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La Junta exige una indemnización a La Caixa por dejar las Atarazanas

Cultura anula el contrato por el que cedió el edificio al banco para construir un Caixafórum

El proyecto se instalará definitivamente en la Torre Pelli

Unos turistas, en el interior de las Atarazanas. Ampliar foto
Unos turistas, en el interior de las Atarazanas.

En la agenda del consejero de Cultura, Luciano Alonso (PSOE), figuraba a primera hora de este miércoles una reunión con los responsables de la Obra Social de La Caixa. Alonso asegura que llegó al encuentro con la esperanza de que la entidad le comunicara que se lo había pensado mejor y prefería que el proyecto Caixaforum se quedara en las Reales Atarazanas de Sevilla. Pero se encontró con la decisión definitiva de La Caixa de ubicar su edificio cultural en la Torre Pelli, el rascacielos que promueve Cajasol (ahora integrada con La Caixa en Caixabank) en la Isla de la Cartuja.

Alonso compareció tras la reunión y no escondió ni su decepción ni su enfado. “Andalucía y Sevilla se merecen ser respetadas”, afirmó el consejero, que repitió las críticas que ya le hizo a la entidad en la carta que le envió hace unas semanas al director ejecutivo de la obra social de la entidad, Jaime Lanaspa, uno de los tres representantes de la entidad presentes en la reunión de ayer. La Caixa le ofreció entregarle el proyecto diseñado por el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra para las Atarazanas para que el Ayuntamiento y la Junta consensuaran un nuevo uso. El banco, además, se haría cargo de un tercio de la inversión necesaria, según informó ayer Caixabank a través de un comunicado. Pero Alonso no aceptó. “Ese es un proyecto hecho para un Caixafórum, no veo razones para que ahora se defina de otra forma”, explicó.

La Caixa plantea dar uno uso distinto al monumento y pagar un tercio del coste

Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo, el consejero le comunicó a la entidad que la Junta va a iniciar los trámites para extinguir el contrato de cesión del edificio, recuperar la propiedad del inmueble y reclamar una indemnización económica. La compensación, advirtió Alonso, la fijará su Consejería. “No la va a fijar quien incumple con Sevilla”, sostuvo. Y si la entidad no acepta la cifra, la decidirán los tribunales.

Durante la reunión, La Caixa no ofreció ninguna indemnización económica y el consejero aseguró que la Junta no tiene todavía una estimación del importe que va a exigir, pero que será “proporcional” al daño causado por la renuncia y al compromiso firmado en marzo de 2009 por las dos partes, según el cual, la entidad invertiría 20 millones de euros para la rehabilitación del edificio y cuatro millones de canon anual durante 75 años. La cifra se fijaría aplicando la ley andaluza de Patrimonio, “curiosamente”, recordó el consejero, la misma que cambió el Gobierno andaluz a petición de la Caixa para ampliar de 50 a 75 años el plazo máximo de cesión de un inmueble protegido.

“A los sevillanos, a los andaluces y a este Gobierno le sobra convicción”, advirtió Alonso. La Caixa le ofreció también aumentar en 2013 la inversión en obra social en Andalucía, especialmente en proyectos de lucha contra la pobreza infantil, fomento de empleo entre colectivos desfavorecidos y acceso a la vivienda. Pero el consejero rechazó la propuesta. “Le he dicho que nos alegramos, que nos parece muy bien”, ironizó. "La obra social es el reflejo de los depósitos que los andaluces depositamos en la entidad”, apuntó el consejero, que, visiblemente molesto, aseguró que la Junta ha hecho “todo lo posible” para que el Caixafórum se ubicara en las Atarazanas, un espacio con más de 7.000 metros cuadrados en el centro histórico de Sevilla que fue mandado construir por Alfonso X El Sabio en 1252 y que desde 1969 está inscrito como Bien de Interés Cultural (BIC). “Le compramos el espacio al Ministerio de Defensa, invertimos en él, se lo cedimos a La Caixa, cambiamos una ley”, resumió Alonso.

El consejero no fijó una estimación del plazo que pueden tardar los trámites de la disolución del contrato y de la recuperación de la propiedad, pero advirtió de que mientras no se resuelva, las Atarazanas siguen siendo propiedad de La Caixa. Con este recordatorio, Alonso lanza un doble mensaje: el primero, a la entidad, que sigue siendo la responsable del inmueble protegido, una situación que puede mantenerse hasta que se fije la indemnización; y al alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, del PP, que al día siguiente de que se conociera el traslado del Caixafórum a la Torre Pelli ya exigió a la Junta un plan para el histórico astillero. “Lo tendremos, pero por ahora no”, señaló el consejero.

Alonso no quiere, no obstante, que la renuncia de La Caixa suponga un nuevo motivo de confrontación con el gobierno municipal. Ya lo supuso los primeros días, después de que Zoido mostrara su agradecimiento a La Caixa por apostar por la Torre Pelli. Pero el alcalde rectificó luego y el pleno aprobó por unanimidad pedirle a la entidad que mantuviera el proyecto en las Atarazanas.

La Caixa, según el comunicado difundido ayer por la entidad, se compromete a terminar el Caixafórum en su nuevo emplazamiento de la Torre Pelli en el año 2014. La entidad se reunió por la tarde con el alcalde, a quien le planteó la misma propuesta que al Gobierno andaluz. Zoido, antes del encuentro, insistió en que su deseo era que la entidad financiera impulsase el proyecto en las Atarazanas. Tras la reunión, ni el alcalde ni ningún portavoz municipal valoraron el encuentro.