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Un café con gato, por favor

Abre en Lavapiés el primer local en el que se puede tomar algo y pasar el rato con felinos

La moda se impuso en Japón hace 10 años

El primer cat café de España, pocos días antes de abrir. Ampliar foto
El primer cat café de España, pocos días antes de abrir.

Un gato no es un juguete, un peluche al que se pueda magrear a placer, aunque sea manso y parezca que se deja. Es mala idea lanzarse a sobarles si ellos no han dado permiso. El ser humano nunca tiene la iniciativa frente a estos felinos, son ellos los que acaban decidiendo cómo y cuándo es el momento de intimar. Sobre todo cuando entras en su casa, en sus dominios. Y más si accedes a una auténtica mansión gatuna, como la que está a punto de abrir sus puertas en el barrio de Lavapiés (Argumosa, 28). Se trata del primer cat caféde España, un lugar al que ir a tomar algo y disfrutar de estos acompañantes a cuatro patas. Gatos en la ciudad de los gatos.

Tokio es la ciudad por excelencia de los cafés gatunos, hay al menos 40 establecimientos de este tipo en la capital japonesa. Los nipones lo tienen difícil para tener compañía animal en casa, porque los contratos de alquiler lo prohíben o porque los pisos son demasiado pequeños. Así que hace 10 años se inventaron estos locales en los que poder tomar un té entre ronroneos. Existe otro en Austria desde 2012 y París cuenta con el suyo desde hace un mes. Ahora, La Gatoteca llega a Madrid, tras acordar con los diversos organismos regionales y municipales las normas de higiene ideadas a raíz de la propuesta que hace unos meses puso sobre la mesa una emprendedora amante de los gatos llegada desde Zaragoza.

A Eva Aznar, de 29 años, solo le falta andar sobre cuatro patas para ser una felina más. Pasea entre los ocho primeros inquilinos con sus zapatos con hocico y bigotes estampados y la cara de sus dos mascotas tatuadas en cada hombro. “Hay gatos de todo tipo; los que son más cariñosos y tranquilos, los más agitados y nerviosos. Es mentira que sea un animal arisco”, explica. Tras haber estudiado ilustración y diseño de interiores y con el dinero ahorrado durante su trabajo en una cadena de tiendas de muebles, escogió un local en la capital y empezó a convertirlo en el paraíso gatuno, lleno de rascadores para hacerse las uñas y cojines en los que los animales reposan hoy tranquilos a la espera de la apertura del café, el próximo día 15.

Eva Aznar, la dueña de la Gatoteca. ampliar foto
Eva Aznar, la dueña de la Gatoteca.

Además de un lugar en el que disfrutar de la compañía felina, los que se hagan socios tendrán la oportunidad de adoptar a alguno de ellos. Los ocho primeros vienen cedidos por una asociación de Ciudad Real, pero Aznar ya tiene donaciones de otras organizaciones y de particulares. “Pero serán los animales los que marquen el ritmo de la colonia de gatos que puede vivir aquí, ellos mandan”, apunta la propietaria frente al mural (por supuesto de gatos) dibujado en la pared , “solo hay dos restricciones; que tengan enfermedades contagiosas o que sean agresivos”.

Pulguita reposa sobre uno de los sofás, Pancho hace honor a su nombre, Roco y Alba no dejan de corretear inquietos. Cada uno tiene su manera de adaptarse a la nueva casa. En la trastienda de La Gatoteca también se darán charlas y habrá terapias con animales. La entrada mínima son cuatro euros, lo que da derecho a permanecer en el local media hora. Una hora serán seis euros y el precio de las bebidas depende del cliente. El aforo máximo será de 50 personas, aunque también esto podrá cambiar dependiendo de la voluntad gatuna. Ellos son los que mandan, los que dicen el último miau.