<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[EL PAÍS]]></title><link>https://elpais.com</link><atom:link href="https://elpais.com/arc/outboundfeeds/rss/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[EL PAÍS News Feed]]></description><lastBuildDate>Sat, 04 Apr 2026 05:47:08 +0000</lastBuildDate><language>es-ES</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Una ley contra la historia]]></title><link>https://elpais.com/diario/2001/02/15/cvalenciana/982268284_850215.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/diario/2001/02/15/cvalenciana/982268284_850215.html</guid><dc:creator><![CDATA[José Ramon Juaniz, Vicente Boveda]]></dc:creator><description></description><pubDate>Wed, 14 Feb 2001 23:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Decíamos hace ya unos meses que la política de inmigración debe ser asumida por todos los poderes públicos y organizaciones sociales, como una verdadera cuestión de Estado que propicie un gran pacto político, social y moral, para evitar que nuestro país se desgarre con actitudes racistas, xenófobas y demagógicas, cada día más frecuentes. Y si propiciábamos este compromiso global de toda la sociedad en materia de inmigración, lo hacíamos no sólo por razones de pura justicia y solidaridad, sino también, convencidos de que una actitud unitaria de toda la sociedad en esta trascendental cuestión, constituiría un pedagógico instrumento para afrontar con prudencia, pero también con generosidad, el proceso de encuentro universal de culturas y razas hacia el que camina inexorablemente la historia de la humanidad, empujada por los tremendos desequilibrios poblacionales territoriales y por las profundas desigualdades de todo orden existentes en el planeta. Un proceso en el que unos y otros cederemos algo de nosotros mismos, porque, casi profetizan las palabras de Sami Naïr, 'sabemos que todas las identidades se van a transformar; ésta es una certeza para el siglo XXI; y más vale prepararse para ello; es decir, educar a los pueblos, en vez de confiar ciegamente a las leyes del mercado'.</p> <p><a href="https://elpais.com/diario/2001/02/15/cvalenciana/982268284_850215.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded></item></channel></rss>