“Nacimos con la vocación de bajar la persiana algún día”

En Gesto por la Paz son conscientes de que la coordinadora apura su existencia

En Gesto por la Paz son conscientes de que la coordinadora apura su existencia. No lo ocultan e incluso se confiesan satisfechos de ello. “Nacimos con la vocación de bajar la persiana algún día y somos conscientes de ello”, admiten desde el colectivo, sabedores de que la movilización social contra el terrorismo pierde su sentido tras el cese definitivo de la actividad etarra. Por eso han convocado para este sábado, a partir de las cinco y media de la tarde y desde la plaza del Sagrado Corazón de Bilbao, la que será su última manifestación. Un acto que se pretende emotivo y con el que se quiere dar carpetazo a décadas de violencia, así como “recabar el reconocimiento de la ciudadanía en general”.

Nunca ha sido Gesto por la Paz un colectivo preocupado por una asistencia masiva a sus concentraciones, aunque siempre ha celebrado a finales de enero o comienzos de febrero una manifestación de referencia que, en esta ocasión, estará encabezada por un lema que resume a la perfección la sensación de la coordinadora y de las miles de personas que durante estas dos décadas y media han colaborado con ella: Lo hemos conseguido, el futuro es nuestro. Tras él se portarán otra decena de pancartas. Las más destacadas de los últimos años. Entre ellas, la que en 2011 pedía la desparición definitiva y sin condiciones de ETA que en octubre se confirmó. Tras hora y media de recorrido se cerrará el acto con la lectura de un comunicado frente al Ayuntamiento de la capital vizcaína.

Sin la necesidad de una presencia en la calle como protesta, la existencia de Gesto se tambalea, si bien sus promotores reconocen que adoptarán “las decisiones que haya que tomar sin urgencia”. En su recta final han dejado claro que, aunque sin ETA, todavía quedan muchos retos por afrontar para asentar la convivencia en Euskadi. Entre ellos, el de “nunca caer en el olvido de lo ocurrido” o el de construir un “relato mínimo compartido, fruto del consenso entre quienes han rebatido la violencia”. Asimismo, desde la coordinadora estiman fundamental desvincular el terrorismo del conflicto político.

En consonancia con su carácter plural e independiente, Gesto por la Paz nunca ha limitado su acción a condenar el terrorismo de ETA, porque su objetivo último ha sido en realidad el respeto de los derechos humanos. Por eso salió también a la calle para denunciar los atentados perpetrados por el GAL o los grupos de ultraderecha. Inexistentes también estos en la actualidad, el colectivo apela ahora a una política penitenciaria “más humana”, que no impune, para respetar también los derechos de los presos etarras. Un último guiño a la reconciliación.

La marcha del sábado recuperará pancartas y lemas de años anteriores
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