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La Confederación espera dar un impulso al plan del Júcar antes del verano

La presidenta del organismo confía en desatascar también el conflicto del trasvase al Vinalopó

La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) espera dar un impulso al plan de gestión de la cuenca antes de agosto. El proyecto, que acumula un fuerte retraso, aún no ha entrado en la fase de redacción definitiva, por lo que será necesario acelerar los trabajos para cumplir con el objetivo fijado por el ministro de Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, que pretende que todos los planes de cuenca estén terminados a finales de 2013.

La presidenta del organismo, María Ángeles Ureña, ha explicado hoy que su intención es convocar al consejo del agua antes del verano para dar el visto bueno al llamado Esquema de Temas Importantes (ETI), el documento que analiza exhaustivamente la situación de la cuenca, sus recursos y la previsión de necesidades futuras. Al ETI, que es la base para la redacción del plan definitivo, ya se han incorporado las alegaciones. El anterior Gobierno socialista pretendía elevar el documento al consejo del agua del Júcar hace casi un año, pero la Generalitat valenciana, entre otros, se opuso por discrepancias con el contenido del informe.

Otro de los escollos para avanzar en el plan ha sido el enfrentamiento entre la Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha por la nueva demarcación de la cuenca del Júcar, que tiene incidencia en la representación de los territorios en los órganos de gestión de la Confederación. Ahora, con ambas autonomías y el Gobierno en manos del PP, Ureña confía en que se encontrará una salida al conflicto. La presidenta de la CHJ ha subrayado, no obstante, que el agua "no será moneda de cambio en negociaciones políticas" y que todas las partes implicadas "deberán ceder un poco" para cerrar un plan que "responda a las necesidades de todos".

Ureña también ha abordado en un encuentro con periodistas el conflicto en torno al trasvase del Júcar al Vinalopó. Ha hecho saber a los regantes alicantinos que es necesario aprovechar la inversión aunque no estén de acuerdo con el trasvase modificado por el Ejecutivo socialista. La Generalitat ha apoyado durante años a los usuarios del Vinalopó en su oposición al cambio del proyecto y también ha secundado su pretensión de construir una segunda toma de agua. Ahora, al menos desde la CHJ, busca rebajar la tensión para poner en marcha la infraestructura.