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Los contratistas exigen a Fabra 238 millones de deuda en obra pública

Fecoval pide a las Administraciones más inversión para sobrevivir a esta crisis

José Luis Santa Isabel, nuevo presidente de Fecoval.
José Luis Santa Isabel, nuevo presidente de Fecoval.

Los contratistas valencianos de obra pública quieren un calendario de pago del dinero que les adeudan las Administraciones Públicas. “Es fundamental para su pervivencia y expansión”, confesó este miércoles el nuevo presidente de Fecoval, José Luis Santa Isabel, elegido el pasado 30 de octubre. La Administración debe 257 millones de euros a las empresas de la federación, la mayoría de la Generalitat.

La Administración que preside Alberto Fabra canceló parte de la deuda con el plan de proveedores pero el resto se ha quedado fuera del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) de este año. No será posible y habrá que esperar al de 2013, concretamente al primer cuatrimestre. El grueso de la deuda es de la Generalitat, pero quedan pendientes siete millones de la Administración local, 1,8 millones de la central y otros 12 millones de entes públicos. Los pagos más antiguos datan de 2004 o 2005 y el resto proceden de 2009 y siguientes. De 2012 se debe todo, confirmó el presidente de Fecoval.

“Somos conscientes de las limitaciones de las Administraciones en este momento de crisis, pero muchas empresas están saliendo al exterior y necesitan fortaleza económica e institucional”, justificó el presidente. El desplome de la obra pública, un 75% desde 2007, ha obligado a muchas compañías a acudir a licitaciones en países como Argelia, Colombia, Perú, Ecuador, Rumanía o Polonia. Pero los constructores valencianos temen por las clasificaciones. Sin una actividad mínima será imposible conservarlas y son necesarias para acudir a los grandes contratos internacionales.

Santa Isabel pidió a las Administraciones Públicas, sobre todo a la valenciana, “un esfuerzo de imaginación” para permitir a las empresas mantener al menos una estructura mínima y no desaparecer. Pero los presupuestos no dan mucho pie.

La Administración Central destinará en 2013 solo un 0,8% del PIB español a las obras públicas, cuando el sector necesita para funcionar al menos un 2%. En territorio valenciano la situación es peor: en 2013 solo hay 180 millones de euros para infraestructuras. Además, el nuevo plan del Gobierno español, el Pitvi, solo incluye 24 actuaciones en la Comunidad Valenciana. “Nos consta que el presidente Fabra ha pedido más inversión al Ejecutivo de Mariano Rajoy y estamos a su lado”, agregó este ingeniero de caminos.

El presidente descartó en este contexto de crisis y recortes apostar por grandes inversiones, como la ampliación del Palacio de Congresos de Valencia, una obra que luego hay que dotarla y mantenerla. “Tenemos que revisar las inversiones y hacerlas de forma coherente”, dijo tras cuestionar que Valencia, tercera capital de España, tenga sus conexiones con Madrid y Barcelona en obras durante casi cinco años por problemas de presupuesto.

“Pido sensibilidad política”, dijo el presidente de Fecoval, que apostó por el desarrollo de otras infraestructuras como el corredor mediterráneo. “Es una infraestructura necesaria pero deben darse dos cosas: que los políticos se lo crean y que haya presupuesto”.

Del efecto sobre el sector de planes como el que hizo Zapatero o posteriormente el plan Confianza de la Generalitat, el empresario insistió en que se ha demostrado que no sirve de nada tener una actividad brutal durante cinco meses para luego hundirse.

Santa Isabel emplazó a la Administración a que no prosiga con políticas de gasto tan restrictivas. “Muchas veces se confunde gasto con inversión. Y la reducción del gasto no puede dedicarse solo a la amortización de deuda, también debe ir a inversión”, reflexionó. El presidente de Fecoval lamentó la demonización de la que ha sido objeto el sector de la construcción. “Se ha confundido la promoción con la construcción”.