Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
polémica megacasinos

El PP se queda solo con Eurovegas

La oposición rechaza el proyecto por “inseguro” y alerta del riesgo de “desregulación”

Técnicos de Hacienda ven “un foco de blanqueo”

El estadounidense Sheldon Adelson, presidente de Las Vegas Sands. Ampliar foto
El estadounidense Sheldon Adelson, presidente de Las Vegas Sands.

Un complejo de ocio, negocios y juego da para mucho. Madrid y Barcelona mantienen la pugna mostrando su mejor cara (en vivo y en directo en Las Vegas el pasado fin de semana) para atraer la inversión del magnate Sheldon Adelson, que promete desembarcar en menos de un mes en uno de los dos puntos de la Península con un maná de 18.000 millones de euros y más puestos de trabajo de los que ha visto hasta ahora el sector turístico madrileño.

Mientras las fuerzas vivas de las dos regiones despliegan sus encantos, suenan voces discordantes. En la Comunidad de Madrid, las promesas de prosperidad del multimillonario de 78 años solo convencen sin fisuras al equipo de Gobierno regional, animado por los grandes números: 12 hoteles con 36.000 habitaciones, seis casinos con 1.065 mesas y 18.000 recreativas, nueve teatros, hasta tres campos de golf... La oposición pide frenar un proyecto que, sostienen, trae consigo “inseguridad” y “desregulación”, vistas las peticiones de “flexibilidad” que ha manifestado el equipo de Adelson. En Madrid, el magnate puede optar entre instalarse en Valdecarros (al sureste de la capital) o Venta de la Rubia, en Alcorcón, cuyo alcalde ya se ve como ganador. Incluso los técnicos de Hacienda han lanzado un aviso: la propuesta puede concentrar “un foco de blanqueo”.

El consejero de Economía y Hacienda, Percival Manglano, aterrizó tras un vuelo relámpago a Las Vegas con un mensaje: el magnate pagará impuestos, seguro, aunque está por ver cuáles serán los tipos que se aplican. El proyecto de Eurovegas reclama a las autoridades regionales un amplio abanico de beneficios, que van desde exenciones fiscales, cesión gratuita de terrenos, cambios legislativos (en el Estatuto de los Trabajadores o la Ley de Extranjería), dos años exentos de las cuotas de la Seguridad Social o el acceso cercano a buenas infraestructuras (metro, cercanías, AVE...).

El PSM, que considera que aferrarse al macroproyecto es “tomar el pelo a los madrileños”, ha empezado por poner en duda las cifras de empleo que maneja Sheldon y que la Comunidad de Madrid cree a pies juntillas. Según sus cálculos, 164.000 empleos directos y 97.000 indirectos. Total: 261.000 puestos de trabajo.

Los representantes de la oposición regional hablaron ayer de Eurovegas tras la junta de portavoces. El secretario general del PSM, Tomás Gómez, echa cuentas. Y ve difícil que una sola iniciativa suponga casi 80.000 puestos más que los que ahora emplea todo el sector turístico madrileño, con 181.637 trabajadores, según cifras del Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid. Dice Gómez que, más que empleo, este nuevo maná en forma de proyecto de ocio (los casinos supondrán un tercio de su actividad, según estimaciones del equipo de Adelson) traerá a la región “prostitución e inseguridad”.

El diputado de IU Joaquín Sanz puso el foco en el riesgo de “desregulación de absolutamente todo”, vistas las peticiones del propietario de Las Vegas Sands Corporation. Luis de Velasco (UPyD) criticó la visita veloz a Las Vegas de las delegaciones de las dos candidaturas para “presentar sus respetos a domicilio”. Dice el diputado que es “como un Bienvenido, Mr. Marshall pero al revés”. Los cambios normativos que exige Adelson, a juicio de UPyD, supondrían “establecer la república independiente de juegolandia”. Equo, sin representación parlamentaria en Madrid, reclamó ayer a la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo que “investigue” las negociaciones de Gobierno, Comunidad y promotores, por su “opacidad”.

A los técnicos de Hacienda tampoco les convence el proyecto. El sindicato Gestha —con 5.000 afiliados de un cuerpo de 8.000 funcionarios, según sus datos— alerta de que el gran complejo de ocio puede convertirse en “un foco de blanqueo de capitales” y en “una isla fiscal”.

José María Mollinedo, secretario general de Gestha, explica que limpiar dinero negro en los casinos “no es una práctica de ahora ni genuina española, pero es algo de lo que alertan tanto la UE como Estados Unidos. Se trata de entregar grandes cantidades para blanqueo en el juego a cambio de comisión”. Y subraya el factor ejemplificante: “Que España no actúe como un país serio es muy mala señal para otros inversores”.

Sigue con nosotros la actualidad de Madrid en Facebook, en Twitter y en nuestro Patio de Vecinos en Instagram