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Griñán asegura que con Rajoy “todo va a peor”

El candidato socialista advierte de que el cambio de Arenas “es el retroceso”

José Antonio Griñán, en el centro, el sábado en la sede del PSOE.
José Antonio Griñán, en el centro, el sábado en la sede del PSOE.

Siete de cada 10 andaluces creen que es necesario el cambio político en Andalucía, entre ellos votantes socialistas. El PP de Javier Arenas promete a los andaluces, cuyo electorado mayoritariamente es de centro izquierdas, “un cambio sin riesgo” y el PSOE de José Antonio Griñán se lanzó ayer a advertir que ya ha habido cambio en el Gobierno de España y “nada va a mejor sino todo va peor”.

Si el presidente andaluz y candidato socialista, José Antonio Griñán, acertó o no al celebrar elecciones separadas de las generales y agotar al máximo la fecha de convocatoria de los comicios andaluces se verá el próximo 25 de marzo. Pero lo que es un hecho evidente es que las drásticas medidas puestas en marcha por Mariano Rajoy están nutriendo el argumentario diario de la campaña de los socialistas andaluces.

La suspensión de la ley de la Dependencia para los dependientes moderados o la marcha atrás en la normativa sobre la interrupción voluntaria del embarazo son munición de corto alcance en manos de los socialistas, que han encontrado en la subida de impuestos de la renta y, sobre todo, en la durísima reforma laboral publicada en el Boletín Oficial del Estado el chiflo con el que van a recorrer toda Andalucía para proclamar: “El cambio que promete Arenas ya está en España y no hay nada”. “El cambio es el retroceso, es volver al pasado”.

Las medidas de recorte puestas en marcha por el presiente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, en mayo de 2010 le costó al PSOE cuatro millones de votos en las elecciones generales del pasado 20 de noviembre. Al PSOE andaluz le basta, según ellos, con recuperar 125.000 votos —y que el PP no crezca— para abortar la mayoria absoluta de Arenas.

“Zapatero ya no está y la crisis económica empeora. Rajoy pidió la confianza para bajar los impuestos y los subió; el cambio ya está aquí y aumenta el paro como nunca, la economía va a peor; hay despido libre. Todo es una gran mentira”. Así, casi sin dar los buenos días y los saludos de rigor, inició Griñán un acto en el patio de la sede regional del PSOE con colectivos de mujeres.

Este argumento lo utilizó ayer y lo va a utilizar durante la campaña para intentar convencer a su electorado de que Arenas es lo mismo que Rajoy y que sus promesas valen, por tanto, igual. Cuando Griñán inició su mandato, en la primavera de 2009, la tasa de paro en la comunidad era del 17,8% y casi tres años después alcanza el 31%. Pese a esta tarjeta de presentación, el candidato socialista aseguró que en “dos meses” el paro ha aumentado lo que aumentó en todo 2011 el desempleo. “Hay miedo a perder el empleo, a perder las prestaciones sociales”, dijo Griñán, quien sostuvo el Gobierno central “facilita” a los empresarios el despido.

También arremetió contra el ajuste que persigue el Ejecutivo de Rajoy del déficit porque, según él, le echa la culpa a las comunidades autónomas. Pero tuvo mucho cuidado en cuestionar la decisión del presidente del Gobierno de fijar para 2012 un déficit superior al exigido por la Unión Europea, una medida aplaudida por el líder federal del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba. “Rajoy se ha caído del caballo”, se limitó a reconocer Griñán.

En lo que no está de acuerdo es en cómo se reparte el recorte de 29.000 millones de euros para este año en los presupuestos estatales autonómicos. “Lo más importante es la educación y la sanidad”, dijo Griñán, quien propuso reducir partidas presupuestarias del Ministerio de Defensa y en ayudas a la Iglesia. Según Arenas, el déficit de la comunidad del 3,22% significará un recorte de 4.000 millones de euros este año, mientras que el Ejecutivo andaluz sostiene que no está en sus previsiones ningún tijeretazo. Nada dijo Griñán de lo que hará al respecto si continúa como presidente. Lo que sí le pidió a los suyos es ayuda para “aguantar en Andalucía”, “conservar el modelo” e impedir que “el mapa se cubre de azul”.