Metro reduce la velocidad en el ramal de Ópera-Príncipe Pío tras el accidente

Pasará a ser de 45 a 30 kilómetros por hora "hasta que se esclarezca lo ocurrido"

Los trenes que conectan las estaciones de Ópera y Príncipe Pío deberán circular más despacio hasta nueva orden. Metro ha comunicado en una circular la reducción de la velocidad en el recorrido más estrecho y con más pendiente de la red tras el accidente que el pasado 29 de agosto dejó 22 heridos leves por una colisión. La mitad fueron trasladados a centros hospitalarios y el resto se marchó de la estación por su propio pie.

El convoy no se detuvo en la estación de Príncipe Pío y recorrió unos 20 metros más hasta el límite, donde chocó. El conductor, que fue uno de los heridos, explicó a varios trabajadores que el freno normal del tren "no respondía" al entrar al andén, por lo que tuvo que activar el freno de emergencia (conocido como seta en el argot ferroviario), un botón rojo que está situado a la izquierda de la cabina. Los sindicatos lo atribuyeron a un error "técnico" y pidieron una investigación. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, confirmó al día siguiente que el sistema de frenado "por lo que fuera" no había funcionado "cuando el conductor activó el botón rojo".

Un portavoz de Metro confirmó a EL PAÍS que la velocidad del tramo se ha reducido de 45 a 30 kilómetros "temporalmente hasta que se esclarezcan las causas de lo ocurrido". Según el citado portavoz, el fallo que ya investiga la compañía "no se debió a un problema del tren" y señala que el modelo accidentado "no se ha retirado de la red".

Fuentes sindicales añaden que la velocidad de entrada en la estación se ha fijado en 15 kilómetros frente a los 25 que se permitían antes del accidente del ramal, el tercero registrado en la red del suburbano durante agosto. El primero fue el día 7, cuando el gerente de Mantenimiento de Ciclo Corto de Metro y la au pair de su hijo fallecieron tras la colisión de un tren con un talud en el depósito de trenes de Loranca.

Se abrió una investigación policial y judicial tras lo sucedido. A falta de confirmar nuevas pruebas, la empresa pública considera que no fue un accidente laboral sino una negligencia en la actuación del mando intermedio de Metro, que accedió a las instalaciones y a la cabina con personal ajeno a la compañía, un aspecto que la empresa prohíbe.

El segundo accidente ocurrió en la madrugada del 26 de agosto. Un trabajador de una contrata de las obras de Metrosur (línea 12), cuyo recorrido se reabrió al público la semana pasada, murió electrocutado mientras se encontraba en un túnel achicando agua.

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Sobre la firma

Pilar Álvarez

Es jefa de Última Hora de EL PAÍS. Ha sido la primera corresponsal de género del periódico. Está especializada en temas sociales y ha desarrollado la mayor parte de su carrera en este diario. Antes trabajó en Efe, Cadena Ser, Onda Cero y el diario La Opinión. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Sevilla y Máster de periodismo de EL PAÍS.

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