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OPINIÓN

El verdadero problema

Muchos son los desafíos que tenemos por delante: la eficiencia del sistema, la pérdida de autoridad y prestigio social del profesorado o las múltiples funciones de los equipos directivos

Una de las funciones que tenemos hoy los políticos es saber hacer un buen diagnóstico de la realidad. Son muchos los problemas que tenemos que afrontar. Uno de ellos, sin lugar a dudas, y puede que el mayor de todos, es la educación. Estamos, como diría Ortega y Gasset, ante el tema de nuestro tiempo. Por ello, las decisiones e iniciativas que tomemos tienen que estar, no sólo bien pensadas, sino que requieren del consenso y del encuentro de todos los agentes implicados en el mundo educativo. Muchos son los desafíos que tenemos por delante: la eficiencia del sistema, la pérdida de autoridad y prestigio social del profesorado, las múltiples funciones de los equipos directivos, la participación de las familias en el proceso educativo de sus hijos, la existencia de instalaciones dignas para todo el alumnado valenciano… Sin embargo, hay un reto sin precedentes que debe aunar todos nuestros esfuerzos y no es otro que el fracaso escolar: ¿Qué está fallando en el sistema? ¿Qué es lo que no estamos haciendo bien? ¿Qué debemos hacer para mejorar los resultados académicos de nuestros estudiantes? ¿Qué medidas se pueden adoptar para que el alumnado no abandone el sistema de una forma prematura?

La Comunidad Valenciana destina un 30,8% de su presupuesto a Educación, frente a la media nacional que se sitúa en el 21%, superando a algunas comunidades autónomas como Murcia, Madrid y Cataluña que destinan el 27%, el 24,9% o el 15,8% respectivamente, y además somos el octavo país con más inversión por alumno de los países de la OCDE. Aún así, nuestra tasa de abandono escolar, alumnos que no completan los estudios de ESO, sigue siendo altísima, el 28,4%, y en la Comunidad Valenciana del 29,2%; mientras que la media europea es del 14,4%. Por otra parte, la tasa de fracaso escolar, alumnos que acaban la ESO y no siguen sus estudios, ya sea Bachillerato o Formación Profesional, supera el 35%. Ante esta situación tenemos por delante un objetivo claro que es la Estrategia Europea 2020 que nos enmarca a reducir estas cifras en 10 puntos.

A pesar de estos indicadores, estamos ante una gran oportunidad para construir los cimientos de la educación del futuro. Pues bien, esto es precisamente lo que estamos haciendo desde el Gobierno Valenciano y la buena noticia es que no estamos solos. Desde la Consejería de Educación, Formación y Empleo estamos coordinando la elaboración de una hoja de ruta que nos permita cambiar de dirección, que nos ayude a mejorar las tasas del sistema y que el fracaso escolar vaya difuminándose de la realidad de los colegios. Quiero aprovechar este espacio para agradecer de forma muy sincera la participación de todos los agentes que han querido aportar su granito de arena para que, entre todos, encontremos una solución consensuada.

De este esfuerzo colectivo nace el Plan de Choque contra el Fracaso Escolar, un ambicioso proyecto que va a dar una respuesta integral a muchos de los problemas que tiene el sistema educativo. Con él pretendemos generalizar al máximo el éxito de los escolares de la Comunidad Valenciana. En su conjunto, ofrece respuestas a los grandes retos de la escuela actual como son generalizar el éxito escolar, formar ciudadanos competentes y capaces, actualizar la estructura de aprendizaje y los recursos educativos, mejorar la convivencia, incrementar la autonomía pedagógica o recuperar los valores del respeto y el esfuerzo. No solo es un gran reto político, es sobre todo un reto del conjunto de la sociedad, y ahí debemos estar todos.

María José Catalá es consejera de Educación, Formación y Empleo.