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Otro año en el pozo

Ocho empresarios responden sobre las perspectivas económicas para 2013

 El consejero catalán de Economía, Andreu Mas-Colell, se dirige a la primera reunión del nuevo Govern, el pasado 27 de diciembre.
El consejero catalán de Economía, Andreu Mas-Colell, se dirige a la primera reunión del nuevo Govern, el pasado 27 de diciembre. EFE

El consejero de Economía y Conocimiento, Andreu Mas-Colell, acudió a la primera reunión del nuevo Ejecutivo catalán con una buena y una mala noticia. Primero dio la buena. “Esta legislatura tiene que ver el fin de la crisis”, anunció. Sin embargo, enseguida vino la mala: “La recuperación no será inmediata. Antes de que las cosas mejores, a corto plazo empeorarán”. 2013 se antoja hoy como otro año perdido. “Será de recesión en Europa y España”, agregó el consejero. Y por extensión, también en Cataluña, cuya Administración apenas podrá dar espacio a los estímulos al verse obligada a recortar más de 4.000 millones de euros.

Algunas entidades, como la patronal Fepime, aportan algo de optimismo para 2013, al considerar que a partir del tercer trimestre del año puede llegar la recuperación de la mano sobre todo de las exportaciones. Sin embargo, la patronal de las pequeñas y medianas empresas advierte de que eso no supondrá la reactivación inmediata de la economía, que todavía le queda un tiempo para recuperarse lo suficiente para crear empleo.

El tercer trimestre de este año, de hecho, ya fue peor de lo que esperaba la Generalitat. La recesión fue todavía más dura de lo que avanzaron las primeras estimaciones del Departamento de Economía, con una caída del producto interior bruto (PIB) del 1,6%, según el Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat). La oficina estadística corregía así las cifras provisionales, que señalaban un retroceso económico del 1,4%.

EL PAÍS ha sondeado algunos sectores económicos para conocer sus perspectivas para 2013. En el terreno macroeconómico, apenas hay variación de opiniones entre los consultados. El más pesimista es el presidente de Agbar, Ángel Simón. “Este año no veremos recuperación, será un año difícil. Tenemos que evitar caer en espejismos o en optimismos ilusorios y ver la realidad con realismo y en toda su crudeza”, recomienda.

Salvador Alemany, presidente de Abertis, coincide con Simón en que en 2013 tal vez se den las condiciones para que el Banco Central Europeo (BCE) inyecte liquidez a los mercados. Alemany, más optimista, espera que la reorganización del sistema financiero, el saneamiento de los balances, la creación del Sareb, la unión bancario y la mencionada intervención del BCE dibujen “un entorno financiero más favorable, y con él un acceso al crédito más fluido para proyectos solventes”. No obstante, Pedro Fontana, presidente de Áreas, avisa de que el consumo seguirá congelado y el paro no dejará de crecer “al menos hasta pasado el verano”. “Hay que descender al mundo de la economia real”, dice por Joan Oliveras-Bagués, consejero delegado de Joyerías Bagués.

Hay unanimidad en que la vida está —de momento— en el exterior. Las empresas exportadoras o las que se han internacionalizado pasan mucho mejor la crisis y ven en los mercados extranjeros, en especial los emergentes, la vía para superar la crisis. Tanto que para algunas sociedades la crisis ha sido la excusa para convertirse en multinacionales.

 

POTENCIAR LA INNOVACIÓN. Ángel Simó, Agbar

A pesar de que el presidente de Agbar, Ángel Simón, aconseja “ver la realidad con realismo y toda su crudeza”, constata que la crisis empieza a asomar en el norte de Europa, lo cual puede llevar al Banco Central Europeo a inyectar liquidez. Y ese momento debe ser aprovechado, sostiene, para “apostar por la economía productiva” y dejar atrás la “especulativa”.

Simón asegura que Abgar se centrará en “el conocimiento, la innovación y la globalización”. Ello se traducirá en la entrada en nuevos mercados basada en “una decidida apuesta tecnológica” y de “la transferencia” de la “experiencia acumulada”.

GANAR TAMAÑO DENTRO Y FUERA. Salvador Alemany, Abertis.

El presidente del grupo Abertis, Salvador Alemany, ve como “reto y oportunidad” la colaboración público-privada en el terreno de las infraestructuras, ya sea para financiar y gestionar nuevas instalaciones o para “generar valor para las arcas públicas” con las que ya existen, como en el caso del acuerdo de gestión de los túneles de Vallvidrera y Cadí.

En 2012 el grupo ha incrementado su “perfil internacional” con la incorporación de infraestructuras en Chile y Brasil. Ello ha supuesto “un relevante salto cualitativo” en términos de dimensión —incrementan el tamaño del grupo en un 25%— y de composición de su cartera.

CRECER EN LOS EMERGENTES. Eloi Planes, Fluidra.

Durante los años de recesión, Fluidra ha seguido poniendo picas en más países de todo el mundo hasta llegar a tener presencia en 41 estados. Esa es la estrategia que seguirá la compañía de Sabadell. Su consejero delegado, Eloi Planes, se muestra convencido de que “una parte muy importante de la recuperación” pasa por “aprovechar las oportunidades” que ofrece el mercado exterior. Por ello, Planes asegura que “los buenos resultados” que está cosechando el grupo en estados emergentes deben permitir “compensar la ralentización de la actividad en España y en el sur de Europa”.

EL EXTERIOR GANA PESO. Pedro Fontana, Áreas.

El presidente ejecutivo de Áreas, Pedro Fontana, constata que “el consumo está estancado en España”, pero no ocurre lo mismo “en otros entornos”. De hecho, Fontana señala que la crisis “se está dejando notar más” en el tráfico de autopistas que en otras infraestructuras y, en el caso de los aeropuertos, en aquellos con más peso del turismo nacional. “Nuestras perspectivas de crecimiento son buenas y a modo de ejemplo podemos destacar que el peso de la facturación que proviene del extranjero gana peso año tras año en nuestros resultados”.

A PUNTO PARA EL DESPEGUE. Luis Conde, Seeliger y Conde

El presidente de la agencia de cazatalentos Seeliger y Conde, Luis Conde, es de los que pueden decir que cerrarán el ejercicio con un crecimiento en España. En concreto, del 6,8%. Y además, dice, la empresa “ha pasado estos años sin destruir ni un solo puesto de trabajo”. Conde asegura que el sector debe prepararse para un “arranque definitivo”. “En estos años ha habido pocos cambios a nivel de dirección y la salida de la crisis dará un vuelco al mercado. Entre 2014 y 2016 las empresas van a cambiar todos sus cuadros”, advierte. Y para ello, recuerda, solo falta ya un año.

TRABAJAR MÁS POR MENOS. Joan Ollé, API

El sector inmobiliario es el primero que entró en crisis y las previsiones apuntan a que será el último en salir de ella. El presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Barcelona, Joan Ollé, considera que las medidas adoptadas por las Administraciones, como el fin de las desgravaciones fiscales y las subidas tributarias, no ayudarán a la recuperación.

Ollé asegura que el sector tratará de sobrevivir en 2013 “trabajando el triple para facturar un 20% menos”. “Hay que ser multiservicios: no solo es intermediar. También valorar, asesorar, alquilar, administrar fincas...”.

APOSTAR POR LA TECNOLOGÍA. Jordi Clos, hotelero

El sector turístico catalán ha sido el único que ha resistido este año el empuje de la recesión, en parte por el tirón de Barcelona. Aun así, el presidente del Gremio de Hoteles de Barcelona, Jordi Clos, asegura que hay “signos alarmantes de estancamiento”, e incluso en algunos casos caída, de “la llegada de turistas de mercados europeos en el conjunto del Estado”.

Clos opina que el sector hotelero debe apostar por la innovación y las nuevas tecnologías, en especial para “mejorar la sostenibilidad del negocio” y “la relación e interacción con sus clientes” a través de las redes sociales.

LA ESPERANZA DE CHINA. Joan Oliveras, Joyería Bagués

El consejero delegado de Joyerías Bagués, Joan Oliveras Bagués, señala que su sector es “un termómetro de la realidad social”, si se entiende “más allá del segmento específico del lujo”, que sufre el impacto directo de la coyuntura “con la desaparición de empresas y la destrucción de empleo”.

Ante las perspectivas de “estancamiento interior”, la compañía ha optado por buscar el crecimiento en el exterior, según Oliveras. “Muy especialmente el mercado chino, en el que empezamos a operar en septiembre pasado tras cerrar un acuerdo de distribución el pasado julio”, explica.

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