Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
ENTREVISTA A BELTRÁN DOMECQ, Presidente del Consejo Regulador del Vino de Jerez

“Hay que romper con la ortodoxia para que la gente joven beba Jerez”

"Este año, con una producción más corta, los precios de los vinos subirán"

Beltrán Domecq, presidente del Consejo Regulador del Vino de Jerez. Ampliar foto
Beltrán Domecq, presidente del Consejo Regulador del Vino de Jerez.

Beltrán Domecq Williams (Jerez, 1946), licenciado en Químicas y enólogo, es el nuevo presidente del Consejo Regulador del Vino de Jerez. Hijo y nieto de bodegueros y criado entre Jerez y Londres, desde los 15 años ha pasado todos sus veranos en distintas denominaciones de origen del mundo. Su vida entera ha estado orientada a los caldos de la tierra. Empezó a beberlos junto a su abuela a los 11 años. Es optimista ante el futuro pese al retroceso registrado en las ventas desde la última década.

Pregunta. Usted llega al Consejo Regulador casi en el peor momento. Las ventas de vino de Jerez en retroceso desde hace una década, problemas estructurales en el sector, una gravísima crisis económica, la subida del IVA. ¿Qué se propone y por dónde va a empezar?

Respuesta. Me tuve que pensar mucho entrar al trapo. La situación no es nada buena, pero mejor de lo que la gente se pueda imaginar. Vislumbro la luz al final del túnel. Hemos llegado a un equilibrio entre oferta y producción. Veo posibilidades de diversificación en España e Inglaterra, donde se están abriendo bares de vinos de Jerez.

“Este año, con una producción más corta, los precios de los vinos subirán”

P. Da la impresión de que otras denominaciones con vinos más comunes, menos tradición y reconocimiento han sabido sacar más rédito a la marca.

R. Creo que no. Es cierto que hemos estado vendiendo vinos baratos para marcas blancas y nos debemos a las marcas de verdad. Este año, con una vendimia de producción más corta, los precios en la viña han subido y los precios de los vinos también subirán.

P. Últimamente se ha dado mucha importancia a los mercados emergentes, Brasil, Estados Unidos, China, pero han ido cayendo las exportaciones en los países más importantes para la denominación. ¿Se pueden recuperar las ventas en Gran Bretaña, Holanda o Alemania?

R. Hacemos una importante labor de promoción. Tenemos que remover todo esto y hacer que se hable más de nuestros vinos. Desde la semana próxima me moveré en todos los estamentos de países extranjeros.

P. Se habla, quizá en exceso, de la promoción exterior cuando sigue chocando que en pleno centro de Sevilla no te sirvan un oloroso o que en un restaurante de Jerez el vino no tenga más protagonismo.

“Hemos llegado a un equilibrio entre la oferta y la producción”

R. Esta es una de las cosas que me pone de los nervios. El vino de Jerez es un gran desconocido. Vas por Jerez y el único que está bebiendo nuestro vino es un extranjero que está encantado. No sabemos valorar nuestros caldos. Hay que insistir en la promoción y la formación. El año pasado preparamos a 4.000 personas.

P. Muchos creen que el sector peca de excesivos remilgos. ¿Lo comparte?

R. Tiene razón. Yo ya hace 15 años tomaba cream, con hielo y un trozo de naranja con la piel. El fino con hielo y limón también es perfecto. El tema del rebujito es el inicio. Hay que romper con la ortodoxia y hablar ya de cócteles. Recientemente conocí en Londres un bar, lleno de gente joven, que solo ofrece cócteles. Lo más fascinante es que había cuatro hechos con fino, cream, Pedro Ximénez y oloroso. Esto es lo que tenemos que promover para que la gente joven empiece a beber vino de Jerez.

P. El falso sherry es otro problema. ¿Confía en que alguna vez se pueda erradicar esta práctica en Estados Unidos (en EE UU solo una de cada cuatro botellas de vino de Jerez que se consume es auténtica)?

R. En un principio es halagador que te imiten. Hace 15 años en Inglaterra se vendía como auténtico el british sherry y afectaba al 50% de la comercialización. Eso ya está solventado. Hemos solucionado las falsificaciones en Australia, Chipre, Nueva Zelanda y Sudáfrica. El gran problema está en Estados Unidos. Esperemos solventarlo en poco tiempo, aunque ellos se empeñan en defender que las denominaciones de origen no sirven para nada. Es una desgracia para nosotros. Esperemos combatirlo.

P. La próxima semana finaliza la vendimia.

R. La calidad es excelente. La graduación es alta y la acidez, equilibrada. Eso sí, la producción va a ser corta, de unos 45 ó 50 millones de kilos, hasta un 30% menos que el año pasado.

P. Jerez vende más de 40 millones de botellas al año. Es una cantidad importante pero muy baja en comparación a otras décadas.

R. No veo que volvamos a las 20.000 hectáreas de superficie de viñedo. Creo que se va a vender más calidad, más diversidad. Creo que van a ir apareciendo pequeñas marcas de gran calidad, con más margen de beneficios, que además nos van a dar más prestigio y más imagen. Ya estamos haciendo Vos y Vors, vino de gran calidad, con una vejez calificada de más de 20 y 30 años. Cualitativamente pienso que estamos por encima de todos.

P. Están insistiendo mucho en el maridaje con vinos de Jerez. Para terminar, ¿puede hacerme un menú?

R. Para empezar, un fino o manzanilla con un buen langostino de Sanlúcar, jamón o una ensalada de verdura fresca con vinagreta, muy importante que haya vinagreta. El fino con espárragos o alcachofas también es exquisito. Como plato principal, una carrillada ibérica con patatas fritas y un oloroso. De postre, macedonia con un cream muy frío; o chocolate negro con Pedro Ximénez también frío.