<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[EL PAÍS]]></title><link>https://elpais.com</link><atom:link href="https://elpais.com/arc/outboundfeeds/rss/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[EL PAÍS News Feed]]></description><lastBuildDate>Fri, 03 Apr 2026 22:24:27 +0000</lastBuildDate><language>es-ES</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[‘À Gisèle’, la exposición de arte para homenajear a la mujer violada que no quiso esconderse]]></title><link>https://elpais.com/cultura/2026-02-11/a-gisele-la-exposicion-de-arte-para-homenajear-a-la-mujer-violada-que-no-quiso-esconderse.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/cultura/2026-02-11/a-gisele-la-exposicion-de-arte-para-homenajear-a-la-mujer-violada-que-no-quiso-esconderse.html</guid><dc:creator><![CDATA[Mar Gómez Glez]]></dc:creator><description><![CDATA[La galería Travesía Cuatro de Madrid reúne obras de cuatro artistas que no buscan ilustrar directamente los hechos del ‘caso Pelicot’, sino reclamar un diálogo para reinventar el contrato social]]></description><pubDate>Wed, 11 Feb 2026 04:30:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La galería <a href="https://travesiacuatro.com/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://travesiacuatro.com/">Travesía Cuatro de Madrid </a>acoge hasta el 20 de febrero la exposición <i>À Gisèle</i>. Su comisaria, Laura López Paniagua, ha reunido a cuatro artistas de diferentes generaciones y países para rendir homenaje a <a href="https://elpais.com/opinion/2024-12-20/merci-gisele.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/opinion/2024-12-20/merci-gisele.html">la superviviente que no permitió ser victimizada</a>. Se trata, en palabras de López Paniagua, “de una dedicatoria en sentido íntimo: un acto de atención profundo, un deseo respetuoso de cercanía, y el intento de desplegar un paisaje donde la experiencia de lo inconcebible pueda empezar a formarse, aunque sea de manera tentativa e inconclusa, sin quedar reducida a un único relato”. Las obras de Armineh Negahdari, <a href="https://elpais.com/eps/2026-01-26/la-chola-poblete-la-artista-anticolonial-que-conquisto-a-la-reina-letizia-siempre-senti-mas-discriminacion-por-ser-marrona-que-por-trans.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/eps/2026-01-26/la-chola-poblete-la-artista-anticolonial-que-conquisto-a-la-reina-letizia-siempre-senti-mas-discriminacion-por-ser-marrona-que-por-trans.html">La Chola Poblete</a>, Kiki Smith y Maya Pita Romero sostienen la ambigüedad y convierten la galería en un lugar de diálogo.</p> <p><a href="https://elpais.com/cultura/2026-02-11/a-gisele-la-exposicion-de-arte-para-homenajear-a-la-mujer-violada-que-no-quiso-esconderse.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/YQXAFKRP7BCVHANETL56QVAUUE.jpg?auth=46b5b1fe9a473457719dcd6cb5b7736eb30a0510f1e8a75a8011e035d15332b4&amp;width=2000&amp;height=1500&amp;focal=1246%2C998"><media:description type="plain"><![CDATA[Vista de la sala de 'À Gisèle', en la galería Travesía Cuatro de Madrid.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Pablo Gomez Ogando</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué enseñan los ciclistas a los conductores]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2025-08-23/que-ensenan-los-ciclistas-a-los-conductores.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2025-08-23/que-ensenan-los-ciclistas-a-los-conductores.html</guid><dc:creator><![CDATA[Mar Gómez Glez]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sat, 23 Aug 2025 03:30:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En verano las carreteras se llenan de ciclistas y dedicamos más tiempo a desplazamientos interurbanos. Una bici, para un coche, es una molestia y un problema de seguridad.<a href="https://motor.elpais.com/conducir/dgt-responde-eterna-duda-que-asalta-a-los-conductores-adelantar-ciclista-en-carretera/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://motor.elpais.com/conducir/dgt-responde-eterna-duda-que-asalta-a-los-conductores-adelantar-ciclista-en-carretera/"> La DGT se está planteando</a> limitar sus horas en la carretera. Sin embargo, precisamente en este tiempo estival, ¿podríamos verlas de otra manera y apoyar su empeño?</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2025-08-23/que-ensenan-los-ciclistas-a-los-conductores.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/ELPZZUSM2JI4DD4S5HBCYCR6SE.jpg?auth=91c7babbd5524242316bd7e4ff5e4e6dd4de24f8b052d58118dd9495d36a44c4&amp;width=9000&amp;height=6000&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Un ciclista circula por una carretera de Ourense, el pasado jueves.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Carlos Castro</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Gaza: ¿dónde está la ciudadanía europea?]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2025-06-04/gaza-donde-esta-la-ciudadania-europea.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2025-06-04/gaza-donde-esta-la-ciudadania-europea.html</guid><dc:creator><![CDATA[Mar Gómez Glez]]></dc:creator><description><![CDATA[Hace 22 años la sociedad civil se manifestó contra la guerra antes de que lo hicieran los cargos públicos; hoy ya no ocurre lo mismo]]></description><pubDate>Wed, 04 Jun 2025 03:45:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>¿Se acuerdan de <a href="https://elpais.com/diario/2004/03/21/espana/1079823604_850215.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/diario/2004/03/21/espana/1079823604_850215.html">las manifestaciones contra la guerra de Irak de hace veinte años</a>? ¿Por qué no se repiten ahora? Entonces, la sociedad civil iba por delante de las instituciones. Las masivas protestas vinieron antes de la invasión. Es verdad que <a href="https://elpais.com/diario/2003/03/16/internacional/1047769203_850215.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/diario/2003/03/16/internacional/1047769203_850215.html">la especial significación del Gobierno de nuestro país en aquel entonces</a> podría explicar parte del elevado número que tomó las calles. La participación se contaba en cifras de seis dígitos. Pero tampoco se trató de un asunto puramente nacional. En Roma se batió un récord Guinness con alrededor de tres millones de personas marchando contra la invasión. Entonces no teníamos redes sociales en donde dar nuestra opinión al mar digital. Facebook se creó un año después. La demostración de la voluntad popular se hacía como se venía haciendo desde siempre: tomando la calle. Las manifestaciones unen el lenguaje de la peregrinación, que muestra el compromiso personal; con el piquete de huelga, donde se ve la fuerza del grupo; con la festividad, en donde se relajan las fronteras entre extraños, dice Rebecca Solnit. Al caminar junto a otras gentes mostramos una convicción común. No conocemos a quienes nos rodean, quizá pensamos diferente en muchas cosas, pero sabemos que hay una causa compartida que nos mueve a poner el cuerpo, a estar presentes. Esto genera una fuerte sensación de pertenencia.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2025-06-04/gaza-donde-esta-la-ciudadania-europea.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/AEILNKG3XPNIWWQCWQ3FOZ7GWQ.jpg?auth=3c02d70b8542284a91330e1e7b7bc377142a07eb8057a2577fc9ecc09c0df0a4&amp;width=5124&amp;height=3416&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Un niño entre las ruinas de una casa en Gaza, este lunes. ]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">DPA vía Europa Press</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Pequeños actos de rebeldía]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2025-03-01/pequenos-actos-de-rebeldia.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2025-03-01/pequenos-actos-de-rebeldia.html</guid><dc:creator><![CDATA[Mar Gómez Glez]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sat, 01 Mar 2025 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Cada vez que escucho que <a href="https://elpais.com/noticias/minimalismo/" target="_blank">el minimalismo</a> ya no está de moda, doy un brinco de alegría. Periódicamente, nos asaltan noticias alarmistas sobre los peligros del síndrome del acumulador, o lo que es peor, <a href="https://elpais.com/salud-y-bienestar/2022-08-30/la-vida-inundada-de-objetos-sindrome-de-diogenes-o-trastorno-por-acumulacion.html" target="_blank">el síndrome de Diógenes</a>, cuando lo que se acumula es basura. ¿Basura para quién?, habría que preguntar. Hace aproximadamente una década se puso de moda <a href="https://elpais.com/noticias/metodo-konmari/" target="_blank">el método Konmari</a>. <a href="https://elpais.com/gente/2023-01-30/marie-kondo-admite-que-tras-la-llegada-de-su-tercer-hijo-ya-no-sigue-su-propio-metodo-mi-casa-esta-desordenada.html" target="_blank">Marie Kondo</a> nos convenció del valor emocional de los objetos. Su fórmula para organizar armarios se viralizó: “si algo no te hace feliz, deshazte de ello”. Con este lema se coló en millones de hogares y millones de hogares se lanzaron a tirar con la conciencia tranquila, avalados por la sabiduría japonesa. Los únicos que ponían algo de cordura al ver desaparecer objetos eran los niños, que sibilinamente, recuperaban de la basura lo ya descartado. ¿Cuántas reprimendas caen todos los días por este comportamiento? Hay una edad maravillosa en la que la creatividad efervescente entiende el valor del encuentro con el descarte y sabe —aunque sea incapaz de articularlo— que una casa o un armario sin objetos inservibles es como un cerebro sin actos fallidos, un horror y un terrible aburrimiento.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2025-03-01/pequenos-actos-de-rebeldia.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/S7YSUS2WGJHINOIUWE6LXKHOOM.png?auth=92730c7fb63e9a8425e9d15646960b0d7a036e5a92e65c6faf59c6dcf2fa28cb&amp;width=1200&amp;height=675&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Un armario ordenado bajo la filosofía de Marie Kondo.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Mucho ruido]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2023-08-23/mucho-ruido.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2023-08-23/mucho-ruido.html</guid><dc:creator><![CDATA[Mar Gómez Glez]]></dc:creator><description><![CDATA[Más de un 20% de la población europea se ve expuesta a niveles de contaminación acústica prolongados que resultan perjudiciales para la salud]]></description><pubDate>Wed, 23 Aug 2023 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Últimamente, proliferan los libros que hablan de <a href="https://elpais.com/agr/ruido_el_enemigo_sigiloso/a" target="_blank">la importancia del silencio, </a>se publican estudios sobre los beneficios que aporta a nuestra salud y se popularizan <a href="https://smoda.elpais.com/belleza/retiros-de-silencio-que-buscan-y-que-encuentran-los-ermitanos-del-siglo-xxi/" target="_blank">los retiros donde no se habla. </a>Los seres humanos tenemos tendencia a <a href="https://elpais.com/estilo-de-vida/2022-11-28/el-silencio-es-el-nuevo-lujo-como-vivir-en-un-mundo-cada-vez-mas-ruidoso-nos-ha-hecho-pagar-por-algo-gratuito.html" target="_blank">apreciar las cosas que destruimos, una vez que las hemos destruido.</a> Es curioso que, siendo el oído uno de nuestros sentidos más importantes y el último que perdemos antes de morir, le hayamos dado tan poca importancia. <a href="https://elpais.com/economia/negocios/2022-08-06/cuando-el-ruido-pasa-a-ser-un-delito-de-contaminacion-acustica.html" target="_blank">Las normas que rigen la contaminación acústica </a>son tan frondosas como poco realistas. Solo en casos flagrantes la justicia actúa para que no se vulneren derechos fundamentales como el derecho a la salud, la inviolabilidad del domicilio o la igualdad a disfrutar del descanso.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2023-08-23/mucho-ruido.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/X2ZW3UY3PLSE4KO55QZYMXGBZ4.jpg?auth=45551c92f8edbe87289195d68a4eef4621d1b7c3a0f573c356f8067086b24000&amp;width=980&amp;height=653&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Comprobación en una calle del nivel de decibelios con un medidor acústico.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Carlos Rosillo</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Si los vampiros existen]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2023-05-17/si-los-vampiros-existen.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2023-05-17/si-los-vampiros-existen.html</guid><dc:creator><![CDATA[Mar Gómez Glez]]></dc:creator><description><![CDATA[Los defensores del pago por la sangre aseguran que con la donación altruista no es suficiente, pero su importación no solo plantea un problema ético sino también médico]]></description><pubDate>Wed, 17 May 2023 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Los avances científicos nos enfrentan a decisiones morales que desearíamos no tener que plantearnos. En medicina hay cosas que se pueden hacer, pero que no por ello debemos llevar a cabo, y hay otras que, al menos todavía, no están a nuestro alcance. Una de estas es la fabricación de<a href="https://elpais.com/noticias/sangre/"> sangre </a>viable. La complejidad del líquido rojo, cuyos componentes se influyen unos a otros e interactúan con el medio, se ha ido desarrollando tras milenios de evolución. La hemorragia es la causa más común de muerte evitable por lesiones tanto en escenarios de guerra como en accidentes civiles. Necesitamos sangre para salvar vidas y necesitamos <a href="https://elpais.com/noticias/donaciones-sangre/" target="_blank">donaciones,</a> pero la sangre es un líquido delicado que requiere de un tratamiento y una infraestructura sanitaria que no llega a todas partes y que a veces llega a lugares de donde no ha salido.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2023-05-17/si-los-vampiros-existen.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/SEWAQIQLQYMWZY7234QP427XDM.jpg?auth=d457e8b0652850b068ed110ef7723ba99b20caa2050bc86ec5af17e1a3afd6c1&amp;width=3543&amp;height=2362&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Un operario manipula hemoderivados en una planta de Grifols.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El arma de Chéjov]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2023-03-02/el-arma-de-chejov.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2023-03-02/el-arma-de-chejov.html</guid><dc:creator><![CDATA[Mar Gómez Glez]]></dc:creator><description><![CDATA[El dramaturgo ruso aconsejaba que, en una obra de teatro, si hay un rifle colgado en la pared, en algún momento tiene que ser disparado. En la narrativa de la guerra, el armamento desplegado marcará el futuro de Ucrania]]></description><pubDate>Thu, 02 Mar 2023 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Si en el primer acto tienes un rifle colgado en la pared, en el último acto debe ser disparado. Si no, no lo pongas ahí.” Este es el consejo que <a href="https://elpais.com/cultura/2013/12/01/actualidad/1385915588_167250.html" target="_blank">Antón Chéjov</a> daba a los jóvenes dramaturgos que querían introducirse en el arte de la escritura dramática y que se convirtió en una lección imprescindible para cualquiera que se dedique a la ficción. A lo que el ruso —hay quien dice que ucranio— se refería es que en una historia no deben introducirse elementos superfluos que no vayan a ser utilizados después. Mucho menos cuando se trata de objetos capaces de condicionar el curso de los acontecimientos, como un rifle o cualquier otro tipo de arma.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2023-03-02/el-arma-de-chejov.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/OAEDQSRR2VB3ZK6GGU46U6F6TM.jpg?auth=3817f16dee5840e01e25316488a92dacbcabc1c5f5f0e9b03acbd35ab12f08b6&amp;width=4137&amp;height=2758&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Una lanzadera de cohetes del ejército ucranio disparaba contra posiciones rusas, el 25 de febrero en Járkov.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">VADIM GHIRDA</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Empatía, atención y máquina]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2023-01-02/empatia-atencion-y-maquina.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2023-01-02/empatia-atencion-y-maquina.html</guid><dc:creator><![CDATA[Mar Gómez Glez]]></dc:creator><description><![CDATA[El algoritmo tiene libertad de mostrarle contenido de fuentes que no haya elegido. Es la inteligencia artificial la que decide qué contenido va a captar nuestra atención de forma más efectiva]]></description><pubDate>Mon, 02 Jan 2023 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La guerra es el arte del engaño. Eso dice el manual de estrategia más antiguo y difundido de la historia. <a href="https://elpais.com/economia/2014/11/28/actualidad/1417168407_188581.html" target="_blank"><i>El arte de la guerra, </i>atribuido al general Sun Tzu,</a> se emplea para casi todo, especialmente en el mundo empresarial. ¿Podríamos aplicarlo también a la lucha por captar la atención? Desde que las mal llamadas redes sociales pueblan nuestras vidas, la forma en la que entendemos la popularidad ha cambiado. Ya no hay famosos, <a href="https://elpais.com/tecnologia/2022-12-24/cuanto-trabaja-un-influencer-la-gente-ve-dos-tiktoks-y-no-tiene-ni-idea-de-que-hay-detras.html" target="_blank">hay <i>influencers. </i></a>A un o una <i>influencer </i>no se le distingue solo por su número de seguidores, sino también por lo que muestra. La mayoría de los mortales ofrecemos lo extraordinario, <a href="https://elpais.com/america-colombia/2022-11-27/podcast-que-es-un-influencer.html" target="_blank">mientras los <i>influencers </i></a>pueblan sus perfiles con lo más mundano, incluso con sus desgracias. Sin embargo, las desgracias son relativas. <a href="https://elpais.com/gente/2022-12-20/enrique-de-inglaterra-y-meghan-markle-estrenan-un-nuevo-documental-en-medio-de-la-polemica-por-sus-ataques-a-la-familia-real-britanica.html" target="_blank">La pareja más influyente del momento, los duques de Sussex, </a>muestra el desasosiego que les obligó a escapar primero del palacio de Buckingham y después de Canadá en un avión privado en el que hasta su mascota dormía en cama. Meghan y Harry aterrizaron en la mansión californiana de un benefactor. El multimillonario Tyler Perry se conmovió ante su suerte sin conocerlos personalmente. Perry se reflejaba en la figura de Meghan. Él también había triunfado en un mundo que le resultaba ajeno. La empatía funciona así.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2023-01-02/empatia-atencion-y-maquina.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/VHBXJT6SQ5PVFJVSOB36IOR3WI.jpg?auth=01bc270716aaa84b029190ff91001ee55f99ddc52dfdcb8e189e190e0fa3ff7b&amp;width=980&amp;height=663&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Panatallas con contenidos de la red social Instagram.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La buena muerte]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2022-07-12/la-buena-muerte.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2022-07-12/la-buena-muerte.html</guid><dc:creator><![CDATA[Mar Gómez Glez]]></dc:creator><description><![CDATA[La sociedad secular necesita encontrar formas para encarar el último paso. Pensar en el fin no supone una actitud derrotista. Tal vez entender su importancia podría ayudarnos a frenar, al menos en parte, la violencia]]></description><pubDate>Tue, 12 Jul 2022 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En los últimos años, la muerte penetra en nuestra vida con una frecuencia y un volumen insoportables. La muerte es el destino ineludible de cada nacido, y el momento de morir, quizá, el más importante de nuestra existencia.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2022-07-12/la-buena-muerte.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/4SVCUQNAXN6WZK64ZS5GI6CF3U.jpg?auth=909c75b0a4b31eb3baf6e6531f7a00fe5bcd90374a1ce367e6afa309f413908b&amp;width=560&amp;height=349&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Cementerio de la Recoleta, en Buenos Aires.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dan Hallman</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[¿A ti te parece normal?]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2022-04-14/a-ti-te-parece-normal.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2022-04-14/a-ti-te-parece-normal.html</guid><dc:creator><![CDATA[Mar Gómez Glez]]></dc:creator><description><![CDATA[El sistema fiscal de la socialdemocracia tiene una función redistributiva. Sin embargo, desde hace más de 40 años la riqueza y la renta se van acumulando en un menor número de manos]]></description><pubDate>Thu, 14 Apr 2022 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La acera que conduce a mi domicilio es bastante estrecha. Es fácil terminar en una caravana de peatones en donde nadie se atreve a adelantar. Hace unos días, fui testigo de una conversación inalámbrica. La mujer que me precedía gesticulaba con grandilocuencia. En un momento dado subió la voz: “¿A ti te parece normal?”, preguntaba. “De verdad, ¿te parece normal?” Me sentí interpelada. ¿Qué tenía que parecerme normal? Y sobre todo, ¿qué es eso de que algo nos parezca normal?</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2022-04-14/a-ti-te-parece-normal.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Reciclable, reciclado o nada de eso ]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2022-01-03/reciclable-reciclado-o-nada-de-eso.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2022-01-03/reciclable-reciclado-o-nada-de-eso.html</guid><dc:creator><![CDATA[Mar Gómez Glez]]></dc:creator><description><![CDATA[Si de verdad se pretende que la responsabilidad ecológica recaiga en las espaldas de la ciudadanía, deberían informarnos del coste medioambiental de cada producto]]></description><pubDate>Mon, 03 Jan 2022 03:31:49 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Se nos exige sensatez en la cesta de la compra. Se nos apremia a revertir el efecto invernadero. Se nos dice que ayudemos a la desaparición de las islas de plástico en los océanos. Con toda esta responsabilidad sobre nuestros hombros, buscamos en los envases indicios que apacigüen nuestra conciencia. ¿Qué nos encontramos? En la mayoría de las ocasiones, los plásticos de un solo uso —por centrarme en un solo material— llevan etiquetas con unas flechas continuas en forma de círculo o triángulo con un adjetivo: reciclable. Pero<a href="https://elpais.com/especiales/2021/el-viaje-no-tan-circular-de-los-residuos-domesticos-en-espana/#?rel=mas" target="_blank"> no es lo mismo reciclable que reciclado</a>.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2022-01-03/reciclable-reciclado-o-nada-de-eso.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/R3BHGFSVDRAHXNOYRBGSV4AQXA.jpg?auth=cbdf5002957f1a7957bca39c8ba10c44bd047ebf21d2a72433784ad03f29c2da&amp;width=5568&amp;height=3712&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Varias personas depositan residuos en contenedores para el reciclaje de envases.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[‘Mindfulness’ o la privatización del bienestar]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2021-11-12/mindfulness-o-la-privatizacion-del-bienestar.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2021-11-12/mindfulness-o-la-privatizacion-del-bienestar.html</guid><dc:creator><![CDATA[Mar Gómez Glez]]></dc:creator><description><![CDATA[Esta práctica nos exhorta a que no juzguemos nuestros pensamientos y, sobre todo, a que nos concentremos en el presente. Ayuda a sobrellevar el estrés, pero también refuerza el ‘statu quo’ que lo provoca]]></description><pubDate>Fri, 12 Nov 2021 03:03:20 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>No hace ni unos meses<a href="https://elpais.com/economia/2021-09-14/el-teletrabajo-pierde-fuelle-frente-al-presencialismo.html" target="_blank"> la vuelta al trabajo presencial </a>nos parecía un escenario lejano y hasta improbable. Sin embargo, ya llevamos unas semanas instalados en el mundo <i>real</i>. Aquel que nos arrebató el virus al que poco a poco la ciencia y nuestros esfuerzos van doblegando. ¿Nadie extraña nada? <a href="https://elpais.com/espana/2020-03-17/sanchez-no-vamos-a-dejar-a-nadie-atras.html" target="_blank">La pandemia se ha comparado con una guerra</a>, pero ni hay ni parece que vaya a haber una celebración por la victoria. ¿Dónde está el júbilo de estas horas finales? La palabra satisfacción no nos acompaña. Nos cruzamos en la calle. No tenemos tiempo para pararnos. Tampoco es que nos digamos nada. El sonido de las postergadas obras ahoga cualquier posibilidad de comunicación. Hablamos por mensajes de móvil. Es imposible organizar un encuentro. Todas y todos estamos estresados. Hablo de problemas del primer mundo, desde luego. En este primer mundo, hace tiempo lo sabemos, el estrés y la angustia no son males que vengan causados por razones externas, son males que afectan a nuestras cabezas. Padecemos, explica Jon Kabat-Zinn, <a href="https://elpais.com/elpais/2018/03/27/buenavida/1522147672_500704.html" target="_blank">padre del moderno <i>mindfulness</i></a>, una “enfermedad del pensamiento”.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2021-11-12/mindfulness-o-la-privatizacion-del-bienestar.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/MKR2SMKNYRGBHJ4EKHJROFFNVY.jpg?auth=04cfd7c779bbec08150e9a288746a8ecab5836c03f2b51fff68685eeb5e9e3d7&amp;width=2400&amp;height=1350&amp;smart=true"/></item><item><title><![CDATA[Esa persona que queremos ser ]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2021-08-05/esa-persona-que-queremos-ser.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2021-08-05/esa-persona-que-queremos-ser.html</guid><dc:creator><![CDATA[Mar Gómez Glez]]></dc:creator><description><![CDATA[La pandemia nos ha recordado nuestro lado más humano en una época en que se nos empuja a comportarnos como empresas]]></description><pubDate>Thu, 05 Aug 2021 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Escucha”, le dice mi vecino a mi hijo de tres años cuando el niño se empeña en ignorarle. “Nosotros somos vecinos. ¿Sabes cuánta gente hay en el mundo? Millones. A nosotros nos ha tocado estar cerca. Por eso debemos hablarnos, ser amables el uno con el otro, cuidarnos”. Mi hijo asiente y después se marcha sin decir nada. Yo me guardo el comentario. Pienso que esta es una lección importante.<a href="https://elpais.com/sociedad/crisis-del-coronavirus/" target="_blank"> Desde que comenzó la pandemia, </a>la fragilidad del ser humano ha dejado de ser una idea abstracta para convertirse en una realidad cotidiana. Hemos sentido que dependemos más los unos de los otros. Han llegado las vacaciones, <a href="https://elpais.com/sociedad/2021-08-01/la-quinta-y-ultima-gran-ola-de-covid-si-nuevas-variantes-no-lo-impiden.html" target="_blank">vuelven los viajes y vuelve también otra ola de contagios,</a> diferente, pero sostenida. A la mayoría nos molestan o nos han molestado algunas restricciones y, sin embargo, clamamos porque haya regulaciones porque nadie se fía de sus vecinos, mucho menos de los viajantes.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2021-08-05/esa-persona-que-queremos-ser.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/OTAS2DN43UN5VDCMKPDAVMDZIE.jpg?auth=c475c9344753e0b1109b9403e1995c5413287807b259b38dfac1f6d71f6dda0a&amp;width=5023&amp;height=3032&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Peregrinos en el Camino de Santiago, el pasado julio.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eliseo trigo</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El derecho a la complejidad]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2021-05-26/el-derecho-a-la-complejidad.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2021-05-26/el-derecho-a-la-complejidad.html</guid><dc:creator><![CDATA[Mar Gómez Glez]]></dc:creator><description><![CDATA[Desde la caída del muro de Berlín no se han terminado las ideologías, se ha impuesto un modelo único de pensamiento y ha triunfado el antiintelectualismo]]></description><pubDate>Wed, 26 May 2021 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En una reciente entrevista, la dramaturga <a href="https://elpais.com/cultura/2017/06/27/actualidad/1498583794_826170.html" target="_blank">Nieves Rodríguez Rodríguez,</a> defiende la complejidad como generadora de posibilidades. Esta afirmación resulta, cuando menos, provocadora. Llega en un momento en el que la simplificación es el requisito esencial para conseguir una comunicación efectiva. La sencillez de cualquier operación, especialmente de las relacionadas con el intelecto, se premia sobre cualquier otra opción. El esfuerzo nos aterra.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2021-05-26/el-derecho-a-la-complejidad.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/USAJKXPTQSZYBDKJHZAIVRWIR4.jpg?auth=d4f00a232affd2e447b8bbfa67521a1e6a9eb74d0475d91066bf941ece691b2e&amp;width=5669&amp;height=3780&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Un edificio destruído en Gaza, este martes.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">MOHAMMED SABER</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Por qué nos cuesta tanto el paro?]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2021-04-07/por-que-nos-cuesta-tanto-el-paro.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2021-04-07/por-que-nos-cuesta-tanto-el-paro.html</guid><dc:creator><![CDATA[Mar Gómez Glez]]></dc:creator><description><![CDATA[Continuar colocando el trabajo en el centro de nuestra existencia es una estrategia suicida tanto a nivel individual como colectivo]]></description><pubDate>Wed, 07 Apr 2021 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>¿Por qué nos cuesta tanto el paro? La primera respuesta es evidente: porque vivimos en una sociedad en donde para cubrir nuestras necesidades la mayoría necesitamos un sueldo que obtenemos con un trabajo. Sin embargo, el paro nos cuesta mucho más que un sueldo. En la extraordinaria cinta <a href="https://elpais.com/cultura/2020-11-12/un-monumento-a-los-caidos-del-92.html" target=_blank><i>El año del descubrimiento </i>(2020)</a> de Luis López Carrasco varios de sus personajes relatan el sentimiento de inutilidad, la depresión y los problemas de ansiedad que entraña, a pesar del subsidio, la pérdida del empleo.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2021-04-07/por-que-nos-cuesta-tanto-el-paro.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/PHM5UZUBDNFSTMCV4PMGKV46DQ.jpg?auth=7b613cc82da5fac5ecc234aa62fb04bde58c6221bc72053465d3a09f06993d6b&amp;width=3700&amp;height=2432&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Varias personas hacen cola a las puertas de una oficina del Servicio Valenciano de Empleo y Formación (Servef).]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Manuel Bruque</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[De paredes y árboles]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2021-03-10/de-paredes-y-arboles.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2021-03-10/de-paredes-y-arboles.html</guid><dc:creator><![CDATA[Mar Gómez Glez]]></dc:creator><description><![CDATA[La pandemia subraya lo que desde hace décadas nos advierten los expertos, que una ciudad feliz es una ciudad con menos muros y más espacios verdes]]></description><pubDate>Wed, 10 Mar 2021 23:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Que <a href="https://elpais.com/ciencia/2020-12-23/las-cifras-confirman-el-impacto-de-la-pandemia-sobre-la-salud-mental.html" target=_blank>el espacio incide en nuestra salud y estado de ánimo</a> es una realidad probada que estudian disciplinas como la psicogeografía y el urbanismo. Las restricciones de movilidad nos han anclado a una localidad específica. Cada sociedad produce un espacio —decía Lefebvre—. No se puede cambiar la sociedad sin cambiar el espacio y solo un cambio del espacio provoca un cambio social. ¿Cómo queremos que sea entonces nuestra sociedad?</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2021-03-10/de-paredes-y-arboles.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La vuelta a casa, ¿por Navidad? ]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2020-12-17/la-vuelta-a-casa-por-navidad.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2020-12-17/la-vuelta-a-casa-por-navidad.html</guid><dc:creator><![CDATA[Mar Gómez Glez]]></dc:creator><description><![CDATA[En estos días sentimos la necesidad de recuperar ese tiempo en que supimos vivir de otra manera]]></description><pubDate>Thu, 17 Dec 2020 23:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>¿Y si no volviéramos a casa por Navidad? ¿Qué hay en esta celebración que asumimos como males inevitables los atascos, empachos, broncas familiares y este año, además, los riesgos de un desenlace fatal? ¿Por qué nos cuesta tanto trabajo obviar estas fechas? No recuerdo cuándo fue la última vez que entré en una iglesia, mi hijo no está bautizado y soy divorciada. Como para muchos de mis conciudadanos, esta no es una ocasión religiosa. Aunque la mayoría de los españoles se consideren católicos —el 68,9%, según la última encuesta del CIS—, menos de un tercio se reconocen practicantes. Si no es el aspecto religioso, ¿qué nos impide renunciar?</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2020-12-17/la-vuelta-a-casa-por-navidad.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/RZQS54UI24DF4MZ4YWBADL3EJ4.jpg?auth=99b009151ddf1b12a9de0cb0598b126cdc54d0333354a2859cc659d819b53a1f&amp;width=620&amp;height=456&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Niños jugando en Muros, La Coruña, fotografiados por el escritor y periodista Eduardo Blanco Amor en los años 60.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El valor de la incomodidad]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2020-11-18/el-valor-de-la-incomodidad.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2020-11-18/el-valor-de-la-incomodidad.html</guid><dc:creator><![CDATA[Mar Gómez Glez]]></dc:creator><description><![CDATA[Si la pandemia nos devuelve la atención al espacio que habitamos, habremos hecho algo importante]]></description><pubDate>Wed, 18 Nov 2020 23:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Desde el inicio de la pandemia, muchos de nosotros, por necesidad o conveniencia, nos hemos trasladado al campo. ¿Cómo cambia el concepto de habitar cuando los servicios básicos que en la ciudad dábamos por hecho no están asegurados? ¿Qué se aprende al asumir las incomodidades cotidianas en las que se asienta nuestro confort?</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2020-11-18/el-valor-de-la-incomodidad.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded></item></channel></rss>