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OPINIÓN

Alternativa

Griñán supedita su apoyo al Gobierno a que se centre "en luchar por reactivar la economía"

Griñán pide a sus diputados que sean la alternativa al Gobierno de Rajoy. Pero no cierra la puerta al acuerdo y al diálogo. Fiel a su ofrecimiento de mano tendida al jefe del Ejecutivo nacional, el presidente de la Junta supedita su apoyo a que se centre "en luchar por reactivar la economía".

O sea, que a pesar de lo visto hasta ahora, Griñán parece tener aún esperanzas de que Moncloa se empeñe de una vez en recuperar el país antes que en desmantelar el actual modelo de convivencia y desarrollo. Pero esa rectificación de rumbo que reclama Griñán parece más que difícil. Tanto que ya en las filas del propio PP los hay que comienzan a hacer la guerra por su cuenta tratando así de buscar también su camino alternativo. Ahí está Monago en Extremadura al anunciar subvencionar el IVA hasta el 13% para preservar la industria cultural de su comunidad. Todo un aldabonazo que le ha posibilitado una gloria transitoria en la prensa. Ya puestos, bien podría haber hecho también el presidente extremeño lo mismo con el material escolar ahora que comienza el curso.

En todo caso, se descarta que una medida similar sea aplicada aquí en Andalucía, por considerarse técnicamente inviable y políticamente efectista antes que útil y eficaz. De momento, en Cultura estudian otras posibilidades mientras mantienen su particular pulso a cuenta de la restauración de bienes de la Iglesia con dinero público y su uso y disfrute ciudadano. El frente abierto está llamado a depararnos más de un encontronazo entre Junta e Iglesia en una tierra como la andaluza, con un riquísimo patrimonio artístico seriamente amenazado por el abandono y la dejadez.

También aspiraban los docentes interinos a que Andalucía marcara una política totalmente diferente para escapar de las directrices emanadas de Madrid. No ha sido posible salvar a todos aunque el esfuerzo realizado posibilitará la contratación de 3.500 de ellos. La ineludible aplicación de la orden de aumentar el horario lectivo procedente de la Administración central trae estas consecuencias, asegura la consejera de Educación, Mar Moreno. Pero en UGT y CC OO comienzan a impacientarse y a exigir más rebeldía contra el Gobierno central y sus propuestas destructoras de empleo.

Y si ahora resulta que en el cónclave socialista del fin de semana se presenta a Andalucía como referente de otra manera de gobernar, será cuestión de buscar políticas propias, si es que hay margen, para eludir el mero papel de ejecutor de iniciativas impopulares al que pretenden condenar a la Junta en medio del desatado furor por los recortes y el desmantelamiento del Estado del Bienestar.