleva el pacto parlamentario firmado por CiU y Esquerra, la formación que lidera Oriol Junqueras ha tenido que responder en múltiples ocasiones a la pregunta de cuándo entrará ERC en el Gobierno. El rosario de argumentos para justificar su negativa ha sido un reguero de excusas para dar largas a CiU, que en estos meses ha insistido con ahínco en la necesidad de que los republicanos se “corresponsabilizaran” de la labor del Ejecutivo.

Esquerra sigue con su intención de combinar la doble posición de líder de la oposición y socio parlamentario, una fórmula de la que saca réditos. Según los sondeos, está cerca de doblar su actual representación parlamentaria y podría superar a CiU como fuerza más votada en Cataluña en unas autonómicas.

A los dos días de ganar las elecciones, y aún recuperándose de su batacazo electoral (CiU pasó de 62 a 50 escaños), Artur Mas habló de la necesidad de un Gobierno de coalición: los nacionalistas achacaron parte de la caída al desgaste por los recortes, y querían un socio que le garantizara estabilidad parlamentaria y, a la vez, compartiera el lastre de asumir el tijeretazo desde el Gobierno. ERC no picó el anzuelo. Las primeras excusas fueron la crisis que supuso la última experiencia de los republicanos en el tripartito; y la imposibilidad de que CiU abrazara su programa de máximos: la fijación inmediata de una fecha y pregunta para la consulta y el fin de los recortes. “Encabezar la oposición de forma constructiva es una buena solución. Los ciudadanos nos han convertido en jefes de la oposición”, dijo Junqueras.

CiU y ERC lograron encontrar un punto intermedio que acomodó a los republicanos y siempre supo a poco para los nacionalistas, que vieron como su intención de aprobar los Presupuestos de 2013 se iba al traste por la negativa de Esquerra a asumir los recortes a cara descubierta. La solución fue entonces que el tijeretazo se resolviera con una prórroga de las cuentas, de trámite mucho más rápido. La experiencia sirvió a CiU para volver a la carga con la exigencia a los republicanos de un Ejecutivo de coalición.

“ERC estará dispuesta a entrar en el Gobierno cuando haya fecha y pregunta para la consulta”. Esa ha sido la respuesta recurrente de todos los dirigentes de ERC durante el 2013 siempre que CiU ha insistido. Por eso, el mismo día que Mas pactó con las fuerzas soberanistas las dos preguntas de la consulta (¿Quiere que Cataluña se convierta en un Estado? ¿En caso afirmativo, quiere que Cataluña sea un Estado independiente?) los republicanos se vieron obligados a buscar nuevos argumentos. Para no contradecirse, se mostraron entonces dispuestos a escuchar la oferta de Mas, pero con condicionantes que evidencian sus pocos deseos de compartir Gobierno con CiU.

Esquerra asegura, por el momento, que el deseo de CiU de incluir a los republicanos en su Gobierno ha disminuido. La federación nacionalista ve alguna ventaja en seguir gobernando en solitario una vez aprobados los Presupuestos de 2014, como el hecho de que Mas pueda capitalizar el apoyo a una consulta soberanista.

A la espera que la oferta formal de Mas llegue, Esquerra está desplegando estas últimas semanas una nueva batería de argumentos, explicados por el propio Junqueras y la secretaria general, Marta Rovira. Los republicanos defienden que, si bien ya hay fecha fijada, todavía quedan pasos a realizar para convocar la consulta que solo podrán garantizar con el arma de presión que supone estar a la oposición.

Rovira incluso llegó a poner la imagen internacional del proceso soberanista como pretexto para que ERC siga fuera del Gobierno: “De cara a fuera es muy potente que defiendan el proceso un Gobierno y el principal partido de la oposición”, defendió la secretaria general republicana.

Esquerra alargará cuanto pueda su posible entrada en el Gobierno. El consejero de Presidencia, Francesc Homs, dio un mes a ERC para decidir si entraban en el Ejecutivo ahora o postergan sine die su corresponsabilidad en el Gabinete de Mas. Los republicanos prefieren guardar la carta como posible reacción a un veto a la consulta. Hasta que decidan dar el a Mas, harán gala de un variado muestrario de argumentos.