<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[EL PAÍS]]></title><link>https://elpais.com</link><atom:link href="https://elpais.com/arc/outboundfeeds/rss/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[EL PAÍS News Feed]]></description><lastBuildDate>Mon, 20 Apr 2026 12:41:34 +0000</lastBuildDate><language>es-ES</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[El teatro de la violencia]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2026-04-19/el-teatro-de-la-violencia.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2026-04-19/el-teatro-de-la-violencia.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sun, 19 Apr 2026 04:31:51 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Dice Petro (por twitter o X) que la CIA tiene información sobre un plan para asesinar a Iván Cepeda. Dice Uribe (por twitter o X) que guerrilleros del ELN le hablaron de un plan para asesinar a Paloma Valencia. Ningún colombiano que haya estado vivo en los últimos 50 años puede dudar de que ambas cosas sean ciertas e incluso posibles, porque eso es lo que ha pasado en Colombia: nuestra política vive en el temor al asesinato, o, por decirlo mejor, el asesinato es una manera normalizada de la vida política en Colombia. El candidato <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-10-26/ivan-cepeda-el-candidato-elegido-por-el-pacto-historico-para-defender-las-banderas-de-petro.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/america-colombia/2025-10-26/ivan-cepeda-el-candidato-elegido-por-el-pacto-historico-para-defender-las-banderas-de-petro.html">Iván Cepeda</a> es hijo de un hombre asesinado por la extrema derecha (lo cual se le olvida con frecuencia conveniente al uribismo) y en su partido milita <a href="https://elpais.com/internacional/2022-02-27/maria-jose-pizarro-las-mujeres-vamos-a-ser-el-rostro-de-la-politica-progresista-latinoamericana.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2022-02-27/maria-jose-pizarro-las-mujeres-vamos-a-ser-el-rostro-de-la-politica-progresista-latinoamericana.html">María José Pizarro</a>, hija de un guerrillero que había dejado las armas y fue asesinado por la extrema derecha. La candidata Paloma Valencia compartió partido con Miguel Uribe Turbay, asesinado por las guerrillas que traicionaron los acuerdos de paz (lo cual se le olvida con frecuencia conveniente a Petro), y en su campaña milita Juan Manuel Galán, hijo de un hombre asesinado por el narcoterrorismo. No son los únicos: los dos partidos, el de gobierno y el de la oposición, están llenos de hombres y mujeres que llevan las cicatrices de esa violencia que nos ha definido durante décadas.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-04-19/el-teatro-de-la-violencia.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/SRTGLBH6OFDVLIHWALHY5M7M2I.jpg?auth=ffe438a10375e1ef05b7dd703a4d1b51d31cf3f84f5471989836c2ea465cdc47&amp;width=5566&amp;height=3711&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Iván Cepeda da un discurso, en Medellín, el 28 de marzo.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Indecencia]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2026-04-05/indecencia.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2026-04-05/indecencia.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Estamos fatalmente condenados a vivir en este veneno, a olvidarnos de cualquier ejercicio medianamente sensato de la ciudadanía para convertirnos en hooligans o fanáticos]]></description><pubDate>Sun, 05 Apr 2026 03:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Bastaría repasar lo que pasó en Colombia esta semana para entender, o por lo menos comenzar a intuir, por qué este pobre país no ha logrado salir del barrial político en que vivimos desde hace por lo menos veinte años. Ha sido un espectáculo grotesco: Uribe acusando de guerrillero a Cepeda, Cepeda acusando de paramilitar a Uribe, Enrique Gómez (ese prodigio de hipocresía) acusando a Uribe y a Cepeda de ser el <i>establishment</i>. Háganme ustedes el favor: el nieto de un político nefasto, uno de los más nefastos de nuestra historia de políticos nefastos, que además es sobrino de uno de los artífices de la Constitución bajo la cual vivimos, erigiéndose en crítico de “los poderosos”, en representante o vocero o partidario de la “independencia” política. Luego podemos reírnos un poco de que la independencia sea Abelardo de la Espriella. ¿Independencia de qué? Desde luego no de los delincuentes y los corruptos, a quienes ha dado la mano con frecuencia. </p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-04-05/indecencia.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/ND4QHS5TTFL67JDSC2G727QYFI.jpg?auth=0a4dca6c8b79e54adc8b163a6521ecc94778d8f4773005cf63012147cc2c2ac2&amp;width=7805&amp;height=5203&amp;focal=3909%2C1162"><media:description type="plain"><![CDATA[Alvaro Uribe, en Bogotá, Colombia, el 13 de marzo.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ivan Valencia</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El artificio de la inteligencia ]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2026-03-29/el-artificio-de-la-inteligencia.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2026-03-29/el-artificio-de-la-inteligencia.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Todavía nos importa leer una obra con la conciencia de que la ha imaginado una persona parecida a nosotros]]></description><pubDate>Sun, 29 Mar 2026 03:30:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En medio de este mundo hecho pedazos por <a href="https://elpais.com/opinion/2026-02-01/usted-no-ha-visto-lo-que-ha-visto.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/opinion/2026-02-01/usted-no-ha-visto-lo-que-ha-visto.html">la codicia, la estupidez, la obcecación y la maldad de unos cuantos,</a> en medio del sufrimiento sin cuento al que asistimos todos los días, que una editorial norteamericana tenga que retirar una novela del mercado y suspender su promoción es sin duda una noticia menor: un escándalo de andar por casa. Pero lo que ha sucedido en días pasados no es importante por lo que sucedió, sino por lo que augura, y yo tengo para mí que es la primera de muchas noticias similares que estarán en nuestras conversaciones en los años que vienen. </p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2026-03-29/el-artificio-de-la-inteligencia.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/6LBXU4QKGFFEJJS6VAOADWSZBI.jpg?auth=c480b50f74ab6e484dfdce13672debc47d528ea4ca15d45a9d37049676be3dc4&amp;width=2362&amp;height=2339&amp;focal=1192%2C947"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">enrique flores</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Para no vivir contra los otros ]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2026-03-01/para-no-vivir-contra-los-otros.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2026-03-01/para-no-vivir-contra-los-otros.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sun, 01 Mar 2026 04:30:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Nuestro tiempo es desagradable y frustrante por varias razones: por la zafiedad inmarcesible de los líderes que elegimos, por la alegría inconsciente con que nos abandonamos a la crispación manufacturada de las plataformas tecnológicas (que a cada segundo ganan dinero y poder con nuestros miedos y nuestros odios), por la influencia irresistible que la estupidez y la ignorancia de unos pocos van teniendo en las vidas de todos: <a href="https://elpais.com/us/2026-02-12/trump-acaba-con-la-limitacion-de-gases-de-efecto-invernadero-en-estados-unidos.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/us/2026-02-12/trump-acaba-con-la-limitacion-de-gases-de-efecto-invernadero-en-estados-unidos.html">uno puede pensar en el sabotaje grotesco de las políticas ambientales </a>que se lleva a cabo en el país más contaminante de Occidente, pero éste no es el único ejemplo de las decisiones que, tomadas sólo en una parte del mundo, tendrán consecuencias en todas. Pero tal vez nada me causa tanto desasosiego como el éxito que parecen estar teniendo en Europa y Estados Unidos la xenofobia organizada,<a href="https://elpais.com/us/migracion/2026-02-26/la-universidad-de-columbia-denuncia-que-el-ice-mintio-para-detener-a-un-alumno.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/us/migracion/2026-02-26/la-universidad-de-columbia-denuncia-que-el-ice-mintio-para-detener-a-un-alumno.html"> la persecución de los inmigrantes y el racismo sin complejos. </a>Nunca, desde que tengo uso de razón política, había visto en las democracias occidentales un ejercicio tan ostentoso y desacomplejado de propaganda cuyo único propósito sea convencer al ciudadano medio de que su modo de vida corre peligro, y de que la culpa es de los inmigrantes. </p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2026-03-01/para-no-vivir-contra-los-otros.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/WG5IVOINDVAQLDHYDUXYW45C3E.jpg?auth=973f4aa9c31d14923120a0ecafbabd57547425be0b1b111e7a2ba4d9241ab746&amp;width=2400&amp;height=1350&amp;smart=true"/></item><item><title><![CDATA[Permiso para recordar a Bryce]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2026-03-22/permiso-para-recordar-a-bryce.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2026-03-22/permiso-para-recordar-a-bryce.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Leer a Bryce es, entre muchas otras cosas, un remedio contra la soledad. Por eso, creo yo, ha causado tanta desolación su muerte, a pesar de que no tiene nada de imprevisible la muerte de un hombre nacido en 1939]]></description><pubDate>Sun, 22 Mar 2026 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En septiembre de 1997, <a href="https://elpais.com/cultura/2026-03-10/muere-el-escritor-peruano-bryce-echenique-a-los-87-anos.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/cultura/2026-03-10/muere-el-escritor-peruano-bryce-echenique-a-los-87-anos.html">Alfredo Bryce Echenique</a> estaba presentando en París la traducción francesa de <i>No me esperen en abril</i>, acaso la más picaresca de sus novelas, y en medio de la conversación pública se puso a hablar de las largas descripciones de Balzac. “Cuando Balzac se pone a describir los salones de esas casas parisinas”, decía Bryce, “yo prefiero agarrar por el corredor”. Yo acababa de leer <i>Un mundo para Julius</i>, que había comprado en la Librería Española, y comenzaba a entender dos cosas. Primero, que en Bryce no había literatura sin humor, ese humor amable que todo lo desacraliza, que disuelve la solemnidad y es una de las formas de la inteligencia, y que a Bryce le servía además como un antídoto contra la timidez (le gustaban las palabras de Augusto Monterroso: “El humor es una máscara y la timidez otra. No dejes que te quiten las dos al mismo tiempo”). Y segundo, que uno no lee las novelas de Bryce: uno se instala en ellas, igual que se instala en la casa de un buen amigo, y ni siquiera para leerlas, sino para oírlas. </p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-03-22/permiso-para-recordar-a-bryce.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/I5I7DXPPFJDANPSWJDJ3BFIIIY.jpg?auth=7fd54d12b72c5e68217b67508557ed4f97bdd7875f9a281299762a9963f888b5&amp;width=4000&amp;height=2667&amp;focal=2127%2C1327"><media:description type="plain"><![CDATA[Alfredo Bryce Echenique en la Universidad San Marcos en 2025.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Carolina Ugarte</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Reflexiones a partir de un video ]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-03-08/reflexiones-a-partir-de-un-video.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-03-08/reflexiones-a-partir-de-un-video.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[De la Espriella es un perfecto candidato de nuestro tiempo: malhablado, tosco, carente de toda experiencia de mandato político, desdeñoso de cualquier cosa que se parezca a un programa de gobierno]]></description><pubDate>Sun, 08 Mar 2026 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Lo más llamativo de la nueva <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-03-04/oviedo-tras-las-burlas-del-ultra-de-la-espriella-no-soy-cualquier-marica-soy-un-marica-que-quiere-representar-a-todo-el-pais.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-03-04/oviedo-tras-las-burlas-del-ultra-de-la-espriella-no-soy-cualquier-marica-soy-un-marica-que-quiere-representar-a-todo-el-pais.html">agresión de Abelardo de la Espriella —esta vez contra Juan Daniel Oviedo</a>, tipo decente donde los haya, pero mañana contra cualquiera— no es su puerilidad, ni su chabacanería sin remedio, ni tampoco lo más evidente y más grave: su homofobia hipócrita, que de inmediato muchos de sus corifeos trataron desesperadamente de maquillar con juegos de manos. No: es posible que lo más llamativo sea lo que el ataque, una burlita pendeja de veinte segundos en una de esas conversaciones frívolas que hoy pasan por campaña electoral, dice de nosotros y nuestro momento político. Digo bien: la burlita es frívola, frívola como el candidato, frívola como los que le ríen las gracias. Una imitación que no es tanto una imitación, sino un remedo grosero, de la manera como otro habla: ¿de verdad se ha convertido en esto nuestra conversación política? ¿De verdad tienen tan poca dignidad los candidatos? ¿Ya tendremos que comenzar a preguntarnos, como hemos hecho con Trump, adónde se han ido los adultos? Pero claro, el problema es que el remedo chabacano, aparte de ser infantil y frívolo, es además violento: violento como tantas otras de las palabras que han salido de la boca violenta de este candidato, cuya candidatura misma es síntoma de tantas cosas que andan mal en Colombia. </p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-03-08/reflexiones-a-partir-de-un-video.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/TKXHYFPR5FAC7JKMCXW43TYEII.jpg?auth=ab285fdc1dcb95bc292be7b99565439b2608e2bc8abb5e1bd839a9ade399bdfa&amp;width=5472&amp;height=3648&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[El candidato ultra Abelardo de la Espriella, en Bogotá.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Carlos Ortega</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[No hay justicia sin memoria]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2026-02-22/no-hay-justicia-sin-memoria.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2026-02-22/no-hay-justicia-sin-memoria.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[La toma del Palacio de Justicia se ha convertido para buena parte de los colombianos en un lejano rumor de nuestras violencias diversas, y cada día que pasa corremos el riesgo de que se difumine su recuerdo, de que perdamos relación con lo ocurrido allí]]></description><pubDate>Sun, 22 Feb 2026 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><i>Prólogo del libro </i>Memoria de luz<i>, publicado por la Corte Suprema de Justicia con ocasión del 40º aniversario del holocausto del palacio de Justicia. </i></p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-02-22/no-hay-justicia-sin-memoria.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/7OMZ7Y6L2ZDL5NZX2RLJJY53MI.JPG?auth=cab6e9f812b3b17c5f5e68e9368e3ad7f08a877255f5e6c1370be98ebd13d8c9&amp;width=4000&amp;height=2667&amp;focal=2431%2C1526"><media:description type="plain"><![CDATA[Homenaje en el Palacio de Justicia en Bogotá, el 7 de noviembre de 2025.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Cuevas</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Llámenme anticuado]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2026-02-08/llamenme-anticuado.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2026-02-08/llamenme-anticuado.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Pero desear en público que a Colombia la invada una potencia extranjera debería descalificar a alguien que quiere ser presidente]]></description><pubDate>Sun, 08 Feb 2026 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un artículo sobre el Líbano, que en el año 2009 se debatía entre las fuerzas culturales de la extrema derecha y las de nacionalismos más pacíficos o tradicionales, el escritor inglés Christopher Hitchens contó el momento en que se encontró una esvástica pintada en el muro de una calle de Beirut. “Llámenme anticuado”, escribe, “pero siempre he pensado que el símbolo de la esvástica existe sólo para un propósito: que alguien lo desfigure”. A eso se dedicó —a desfigurarla con trazos de marcador indeleble—hasta que su actividad artística llamó la atención de un grupo de matones fascistoides. Tuvo suerte de escapar sin más que un par de golpes. </p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-02-08/llamenme-anticuado.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/N2OXBU2KMZKA7EGM7ZQ6RTQZY4.jpg?auth=03b8a0ed2560b2706246e68e93b45f03a48368658cf36d9ebed31f4dc33241d8&amp;width=3456&amp;height=2304&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[El aspirante presidencial Abelardo De la Espriella, del Partido Defensores de la Patria, en Medellín, Colombia.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Miguel Lopez</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Usted no ha visto lo que ha visto]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2026-02-01/usted-no-ha-visto-lo-que-ha-visto.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2026-02-01/usted-no-ha-visto-lo-que-ha-visto.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sun, 01 Feb 2026 04:30:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Lo contaba Timothy Garton Ash en <a href="https://www.cccb.org/es/multimedia/videos/timothy-garton-ash/227136" target="_self" rel="" title="https://www.cccb.org/es/multimedia/videos/timothy-garton-ash/227136">un discurso que dio hace unos años en Barcelona.</a> Durante sus viajes por la Europa comunista, la gente se le acercaba con libros de George Orwell en <a href="https://elpais.com/tecnologia/2022-11-16/regresa-el-samizdat-la-prensa-clandestina-de-los-rusos-que-no-usan-vpn-ni-otros-trucos-de-internet.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/tecnologia/2022-11-16/regresa-el-samizdat-la-prensa-clandestina-de-los-rusos-que-no-usan-vpn-ni-otros-trucos-de-internet.html">ediciones <i>samizdat</i>:</a> copias de libros prohibidos que se hacían de manera clandestina <i>(samizdat </i>quiere decir, más o menos, “publicado por uno mismo”, o “editorial de uno mismo”) para evitar la censura. Eran copias de <i>1984</i> y <i>Animal Farm</i>, gastadas de tanto leerlas, que los lectores agitaban en el aire mientras le preguntaban a Ash: “¿Cómo lo sabía?”. Se referían, por supuesto, a todo lo que les estaba pasando o les había pasado a las víctimas del totalitarismo: ¿cómo lo sabía Orwell? ¿Cómo sabía ese inglés tan inglés, que nunca viajó a los países del Telón de Acero, que sólo supo del mundo comunista por sus lecturas y por las noticias que le llegaban, lo que ocurría del otro lado? </p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2026-02-01/usted-no-ha-visto-lo-que-ha-visto.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/L2F5BHTOEJDBZJX5LRRISKRN3Q.jpg?auth=b4d7a9105b4a8a67bedc9f60625a3aeea0897e958400c2be1e12d59d6fbfe9d0&amp;width=957&amp;height=945&amp;focal=484%2C550"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mikel Jaso </media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El nuevo infierno de los imbéciles]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2026-01-25/el-nuevo-infierno-de-los-imbeciles.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2026-01-25/el-nuevo-infierno-de-los-imbeciles.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Trump es la hipertrofia y al mismo tiempo la degradación lógica de lo que Postman señalaba en 1985: un personaje de telebasura, no de westerns, que sacudió la política trayendo a la campaña los más bajos instintos de sus votantes, desde la ramplonería sexista hasta el insulto personal]]></description><pubDate>Sun, 25 Jan 2026 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Hace unos días, hablando con el programa <i>Los Danieles</i>, me referí a la estrategia del ideólogo trumpista Steve Bannon para ganar las guerras de la información: lo que él llama “inundar la zona de mierda”. Se trata de cometer tantos desmanes que los medios, cuyo espacio es limitado, se vean a gatas para perseguirlo y denunciarlo todo, hasta que caigan derrotados por impotencia o cansancio. Pero me quedé pensando después que el problema no es sólo de los medios, sino de todos nosotros: los ciudadanos, en nuestras vidas privadas, atendemos como podemos a las exigencias del mundo, y esto es lo que resulta cada vez más difícil. Pues nuestra atención no es infinita; y ahora la copan las informaciones de un mundo desastrado, pero sobre todo la copan los inventos de los plutócratas de la tecnología, que hace unos años descubrieron el inmenso valor económico y también político de nuestra atención y ahora mismo están invirtiendo billones de dólares en controlarla, anestesiarla o manipularla. Y lo están logrando.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-01-25/el-nuevo-infierno-de-los-imbeciles.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/JAD6X27MGFAGXJ2ZHXLTFYU4LU.JPG?auth=96765efaf87a5927506e8b3cda3519735e89919234fd848b735a84fdaffe0fc7&amp;width=5500&amp;height=3094&amp;focal=2685%2C1461"><media:description type="plain"><![CDATA[Donald Trump enfocado desde un teléfono móvil mientras firma una orden ejecutiva en la Casa Blanca, en noviembre pasado.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Jonathan Ernst</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[De Venezuela a Colombia: nuevas reflexiones]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2026-01-11/de-venezuela-a-colombia-nuevas-reflexiones.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2026-01-11/de-venezuela-a-colombia-nuevas-reflexiones.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Por más que uno condene la presidencia de Petro, la amenaza de una potencia ajena debería bastar para sacarnos una palabra de defensa, pues hay veces en que defender a Petro no es defender a Petro: es defender ciertos valores y ciertas instituciones]]></description><pubDate>Sun, 11 Jan 2026 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En la mañana del sábado pasado, tras las primeras noticias de la catástrofe en Venezuela, <a href="https://elpais.com/opinion/2026-01-04/un-lugar-mas-peligroso-todavia.html" target="_blank" rel="" title="https://elpais.com/opinion/2026-01-04/un-lugar-mas-peligroso-todavia.html">me pregunté en este periódico</a> si, en medio de la agresión imperialista de Trump y su gobierno de matones, también veríamos el alivio de los venezolanos que han sufrido la represión de la dictadura. Son millones los que han sufrido la represión y la persecución y la violencia y <a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-01-10/ligia-bolivar-activista-en-venezuela-se-esta-profundizando-la-represion-y-la-caceria-de-brujas.html" target="_blank" rel="" title="https://elpais.com/america-colombia/2026-01-10/ligia-bolivar-activista-en-venezuela-se-esta-profundizando-la-represion-y-la-caceria-de-brujas.html">los encarcelamientos y el exilio</a>, y nadie tiene autoridad moral para condenarlos por sus celebraciones espontáneas, aunque muchos pensáramos que no se puede justificar una ruptura semejante del orden internacional y una violación de la soberanía de un país: se sienta un precedente que luego puede llevar a otros desastres, a más sufrimiento y a más desorden. Pensé entonces que tampoco podía desdeñarse un hecho más complejo de lo que muchos quisieron aceptar en ese momento: el que la dictadura nefasta de Maduro se acabara a manos de un delincuente como Trump. </p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-01-11/de-venezuela-a-colombia-nuevas-reflexiones.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/ZMH7DVRJQ5CBLPSJU36AQ2MI4M.jpg?auth=cf3ffb21769385af0a4a5f2c75a547d4bee34cc6af06e26479fcc2879621e07b&amp;width=6202&amp;height=4135&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Gustavo Petro en Bogotá, el 8 de enero.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Chelo Camacho</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Un lugar más peligroso todavía]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2026-01-04/un-lugar-mas-peligroso-todavia.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2026-01-04/un-lugar-mas-peligroso-todavia.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sun, 04 Jan 2026 04:30:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Escribo estas líneas en la mañana del sábado, pocas horas después de <a href="https://elpais.com/internacional/2026-01-03/ultima-hora-de-las-explosiones-en-venezuela-en-directo.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/internacional/2026-01-03/ultima-hora-de-las-explosiones-en-venezuela-en-directo.html">la agresión más grave que un Gobierno de Estados Unidos haya cometido contra América Latina </a>desde 1989. En ese momento se trató del dictador panameño Manuel Noriega, que fue amigo de los Estados Unidos —y de sus agencias de inteligencia— hasta que ya no lo fue más: fue acusado de narcotráfico, anuló unas elecciones que habían dado como ganador al candidato de la oposición y luego se declaró en estado de guerra con el <a href="https://elpais.com/internacional/2019/12/16/america/1576537010_348850.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/internacional/2019/12/16/america/1576537010_348850.html">Gobierno de George Bush padre, y en cuestión de cuarenta días Panamá fue invadida</a>, el dictador capturado y un nuevo presidente, el que había ganado aquellas elecciones anuladas, fue instaurado en su lugar. Las coordenadas generales de aquella invasión se parecen a la agresión de este sábado: un presidente ilegítimo que ha robado unas elecciones, unas acusaciones de narcotráfico que parecen ciertas y los fantasmas de la Guerra Fría dando vueltas por ahí. Pero no nos confundamos: en el fondo, lo que ha ocurrido en Venezuela es muy distinto. Es mucho más grave (porque hasta estas cosas tienen escalas de gravedad) y merece la condena sin ambages de todo demócrata genuino. Y merece, también, nuestra preocupación profunda por el destino inmediato de Venezuela, un país que ha sufrido enormemente bajo la dictadura.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2026-01-04/un-lugar-mas-peligroso-todavia.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/35UUBYZ5CRAFHLM3SWRPLHJT3A.jpg?auth=7b7e9ae9fe58ad02dc2000bb272b4b249293072350ff6b283a2d61526b0a02b7&amp;width=957&amp;height=945&amp;focal=845%2C383"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eulogia Merle</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Sobre el caso de Laura Restrepo y el Hay Festival]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-12-29/sobre-el-caso-de-laura-restrepo-y-el-hay-festival.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-12-29/sobre-el-caso-de-laura-restrepo-y-el-hay-festival.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Con su decisión de no asistir al encuentro en Cartagena, en protesta por la invitación a María Corina Machado, la escritora colombiana abdica del principal deber de un intelectual público: entrar en el debate]]></description><pubDate>Sun, 28 Dec 2025 05:08:02 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Hace unos días, en un mensaje personal que se hizo público (o en un mensaje escrito de manera personal pero diseñado para hacerse público), Laura Restrepo le escribió a la directora del Hay Festival para notificarle que <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-12-15/laura-restrepo-y-otros-escritores-cancelan-su-presencia-en-el-hay-festival-de-cartagena-por-la-participacion-de-maria-corina-machado.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/america-colombia/2025-12-15/laura-restrepo-y-otros-escritores-cancelan-su-presencia-en-el-hay-festival-de-cartagena-por-la-participacion-de-maria-corina-machado.html">renunciaba a participar en la edición que viene</a>. “Comprendo tu filosofía de abrir las puertas de este importante foro cultural a la discusión de los diversos temas desde ángulos opuestos y opiniones contrapuestas”, le dijo. “Pero invitar como ponente a la señora Machado ha sido cruzar la raya. No se le puede dar tarima y facilitar audiencia a quien, como la señora Machado,<a href="https://elpais.com/internacional/2025-12-11/maria-corina-machado-tras-su-llegada-a-oslo-tengo-la-esperanza-de-que-venezuela-volvera-a-ser-libre.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2025-12-11/maria-corina-machado-tras-su-llegada-a-oslo-tengo-la-esperanza-de-que-venezuela-volvera-a-ser-libre.html"> promueve posturas y actividades a favor del sometimiento de nuestros pueblos</a> y contra la soberanía de nuestros países. Con la intervención imperialista no se discute, sino que se la rechaza sin miramientos”.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-12-29/sobre-el-caso-de-laura-restrepo-y-el-hay-festival.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/VIXZOR42JRFKZHNCKGPIC5UKZQ.jpg?auth=eb4f4af825516f81e344c02f08bfab14b196e80cea7564420479371104c6d03c&amp;width=5472&amp;height=3648&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Laura Restrepo durante entrevista en Bogotá, en mayo 2025.  ]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ANDRÉS GALEANO</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El mural de Ricardo Silva ]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-12-14/el-mural-de-ricardo-silva.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-12-14/el-mural-de-ricardo-silva.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sun, 14 Dec 2025 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Ser colombiano es recordar, cada cierto tiempo, las infamias que somos capaces de cometer contra nosotros mismos. Así nos pasamos la vida: conmemorando aniversarios de violencia, evocando a los muertos ilustres y aceptando que nuestra historia es un inventario de ocultamientos, medias verdades o versiones interesadas, y no tenemos más remedio que volver a contarlo todo de vez en cuando porque sabemos –todo el mundo sabe– que nunca se terminan de contar del todo las <a href="https://elpais.com/opinion/2025-08-23/colombia-y-el-ciclo-de-la-violencia.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/opinion/2025-08-23/colombia-y-el-ciclo-de-la-violencia.html">tragedias de Colombia</a>. Somos un país enfermo de violencia y de odio, y ese odio y esa violencia se heredan y se reciclan y se contagian; pero además somos un país de amnésicos o de encubridores, y todas las catástrofes del pasado se manipulan o se tapan para que los hechos dolorosos no tengan responsables, o para que los responsables sean siempre los otros. Porque en esto somos expertos: en condenar la violencia cuando la cometen los otros y en justificarla cuando la cometen los nuestros. Será por esto por lo que siempre es tan difícil entender nuestro pasado.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-12-14/el-mural-de-ricardo-silva.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/2RGXY57MN5EEBMFD6HCSZBTOKE.jpg?auth=bd8873af1b3ee719935f4ad653c7ca819bf1fa4517974741f4864fa316cb2890&amp;width=5736&amp;height=3824&amp;focal=3397%2C1583"><media:description type="plain"><![CDATA[Ricardo Silva en el centro de Bogotá.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Santiago Mesa</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Sonámbulos y distraídos]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2025-12-07/sonambulos-y-distraidos.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2025-12-07/sonambulos-y-distraidos.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sun, 07 Dec 2025 04:30:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Cada vez que uno se preocupa en voz alta por el estado del mundo y, sobre todo, cada vez que uno sugiere que el mundo atraviesa por estos días una crisis que nunca antes había vivido, hay una voz lista para decirnos que nos equivocamos: que el mundo siempre ha estado en crisis, que cada generación siempre ha tenido la impresión inevitable de que el suyo es el peor de los mundos o, por decirlo con el proverbio, de que todo tiempo pasado fue mejor. ¿Dónde está la razón? ¿<a href="https://elpais.com/internacional/2025-02-17/el-mundo-avanza-hacia-un-nuevo-orden-imperial.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2025-02-17/el-mundo-avanza-hacia-un-nuevo-orden-imperial.html">Realmente estamos en un momento que nunca habíamos vivido</a>, y así se explica la desorientación profunda que sentimos, o esta crisis es igual a todas las anteriores, y la impresión de que es distinta o más grave se debe simplemente al hecho de que estamos metidos en ella, de que todavía no la vemos con la perspectiva que da el tiempo? </p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2025-12-07/sonambulos-y-distraidos.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/YV33X5MGMNGDBFOFF4J7ZX3ZFU.jpg?auth=66d530b42ab1c7fc0545c7cfc664b91be60981199ec78db03a25a9aa04c28f50&amp;width=2362&amp;height=2339&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">enrique flores</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El tiempo de los cerebros podridos]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-11-30/el-tiempo-de-los-cerebros-podridos.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-11-30/el-tiempo-de-los-cerebros-podridos.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sun, 30 Nov 2025 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Leo en el <i>New York Times acerca</i> de un estudio reciente que se llevó a cabo en una universidad de Estados Unidos. Se les pidió a 54 estudiantes que escribieran un ensayo de mil palabras, y el grupo se dividió en tres: unos escribieron con <a href="https://elpais.com/educacion/2025-03-17/cuando-los-profesores-apuestan-por-chatgpt-la-inteligencia-artificial-nos-hace-mejores-es-una-aliada.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/educacion/2025-03-17/cuando-los-profesores-apuestan-por-chatgpt-la-inteligencia-artificial-nos-hace-mejores-es-una-aliada.html">ayuda del ChatGPT</a>; otros podían utilizar solamente información que encontraran en Google; los otros, finalmente, tenían que limitarse a lo que ya tuvieran en la cabeza. Mientras escribían, el estudio medía la actividad eléctrica de sus cerebros. No sorprendió a nadie que los cerebros del primer grupo mostraran menos actividad que los demás, pues todo el trabajo de pensar y de escribir lo estaba haciendo la máquina, pero sorprendió un poco más que después del estudio, cuando se preguntó a los estudiantes por lo que habían hecho, los que escribieron sin ayuda podían citar líneas enteras de su trabajo, discutir sobre sus opiniones y defender sus virtudes, mientras que los usuarios del ChatGPT fueron incapaces de recordar una sola línea, una sola idea. Y esto no ocurrió al día siguiente: fue un minuto después de que hubieran terminado el ensayo. Un minuto, sí: y ya no recordaban casi nada de lo que habían hecho.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-11-30/el-tiempo-de-los-cerebros-podridos.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/3UB7YBRIRZG33AM7QQA7STQS3Q.jpg?auth=defe00ad83d09f78cb590192f79ef511e5cd0a0aebf31b5b082c0706d472f352&amp;width=8660&amp;height=5773&amp;focal=4390%2C2981"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dusan Stankovic</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Las lanchas en el Caribe, o el problema más útil del mundo]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-11-16/las-lanchas-en-el-caribe-o-el-problema-mas-util-del-mundo.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-11-16/las-lanchas-en-el-caribe-o-el-problema-mas-util-del-mundo.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Nadie puede no saber, a estas alturas, que la declaración de guerra contra los carteles venezolanos no es más que la última encarnación de lo que ha sido siempre la guerra contra las drogas: una manera de control político a gobiernos extranjeros]]></description><pubDate>Sun, 16 Nov 2025 04:40:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En febrero de 1979, el expresidente colombiano Alberto Lleras Camargo escribió una columna de opinión en la prensa colombiana para responder, a su manera, a un artículo que la revista <i>Time</i> había publicado por esos días: “The Colombian Connection”. El artículo, decía Lleras Camargo, “nos concede el dudoso honor de estar narcotizando, envenenando y corrompiendo a millones de norteamericanos”. Y luego, con esa ironía precisa que no han vuelto a tener los presidentes colombianos, escribe estas líneas: “<a href="https://elpais.com/internacional/2025-10-12/una-guerra-contra-las-drogas-para-cambiar-un-regimen-trump-y-la-diplomacia-del-canonazo-caen-sobre-maduro.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2025-10-12/una-guerra-contra-las-drogas-para-cambiar-un-regimen-trump-y-la-diplomacia-del-canonazo-caen-sobre-maduro.html">La guerra y la droga</a> teñirán la reputación de nuestros compatriotas en ese tiempo futuro. Y cuando un senador, o un representante de Estados Unidos, o un pedagogo europeo, o un geógrafo de cualquier parte del mundo necesite saber algo de Colombia, allí se enterará de nuestra perniciosa influencia sobre una sociedad en su mayor parte blanca, anglosajona y protestante, influencia que en pocos años sustituyó a la de Francia y México en el mercado mundial de la marihuana y la cocaína, e inventó los más audaces y mejores métodos para llegar hasta el corazón de un pueblo honesto y puritano con sus barcos, sus aviones, sus mafias, sus asesinos, sus contrabandistas, sus mulas y toda la parafernalia de la deletérea contaminación de nuestro tiempo”.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-11-16/las-lanchas-en-el-caribe-o-el-problema-mas-util-del-mundo.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/ZWBDJGU75JC7NDYKRH4ZTPU7FE.jpg?auth=e98e244b23cc3fd6f78914f154172958509b661d2ec379ac952d8ec76bcfcdb8&amp;width=1712&amp;height=963&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Ataque de Estados Unidos contra una lancha en el Caribe, el 29 de octubre de 2025.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Regreso a La Catedral]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2025-11-09/regreso-a-la-catedral.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2025-11-09/regreso-a-la-catedral.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[El clásico de Mario Vargas Llosa es probablemente la más grande novela política de mi tradición]]></description><pubDate>Sun, 09 Nov 2025 04:30:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En la mañana del martes pasado, bajo un cielo gris sin resquicios como suele ser el cielo de Lima, llegué a un lugar que conocía de memoria aunque no había estado nunca en él: la puerta del diario <i>La Crónica</i>. Nunca había pasado por allí, a pesar de que en ese punto de la ciudad comienza una de las novelas que han apuntalado mi vida de lector y mi vocación de novelista. <a href="https://elpais.com/diario/2011/10/27/cultura/1319666407_850215.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/diario/2011/10/27/cultura/1319666407_850215.html"><i>Conversación en La Catedral</i>,</a> que Mario Vargas Llosa consideraba a veces su mejor obra (y a veces, simplemente, <a href="https://elpais.com/cultura/2019/11/07/actualidad/1573142487_779456.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/cultura/2019/11/07/actualidad/1573142487_779456.html">la que más esfuerzo le había costado),</a> se abre con un periodista de 30 años llamado Santiago Zavala, que sale del diario donde redacta editoriales sobre cualquier cosa, mira sin amor la avenida Tacna y se pregunta <a href="https://elpais.com/ideas/2022-12-10/asi-se-jodio-el-peru.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/ideas/2022-12-10/asi-se-jodio-el-peru.html">en qué momento se había jodido el Perú.</a> Y al hacerlo —al hacerse esa pregunta— echa a andar una de las ficciones más ricas y abarcadoras de nuestra lengua, una de esas novelas que trastocan para siempre la manera como entendemos nuestro mundo los ciudadanos de América Latina. ¿Qué es un latinoamericano? Es alguien que se pregunta, cada cierto tiempo, en qué momento se jodió su país. ¿Qué es un escritor latinoamericano? Es alguien que intenta contestar a esa pregunta mediante construcciones de palabras.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2025-11-09/regreso-a-la-catedral.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/RXLFPN5265DSFJSOZLA5DSKFUU.jpg?auth=c10f7f18d1ab549c447ea673420fa1b871064a9bb8170007f1abc0c5cd3327a2&amp;width=957&amp;height=945&amp;focal=477%2C396"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mikel Jaso </media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Uribe y la verdad]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-11-02/uribe-y-la-verdad.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-11-02/uribe-y-la-verdad.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Uribe se ha pasado su extensa vida pública mintiendo con cinismo, calumniando, tergiversando y sobre todo engañando]]></description><pubDate>Sun, 02 Nov 2025 09:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Es lo que tiene llevar tanto escribiendo columnas de opinión: revisarlas cuando ha pasado el tiempo es una manera de constatar nuestra miopía (si nos hemos equivocado) o de lamentar la clarividencia (porque la mayor parte de los aciertos son negativos, y habríamos preferido no tenerlos). En estos últimos días, <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-10-21/el-tribunal-superior-de-bogota-absuelve-a-alvaro-uribe-por-manipulacion-de-testigos.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/america-colombia/2025-10-21/el-tribunal-superior-de-bogota-absuelve-a-alvaro-uribe-por-manipulacion-de-testigos.html">después de la absolución en segunda instancia del expresidente Álvaro Uribe</a>, me he dado cuenta de que llevo 18 años preocupándome en mis artículos por los desmanes y los excesos del político colombiano más popular de las últimas décadas. Hace 15 años menos tres días, cuando el país empezaba el lento tránsito a un gobierno sin Uribe, escribí que Uribe se iba del poder sin irse realmente, pues los hechos de su gobierno lo habían obligado a cuidar su futuro más que otros expresidentes: por eso dejó la Comisión de Acusaciones en manos de uribistas leales y por eso se lanzaría después al Senado. Como le sucedió a Trump, su permanencia en posiciones de poder era la manera más eficaz de defenderse de lo que él mismo había cometido. Y ahí se la ha pasado, no convertido en un honroso mueble viejo, sino muy presente: cuidando aparentemente su legado, pero en realidad cuidándose las espaldas.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-11-02/uribe-y-la-verdad.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/YUVEISRALBI7DFKYQB2JSKRG4U.jpg?auth=a654c9f3df972fd6b35916b76ac2526191979b5d12658763be10895d383298b5&amp;width=5046&amp;height=3364&amp;focal=2934%2C939"><media:description type="plain"><![CDATA[Álvaro Uribe, en su casa en Rionegro (Antioquia), el 21 de octubre.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Juan David Duque</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Atrévete a no saber: el lenguaje enfermo de nuestro tiempo]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-10-19/atrevete-a-no-saber-el-lenguaje-enfermo-de-nuestro-tiempo.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-10-19/atrevete-a-no-saber-el-lenguaje-enfermo-de-nuestro-tiempo.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[El escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez, en este discurso pronunciado en la Sesión solemne del X Congreso Internacional de la Lengua Española, en Perú, sostiene que asistimos a una contrarrevolución que invita a vivir en la desorientación y la ignorancia]]></description><pubDate>Sun, 19 Oct 2025 04:19:47 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Hay muchas razones por las que me parece un privilegio hablar frente a ustedes hoy, pero me voy a concentrar en una: mi convencimiento de que la crisis por la que atraviesa nuestro mundo, que llamaré política aunque en esa palabra no quepa el sufrimiento que vemos todos los días, es también una crisis de lenguaje. La palabra griega <i>krisis</i> significaba separación o punto decisivo, y se usaba en medicina para referirse al momento de una enfermedad en el cual el cuerpo comienza a mejorar o empeora ya sin remedio. En otras palabras: o se recupera o muere. No es necesario ser un pesimista redomado para aceptar que nuestro mundo está enfermo; pero hoy quiero sugerir, porque estamos donde estamos, que la enfermedad del mundo pasa por <a href="https://elpais.com/opinion/2025-09-27/masacres-nuevas-con-nombres-viejos.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/opinion/2025-09-27/masacres-nuevas-con-nombres-viejos.html">las palabras que usamos para nombrarlo</a>, para darle forma visible a su presente y para narrar su pasado. Y la enfermedad no es espontánea, sino provocada. Tengo la impresión ineludible de que todos los días hay fuerzas muy poderosas, económica y políticamente, que están empeñadas en romper o distorsionar la relación que existe entre el lenguaje y la realidad que el lenguaje intenta describir, o bien, por decirlo de otra forma, entre las palabras y eso que –pecando tal vez por inocencia y tal vez por anacronismo– llamamos la verdad. </p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-10-19/atrevete-a-no-saber-el-lenguaje-enfermo-de-nuestro-tiempo.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/HACDJFJDKFNSJOMNHQKAZKBEIY.jpg?auth=992a818ac6c0a1eacd6ed31a447ee0d98e65849c3d12c593fa5d577647e0a888&amp;width=2450&amp;height=1633&amp;focal=950%2C703"><media:description type="plain"><![CDATA[El escritos Juan Gabriel Vásquez en Arequipa (Perú), el 15 de octubre.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Paolo Aguilar</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Ciegos en Gaza]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2025-10-12/ciegos-en-gaza.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2025-10-12/ciegos-en-gaza.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sun, 12 Oct 2025 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Un sábado de mayo de 2016, poco antes de la medianoche, atravesamos el puesto de control que sirve de entrada a la ciudad de Ramallah. Esa tarde nos habíamos encontrado en los corredores del hotel que nos alojaba en Jerusalén, y un colega irlandés me había lanzado aquella propuesta imposible de rechazar: ir al otro lado. Y allí estábamos, a unos 30 kilómetros del encuentro de escritores que era la razón de nuestra presencia en Israel, corriendo riesgos imprecisos para entrar en territorio palestino y pasar la noche hablando con otros escritores reunidos con el pretexto de otro encuentro. En el puesto de control le entregamos nuestros pasaportes a un muchacho que parecía escondido detrás de un fusil enorme y cuya expresión me pareció reconocer. La había visto en caras igual de jóvenes en un retén militar junto al río Magdalena, en Colombia, durante los difíciles años noventa; la había visto en un tren que se dirigía a Chennai, en el sur de la India, <a href="https://elpais.com/sociedad/2006/11/13/actualidad/1163372403_850215.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/sociedad/2006/11/13/actualidad/1163372403_850215.html">llevando a un contingente de soldados que iban a combatir a las guerrillas de los Tigres Tamiles. </a>Lo que había en ese rostro era desconfianza: una desconfianza de resultados impredecibles, porque se parecía mucho al miedo. </p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2025-10-12/ciegos-en-gaza.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/SKAL4UXBJJGWHLSBR2GPUTSBUU.jpg?auth=0e03ed4e2b3d0e1d895d2a46679c7d860621cc6f9f7e9e536f1ae843f1a6f8dd&amp;width=1276&amp;height=1260&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eva Vázquez</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El arte no es un lujo]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-10-05/el-arte-no-es-un-lujo.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-10-05/el-arte-no-es-un-lujo.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[El arte es también un lugar de encuentro que trabaja contra las fuerzas, siempre tan activas, de la división o la disgregación: esas fuerzas que de manera muy deliberada nos enfrentan, nos enemistan, envenenan nuestra conversación ciudadana]]></description><pubDate>Sun, 05 Oct 2025 09:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><i>Discurso pronunciado en el Teatro Municipal Jorge Eliécer Gaitán con motivo de la inauguración de la Bienal de Arte BOG 25. </i></p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-10-05/el-arte-no-es-un-lujo.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/4OCKATBRKNDN5GLXQAMKH4ACS4.jpg?auth=35cedfb158fafccf35df35333cd37856227d78aa1e159e24af36ee8e58ef3393&amp;width=1200&amp;height=792&amp;focal=1104%2C140"><media:description type="plain"><![CDATA['Fragmentos', de Doris Salcedo, en Bogotá.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El asesinato de Charlie Kirk y las pantallas sin ley]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-09-21/el-asesinato-de-charlie-kirk-y-las-pantallas-sin-ley.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-09-21/el-asesinato-de-charlie-kirk-y-las-pantallas-sin-ley.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[La sociedad estadounidense siempre ha estado enferma de violencia, pero lo de los últimos años nos regala la evidencia de un país fatalmente descoyuntado]]></description><pubDate>Sun, 21 Sep 2025 09:29:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El asesinato de <a href="https://elpais.com/noticias/charlie-kirk/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/noticias/charlie-kirk/">Charlie Kirk</a>, un demagogo incendiario y racista que en el paisaje temible del movimiento MAGA pasaba por moderado, merece el rechazo y la condena de todo demócrata genuino: debería ser incontestable que no se responde a las palabras con balas. Me entero por los medios norteamericanos, sin embargo, de que más de un habitante de las cloacas de internet ha justificado el crimen o lo ha elogiado incluso: la sociedad de Estados Unidos siempre ha estado enferma de violencia, pero lo de los últimos años nos regala todos los días la evidencia de un país fatalmente descoyuntado y hace temer por la estabilidad de la democracia entera. Las sociedades se rompen en todas partes del mundo; pero en algunos lugares, como Estados Unidos, se rompen desde el gobierno mismo. Así es Trump: un presidente que ha declarado sin problemas que los demócratas son sus enemigos. “Los odio”, dijo en un discurso durante la fiesta –son cosas que ni un mal novelista podría inventar– del 4 de julio.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-09-21/el-asesinato-de-charlie-kirk-y-las-pantallas-sin-ley.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/I2OE3WPZUJNPVOPUW7VEO4SHDI.jpg?auth=527c9fbf4face3bad45b79510320aeed0d9e1ef362fe67d9fc1e9c70480f6b3c&amp;width=5500&amp;height=3668&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Ceremonia en conmemoración de Kirk, en Phoenix, en 2025.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Daniel Cole</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Un problema de imaginación]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2025-09-14/un-problema-de-imaginacion.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2025-09-14/un-problema-de-imaginacion.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sun, 14 Sep 2025 03:30:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>He vuelto a recordar por estos días una anécdota que he repetido muchas veces, de viva voz y por escrito, porque sirve para hablar de muchos lugares aparte del lugar donde ocurrió. La <a href="https://elpais.com/internacional/2018/06/01/actualidad/1527860998_662589.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2018/06/01/actualidad/1527860998_662589.html">solía contar el escritor israelí Amos Oz,</a> que murió en 2018 y no alcanzó a ver l<a href="https://elpais.com/internacional/2023-10-07/las-milicias-de-gaza-lanzan-un-ataque-sorpresa-contra-israel-sin-precedentes.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2023-10-07/las-milicias-de-gaza-lanzan-un-ataque-sorpresa-contra-israel-sin-precedentes.html">os atentados terroristas de Hamás</a> ni <a href="https://elpais.com/internacional/2025-09-12/ultima-hora-del-conflicto-en-oriente-proximo.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2025-09-12/ultima-hora-del-conflicto-en-oriente-proximo.html">el genocidio que perpetra todos los días, y ante la mirada de todos, el régimen asesino de Benjamin Netanyahu</a>. Se la había contado su amigo Sami Michael, escritor y judío como él y, como él, defensor de la creación de un Estado palestino independiente: es decir, de la calumniada y ya tal vez irrealizable solución de los dos Estados. Sami Michael, al contrario que Oz, murió en un mundo donde ya el gobierno de Netanyahu había tenido tiempo de inscribirse con pleno derecho en la historia universal de la infamia. No sé qué haya pensado frente a los horrores que llenaban ya las noticias cuando murió; sé que saldría a las calles junto a <a href="https://elpais.com/opinion/2025-08-29/en-israel-necesitaremos-un-lenguaje-nuevo-despues-de-esta-guerra.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/opinion/2025-08-29/en-israel-necesitaremos-un-lenguaje-nuevo-despues-de-esta-guerra.html">Etgar Keret</a> y otros miles que protestan en silencio —y corriendo riesgos— contra las atrocidades de su gobierno. Pero eso es otro tema.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2025-09-14/un-problema-de-imaginacion.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/IYT2T63SGJEXBHBCULQLFC4JAE.jpg?auth=6f472ab9548099957d6d41391ba35a3b5780151672d461edf0f259f7721d4f38&amp;width=957&amp;height=945&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mikel Jaso</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[La sala recalentada y la taza de café]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-09-07/la-sala-recalentada-y-la-taza-de-cafe.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-09-07/la-sala-recalentada-y-la-taza-de-cafe.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Cuando hablamos de polarización, hablamos en general de esto: no sólo habitamos esferas cerradas, esas burbujas de información, sino que en las burbujas hace mucho calor, y no hay ventanas, y alguien está subiendo el termostato a cada rato. ]]></description><pubDate>Sun, 07 Sep 2025 09:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>No me canso de decir lo que, de todas formas, ya todo el mundo sabe: vivimos hoy en una burbuja de información, cada uno de nosotros encerrado en la suya, cada uno incapaz de ver el mundo que ven los otros. Sabemos también, los que hemos querido enterarnos, que las consecuencias de este estado de las cosas para lo que llamamos democracia, una manera de convivencia que depende de la negociación constante, son absolutamente destructivas: si no vemos el mundo que ven los otros, ¿cómo podemos ponernos de acuerdo en algo? Hemos aprendido que el secuestro de nuestra atención se lleva a cabo mediante mecanismos corrosivos: la indignación manufacturada, la crispación inducida, la excitación de nuestras peores pasiones. Pero a muchos no parece importarles esto, o no lo suficiente como para tomar medidas; porque el mismo mecanismo que a veces les incomoda, a veces también les favorece, y eso es suficiente para cerrar los ojos ante los problemas. </p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-09-07/la-sala-recalentada-y-la-taza-de-cafe.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/IK72KKVZRVDA5ORLSJLHVKPDDM.jpg?auth=d98bf3df5edef4b04b7da1b6cbdf88d007b20785b12bf65036356427af6baad5&amp;width=4211&amp;height=2369&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">mikkelwilliam</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Instrucciones para no ser sonámbulos: inteligencia artificial, ciudadanía y democracia	 ]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-08-17/instrucciones-para-no-ser-sonambulos-inteligencia-artificial-ciudadania-y-democracia.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-08-17/instrucciones-para-no-ser-sonambulos-inteligencia-artificial-ciudadania-y-democracia.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sun, 17 Aug 2025 09:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Mis reflexiones de hoy quieren salir de los debates de nuestra política local y fijarse en un asunto más amplio que es de importancia crucial, no para las próximas elecciones, sino para el futuro de nuestra especie. No estoy exagerando: tal vez ustedes sepan que existe una cosa llamada Reloj del Juicio Final, el <a href="https://elpais.com/ciencia/2025-01-28/el-reloj-del-fin-del-mundo-situa-a-la-humanidad-un-segundo-mas-cerca-del-apocalipsis.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/ciencia/2025-01-28/el-reloj-del-fin-del-mundo-situa-a-la-humanidad-un-segundo-mas-cerca-del-apocalipsis.html"><i>Doomsday Clock</i></a>, un reloj que inventaron Albert Einstein, Robert Oppenheimer y los inventores de la bomba atómica para comunicar al mundo, de manera simbólica, el riesgo que corre la humanidad de extinguirse. Cuando lo crearon, en 1947, señalaron simbólicamente la medianoche como la hora de la catástrofe, la hora de nuestra desaparición, y pusieron las manecillas a marcar la hora menos 17 minutos. Cada cierto tiempo, el <i>Boletín de científicos atómicos</i>, una publicación de expertos analistas, ajusta las manecillas. Muchas cosas han empeorado desde 1947, y en enero las ajustaron para que faltaran 90 segundos; y hace apenas unos días las adelantaron un segundo, que es lo más cerca que ha estado la humanidad de un desastre planetario irreversible. En su razonamiento, el Boletín hizo una lista de los mayores peligros que sufre la humanidad, y habló de tres: las amenazas nucleares, el cambio climático y los usos indebidos de los avances en biología e inteligencia artificial.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-08-17/instrucciones-para-no-ser-sonambulos-inteligencia-artificial-ciudadania-y-democracia.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/SBTEGNUHONCIXLAK2BH2ETIAZU.jpg?auth=04170a9f96b56cd5e05e79c55141c797a06bb7f8d6ab4aceb58f1426e1798eef&amp;width=6000&amp;height=4000&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Ddécimo Congreso de la ANDI, en Cartagena (Colombia), el 15 de agosto de 2025.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">CHELO CAMACHO</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Un legado de violencia]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2025-08-17/un-legado-de-violencia.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2025-08-17/un-legado-de-violencia.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[El verdadero acto de fe en Colombia consiste en seguir creyendo, contra las evidencias, que es posible un país donde no sea tan fácil el asesinato político]]></description><pubDate>Sun, 17 Aug 2025 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En la mañana del lunes pasado, 65 días después de <a href="https://elpais.com/videos/2025-06-08/reconstruccion-visual-del-atentado-a-al-precandidato-de-miguel-uribe-en-colombia.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/videos/2025-06-08/reconstruccion-visual-del-atentado-a-al-precandidato-de-miguel-uribe-en-colombia.html">recibir tres balazos</a> por la espalda, <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-08-11/muere-miguel-uribe-turbay-senador-y-candidato-presidencial-colombiano-tras-el-atentado-que-sufrio-en-bogota.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/america-colombia/2025-08-11/muere-miguel-uribe-turbay-senador-y-candidato-presidencial-colombiano-tras-el-atentado-que-sufrio-en-bogota.html">murió en Bogotá el candidato a la presidencia</a> Miguel Uribe Turbay. Nunca lo conocí realmente, pero compartí con él un par de eventos de esos que quieren ser de diálogo (aunque no acaben siendo más que una serie de monólogos), y siempre tuve la impresión de que nos separaban la mayor parte de nuestras convicciones políticas, pero también de que Miguel Uribe <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-08-11/miguel-uribe-turbay-el-joven-politico-hijo-de-una-periodista-asesinada-y-nieto-de-un-expresidente-que-representaba-una-derecha-tradicional.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/america-colombia/2025-08-11/miguel-uribe-turbay-el-joven-politico-hijo-de-una-periodista-asesinada-y-nieto-de-un-expresidente-que-representaba-una-derecha-tradicional.html">era un demócrata de principios y además un hombre decente:</a> un adjetivo que no siempre se puede usar —corrijo: que se puede usar rara vez— en el mundo sucio de la política de mi país. Tenía 39 años, una edad a la que muchos políticos ya tienen un prontuario generoso de deshonestidades y trapicheos, y los periódicos colombianos han señalado elogiosamente que nunca se vio envuelto en escándalos de corrupción. También desempolvaron una palabra que no se usaba tanto desde los años noventa, <i>magnicidio</i>, y los que recordamos esas épocas hemos vuelto a preguntarnos si <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-06-22/videoanalisis-la-violencia-politica-enquistada-de-colombia.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/america-colombia/2025-06-22/videoanalisis-la-violencia-politica-enquistada-de-colombia.html">la violencia política en Colombia</a> no será un rasgo fatal de nuestro temperamento, un eterno retorno del cual no lograremos liberarnos nunca.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2025-08-17/un-legado-de-violencia.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/CW5ZDOT2SVH4LHVKZPVFBIDVNM.jpg?auth=9e87247fd203791ce7e8608902dd56dd42a35a3b6a1bb11cac52052b1d1e8697&amp;width=957&amp;height=945&amp;focal=521%2C310"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eulogia Merle </media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Por una Europa que resista]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2025-07-20/por-una-europa-que-resista.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2025-07-20/por-una-europa-que-resista.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[El proyecto de los nuevos oligarcas de la tecnología es de naturaleza imperial, y su única moral es el enriquecimiento sin límites y el poder sin cortapisas]]></description><pubDate>Sun, 20 Jul 2025 03:30:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En septiembre del año pasado, en alguna entrevista impune con algún propagandista de YouTube, el candidato a la vicepresidencia J. D. Vance soltó una idea espeluznante que pasó casi desapercibida en España. <a href="https://elpais.com/opinion/2024-11-25/instrucciones-para-europeos-para-vivir-con-donald-trump.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/opinion/2024-11-25/instrucciones-para-europeos-para-vivir-con-donald-trump.html">Estados Unidos podría retirar su apoyo a la OTAN, dijo, si Europa seguía con sus intentos de regular las plataformas digitales de Elon Musk</a>. Y enseguida se llenó la boca con defensas de la libre expresión como valor supremo de la cultura norteamericana, por supuesto, igual que lo hizo el pasado mes de febrero, <a href="https://elpais.com/internacional/2025-02-14/j-d-vance-lanza-un-ataque-ideologico-contra-europa-que-evidencia-el-desgarro-entre-la-ue-y-ee-uu.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2025-02-14/j-d-vance-lanza-un-ataque-ideologico-contra-europa-que-evidencia-el-desgarro-entre-la-ue-y-ee-uu.html">cuando vino a Múnich para darles a los líderes europeos lecciones sobre el tema</a>: un discurso –espero que lo recuerden mis lectores– que pasará a la historia por su singular mezcla de arrogancia, ignorancia supina, desinformación y franca mentira. Para ese momento ya había comenzado a parecerme extraño que aquella defensa de la libre expresión, aparte de su profunda hipocresía, disfrazara apenas lo que Vance buscaba en realidad: coartar o minar el derecho europeo a regular las plataformas. Y allí se juega más, mucho más, de lo que parece. Esta es la conversación que les quiero proponer este domingo.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2025-07-20/por-una-europa-que-resista.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/ZQVX7S6A5RBM3EBF72EWTZG2CI.jpg?auth=19723e11167b85f10feeaf7c3c62c42f013ce962d848647fbb7707e2953ff37d&amp;width=1276&amp;height=1260&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eva Vázquez</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Volvamos a hablar de la bomba atómica]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-08-10/volvamos-a-hablar-de-la-bomba-atomica.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-08-10/volvamos-a-hablar-de-la-bomba-atomica.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[A los ‘hibakusha’, los supervivientes de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, no les queda mucho tiempo, y cuando las personas mueren, se diluye también nuestra comprensión del pasado. Se abre, entonces, la posibilidad de que se repita]]></description><pubDate>Sun, 10 Aug 2025 09:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Escribo esto en la mañana del 9 de agosto, 80 años después de que la bomba atómica estallara en Nagasaki. Leo que en la ciudad se ha llevado a cabo una ceremonia, como ha ocurrido cada vez que se cumple un aniversario, y leo que las autoridades y los supervivientes han hecho un nuevo llamamiento de paz: como ha ocurrido cada vez que se cumple un aniversario. Sin embargo, esta conmemoración no es como otras –la que se hizo hace diez años, por ejemplo, o hace veinte–, porque el mundo ha cambiado. Sí, se han dicho las mismas frases de otros años: las <a href="https://elpais.com/internacional/2025-08-06/hiroshima-reclama-la-abolicion-de-las-armas-nucleares-en-el-80-aniversario-del-bombardeo.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2025-08-06/hiroshima-reclama-la-abolicion-de-las-armas-nucleares-en-el-80-aniversario-del-bombardeo.html">peticiones de abolición de las armas nucleares</a> en el mundo entero; el deseo de que se recuerden los bombardeos para que nunca se repitan. Son frases necesarias, como han sido siempre, y han venido envueltas en la rara y triste autoridad moral que tiene Japón por el hecho simple de ser el único país del mundo que ha sufrido un bombardeo nuclear. Pero esas frases necesarias hoy parecen además urgentes: porque en nuestro mundo desastrado de repente ha dejado de ser imposible que las armas nucleares vuelvan a usarse. </p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-08-10/volvamos-a-hablar-de-la-bomba-atomica.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/4D32MBINY5NJXPHX5SDQCPKLPA.jpg?auth=d77514b066d9cba2764a5cdfd6909e334c7f427206d7d0e1db59faf75e283b59&amp;width=2298&amp;height=1532&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Una mujer reza en una ceremonia en honor a las víctimas de Nagasaki, el 9 de agosto de 2025, en Japón. ]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eugene Hoshiko</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Cuando Zuckerberg llegó tarde al Palacio de Nariño]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-07-27/cuando-zuckerberg-llego-tarde-al-palacio-de-narino.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-07-27/cuando-zuckerberg-llego-tarde-al-palacio-de-narino.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Ni Facebook ni las otras compañías de su tipo son lugares neutrales de conversación ciudadana, ni son la democratización del debate, ni mucho menos los paraísos de la libertad de expresión]]></description><pubDate>Sun, 27 Jul 2025 09:15:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Un buen amigo o informante me ha llamado la atención sobre un libro que está, por decirlo cariñosamente, moviéndoles el piso a los plutócratas de la tecnología. Se llama <i>Careless People</i>; su autora es Sara Wynn-Williams, una abogada neozelandesa que fue directora de Políticas Públicas de Facebook durante los años en que la empresa de Mark Zuckerberg dejó de ser el proyecto consentido de un geniecillo desadaptado y <a href="https://elpais.com/tecnologia/2024-05-14/la-desactivacion-de-facebook-durante-solo-unas-semanas-reduce-la-creencia-en-bulos-politicos.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/tecnologia/2024-05-14/la-desactivacion-de-facebook-durante-solo-unas-semanas-reduce-la-creencia-en-bulos-politicos.html">se convirtió en una organización de temible influencia</a> política, capaz de torcer elecciones mientras finge neutralidad, capaz de hablar de libertad de expresión mientras le hace el juego a China y trata de censurar libros como éste. El título en español es <i>Los irresponsables</i>, que no está mal para referirse a estos niñatos eternos de Silicon Valley cuya codicia no tiene límites y cuyos desmanes no tienen consecuencias, pero yo hubiera preferido una expresión más cercana al original: <i>Gente descuidada</i>, por ejemplo, pues eso es lo que son <a href="https://elpais.com/opinion/2025-01-13/musk-y-zuckerberg-los-nuevos-libertadores.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/opinion/2025-01-13/musk-y-zuckerberg-los-nuevos-libertadores.html">los Zuckerberg y los Musk de este mundo</a>. Llevan una década más o menos entrando en todas partes, rompiéndolo todo y luego largándose sin pagar por lo que han roto. </p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-07-27/cuando-zuckerberg-llego-tarde-al-palacio-de-narino.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/OUVT7XHPHJFNFDBZ3CTSTPWAHY.jpg?auth=d82471eb25405d47223dc55e08d9a901ec983b7577f399a3734e11255e02aa7a&amp;width=5400&amp;height=3562&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Mark Zuckerberg, en el Senado de Estados Unidos, el 31 de Julio de 2024. ]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">The Washington Post</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[De aranceles y saludos nazis ]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-07-13/de-aranceles-y-saludos-nazis.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-07-13/de-aranceles-y-saludos-nazis.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[La amenaza de aranceles de la Casa Blanca a Brasil para defender de la cárcel a Bolsonaro va más allá de una violación de la legislación norteamericana. Significa que ahora un presidente utiliza el chantaje económico, al más puro estilo mafioso, para que la justicia de otro país haga lo que él quiere]]></description><pubDate>Sun, 13 Jul 2025 09:15:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Con cada nueva transgresión de Donald Trump, con cada nueva norma que rompe ante los ojos del mundo, va quedando cada vez más claro que su sensación de impunidad no conoce límites, tal vez porque no los tiene. En los últimos días ha dado la orden, sin pasar por el Congreso, de <a href="https://elpais.com/internacional/2025-06-23/trump-dispara-la-tension-mundial-al-bombardear-iran.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/internacional/2025-06-23/trump-dispara-la-tension-mundial-al-bombardear-iran.html">atacar a un país</a> que no había atacado previamente a Estados Unidos: esto no había ocurrido nunca. Pero claro, tampoco había ocurrido nunca que el presidente de Estados Unidos fuera un delincuente convicto, un acosador sexual confeso y un matón de temperamento mafioso cuyas decisiones parecen tomadas para hacer daño –y cuanto más, mejor– a los hombres, las mujeres y los niños más vulnerables de su país. Tampoco había ocurrido nunca que un presidente de Estados Unidos apoyara abiertamente a <a href="https://elpais.com/internacional/2025-02-21/europa-recalca-a-trump-que-rusia-es-el-agresor-de-ucrania.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/internacional/2025-02-21/europa-recalca-a-trump-que-rusia-es-el-agresor-de-ucrania.html">una nación agresora</a> y culpara de la agresión a la nación agredida. A otro nivel, tampoco había ocurrido nunca que los viajeros a Estados Unidos recibieran el consejo, dado ya de manera rutinaria por instituciones de Estados Unidos, de borrar de sus teléfonos sus redes sociales. Hoy se me ocurren estos ejemplos, pero podrían ser otros: cada día hay uno nuevo. </p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-07-13/de-aranceles-y-saludos-nazis.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/ZEAGJ3X7EBK2PO4OBGDSF6BPHM.jpg?auth=031aaf06fcc135e0eb25336083608f5c8b84b84c6919ffa627cca27df2ebd737&amp;width=6747&amp;height=4500&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Donald J. Trump, en Washington, el 11 de julio de 2025.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ZUMA vía Europa Press</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Entre fanáticos]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-06-29/entre-fanaticos.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-06-29/entre-fanaticos.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[A la izquierda petrista no la mueven las libertades civiles ni los derechos individuales: la mueve el resentimiento, que es una fuerza de mucha tradición política y de mucha y muy ruidosa presencia en nuestro momento actual]]></description><pubDate>Sun, 29 Jun 2025 09:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El nombramiento de <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-06-18/alfredo-saade-aterriza-en-el-gobierno-como-jefe-de-gabinete-de-gustavo-petro.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/america-colombia/2025-06-18/alfredo-saade-aterriza-en-el-gobierno-como-jefe-de-gabinete-de-gustavo-petro.html">Alfredo Saade</a> no puede chocar a nadie, pero debería preocupar a todos. La izquierda más petrista cerrará los ojos, como ha hecho cada vez que el presidente se pasa por la faja los principios más elementales de todas las izquierdas democráticas del mundo entero. A la izquierda petrista no la mueven las libertades civiles ni los derechos individuales, ni la idea de una sociedad genuinamente laica, ni tampoco (por más que se llenen la boca con esa palabra) la idea de una sociedad más igualitaria: la mueve el resentimiento, que es una fuerza de mucha tradición política y de mucha y muy ruidosa presencia en nuestro momento actual. Y en nombre del resentimiento se perdona todo. </p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-06-29/entre-fanaticos.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/WAGCBLFGJZELFHMX4SHKBXHSUM.jpg?auth=0ac444dc1e553614fe5d0b06d0cce7fa4a88038d2384ca863caff4c743d7f1a9&amp;width=4500&amp;height=3000&amp;focal=2240%2C1451"><media:description type="plain"><![CDATA[Personas se congregan en una manifestación en apoyo a las reformas del gobierno colombiano en Bogotá, Colombia, el 14 de febrero de 2023.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Daniel Romero</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Una defensa (sí, una más) de los acuerdos de paz de Colombia]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2025-06-22/una-defensa-si-una-mas-de-los-acuerdos-de-paz-de-colombia.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2025-06-22/una-defensa-si-una-mas-de-los-acuerdos-de-paz-de-colombia.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Por mucho que el ‘Wall Street Journal’ insista, los años más pacíficos en décadas fueron los que siguieron a la firma del Teatro Colón]]></description><pubDate>Sun, 22 Jun 2025 03:30:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El 10 de junio pasado, el<i> Wall Street Journal</i> publicó <a href="https://www.wsj.com/opinion/miguel-uribe-colombia-murder-attempt-gustavo-petro-6cefb862" target="_self" rel="" title="https://www.wsj.com/opinion/miguel-uribe-colombia-murder-attempt-gustavo-petro-6cefb862">un editorial tan deshonesto en su planteamiento</a>, tan ligero en sus apreciaciones y tan mediocre en su escritura, que por un instante tuve la certeza de estar enfrentándome a una noticia falsa. El desafortunado redactor partía del atentado que días atrás había sufrido, en Bogotá, el candidato a la presidencia Miguel Uribe Turbay. Toda persona decente ha condenado sin matices este resurgimiento de violencias que creíamos olvidadas (aunque los indecentes de siempre salieron pronto a tratar de usarlo para ganar millas políticas), y algunos nos acordamos del largo inventario de atentados similares que han marcado la vida colombiana desde hace décadas: yo mismo hablé en este periódico <a href="https://elpais.com/america-colombia/2023-11-06/la-politica-de-los-supervivientes.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/america-colombia/2023-11-06/la-politica-de-los-supervivientes.html">del asesinato del Ministro de Justicia en 1984 y del uso de sicarios adolescentes</a> y de la necesidad, tanto a la izquierda como a la derecha, de rebajar la retórica violenta que domina desde hace ya varios años la conversación pública. Sí, la historia de violencia política de Colombia es tremendamente compleja y bebe de muchos males endémicos, y algunos hemos dedicado miles de páginas a tratar de entenderla. Pero el <i>Wall Street Journal</i> no tiene dudas: el atentado es consecuencia de los acuerdos de paz de 2016.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2025-06-22/una-defensa-si-una-mas-de-los-acuerdos-de-paz-de-colombia.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/AI4ID4ZFCRDQZC3WAP5O4JLEUY.jpg?auth=0bb7014d30aeaf4bacaf5d3739d84e08d32c3fc4eca7bf8f6772f6ba86a6b68a&amp;width=1276&amp;height=1260&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eva Vázquez</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Nuevas palabras para la vieja violencia]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-06-15/nuevas-palabras-para-la-vieja-violencia.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-06-15/nuevas-palabras-para-la-vieja-violencia.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[La violencia colombiana se repite y no da tregua, aunque cambien sus actores y sus motivaciones]]></description><pubDate>Sun, 15 Jun 2025 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El drama de Colombia es que no hay maneras nuevas de hablar del drama de Colombia. Desde hace una semana, desde la tarde del <a href="https://elpais.com/videos/2025-06-08/reconstruccion-visual-del-atentado-a-al-precandidato-de-miguel-uribe-en-colombia.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/videos/2025-06-08/reconstruccion-visual-del-atentado-a-al-precandidato-de-miguel-uribe-en-colombia.html">atentado contra Miguel Uribe Turbay</a>, los que han querido reaccionar mediante frases más o menos organizadas se han topado fatalmente con la sensación de hablar en lugares comunes. La razón es muy sencilla: estamos hablando en lugares comunes. La violencia colombiana se repite y no da tregua, aunque cambien sus actores y sus motivaciones, y es imposible pensar en ella con palabras que no hayamos usado muchas veces antes. Es un lugar común, por ejemplo, hablar de la catástrofe social de los<a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-06-10/perfil-del-joven-sicario-que-intento-matar-a-miguel-uribe-perdon-lo-hice-por-plata-por-mi-familia.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/america-colombia/2025-06-10/perfil-del-joven-sicario-que-intento-matar-a-miguel-uribe-perdon-lo-hice-por-plata-por-mi-familia.html"> jóvenes sicarios</a>, porque ese desadaptado de 14 años que le disparó a la cabeza a Miguel Uribe no es una imagen nueva: los que tenemos memoria la hemos visto ya muchas veces, repetida como la mona de un álbum, aunque el nombre de la figura cambie. Uno podría decir que ese lugar comenzó a ser común con Byron Velásquez, asesino de Rodrigo Lara Bonilla, que apareció en las imágenes de los noticieros llorando mientras lo subían a una furgoneta policial (o así recuerdo la imagen, pero tal vez mi memoria sea imprecisa). Y si buceara el tiempo suficiente en mi memoria seguramente podría encontrar otros nombres de otros asesinos, de otros sicarios, porque son un lugar tan común que hasta novelas se han escrito sobre ellos. </p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-06-15/nuevas-palabras-para-la-vieja-violencia.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/B4HAIWOWECYAGYQUQXGCANLDJI.jpg?auth=2251a1a62f3f43edddd59a2b9e865f65472cb8a2356b58db52158d0a49be4fcd&amp;width=5218&amp;height=3479&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Una persona yace sin vida tras la explosión de una bomba en Valle del Cauca, Colombia, el 10 de junio de 2025. ]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Associated Press/LaPresse</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Elon Musk dice adiós]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-06-01/elon-musk-dice-adios.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-06-01/elon-musk-dice-adios.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[El magnate, que deja el Gobierno estadounidense, se va con sus cachuchas de adolescente, y nos deja el espectáculo patético de su lambonería inenarrable, su infantilismo de risa y su ojo negro]]></description><pubDate>Sun, 01 Jun 2025 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Elon Musk <a href="https://elpais.com/internacional/2025-05-29/elon-musk-anuncia-su-adios-definitivo-de-la-casa-blanca-un-dia-despues-de-criticar-a-trump.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2025-05-29/elon-musk-anuncia-su-adios-definitivo-de-la-casa-blanca-un-dia-despues-de-criticar-a-trump.html">se va del gobierno de Trump</a> con la misma frivolidad con la que entró, y después de haber roto mucho menos de lo que quería romper. Dijo más de una vez, en la ronda mediática de despedidas que puso en escena, que las cosas habían resultado más difíciles de lo previsto: y es curioso pensarlo, pero es lo mismo que dijo Trump cuando llegó a gobernar por primera vez. (Quién iba a pensar que gobernar era tan difícil, dijo, en traducción libre, el triste personajillo.) Estos niñatos viven sorprendiéndose de que llevar cosas a cabo en la república no sea tan sencillo ni tan inmediato como hacerlo en sus empresas, y <a href="https://elpais.com/opinion/2025-05-31/nadie-va-a-echar-de-menos-a-musk.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/opinion/2025-05-31/nadie-va-a-echar-de-menos-a-musk.html">se irritan como niñatos</a> y hacen pataletas a la vista de todos y sin sentido alguno del ridículo. Y no sé si alguien les haya explicado que sí, que es más difícil llevar una república que una empresa de su propiedad: entre otras cosas porque las repúblicas suelen tener mecanismos internos cuyo único objetivo es protegerlas de gente como ellos mismos. Protegerlas de los corruptos, de los acumuladores de poder, de los arbitrarios, de los venales. Algunos de esos mecanismos han opuesto <a href="https://elpais.com/internacional/2025-05-29/la-jueza-bloquea-indefinidamente-el-plan-de-trump-de-prohibir-a-harvard-la-admision-de-estudiantes-extranjeros.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2025-05-29/la-jueza-bloquea-indefinidamente-el-plan-de-trump-de-prohibir-a-harvard-la-admision-de-estudiantes-extranjeros.html">algo de resistencia</a> a los impulsos destructivos de Trump y Musk. De todas formas, es mucho lo que han logrado dañar a estas alturas, y es mucho lo que tardarán los Estados Unidos en reparar los daños.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-06-01/elon-musk-dice-adios.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/443T3EJHAMQE2Z7P2MVPV2UNYM.jpg?auth=c9afabca0e5475006cc7a9f42c49fbd73f478000dde0641ddd7a8a2e7e13d1a7&amp;width=5228&amp;height=3486&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Elon Musk en el Despacho Oval de la Casa Blanca, el 30 de mayo.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Evan Vucci</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[La urgencia de contar a Centroamérica]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2025-05-25/la-urgencia-de-contar-a-centroamerica.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2025-05-25/la-urgencia-de-contar-a-centroamerica.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Uno pensaba que en América Latina habíamos visto ya todas las formas de sumisión a los gobiernos matones de Estados Unidos]]></description><pubDate>Sun, 25 May 2025 03:30:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Llevaba 14 años sin venir a Guatemala. En ese año de 2011, durante un solo viaje alucinado, pasé en muy pocos días de Panamá a Costa Rica y de Costa Rica a Nicaragua y de Nicaragua a El Salvador y de El Salvador a Guatemala, y ahora he vuelto a este país con la impresión ineludible de que en Centroamérica el tiempo es distinto: en un año parece que pasaran varias vidas. <a href="https://elpais.com/america/2025-05-19/centroamerica-cuenta-desembarca-en-guatemala-con-un-homenaje-a-miguel-angel-asturias-y-al-compromiso-de-roque-dalton.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/america/2025-05-19/centroamerica-cuenta-desembarca-en-guatemala-con-un-homenaje-a-miguel-angel-asturias-y-al-compromiso-de-roque-dalton.html">Aquí hemos venido un grupo de escritores, periodistas y políticos </a>de todas partes; nos reúne el escritor nicaragüense Sergio Ramírez, o un encuentro inventado por él hace ya varios años: se llama <a href="https://elpais.com/america/2025-05-21/centroamerica-cuenta-inicia-con-un-alegato-por-la-libertad-de-la-mano-de-joan-manuel-serrat-en-contra-de-cualquier-censura-y-a-favor-de-las-libertades.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/america/2025-05-21/centroamerica-cuenta-inicia-con-un-alegato-por-la-libertad-de-la-mano-de-joan-manuel-serrat-en-contra-de-cualquier-censura-y-a-favor-de-las-libertades.html">Centroamérica Cuenta</a> y se llevó a cabo en Nicaragua hasta que su presencia —la del encuentro, pero también la del escritor que lo inventó— se volvió demasiado incómoda para el estalinismo caribeño de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Entonces esta cita se convirtió en un fenómeno itinerante, o, como me dijo un periodista por estos días, andariego. Y aquí, en esta errancia que ha hecho parada en Guatemala, he podido hablar con salvadoreños, con nicaragüenses, con costarricenses y panameños, y todos nos hemos puesto de acuerdo en que la región atraviesa momentos de dificultad extrema: y todos nos hemos puesto de acuerdo en que esa dificultad no es ni nueva, ni sorprendente.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2025-05-25/la-urgencia-de-contar-a-centroamerica.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/WAONOQ2TOVBKRIUYWPKYBGTER4.jpg?auth=896d783d52d2aa78a50201377c8ca7f3a245e7357871f9968f97d8130fc92b95&amp;width=2362&amp;height=2339&amp;focal=1279%2C1029"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Enrique Flores</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Petro en el espejo de Mujica]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-05-18/petro-en-el-espejo-de-mujica.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-05-18/petro-en-el-espejo-de-mujica.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[El fallecimiento de José Mujica, un líder de la izquierda latinoamericana coherente y sereno, nos recuerda la distancia enorme que se abre entre él y el presidente colombiano Gustavo Petro]]></description><pubDate>Sun, 18 May 2025 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La muerte de <a href="https://elpais.com/america/2025-05-13/guerrillero-rehen-presidente-filosofo-la-vida-inmensa-de-pepe-mujica.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/america/2025-05-13/guerrillero-rehen-presidente-filosofo-la-vida-inmensa-de-pepe-mujica.html">Pepe Mujica,</a> este ejemplar extrañísimo de la izquierda latinoamericana, ha servido para que se hable durante unas horas –pero se hablará sin duda durante muchos días– de todo lo que la política podría ser y casi nunca es. Mujica era un hombre sabio sin alharaca, y se había ganado la sabiduría a punta de dolores; pasó por la violencia y vivió en ella, como actor y mucho más como víctima, pero fue uno de los rarísimos revolucionarios que saben para qué sirve el fracaso. No se parecía a nadie, no sólo por la rara coherencia entre su vida privada y sus convicciones públicas, sino porque brevemente puso de moda la posibilidad de que el poder político sirviera realmente para <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-05-13/pepe-mujica-una-voz-moral-que-trabajo-por-la-paz-en-colombia-es-luchar-por-la-vida-humana.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/america-colombia/2025-05-13/pepe-mujica-una-voz-moral-que-trabajo-por-la-paz-en-colombia-es-luchar-por-la-vida-humana.html">mejorar la vida de los ciudadanos.</a> Y no se me escapa que en su caso, como en tantos otros, la imagen que tenemos los que lo vimos desde fuera puede omitir o ignorar o sufrir sesgos, y no se me escapa que su presidencia, como todas, tuvo errores (el poder es eso que es imposible tener sin equivocarse); pero aún los que ya hemos perdido todas las ilusiones vimos en su paso por la presidencia de Uruguay una prueba irrefutable, frente a nuestros ciclos eternos de corrupción, indolencia e idiotez, de que es posible otra forma de hacer las cosas. </p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-05-18/petro-en-el-espejo-de-mujica.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/7CUPNKBKWZC65OL6W4BY6KVBEI.jpg?auth=e55b2cb677568106476b90502b2573245ad3ca0f6a53417acaea319ad091918e&amp;width=2955&amp;height=1970&amp;focal=1562%2C554"><media:description type="plain"><![CDATA[José Mujica y Gustavo Petro en la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado chileno, en septiembre de 2023, en Santiago de Chile.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Cristian Soto Quiroz</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Javier Cercas y el viaje hacia los otros]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-05-07/javier-cercas-y-el-viaje-hacia-los-otros.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-05-07/javier-cercas-y-el-viaje-hacia-los-otros.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[‘El loco de Dios en el fin del mundo’ es un viaje hacia la comprensión de los otros. Nos engañaríamos, creo yo, si no nos diéramos cuenta de que Cercas ha comprendido también algo esencial sobre sí mismo]]></description><pubDate>Wed, 07 May 2025 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>No sé con precisión cuándo perdí la fe de mis padres, esta religión católica en cuyo mundo crecí y en la cual me educaron, pero sé que esa pérdida no ocurrió de golpe, como una revelación o una decisión consciente: fue más bien un lento desencanto, parecido a lo que pasa cuando comprendemos poco a poco que un amigo no es quien dice ser. Tampoco fue una decisión política. Mi ateísmo no fue consecuencia ni mucho menos requisito de una ideología, como ocurre con frecuencia, por ejemplo, en el marxismo: conozco a más de un antiguo comunista que renunció a su ideología cuando descubrió que se parecía demasiado a una iglesia, con sus intransigencias y sus sectarismos, sus cultos de la personalidad, sus intentos por legislar el fuero interno de la gente, sus supersticiones y sus dogmas. En una novela de <a href="https://elpais.com/cultura/2020/02/27/babelia/1582819851_516000.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/cultura/2020/02/27/babelia/1582819851_516000.html">John Updike</a> se cuenta el momento en que un reverendo presbiteriano siente que su fe lo ha abandonado. “La sensación fue clarísima”, escribe Updike: “una rendición visceral, un conjunto de burbujas oscuras y chispeantes que escapaban hacia arriba”. No, nada parecido me ocurrió a mí. Un buen día de mi temprana adultez, después de meses de intuir lo que estaba sucediendo, me desperté con la aceptación tranquila de que en algún momento había dejado de creer.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-05-07/javier-cercas-y-el-viaje-hacia-los-otros.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/5YI5WAMQCTCZJ5G3TJWVPI2Y24.jpg?auth=caf13a177c1450e460eee3c217d72df23e41de98509162c0077806aa28bf058e&amp;width=8640&amp;height=5760&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Peregrinos llegan a la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, el 6 de mayo de 2025.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Francisco Seco</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Infamia]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-04-20/infamia.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-04-20/infamia.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Kristi Noem es, como buena parte de la Administración Trump, una incompetente que ignora lo básico para ejercer de manera adecuada las responsabilidades que tiene]]></description><pubDate>Sun, 20 Apr 2025 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Pasó por Colombia la infame <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-03-28/la-visita-de-la-secretaria-de-seguridad-de-estados-unidos-a-bogota-marca-una-distension-entre-trump-y-petro.html" target="_blank">Kristi Noem</a>, que en el Gobierno de infames de Donald Trump ocupa el puesto de secretaria de Seguridad Nacional, y dejó tras su partida la predecible impresión de que no había entendido nada. De aquí salió a decir que Petro se había declarado amigo del Tren de Aragua, lo cual no es verosímil, y que Petro se había pasado media hora criticando a Trump, lo cual sería milagroso: demostraría una capacidad de concentración que no le hemos visto al presidente. Por otra parte, hay que imaginarse los monólogos desquiciados de Petro, que han debido de ser un reto imposible para el traductor de turno y una fuente inagotable de malentendidos: Petro habla de manera especialmente confusa, desordenada y anárquica, y ni siquiera cuando lee discursos ya escritos parece ser capaz de ilación o claridad o coherencia. Lo peor es que habla sin claridad ni coherencia porque así piensa, y eso lo pagamos los colombianos todos los días: su Gobierno errático, improvisador y caótico es el reflejo fiel del desorden que tiene en su cabeza.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-04-20/infamia.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/K77F2WL7GUZIHRE3CVW7RRT7WY.jpg?auth=56ed92556c6592f9d321d714f86e9f836ee1640de5cb0b75bcdce9765a85e32e&amp;width=4703&amp;height=3135&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Kristi Noem habla durante un recorrido en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), en Tecoluca (El Salvador).]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alex Brandon</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[La libertad, el miedo y una vieja conversación]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2025-04-27/la-libertad-el-miedo-y-una-vieja-conversacion.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2025-04-27/la-libertad-el-miedo-y-una-vieja-conversacion.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sun, 27 Apr 2025 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Me declaro culpable: como tantos, yo también he reaccionado con sorpresa <a href="https://elpais.com/internacional/2025-03-23/la-deriva-autoritaria-de-trump-pone-a-estados-unidos-al-borde-de-una-crisis-constitucional.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2025-03-23/la-deriva-autoritaria-de-trump-pone-a-estados-unidos-al-borde-de-una-crisis-constitucional.html">ante la deriva autoritaria (pero la palabra es demasiado débil) del Gobierno de Trump</a>, este régimen de matones que en tres meses ha transformado la república norteamericana en una plutocracia de comportamiento mafioso y xenofobia organizada. Y la verdad es que no teníamos mucho derecho a sorprendernos, pues lo que ha ocurrido en estos tres meses de vergüenza —la total<a href="https://elpais.com/internacional/2025-01-22/trump-contra-la-constitucion-de-ee-uu-del-fin-de-la-nacionalidad-por-nacimiento-a-los-indultos-por-el-asalto-al-capitolio.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2025-01-22/trump-contra-la-constitucion-de-ee-uu-del-fin-de-la-nacionalidad-por-nacimiento-a-los-indultos-por-el-asalto-al-capitolio.html"> destrucción de derechos civiles y libertades individuales</a>, la persecución de ciudadanos por razones ideológicas, la desaparición de algunos de ellos— responde a una corriente subterránea que siempre ha estado ahí. Es como si la bestia hubiera salido a la superficie: el error es creer que se trata de algo nuevo, un síntoma de nuestros tiempos desastrados, cuando en verdad estamos ante un fascismo de manual que llevaba larvado casi un siglo.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2025-04-27/la-libertad-el-miedo-y-una-vieja-conversacion.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/7UUQY54X2VDSXKFLAJZMQJUONA.jpg?auth=8b69bdc60c7c4d4c1c5d79a30c66a6ef9a616cf50d8e198779dd13671bf3c91d&amp;width=957&amp;height=945&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">mikel jaso</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El joven del hotel Wetter]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2025-04-15/el-joven-del-hotel-wetter.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2025-04-15/el-joven-del-hotel-wetter.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Las novelas de Vargas Llosa vivirán entre nosotros para siempre, o por lo menos mientras sigan existiendo las ficciones como forma de explorar el mundo]]></description><pubDate>Tue, 15 Apr 2025 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Con<a href="https://elpais.com/cultura/2025-04-14/muere-mario-vargas-llosa-gigante-de-las-letras-universales.html" target="_blank"> la muerte de Vargas Llosa se cierra un mundo</a>. No sólo es el mundo de su obra descomunal, pues ese final ya nos había llegado hace año y medio: cuando Vargas Llosa, <a href="https://elpais.com/opinion/2023-12-21/despedida-a-un-novelista.html" target="_blank">en la última página estremecedora de <i>Le dedico mi silencio</i>, anunciaba que no escribiría más ficciones.</a> No, no es sólo eso: se acaba o se cierra también la generación entera que estalló a comienzos de los años sesenta, ese puñado amplio de novelistas que irrumpieron en el paisaje rígido de la España franquista y transformaron, acaso más de lo que nadie se esperaba, la literatura de lengua española, la identidad de América Latina y la difícil relación que ha habido siempre entre las dos. Esa generación, acusada en su momento de no ser más que un fenómeno de mercadeo (pero ya hemos olvidado el nombre de los acusadores, y en cambio los acusados siguen tan vigentes), echó nuevas luces sobre los maestros que venían antes y abrió troneras en las paredes para que por ellas pasaran los aprendices que vinieron después. <a href="https://elpais.com/cultura/2025-04-14/vargas-llosa-y-el-boom-la-extincion-de-los-barbaros.html" target="_blank">Mario Vargas Llosa era el último de la estirpe que empieza con Borges: el último de aquellos bárbaros. </a>Y su muerte, que no tenía por qué sorprenderme, me ha provocado una curiosa sensación de intemperie, como si alguien se hubiera llevado de repente la casa donde hemos vivido toda la vida.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2025-04-15/el-joven-del-hotel-wetter.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/ACPLOQAWSVBNDK3H4Q5R72CLXU.jpg?auth=f2eb2527e9c15ef60edd1b16a73d52fc826b9e8f0a3e283f9c94cd056213b19c&amp;width=6521&amp;height=4888&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Mario Vargas Llosa tras la ceremonia de ingreso en la Académie Française, el 9 de febrero de 2023 en París.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Samuel Aranda</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Hacia los Estados Unidos policiales: sí, esto podía pasar aquí]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-04-06/hacia-los-estados-unidos-policiales-si-esto-podia-pasar-aqui.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-04-06/hacia-los-estados-unidos-policiales-si-esto-podia-pasar-aqui.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[En dos meses, Donald Trump ha desmantelado las libertades que generaciones de inmigrantes han buscado en el país. El miedo a las persecuciones arbitrarias hará que muchos se pregunten si vale la pena realmente ir a buscarlas]]></description><pubDate>Sun, 06 Apr 2025 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En cualquier otro momento, el artículo de Masha Gessen en el <i>New York Times</i> habría causado una verdadera conmoción, ocupado el centro de nuestras conversaciones y lanzado a los demás opinadores de Estados Unidos a una serie de autocríticas implacables. Pero Donald Trump y su Gobierno de matones ultranacionalistas <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-03-23/inundar-la-zona-de-mierda-o-el-juego-de-la-bolita-en-el-bazar.html" target="_blank"><i>han inundado la zona de mierda</i></a>, según la estrategia que ya nos explicó Steve Bannon, y hoy estamos hablando de los <a href="https://elpais.com/internacional/2025-04-04/trump-se-muestra-dispuesto-a-rebajar-los-aranceles-si-le-ofrecen-algo-fenomenal.html" target="_blank">aranceles insensatos </a>que han despedazado el orden responsable de ochenta años de relativa paz. Y se entiende: el mundo se incendia por todas partes bajo las decisiones de una Casa Blanca de mafiosos y plutócratas, las bolsas caen vertiginosamente mientras Trump defiende a Marine Le Pen, y nadie tiene tiempo de preocuparse por el hecho de que Estados Unidos se esté convirtiendo, a la vista de todos, en un estado policial.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-04-06/hacia-los-estados-unidos-policiales-si-esto-podia-pasar-aqui.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/XU4NEUZIP43LAOH6WEO7VRFN7M.jpg?auth=9b4b74944f502320e109136ad73e0df8177a8cd4159a1720bf680edd026fcd25&amp;width=5000&amp;height=3333&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Manifestantes durante una protesta contra el presidente Donald Trump en Nueva York, el 5 de abril.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Andres Kudacki</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El dictador y el nazi]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2025-03-30/el-dictador-y-el-nazi.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2025-03-30/el-dictador-y-el-nazi.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Philippe Sands convierte debates jurídicos en apasionantes conversaciones que nos atañen a todos: la fuerza de la ley, la impunidad nociva para nuestra existencia civilizada]]></description><pubDate>Sun, 30 Mar 2025 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>A comienzos de noviembre de 1998, <a href="https://elpais.com/ideas/2023-07-03/philippe-sands-abogado-la-historia-ensena-que-sin-justicia-no-hay-paz-salvo-a-corto-plazo.html" target="_blank">el abogado Philippe Sands </a>se encontró con su esposa Natalia frente a las puertas de madera del cementerio de Pantin, en las afueras de París. Le traía una noticia que no tenía relación con la visita al cementerio: los representantes del <a href="https://elpais.com/opinion/2023-09-15/la-persistencia-del-11-de-septiembre.html" target="_blank">dictador chileno Augusto Pinochet,</a> que había sido <a href="https://elpais.com/diario/1998/10/18/internacional/908661604_850215.html" target="_blank">arrestado en Londres </a>por petición del juez español Baltasar Garzón, le habían propuesto que asumiera su defensa. Pinochet estaba acusado de crímenes gravísimos y había sido solicitado en extradición; se trataba de argumentar que tenía inmunidad frente a la jurisdicción de los tribunales ingleses y no era posible, por lo tanto, extraditarlo a España. Natalia le preguntó a su marido si pensaba aceptar el encargo, y él contestó recordándole uno de los principios esenciales de su profesión: los abogados tienen la obligación de aceptar al cliente que los solicite, o, para decirlo de otra forma, no pueden rechazar a un solicitante por razones de convicción personal o antipatías políticas. De manera que sí: se sentía inclinado a aceptar el encargo. “Muy bien”, respondió Natalia. “Pero me divorciaré si lo haces”.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2025-03-30/el-dictador-y-el-nazi.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/DFKHIMRTSZC4FEHSDX3RWTBTTU.jpg?auth=41c3643bdd0b4cb3eb33fa1406ed336a690f6972698b97ec95cf8295f6c463d4&amp;width=957&amp;height=945&amp;focal=469%2C297"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">CRAMIREZEP</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Inundar la zona de mierda, o el juego de la bolita en el bazar]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-03-23/inundar-la-zona-de-mierda-o-el-juego-de-la-bolita-en-el-bazar.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-03-23/inundar-la-zona-de-mierda-o-el-juego-de-la-bolita-en-el-bazar.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Donald Trump y Steve Bannon entienden que ganarle a sus oponentes políticos implica saturar a los medios de comunicación con múltiples escándalos a la vez]]></description><pubDate>Sun, 23 Mar 2025 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El segundo gobierno de Donald Trump parece un festival del desorden, pero la verdad es la contraria: no ha habido en nuestros tiempos una estrategia más meditada ni mejor planeada para la demolición del oponente político. Desde hace unas semanas, además, la estrategia tiene nombre y apellido, pues los memoriosos se han puesto a recordar una entrevista infame que dio <a href="https://elpais.com/internacional/2018/03/10/actualidad/1520705132_629341.html">Steve Bannon en 2018</a>: y allí queda claro todo. Bannon, por si hay alguien en el mundo que no lo sepa, es el más notorio ideólogo –si esa es la palabra– de la extrema derecha norteamericana. Estuvo detrás de esa gigantesca empresa de manipulación masiva que fue <a href="https://elpais.com/retina/2020/10/15/tendencias/1602775507_386132.html">Cambridge Analytica</a>, que trabajó en el mismo año crucial y nefasto para la campaña del Brexit y la primera elección de Trump. Luego acompañó a Trump durante los primeros meses de su primer gobierno, y su despido prematuro lo puso a dar vueltas por el mundo para asesorar o aconsejar a los nuevos extremismos de la derecha internacional: el Frente Nacional de Francia, la Alternativa por Alemania, el Vox español. Pues bien: en 2018, a medio camino del primer gobierno de Trump, Bannon le concedió una entrevista al periodista Michael Lewis, y en ella explicó de manera diáfana lo que podemos llamar su <i>modus operandi</i>.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-03-23/inundar-la-zona-de-mierda-o-el-juego-de-la-bolita-en-el-bazar.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/DWT32EGPA5CZJGK6WB4MKMTNLI.jpg?auth=b0b11920df036a7ffa68164463c7bbd1a3def8e6536af86228be8950d53cc16c&amp;width=5571&amp;height=3714&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Steve Bannon durante la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), en Oxon Hill, Maryland, el 20 de febrero de 2025.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Jose Luis Magana</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Los Estados Unidos de Putin]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-03-09/los-estados-unidos-de-putin.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-03-09/los-estados-unidos-de-putin.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Los intereses de Putin son desde ahora los intereses de Estados Unidos; y uno de esos intereses, uno de los más importantes, es el desmantelamiento de las democracias europeas]]></description><pubDate>Sun, 09 Mar 2025 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Seamos serios: para nadie que haya seguido con atención los primeros cuatro años de <a href="https://elpais.com/internacional/2025-03-07/trump-amenaza-a-rusia-con-amplias-sanciones-y-aranceles-para-forzarla-a-negociar-con-ucrania.html">Trump</a> ―para nadie que lo haya visto decir lo que dijo y hacer lo que hizo― puede ser sorprendente lo que ocurrió hace unos días en la Casa Blanca. Y sin embargo nos chocó ―no a todos: pero así va el mundo― la emboscada grosera que organizaron esos dos matones, el presidente felón y el vicepresidente deplorable, contra un mandatario extranjero: nos chocó aunque no nos sorprendiera, o, dicho de otro modo, no podía sorprendernos que <a href="https://elpais.com/internacional/2025-02-28/trump-humilla-a-zelenski-en-una-tensa-reunion-en-la-casa-blanca-esta-jugando-con-la-tercera-guerra-mundial.html">Trump humillara ante las cámaras</a> al responsable indirecto de su humillación de hace cuatro años. Recordarán ustedes la famosa llamada con Zelenski, en la que Trump, con el lenguaje y las maneras del mafioso que es en el fondo, trató de sacarle favores (como buscarle mugre al hijo de Biden) a cambio de prestarle ayuda. Esa llamada tuvo su costo para el mafioso, y a Zelenski lo ve como el responsable de su humillación; y este segundo mandato está diseñado para la venganza, nada sutil, contra todos los que le hicieron pasar un mal rato en sus primeros cuatro años. Lo anunció con todas las palabras en varios discursos: <i>retribution</i>, prometió a sus seguidores. Y lo está cumpliendo.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-03-09/los-estados-unidos-de-putin.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/OQ4VOEAG3VA25PIYJCKPMTI6CQ.jpg?auth=8eefcdc60dfa51c0ecc8837030e9b5244b3715702b412ae47b902a66669612a2&amp;width=5830&amp;height=3597&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Vladímir Putin y el presidente Donald Trump reunidos en la cumbre del G20 de 2017.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La libertad de expresión ya no se expresa libremente]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2025-03-02/la-libertad-de-expresion-ya-no-se-expresa-libremente.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2025-03-02/la-libertad-de-expresion-ya-no-se-expresa-libremente.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Nos llevó mil años conquistar el derecho revolucionario a pensarlo y decirlo todo, y ahora asistimos a una contrarrevolución liderada por la oligarquía tecnológica de Donald Trump]]></description><pubDate>Sun, 02 Mar 2025 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Durante las seis horas del vuelo que me llevó a Nueva York me encontré preguntándome, con más inquietud de la que había previsto, qué me encontraría al llegar. Todo ha cambiado en los últimos dos meses, desde que un gobierno de fanáticos reaccionarios y oligarcas de la tecnología les ha declarado la guerra a las libertades civiles de un país que siempre se ha jactado de defenderlas. Uno de los blancos más notorios de los ataques ha sido lo que en Estados Unidos se llama <i>free speech</i>: la libertad de expresión. Los ataques pueden ser ridículos pero alarmantes, como <a href="https://elpais.com/us/2025-02-28/golfo-de-mexico-o-america-que-pais-controla-la-masa-de-agua-en-disputa.html" target="_blank">retirarle a la Associated Press el ingreso a la Casa Blanca por no llamar “golfo de América”</a> al golfo de México, o pueden tomar formas abiertamente dictatoriales, como prohibir el uso de palabras —por ejemplo, “diversidad”, “inclusión”, “género” y “justicia ambiental”— en los documentos oficiales. Si a finales del siglo pasado me hubieran dicho que eso ocurriría aquí, en la tierra de la Primera Enmienda, no habría dado crédito. Pero aquí estamos.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2025-03-02/la-libertad-de-expresion-ya-no-se-expresa-libremente.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/K6BHK4TKMJF3FHMGHCJRQUY6PQ.jpg?auth=2bbe359b745c074a07611d5669b33c16555266fd7bd85837ce243f04bd6186c0&amp;width=1276&amp;height=1260&amp;focal=550%2C500"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">EVA VÁZQUEZ </media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Los improvisados y los mentirosos]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-02-23/los-improvisados-y-los-mentirosos.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-02-23/los-improvisados-y-los-mentirosos.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[En Colombia todo el mundo cree que puede ser presidente y parece que estuviéramos condenados de pasar de un improvisado como Duque a uno incapaz como Petro]]></description><pubDate>Sun, 23 Feb 2025 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Si los dos años largos de Gustavo Petro nos pudieran enseñar algo, tendría que ser el riesgo que se corre cuando se vota por quien no sabe. El Gobierno Petro va de tropiezo en tropiezo por muchas razones; una de ellas, muy apreciable, es la rara tendencia del presidente a deshacerse de quienes más saben –Ocampo, López, Gaviria– y nombrar a incompetentes: <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-02-17/petro-incumple-sus-promesas-de-transformar-la-educacion-de-colombia-y-culpa-a-sus-ministros.html">ministros de Educación</a> que no saben ni de educación ni de ministerios, directores de Planeación que no son economistas porque las matemáticas les dieron muy duro, <a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-10-02/petro-encara-su-primera-gran-derrota-por-nombrar-a-diplomaticos-sin-experiencia.html">diplomáticos que no tienen un solo día de experiencia</a> en diplomacia. Ha tenido otros ministros que sabían de qué hablaban, y algo debe significar el hecho de que le han ido renunciando con tanta frecuencia: de Cultura, de Medio Ambiente. Como todos los populistas, Petro prefiere rodearse de gente que le diga que sí (o que le diga que lo ama) en lugar de gente que le diga la verdad, o que sepa alguna verdad, aunque no la diga.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-02-23/los-improvisados-y-los-mentirosos.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/ABJJEGDTTJGBHH4JYYPBIBD6BQ.JPG?auth=fe51847765720a2d04741731fa169200e2ba63fae8768b445304f4f433bd4bf0&amp;width=1859&amp;height=1046&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[La periodista Vicky Dávila durante un debate de candidatos a la alcaldía de Bogotá, el 10 de Octubre de 2023.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sebastian Barros</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El desgobierno, en vivo y en directo]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-02-09/el-desgobierno-en-vivo-y-en-directo.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-02-09/el-desgobierno-en-vivo-y-en-directo.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[En ese delirante consejo de ministros transmitido en vivo, el presidente Gustavo Petro pareciera querer confirmar uno de nuestros peores miedos: que no hay nadie al mando de este barco]]></description><pubDate>Sun, 09 Feb 2025 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Cuando ya creíamos que lo habíamos visto todo –toda la incompetencia de este gobierno, todo el vacío de su retórica insustancial, toda su falta de contacto con la realidad–, el presidente Petro nos echó encima <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-02-05/petro-preside-un-consejo-de-ministros-transmitido-en-vivo-lleno-de-reproches-y-acusaciones-laura-miente-presidente.html">la transmisión de su consejo de ministros </a>como si quisiera confirmar nuestros peores miedos: como si quisiera confirmar, mejor dicho, que no hay nadie al mando de este barco.<a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-02-06/un-mal-liderazgo-en-evidencia.html"> La incapacidad de Petro para liderar equipos</a>, para ejecutar políticas, para manejar los complejísimos hilos de este aparato que llamamos Estado, no son secreto para nadie que haya seguido con atención su alcaldía caótica. Todos los días Petro me hace pensar en esas palabras inverosímiles de Donald Trump a los pocos días de su primera presidencia nefasta: “Pensé que esto iba a ser más fácil”. Así es: gobernar es difícil. No sé si a Petro le haya llegado el memorando, pero recuerdo bien sus palabras de hace unos meses: “La Paz Total es más compleja de lo que creíamos”. Lo más alarmante es que lo dijo sin el menor sentido del ridículo: sin darse cuenta de que esas pocas palabras eran una confesión de su chapucería.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-02-09/el-desgobierno-en-vivo-y-en-directo.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/EXJEROJMBFC53NCU24CXD4VVRE.jpg?auth=c5b452af1b9c4e6871ce13aba29871a099a3afab3cae99f8ae4040615f69aae5&amp;width=4096&amp;height=2731&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Gustavo Petro y el exdirector del DAPRE, Jorge Rojas, durante el Consejo de Ministros televisado, el 4 de febrero.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El caricaturista político: ¿una especie amenazada?]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2025-02-02/el-caricaturista-politico-una-especie-amenazada.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2025-02-02/el-caricaturista-politico-una-especie-amenazada.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[La censura se ha instalado en el dibujo satírico. Se suma a la autocensura de nuestro tiempo de matonismo en la redes y de cultura de la cancelación]]></description><pubDate>Sun, 02 Feb 2025 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El asunto habría debido causar escándalo. Quiero pensar que acabó extraviado entre las demasiadas urgencias de nuestro momento presente, pero la verdad puede ser más sencilla: nos hemos acostumbrado a las nuevas olas de censura, aun la más abierta, o las viejas libertades de expresión y prensa nos parecen indignas de nuestra preocupación y nuestro amparo. Me refiero a lo que pasó a comienzos de este año, cuando<a href="https://anntelnaes.substack.com/p/why-im-quitting-the-washington-post" target="_blank"> los editores del <i>Washington Post</i> decidieron no publicar el más reciente dibujo de Ann Telnaes: </a>una caricaturista que se ha ganado con los años, además de <a href="https://www.pulitzer.org/winners/ann-telnaes" target="_blank">un premio Pulitzer, </a>la admiración de nosotros sus lectores. En su dibujo aparecían cuatro magnates, cada uno con una bolsa de dinero en forma de ofrenda, arrodillados ante una estatua descomunal de Donald Trump: era el comentario de Telnaes sobre la ridícula peregrinación que habían hecho a Mar-a-Lago los oligarcas trumpistas, todos <a href="https://elpais.com/tecnologia/2024-12-13/meta-y-amazon-donan-1-millon-de-dolares-para-celebrar-la-presidencia-de-trump.html" target="_blank">prometiendo donaciones de siete cifras para la investidura</a> —esta palabra me gusta más que inauguración— del presidente convicto. Entre los arrodillados estaba Jeff Bezos, dueño del <i>Washington Post</i>. No sé si tenga que decirlo: la caricatura de Telnaes nunca apareció.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2025-02-02/el-caricaturista-politico-una-especie-amenazada.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/FEMPDLBU2VBA7KLSQ6VO4XGEAY.jpg?auth=4487ee1ef6882413e8d3749ba80f3c65ba77694111273a58b9b00f79cb97e618&amp;width=1913&amp;height=1890&amp;focal=1000%2C620"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Cinta Arribas </media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El eterno retorno de la guerra]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-01-26/el-eterno-retorno-de-la-guerra.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-01-26/el-eterno-retorno-de-la-guerra.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Duque no estuvo a la altura de lo que la historia le pedía y Petro ha actuado con la arrogancia del que cree que la historia no está a su altura. Mientras, se repetirá la misma guerra, los mismos violentos y el mismo dolor]]></description><pubDate>Sun, 26 Jan 2025 03:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Es difícil no preguntarnos si todo esto se habría podido evitar. Me refiero a la <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-01-25/el-ejercito-toma-la-iniciativa-en-el-catatumbo.html" target="_blank">tragedia humanitaria que incendia el Catatumbo</a>, estos días violentos en un territorio que nunca ha dejado de serlo, estos días de muerte y sufrimiento que nos han devuelto a la memoria las noticias de otras épocas. Lo que nos ha llegado en estos días –la cacería casa por casa, lista en mano, de las futuras víctimas, o la escala de desplazamientos forzosos, o la mediación de los sacerdotes como último recurso para que dos grupos armados dejen de matarse o de convertir a los no combatientes en rehenes de sus represalias– parece algo salido, para los que hemos vivido lo suficiente, de los peores momentos de los años noventa. Ser colombiano es también sentir que se camina en círculos o que la historia, sobre todo la violenta, es un ciclo infinito de venganzas que nunca se rompe, que siempre inventa nuevas razones, que siempre puede encontrar combustibles inéditos. Lo que está ocurriendo en el Catatumbo es nuevo y urgente; al mismo tiempo, es lo mismo que ha estado ocurriendo durante décadas.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-01-26/el-eterno-retorno-de-la-guerra.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/XGGDINO7WNEXVCGZWCUNRZ4ARA.jpg?auth=9cdc2844c2106a2197eb7c15f9f2465f008d8277fda9064ab59242488bf35f26&amp;width=6451&amp;height=3629&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Soldados patrullan en Tibú, Colombia, el martes 21 de enero de 2025, luego de ataques guerrilleros que mataron a decenas de personas y obligaron a miles a huir de sus hogares en la región del Catatumbo.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fernando Vergara</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Las ideas locas de la nueva dictadura]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2025-01-12/las-ideas-locas-de-la-nueva-dictadura.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2025-01-12/las-ideas-locas-de-la-nueva-dictadura.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Diosdado Cabello aseguró en 2013 que “Chávez era el muro de contención de muchas ideas locas que a veces se nos ocurren”. Así que en Venezuela vienen años de –hay que sacar las comillas– “ideas locas”]]></description><pubDate>Sun, 12 Jan 2025 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Maduro <a href="https://elpais.com/america/2025-01-10/maduro-se-proclama-presidente-de-venezuela-sin-mostrar-las-pruebas-de-su-triunfo.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/america/2025-01-10/maduro-se-proclama-presidente-de-venezuela-sin-mostrar-las-pruebas-de-su-triunfo.html">se ha tomado el poder</a> después de perder las elecciones, y lo ha hecho con el recurso simple de la fuerza militar y el amedrentamiento policial: ya son casi cincuenta los nuevos presos políticos que engordan las cárceles del régimen. Y todo esto tiene un nombre que a los latinoamericanos nos resulta lamentablemente familiar: golpe de Estado. Es elocuente que ese régimen de tramposos ni siquiera se haya tomado el trabajo de falsificar las pruebas; no podía hacerlo, porque en eso la oposición ha sido hábil y valiente desde el día de las elecciones: recopilando las actas, exhibiéndolas para quien quiera verlas, facilitándole a la comunidad internacional –aun a los más pusilánimes– una toma de posición que tal vez<a href="https://elpais.com/america/2025-01-11/desolacion-y-silencio-tras-la-autoproclamacion-de-maduro.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/america/2025-01-11/desolacion-y-silencio-tras-la-autoproclamacion-de-maduro.html"> muchos no querían. </a>Sin esa publicidad, sin la muestra pública de las pruebas de su victoria, la oposición de Machado y González estaría en otro lugar muy distinto.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-01-12/las-ideas-locas-de-la-nueva-dictadura.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/222HJR72H2CRB64LWVI2K7CDN4.jpg?auth=1f541ce0c513a6b3368a866a7b463717c50e574393f9d4d3f84ef201fe3c7837&amp;width=6500&amp;height=4454&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Nicolás Maduro después de jurar su cargo como presidente de Venezuela, el 10 de enero.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Maxwell Briceno</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El tiempo de la desconfianza]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2025-01-05/el-tiempo-de-la-desconfianza.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2025-01-05/el-tiempo-de-la-desconfianza.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[La razón ha sido reemplazada por la emoción como herramienta para juzgar lo que pasa]]></description><pubDate>Sun, 05 Jan 2025 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Circula por las carreteras secundarias de internet un video donde seis o siete presidentes franceses del último medio siglo hacen su alocución de fin de año ante las cámaras de la televisión nacional, y todos dicen en algún momento las mismas palabras: “Fue un año difícil”. No me consta que todos lo hayan dicho con el mismo grado de honestidad o de convicción, o si cada uno de ellos fue por lo menos un poco hipócrita; pero la política en un mundo ideal debería ser el oficio diario de hacer que la gente sufra menos, o, en otras palabras, que la vida sea más fácil para quienes la tienen más difícil, y eso pasa —me dije lleno del idealismo del año que comienza— por el reconocimiento de la dificultad. Y, sin embargo, a medida que avanzaba el video, pasando de Mitterrand a Chirac y de Sarkozy a Macron, me percaté de estar teniendo la impresión, alarmista o justa, de que mi confianza en esas palabras sencillas iba disminuyendo, o de que disminuía mi confianza en la figura pública que las pronunciaba. En otras palabras: a cada una de esas cabezas parlantes le creí menos que a la anterior. ¿Por qué?</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2025-01-05/el-tiempo-de-la-desconfianza.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/YN3UJQPHRVA7TIWV64T3BS4SVI.jpg?auth=4eac046f4572cb2d90f4a9d457f73bcbe847e28f13bb5212fecf07aebc2c1b68&amp;width=1913&amp;height=1890&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Cinta Arribas</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[América Latina: la tragedia, la farsa y la pesadilla]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-12-29/america-latina-la-tragedia-la-farsa-y-la-pesadilla.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-12-29/america-latina-la-tragedia-la-farsa-y-la-pesadilla.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Salvo excepciones localizadas, el continente retrocede por todas partes, y retrocede en todo: en democracia, en derechos humanos, en el eterno deseo irrealizado de abandonar la violencia que da forma a nuestras vidas públicas]]></description><pubDate>Sun, 29 Dec 2024 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Se cierra un año lamentable para <a href="https://elpais.com/us/2024-12-26/el-canal-no-se-toca-latinoamerica-cierra-filas-con-panama-ante-la-amenaza-de-trump.html">América Latina</a>. Salvo excepciones localizadas, el continente retrocede por todas partes, y retrocede en todo: en democracia, en derechos humanos, en el eterno deseo irrealizado de abandonar la violencia que da forma a nuestras vidas públicas. En sus extremos ―pero todo es extremo ahora, porque todos los que hablan en público sienten la obligación de irse a los extremos para no perder visibilidad―, las sociedades latinoamericanas parecen inscribirse en dos tendencias: son dos encarnaciones nuevas de fenómenos del siglo pasado, y las dos le otorgan una legitimidad preocupante a la preocupación que nos agobia a muchos: que América Latina, como dice de Colombia el personaje de una de mis novelas, es un ratón corriendo en un carrusel.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-12-29/america-latina-la-tragedia-la-farsa-y-la-pesadilla.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/27E7GP4NIBEX7OKUTHEBA2W4RA.jpg?auth=93b97c637237bae4e852501163023044df837832f3652bf2bf52756bd8c82892&amp;width=4783&amp;height=2690&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Un hombre pasa frente a una fotografía de Nicolás Maduro, el 8 de julio de 2024, en Caracas.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Miguel Gutiérrez</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Esta gente que no gusta de las cifras]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-12-15/esta-gente-que-no-gusta-de-las-cifras.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-12-15/esta-gente-que-no-gusta-de-las-cifras.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sun, 15 Dec 2024 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-11-13/miguel-polo-polo-legislador-de-extrema-derecha-ultraja-un-homenaje-a-las-victimas-de-ejecuciones-extrajudiciales-en-colombia.html" target="_blank">Miguel Polo Polo </a>no ha entendido nada, por supuesto, pero eso no es para sorprenderse: es lo que ocurre cuando uno estaba ausente el día en que dictaron Decencia Básica. Ahora leo que un juez le ordenó disculparse públicamente por su vergonzosa <i>performance</i> para las redes sociales, su grotesca puesta en escena de su desprecio —y el de todo su partido— por las víctimas de los “falsos positivos”. Su actuación no sólo fue lamentable por cobarde, porque no hay nada más cobarde que burlarse del dolor de los débiles, sino por risible: era tan trasparente el lado fingido, actuado, artificial de su montaje, que uno se pregunta por qué tantas figuras públicas carecen por completo de sentido del ridículo. Ese rasgo tan saludable debería venir instalado, y hay que ver la frecuencia con la que está ausente. Todos los días hace el ridículo uno de estos figurantes de redes metidos a otra cosa, y así gastan nuestro tiempo y desgastan nuestra confianza en el estado ya desgastado de nuestra democracia; pero es normal, porque no es gente seria. Y, sin embargo, la gente votó por ellos. Pero la gente que votó por ellos —lamento decirlo— tampoco es seria. Y así nos va.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-12-15/esta-gente-que-no-gusta-de-las-cifras.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/PNWM2AWQDRGJRPAFVBY4DVPWVI.jpg?auth=10607169650792a39037189b97c26aa11df346c8e5342ea1aa19e89f81ac849b&amp;width=6000&amp;height=4000&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Protesta contra el retiro de un homenaje a los falsos positivos en Bogotá, Colombia, el 17 de noviembre.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Anadolu</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Para ver a los demás por dentro]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2024-12-08/para-ver-a-los-demas-por-dentro.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2024-12-08/para-ver-a-los-demas-por-dentro.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Leo literatura —también— para conocer mejor más vidas ajenas, para saber cómo viven otros su vida entera, la pública y además la invisible]]></description><pubDate>Sun, 08 Dec 2024 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Toda buena literatura es, por lo menos en parte, un acto de investigación en lo desconocido: no se me ocurre un gran libro, con ficción o sin ella, que no sea en cierta medida un viaje a territorios que el autor ignora. Pero de unos años para acá me he descubierto una predilección o debilidad por los libros que hacen de las vidas ajenas un misterio explícito y se dedican a explorarlo, o que parten de la doble confesión de la ignorancia y la curiosidad: no, nunca lo sabemos todo de otra persona; sí, nos gustaría saberlo todo. La vida adulta consiste en darnos cuenta cada vez más de lo poco que sabemos de los otros, de las opacidades o los secretos que esconden y del misterio que hay en toda vida ajena, aun las que menos misteriosas nos parecen. En otras palabras: la vida adulta es aceptar que no tendremos tiempo de entenderlo todo. Y yo me he dado cuenta con el tiempo de que leo literatura —también— para eso: para conocer más vidas ajenas y conocerlas mejor, antes de que se me acabe el tiempo; para saber, <a href="https://elpais.com/cultura/2016/11/18/babelia/1479483261_841204.html" target="_blank">como dice Ford Madox Ford</a> con maravillosa sencillez, cómo viven los demás su vida entera. ¿Qué quiere decir “entera”? Quiere decir: además de la vida visible y pública, también la oculta, la secreta, la invisible. La mejor literatura, que sirve para tantas cosas, hoy más que nunca me sirve para esto: para ver a los demás por dentro.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2024-12-08/para-ver-a-los-demas-por-dentro.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/3L5PUNJKSBGRHGI4XMV3IBVV7E.jpg?auth=07881e1b330dd3c803c561db2ac0d818b01d4eb7c26498a2348fc32cfb368b5a&amp;width=2362&amp;height=2339&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Enrique Flores</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Breves apuntes sobre la decencia, el dolor ajeno, las redes sociales y los nuevos congresistas]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-12-01/breves-apuntes-sobre-la-decencia-el-dolor-ajeno-las-redes-sociales-y-los-nuevos-congresistas.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-12-01/breves-apuntes-sobre-la-decencia-el-dolor-ajeno-las-redes-sociales-y-los-nuevos-congresistas.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Con un show barato y frívolo, en el que desmontó un homenaje a las víctimas de ‘falsos positivos’, Miguel Polo Polo demostró, por si alguien lo dudara, que siempre se puede caer más bajo]]></description><pubDate>Sun, 01 Dec 2024 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un país cuya clase política nos da todos los días motivos para la vergüenza, en un Congreso cuyos miembros constantemente rebajan los límites de la decencia (o cuyos hombres y mujeres decentes sufren todos los días por estar donde están), ese personajillo patético que es Miguel Polo Polo demostró, por si alguien lo dudara, que siempre se puede caer más bajo. <a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-11-13/miguel-polo-polo-legislador-de-extrema-derecha-ultraja-un-homenaje-a-las-victimas-de-ejecuciones-extrajudiciales-en-colombia.html">Su ridícula puesta en escena</a> –metiendo en bolsas de basura las botas pintadas que evocaban a las víctimas de los “falsos positivos”, todo entre aspavientos insultantes– ya tiene un lugar bien ganado en la larga historia de la imbecilidad política en Colombia, pero además nos puso a muchos a lamentarnos por enésima vez del momento en que algo o alguien les permitió a esos <i>influencers</i> con ínfulas una silla en la mesa de los adultos. Entre los muchos daños que le han hecho las redes sociales a nuestra vida política –no sólo empobreciendo la conversación y banalizando los debates importantes–, está la circunstancia imprevisible de haber dado poder a gente sin brújula moral que nunca sabrá para qué sirve.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-12-01/breves-apuntes-sobre-la-decencia-el-dolor-ajeno-las-redes-sociales-y-los-nuevos-congresistas.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/PVITPKBZPIZMLGH23TNWCD7POE.jpg?auth=ee1ba73c94a2e32751c77e8e333e576d60230b75f3197bf81e63bd6eb46e28cf&amp;width=5472&amp;height=3648&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Miguel Polo Polo mientras habla durante una sesión en el Congreso, el 13 de noviembre de 2024, en Bogotá, Colombia.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Juan Camilo Díaz / Cámara de Representantes</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[No hay que creer en lo que dicen las novelas]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-11-17/no-hay-que-creer-en-lo-que-dicen-las-novelas.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-11-17/no-hay-que-creer-en-lo-que-dicen-las-novelas.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[En los próximos años veremos diversas formas de la represión violenta, porque nadie puede dar tanto poder como les ha dado Trump a los extremistas sin encender una chispa que pueda convertirse en incendio]]></description><pubDate>Sun, 17 Nov 2024 04:21:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En 1935, en pleno auge de los fascismos europeos, el escritor de tendencias socialistas Sinclair Lewis publicó una novela que nunca ha dejado de tener lectores en Estados Unidos, pero que es casi desconocida en otras partes. <i>No puede ocurrir aquí </i>cuenta la historia de Buzz Windrip, un senador populista que llega a la presidencia con un discurso demagógico, presentándose como adalid de los olvidados –así se llaman a sí mismos: la “Liga de los hombres olvidados”–, defendiendo la restauración de los “valores americanos” y, por supuesto, prometiendo un cheque generoso a un pueblo que todavía sufre las consecuencias de la Gran Depresión. En las primeras páginas de la novela, un general retirado y una mujer que se ha pasado la vida luchando contra los derechos de las mujeres dan discursos enfurecidos sobre sus proyectos: hablan de “purificar” los medios de comunicación; hablan de defender al país de los judíos, los negros, las mujeres y los comunistas. Para cuando se cierra la novela, Estados Unidos se ha convertido en una dictadura fascista: lo que no podía ocurrir aquí ha, en efecto, ocurrido.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-11-17/no-hay-que-creer-en-lo-que-dicen-las-novelas.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/4KJM7ESUZW3BS2XVGM27GCERWA.jpg?auth=5bb3b06514d2b7568291d8ebee466c9d9bf74bc307bfa9f6ffda88e81ee50a52&amp;width=5446&amp;height=3631&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Seguidores de Donald Trump celebran después de que Fox Network declarara el resultado de las elecciones a su favor en Palm Beach, Florida, el 5 de noviembre de 2024.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Brian Snyder</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El apocalipsis según Donald Trump]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2024-11-10/el-apocalipsis-segun-donald-trump.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2024-11-10/el-apocalipsis-segun-donald-trump.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[La gran lección que la victoria del republicano deja a los aspirantes a autoritarios del mundo es que no hay mentira tan grande que no pueda ser aceptada por la sociedad]]></description><pubDate>Sun, 10 Nov 2024 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Todos los países son ficciones, pero algunos son más ficticios que otros. Quiero decir que todos los países se construyen a partir de un relato: puede ser un relato que la sociedad asume como propio más allá de divisiones internas —libertad, igualdad y fraternidad—, o un relato que ha funcionado durante siglos y luego entra en crisis súbita, como el relato de los imperios, o un relato que parte de nuestras aspiraciones aunque la realidad no las justifique. Entre todas las ficciones de Occidente, la de Estados Unidos ha sido acaso la más arriesgada, porque ha tratado de construir una identidad monolítica sobre una de las sociedades menos monolíticas del planeta: desde hace décadas la Historia se estudia en las escuelas con un libro titulado <i>El experimento americano.</i> Entran en escena los clichés: el <i>american dream</i>, el “crisol de culturas”, “la nación más grande de la Tierra”. Todos los políticos de Estados Unidos pronuncian estas últimas palabras sin el menor asomo de pudor o de ironía: hacerlo —y además, inverosímilmente, creérselas— es requisito para aspirar a cualquier cargo público. <a href="https://igualdadynodiscriminacion.igualdad.gob.es/wp-content/uploads/2024/05/Martin_Luther_King_Tengo_un_sueno.pdf" target="_blank">En su discurso más famoso, Martin Luther King </a>añoraba una nación que “estuviera a la altura del verdadero significado de su credo”. ¿Qué significa esto?</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2024-11-10/el-apocalipsis-segun-donald-trump.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/5RW3O2PYGZDPFEUNVBON2DSZKQ.jpg?auth=49e2f84ca7f6fe82ac1efb14d781abde73c8fda840889b407aba85ddeed9e4e8&amp;width=1200&amp;height=1185&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Martín Elfman</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Tras la victoria de Trump: lo que somos y lo que vendrá]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-11-06/tras-la-victoria-de-trump-lo-que-somos-y-lo-que-vendra.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-11-06/tras-la-victoria-de-trump-lo-que-somos-y-lo-que-vendra.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Es muy difícil no llegar a la conclusión apresurada de que algo se ha roto en el alma de Estados Unidos. En ocho años, Donald Trump ha destrozado la sociedad norteamericana y la ha vuelto a armar a su imagen y semejanza]]></description><pubDate>Wed, 06 Nov 2024 16:42:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En el momento en que escribo esto, Donald Trump –<a href="https://elpais.com/internacional/elecciones-usa/2024-11-06/trump-presidente-con-todo-el-poder-y-criminal-convicto-que-futuro-legal-le-espera.html">el delincuente condenado,</a> el acosador sexual, el que incitó a una insurrección para evitar la transferencia del poder– acaba de conseguir los 10 votos electorales que le faltaban para volver a ser presidente de esa gran paradoja, esa crisis psicológica de 335 millones de habitantes que es Estados Unidos. Para muchos de nosotros, <a href="https://elpais.com/internacional/elecciones-usa/2024-11-06/trump-presidente-por-segunda-vez.html">la reelección de Trump </a>es una calamidad de consecuencias impredecibles. Para otros –los ucranianos, por ejemplo– las consecuencias son predecibles porque han sido anunciadas, y la victoria de Trump es un anuncio verosímil de su desaparición como nación soberana. Y para todos implica un cambio de nociones: de lo que se puede y no se puede hacer en política, de lo que le importa de verdad a la gente, de lo que la gente está dispuesta a perdonarle a un líder. Y ninguna de las lecciones, me parece, es positiva.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-11-06/tras-la-victoria-de-trump-lo-que-somos-y-lo-que-vendra.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/7Z7DDFA32ZEP7H3W4TROUL5XJE.jpg?auth=5d91f1baac406e97b78b65c359fc6b920d7b6c5a6a64516650d404bb0210310b&amp;width=4896&amp;height=3264&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Donald Trump en el Centro de Convenciones de Palm Beach, en Florida.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Evan Vucci</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Los latinos ante Donald Trump]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-11-03/los-latinos-ante-donald-trump.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-11-03/los-latinos-ante-donald-trump.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Trump ha dicho que algunos inmigrantes “no son personas”, los ha llamado “animales”. Pero ustedes, que piensan darle su voto, creen que no son ustedes los objetivos de sus diatribas]]></description><pubDate>Sun, 03 Nov 2024 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En las elecciones del próximo martes, los <a href="https://elpais.com/internacional/elecciones-usa/2024-11-01/que-votantes-son-decisivos-en-ee-uu.html">votantes de Estados Unidos</a> ―entre ellos, ustedes: la comunidad latina― elegirán entre dos opciones. Veamos cuáles son.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-11-03/los-latinos-ante-donald-trump.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/H4XHHV6UFZFLRFTPLJT4SNF27I.jpg?auth=91f3470e8f6a64383275b726792f8e16056cf69f55d037c716ecab93cf416a2a&amp;width=3000&amp;height=1891&amp;focal=1504%2C1500"><media:description type="plain"><![CDATA[Donald Trump habla en una mesa redonda con empresarios latinos, el 22 de octubre en Doral, Florida .]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Matias J. Ocner</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Suspender a Rusia. Comentarios sobre una carta civil]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-10-20/suspender-a-rusia-comentarios-sobre-una-carta-civil.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-10-20/suspender-a-rusia-comentarios-sobre-una-carta-civil.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Para no quedarse en la irrelevancia y completa inanidad, la ONU debe remover al Estado que lidera Vladímir Putin de los organismos cuya razón de ser es mantener la paz]]></description><pubDate>Sun, 20 Oct 2024 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La carta habría debido ocupar nuestras conversaciones y nuestra atención durante días, pues lo que presenta es un escenario de horror y sufrimiento que sigue ocurriendo y del cual nos seguimos enterando todos (o eso sería de esperar). Es probable que en otro momento de la historia reciente habríamos sido más conscientes de su urgencia, prestándole tal vez nuestra escucha indivisa. Pero en estos tiempos calamitosos, cuando el mundo se rompe por todas partes, la carta de la que hablo se ha quedado rápidamente atrapada en el pasado reciente, o su urgencia y su pertinencia han sido reemplazadas en nuestra limitada vigilancia por las atrocidades nuevas de todos los días. Y sí: la carta fue recogida por medios de toda la lengua española, <a href="https://elpais.com/america/2024-09-22/una-veintena-de-exministros-latinoamericanos-pide-a-la-onu-que-suspenda-a-rusia-por-el-ataque-sistematico-a-civiles-en-ucrania.html">incluido este periódico</a>, pero mañana se cumplirá un mes de su envío, y ninguna de sus preocupaciones ha desaparecido ni se ha respondido debidamente a ninguno de sus planteamientos. Y no es imposible que yo lleve un párrafo hablando de ella y ustedes, lectores de prensa, no hayan adivinado todavía a qué carta me refiero.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-10-20/suspender-a-rusia-comentarios-sobre-una-carta-civil.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/CMC5B6BBLVAKVP2OYUW7GOPHOA.jpg?auth=8f3610bb0e2019e5ce55ec88d0fa47e58e96454e956548b1c2033fa3c31279bc&amp;width=5000&amp;height=3165&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Prisioneros de guerra ucranianos liberados del cautiverio ruso, en Ucrania, en agosto de 2024.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">STRINGER</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Los caminos de las tinieblas]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2024-10-13/los-caminos-de-las-tinieblas.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2024-10-13/los-caminos-de-las-tinieblas.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Los libros de Joseph Conrad y José Eustasio Rivera viajan a esos territorios de oscuridad de nuestras geografías, pero también de la condición humana]]></description><pubDate>Sun, 13 Oct 2024 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>A los dioses de la literatura les gustan las coincidencias. A mediados de este año, la editorial que publica mis novelas publicó un libro que no es mío, pero al que le tengo tanto cariño como a los que sí lo son: mi traducción de <a href="https://elpais.com/diario/2007/11/04/eps/1194160547_850215.html" target="_blank"><i>El corazón de las tinieblas</i>, una de las varias obras maestras de Joseph Conrad</a>. La hice ya hace varios años por encargo del editor Pere Sureda, pero la he revisado con esmero para esta nueva encarnación, y he confirmado que pocas veces he aprendido tanto como tratando de verter al español la prosa dificilísima de Conrad y conociendo, como solo conoce un traductor, los vericuetos de esta novela implacable y clarividente. <a href="https://elpais.com/opinion/2024-08-15/un-nicaraguense-en-el-corazon-de-las-tinieblas.html" target="_blank">Conrad cumplió hace poco cien años de muerto</a>, y sus lectores militantes hemos estado hablando de él y de sus libros con frecuencia. Pero en estos días otra conversación se cruzó con estas, también motivada por un aniversario. Y esta es la coincidencia que quiero compartir con mis lectores.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2024-10-13/los-caminos-de-las-tinieblas.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/VPAPJXUHHFBYXHR7GGAJ2UFOPM.jpg?auth=1b5255e0436f54706b019e13df70c2d592954e41f613cf4e1872dc571d530506&amp;width=1200&amp;height=1185&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Martín Elfman</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Para recordar a un hombre de teatro]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-10-06/para-recordar-a-un-hombre-de-teatro.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-10-06/para-recordar-a-un-hombre-de-teatro.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Tengo la impresión de que la muerte de Carlos José Reyes no sólo es la desaparición de un protagonista de la cultura colombiana en el siglo XX, sino también de una parte de nuestra memoria viva]]></description><pubDate>Sun, 06 Oct 2024 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La última vez que hablé con él, Carlos José Reyes estuvo contándome anécdotas sobre el mundo del teatro colombiano en los años sesenta, cuando una generación de hombres y mujeres extraordinarios cambió para siempre la idea que teníamos en este país de lo que puede pasar en un escenario. Yo andaba por entonces averiguando todo lo que pudiera averiguarse sobre la vida de Feliza Bursztyn, la artista que hizo más de una escenografía en esos tiempos, y durante un par de horas Carlos José Reyes me habló de ella, por supuesto, pero también de todo lo demás: de unos años de efervescencia en las artes escénicas de Colombia, de su complicidad con el gran Santiago García en el Teatro de la Candelaria, del tiempo en que trabajó con <a href="https://elpais.com/cultura/2021-01-24/la-historia-del-camarada-sergio-cabrera-antes-del-cine.html">Fausto Cabrera</a> en el Teatro El Búho: todos nombres que forman parte de la historia del teatro colombiano. Carlos José Reyes hablaba de esos mundos desaparecidos con la familiaridad que le daba el haberlos vivido, pero además con el conocimiento preciso de haber escrito sobre ellos. Y por eso tengo la impresión de que su muerte, que ocurrió en Bogotá el pasado 15 de septiembre, no sólo es la desaparición de un protagonista de la cultura colombiana en el siglo XX, sino también de una parte de nuestra memoria viva.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-10-06/para-recordar-a-un-hombre-de-teatro.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/WVCV47PYF5COXMPBDF7HIQBN6M.jpg?auth=d45113957376319b8793f6ad4753c741b44a80a31a766ad985e5cfeb8c14ffa3&amp;width=1920&amp;height=1080&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Carlos José Reyes Posada, dramaturgo colombiano.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Niñatos poderosos]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-09-22/ninatos-poderosos.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-09-22/ninatos-poderosos.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Estados Unidos ha tenido presidentes borrachos, deshonestos y hasta insustanciales, pero no infantiles. Hasta que llegó Trump. El hombre más poderoso de Occidente fue un matoncito de colegio que hizo de la pataleta una forma de la política]]></description><pubDate>Sun, 22 Sep 2024 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Los ha habido borrachos y deshonestos, <a href="https://elpais.com/internacional/2024-08-08/video-medio-siglo-del-watergate-el-escandalo-que-hundio-a-nixon.html" target="_blank">como Nixon,</a> o insustanciales como Bush padre, o simplemente bobos, como <a href="https://elpais.com/videos/2022-05-19/video-george-bush-confunde-irak-con-ucrania-al-hablar-de-invasiones-injustificadas.html" target="_blank">Bush hijo</a>; pero con los años he comenzado a creer que la profunda novedad de Donald Trump, como presidente de Estados Unidos y ahora candidato de nuevo, consiste en un rasgo más peligroso por lo inverosímil, pues nos cuesta verlo o aceptarlo a pesar de la evidencia: el infantilismo. Trump no es borracho pero sí deshonesto, y es insustancial de la peor manera, porque más que bobo es vanidoso y cruel; pero lo que lo hace más extraño, dada la posición que ha tenido y la influencia que actualmente tiene, es su carácter inmaduro y pueril. Nos cuesta trabajo aceptarlo porque el cerebro no está programado para eso. No asociamos poder con puerilidad, ni autoridad con inmadurez. Pero ahí está, a la vista de todos: durante cuatro años, el hombre más poderoso de Occidente fue un niñato que hizo de la pataleta una forma de la política, y cuya comprensión del mundo es la de un matoncito de jardín infantil. Ése es el candidato republicano de esta campaña presidencial que marcará las vidas de todos. ¿Pero lo está viendo todo el mundo? No lo creo.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-09-22/ninatos-poderosos.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/7VLSEB26B5OSTSCFNNMHYWKKQY.jpg?auth=f65ddc2c65d8ca92be9224cf9bf7182d62cf536875a114900a4ed50ec6696923&amp;width=3971&amp;height=2647&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Donald Trump, candidato presidencial republicano, celebra en un acto de campaña en el Nassau Veterans Memorial Coliseum, en Uniondale, Nueva York, el 18 de septiembre de 2024.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Brendan McDermid</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El hablamierda en campaña]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2024-09-15/el-hablamierda-en-campana.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2024-09-15/el-hablamierda-en-campana.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Trump ha sido un proveedor generoso de instantáneas para la historia de la indignidad, el narcisismo o la estupidez política, pero se superó a sí mismo en el debate con Harris]]></description><pubDate>Sun, 15 Sep 2024 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Lo primero que hice el miércoles pasado, después de ver en diferido <a href="https://elpais.com/internacional/elecciones-usa/2024-09-11/kamala-harris-acorrala-a-donald-trump-en-un-debate-de-alta-tension.html" target="_blank">el debate que enfrentó a Kamala Harris con Donald Trump</a>, fue releer el libro cuyo título inspira el de esta página: <a href="https://elpais.com/ccaa/2014/03/13/valencia/1394737275_350862.html" target="_blank"><i>On Bullshit,</i> de Harry Frankfurt.</a> Su autor es un profesor de filosofía moral que murió el año pasado, a sus 92 años, después de tener el gusto de ver cómo su pequeño ensayo se convertía en una suerte de manual de instrucciones para nuestro momento político. <i>On bullshit</i> se publicó hace casi 20 años, pero empezó a leerse con mayor atención bien entrado el siglo, y después, hacia el año 2016, con algo parecido al frenesí. En español se publicó con un título prudente: <i>Sobre la charlatanería</i>. Pero Frankfurt dedica muchos párrafos fantásticos a explorar la palabra <i>bullshit</i>, que se distingue de la mentira, del simple engaño y de otras formas de la deshonestidad justamente por la sugerencia escatológica: el <i>bullshitter </i>o hablamierda no sólo profiere falsedades, sino excrementos, lo más desechable del pensamiento, los desperdicios sin forma de la razón humana.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2024-09-15/el-hablamierda-en-campana.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/EFTKNGWG6RCTJJI47IA2WJRXGU.jpg?auth=e910fd08eb17e8018f559ff48cfc773c2ee8eed1917d85910982f5388932fba0&amp;width=1276&amp;height=1260&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">eva vázquez</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Nuevas reflexiones sobre la vieja paz]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-09-08/nuevas-reflexiones-sobre-la-vieja-paz.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-09-08/nuevas-reflexiones-sobre-la-vieja-paz.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[En lugar de poner el peso del Gobierno detrás de la implementación de los acuerdos, Petro se dedicó a denigrarlos o a menospreciarlos mientras embarcaba al país en la aventura improvisada de la paz total]]></description><pubDate>Sun, 08 Sep 2024 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Es difícil no tener la impresión, viendo los dos años transcurridos de este Gobierno, de que <a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-08-30/petro-explica-su-reciente-ausencia-en-un-evento-de-la-rama-judicial-mi-hija-decidio-irse-de-colombia.html">Gustavo Petro</a> ha desperdiciado oportunidades únicas. Los que teníamos ojos ya habíamos visto en su Alcaldía mediocre las señas claras de lo que era Petro en el poder: su demagogia barata, su populismo ramplón y, sobre todo, su incapacidad incorregible para el arte difícil de llevar las ideas a la realidad. Pero yo tenía la esperanza ―uno tiene sus momentos de idealismo― de que la llegada a la Presidencia lo transformara de alguna manera imprecisa, o por lo menos le susurrara al oído las razones por las que a muchos nos pareció buena noticia su elección: porque la elección de su oponente, un corrupto vacío de contenido cuyo carácter insulso le iba a servir de instrumento a nuestra derecha más rústica, podía poner en peligro la correcta implementación de los acuerdos de paz de 2016.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-09-08/nuevas-reflexiones-sobre-la-vieja-paz.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/I4ANC6RHMVH4DNDVQ6XLQIEQ3Q.jpg?auth=d9f0d2b3cf9f8c913ceadc7db26c9c6aa4cc591c32d7b1b2754a7fed8adec77f&amp;width=7785&amp;height=5190&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Un acto de memoria por firmantes de paz y líderes sociales asesinados desde 2016, en la Plaza Bolívar, el 20 de febrero de 2024.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fernando Vergara</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Sergio Ramírez: el escritor que también es colombiano]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-08-25/sergio-ramirez-el-escritor-que-tambien-es-colombiano.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-08-25/sergio-ramirez-el-escritor-que-tambien-es-colombiano.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Después de varios meses de la experiencia extraña de llamarlo compatriota, puedo alegrarme también de compartir con él los espacios de la Academia de la Lengua]]></description><pubDate>Sun, 25 Aug 2024 03:55:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>A comienzos de esta semana, la Academia Colombiana de la Lengua le dio la bienvenida al más reciente de sus miembros, pero esta vez no era un nombramiento como los otros. El nuevo miembro correspondiente es un escritor nacido en Nicaragua y residente en España; tiene el honor de llevar años sufriendo la persecución infame del régimen de Daniel Ortega, que <a href="https://elpais.com/internacional/2023-02-15/ortega-despoja-de-su-nacionalidad-a-otros-94-nicaraguenses-entre-ellos-los-escritores-sergio-ramirez-y-gioconda-belli.html">no hace mucho le retiró la nacionalidad nicaragüense</a>. Para ese momento, Sergio Ramírez ya estaba exiliado en Madrid: había escapado de su país después de enterarse de que el régimen tenía planes de arrestarlo como ha arrestado a tantos opositores o críticos, condenándolos con cargos inventados y jueces corruptos en juicios de cartón piedra. Así que Sergio Ramírez se vio obligado, a sus ochenta y tantos años, a abandonar todas sus pertenencias –su casa, sus perros, sus libros coleccionados a lo largo de toda una vida de lector y novelista– y comenzar con su esposa una vida nueva en otra parte.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-08-25/sergio-ramirez-el-escritor-que-tambien-es-colombiano.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/5XCJDGHEYZGQ3PTNRYCEWJPKVQ.jpg?auth=62c8d5d7abe90649efa0c2a29ed945788bfe7a4ac940d562ef53aa9aabfc2c15&amp;width=5000&amp;height=3333&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Sergío Ramíre en su casa de Madrid, en 2023.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Claudio Álvarez</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Chávez, Maduro y el tigre]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2024-08-18/chavez-maduro-y-el-tigre.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2024-08-18/chavez-maduro-y-el-tigre.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[La deriva dictatorial de Venezuela, que ha sumido al país en el caos, tiene sus raíces en los años del anterior presidente, a quien ahora le quieren lavar la cara los despistados, los fanáticos o los amnésicos]]></description><pubDate>Sun, 18 Aug 2024 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Ahora que el régimen de Nicolás Maduro <a href="https://elpais.com/opinion/2024-08-04/maduro-se-atrinchera.html" target="_blank">ha perdido para siempre </a>la poca legitimidad que le quedaba, ahora que ha entrado en <a href="https://elpais.com/opinion/2024-08-13/detener-la-represion-en-venezuela.html" target="_blank">una deriva represora </a>digna de la vieja tradición del fascismo latinoamericano, muchos compañeros de viaje de la Revolución bolivariana se han puesto a hacer memoria: a recordar lo carismático que era Hugo Chávez, ya que Maduro no lo es; a <a href="https://elpais.com/opinion/2024-08-07/la-espinosa-relacion-de-la-izquierda-con-venezuela.html" target="_blank">lamentar que Maduro haya malversado la revolución, </a>que tantas cosas buenas llegó a lograr y prometía; a aceptar que el Gobierno chavista de ahora puede ser corrupto, autoritario y violento, pero hasta la muerte de Chávez era democrático, popular y valiente, pues plantaba cara al imperialismo. Y entonces el fracaso del chavismo —que <a href="https://elpais.com/internacional/2021-06-19/en-latinoamerica-hay-un-enfoque-humanitario-y-solidario-mas-fuerte-que-en-otras-regiones.html" target="_blank">ha expulsado a más de siete millones </a>de ciudadanos, que ha sumido en la pobreza a uno de los países más ricos de América Latina y que ahora mismo encarcela y amedrenta y persigue para terminar de robarse unas elecciones— es culpa de Maduro, de las sanciones norteamericanas o de la caída de los precios del petróleo, pero nunca de Chávez. No: lo de Chávez iba bien, dicen estas voces; lo que pasa ahora es otra cosa.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2024-08-18/chavez-maduro-y-el-tigre.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/DYBCJJJZYVA35LHXOPDSLEPUC4.jpg?auth=b26c734e62a20e0da010e8c3a1e025665ae85d81e9cc20162087057ffb4d63b0&amp;width=1913&amp;height=1890&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Cinta Arribas</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Qué va a pasar en Venezuela?]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-08-11/que-va-a-pasar-en-venezuela.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-08-11/que-va-a-pasar-en-venezuela.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Desde que el régimen de Maduro se robó las elecciones, mil doscientas personas han sido detenidas por el chavismo en la Operación Tun Tun, la ola represiva más traumática que ha vivido América Latina en tiempos recientes]]></description><pubDate>Sun, 11 Aug 2024 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Las libertades de los venezolanos se han deteriorado tanto en una semana, desde que el régimen de Maduro<a href="https://elpais.com/opinion/2024-08-09/el-pueblo-venezolano-ha-hablado-alto-y-claro-por-un-futuro-mejor.html" target="_blank"> se robó las elecciones ante los ojos del mundo</a>, que muchos de los que me hablan por estos días me piden lo que nunca me habían pedido: permanecer en el anonimato. “Si vas a usar lo que te cuento, no pongas mi nombre”, me dicen. Y lo que me cuentan es de espanto: amedrentamientos, persecución y represión a unos niveles que les traen a la memoria las protestas de abril de 2017. Maduro se jactaba hace poco de haber encarcelado a dos mil ciudadanos y amenazaba con abrir dos cárceles nuevas; ahora sabemos de una estrategia llamada Operación Tun Tun: así llaman los venezolanos a<a href="https://elpais.com/america/2024-08-09/miles-de-detenidos-audiencias-sin-defensa-y-cargos-por-terrorismo-maduro-acelera-la-persecucion-de-opositores.html" target="_blank"> los arrestos masivos</a> que han llenado las cárceles que existen en los últimos días, y que los tienen sumidos en el miedo.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-08-11/que-va-a-pasar-en-venezuela.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/4EWKMEIFHZH7NFUGPPHCWXWEMA.jpg?auth=4ced40f114b9e09afde2ccc58dd80f8fd3229e19ae594ff9a7386dde81ff1eb2&amp;width=3000&amp;height=2000&amp;focal=1474%2C823"><media:description type="plain"><![CDATA[Venezolanos protestan contra el resultado de las elecciones presidenciales, el 30 de julio de 2024 en Caracas, Venezuela.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alfredo Lasry R</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Para acompañar a Venezuela]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-08-04/para-acompanar-a-venezuela.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-08-04/para-acompanar-a-venezuela.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[La trampa era predecible, y hoy todo el mundo sabe que Maduro perdió las elecciones. El empeño del régimen en su victoria amañada y tramposa deja diecinueve venezolanos muertos, y nadie puede creer seriamente que no habrá más]]></description><pubDate>Sun, 04 Aug 2024 04:15:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Hace una semana escribí sobre las palabras amenazantes de Maduro, que auguró un “baño de sangre” si su régimen perdía las elecciones. Hoy sabemos que las ha perdido; lo sabe todo el mundo. Es más: uno puede pensar que fue Maduro el primero en saberlo, salvo que es difícil hacerse una idea de cuánta información le dan al presidente los miembros de su nomenklatura mafiosa, que son los que mueven los hilos en la trasescena. De todas formas, eso va importando menos cada día: más importante es que lo sabe la oposición, que ha recopilado las actas que el régimen oculta con excusas entre infantiles y estúpidas; lo saben los Estados Unidos, que ya han dado el paso insólito de <a href="https://elpais.com/america/2024-08-02/estados-unidos-reconoce-a-edmundo-gonzalez-como-el-ganador-de-las-elecciones-en-venezuela.html">reconocer la victoria de Edmundo González;</a> y lo saben, aunque no lo digan, varios líderes de la izquierda democrática latinoamericana. Ahora mismo tratan de que el régimen entre en razón, no sólo para evitar una catástrofe de fronteras para adentro, sino porque saben que sus propias suertes políticas están atadas de cierto modo a la suerte de Venezuela.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-08-04/para-acompanar-a-venezuela.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/KPF7GNGU6PMXSWSBKCKF2BDCNY.jpg?auth=e46d0130368202e2e2217d8a48344a615b1519f1d9a3f901a184f3c568129b27&amp;width=6000&amp;height=4000&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Venezolanos participan en una manifestación tras las elecciones presidenciales del domingo, este viernes en la Plaza Independencia de Montevideo (Uruguay).]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Meri Parrado</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[La amenaza en campaña]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-07-28/la-amenaza-en-campana.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-07-28/la-amenaza-en-campana.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[En medio de las múltiples elecciones presidenciales en el mundo, hay un factor común: sembrar el miedo entre los votantes, amenazar con un “baño de sangre”, una fórmula clásica que hoy replican tanto Trump como Maduro]]></description><pubDate>Sun, 28 Jul 2024 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Tal vez sea la culpa de las muchas elecciones trascendentales que hemos tenido y tendremos este año; tal vez sea la culpa de los nuevos comportamientos políticos que hace apenas unos años habrían causado escándalo a cualquier persona decente, y hoy, en cambio, nos tragamos como si fueran lo más normal del mundo. Sea por la razón que sea, parece que ahora los candidatos de todas partes han decidido que parte legítima de una campaña política es amenazar a los votantes. Les parece<a href="https://elpais.com/opinion/2024-04-28/la-manufactura-de-la-crispacion.html"> lo más normal del mundo</a> decir, con distintas palabras y distintos tonos, que si no votamos por ellos nos tendremos que atener a las consecuencias. De manera que ya sabe, ciudadano: vote por quien quiera, pero, si quien usted quiere es el otro, se vendrán cosas graves.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-07-28/la-amenaza-en-campana.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/O5VB2FGNKFCEZGRXLIJZW6VM7M.jpg?auth=ccc600b0ecbdd4832e726412ed1a30b2257123823348a7ed40b56322be5e5bce&amp;width=3000&amp;height=2000&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Nicolás Maduro en un mítin de campaña, en Caracas, en julio de 2024.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alfredo Lasry R</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[La violencia que vendrá]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2024-07-21/la-violencia-que-vendra.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2024-07-21/la-violencia-que-vendra.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sun, 21 Jul 2024 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En noviembre pasado, durante un viaje breve a Nueva York, hablé con un analista político de un medio importante sobre las elecciones que tendrían lugar un año más tarde: es decir, en noviembre de 2024. Era un momento crítico en muchos sentidos, pero no era especialmente negativo para el Partido Demócrata: las encuestas eran optimistas con respecto a Biden y todo el mundo estaba de acuerdo en que Donald Trump iba a ser condenado en algún momento por alguno de sus múltiples delitos. Y sin embargo, aquel hombre estaba preocupado. “Si un genio me diera tres deseos”, me dijo, “yo podría reducirlos a uno: que este año no existiera”. En otras palabras: que los doce meses próximos, los que nos separaban de las próximas elecciones, desaparecieran del calendario, se esfumaran sin dejar rastro. “Es que se siente, se siente la violencia”, me dijo. “En este año que falta habrá mucho tiempo para que pasen cosas. Y algunas pueden ser graves”.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2024-07-21/la-violencia-que-vendra.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/L25BBM2P5BFHZC6SRYTME2R24A.jpg?auth=72909cea06b8d29b11036a01948e860b153109128b205100e79f07fa0653dcdd&amp;width=1913&amp;height=1890&amp;smart=true"/></item><item><title><![CDATA[Consideraciones para un día de fútbol]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-07-14/consideraciones-para-un-dia-de-futbol.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-07-14/consideraciones-para-un-dia-de-futbol.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Por una coincidencia extrañísima hoy se juegan dos finales continentales, y hay jugadores allí que han demostrado tal entrega que se merecen ganar. Pero al fútbol no le importa la idea de justicia: a veces ni sabe que existe. Y por eso, a veces, nos emociona tanto.]]></description><pubDate>Sun, 14 Jul 2024 03:15:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En cuarenta y cinco años, que son los que llevo viendo fútbol como otros van a misa, no recuerdo otro día similar a este domingo: no sólo por la coincidencia extrañísima de <a href="https://elpais.com/us/2024-07-13/final-de-la-copa-america-2024-fecha-horarios-boletos-y-transmision-en-vivo.html" target="_blank">dos finales continentales</a> en el mismo día, sino por la importancia que los dos torneos han tomado mientras se desarrollaban. Pongo la palabra <i>importancia</i> y me cae encima la frase certera de Jorge Valdano, que escribe sobre estas cosas mejor que nadie: “El fútbol es la cosa más importante de las cosas menos importantes”. Son tiempos desastrados y difíciles y dolorosos, sí. Pero quien crea que el fútbol es ajeno a todo eso, que piense en <a href="https://elpais.com/deportes/eurocopa-futbol/2024-07-04/mbappe-vuelve-a-hablar-de-politica-no-podemos-dejar-el-pais-en-manos-de-esa-gente-esperemos-que-se-vote-al-lado-bueno.html" target="_blank">Mbappé, que se puso a hablar de la política de su país en la antesala de unas elecciones </a>particularmente trascendentes, y es muy probable que sus palabras claras, pronunciadas ante los micrófonos de esta Eurocopa cuya final no jugará, hayan puesto algunos de los votos que se necesitaban en Francia para <a href="https://elpais.com/internacional/2024-07-07/la-extrema-derecha-ve-esfumarse-su-sueno-de-gobernar.html" target="_blank">impedir la victoria de la extrema derecha</a>.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-07-14/consideraciones-para-un-dia-de-futbol.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/VARNR4VZVIKPMSIRHD4MVSVLLU.jpg?auth=68a5bf9481a6341b3400f77328911186cb8fa87905b0694c04a913af608f0f95&amp;width=5500&amp;height=3667&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Aficionados reaccionan al partido de semifinales de la Copa América entre Colombia y Uruguay, en Bogotá, el 10 de julio.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Luisa Gonzalez</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[La pérdida de las certidumbres]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-06-30/la-perdida-de-las-certidumbres.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-06-30/la-perdida-de-las-certidumbres.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Las categorías que antes usábamos han dejado en muchos casos de funcionar. Es como si de repente navegáramos sin brújula, y los pocos puntos de referencia que existían ya no existen]]></description><pubDate>Sun, 30 Jun 2024 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Hoy irán los franceses a las urnas, y buena parte de las encuestas creen que la extrema derecha va a ganar. <a href="https://elpais.com/internacional/2024-06-28/francia-afronta-el-riesgo-de-convertirse-en-el-nuevo-alumno-discolo-de-la-ue.html">En Francia</a> ―ya lo saben ustedes: libertad, igualdad, fraternidad― la mitad o más de los electores está dispuesta a entregarle las riendas del país a una formación que quiere o persigue las siguientes cosas: prohibición de ejercer ciertos puestos públicos a los franceses binacionales, reducción de los derechos de las mujeres, prohibición del velo en espacios públicos, eliminación del derecho a la nacionalidad por suelo, privación de derechos de asistencia sanitaria a los extranjeros, restricciones del derecho al asilo y un largo etcétera. Por todo lo anterior, las conversaciones políticas en Francia se están preguntando si este programa detestable, que rompe a conciencia con los principios republicanos, que se llena la boca de palabras como patriotismo e identidad mientras destruye las señas de identidad de su patria, no será inaplicable por inconstitucional. Y la respuesta parece ser que sí: que una parte importante de lo que propone la extrema derecha sería anulado por los jueces. Pero eso no importa, porque no es un programa diseñado para hacerse realidad, sino para conquistar a los descontentos, los enfadados, los ofendidos o los simplemente desorientados.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-06-30/la-perdida-de-las-certidumbres.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/RYRGSHGHHRANRGPIE5DZKTDO3A.jpg?auth=4d21b754ff3ae14fbbb731499d0924f1d3d94355fef54bf7209ad67dd1a4660d&amp;width=5472&amp;height=3648&amp;focal=2766%2C373"><media:description type="plain"><![CDATA[Manifestantes se reúnen en la Plaza de la República contra la victoria del partido de extrema derecha francés Rassemblement National en las elecciones europeas, en París, el 10 de junio de 2024.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">NurPhoto</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Los ojos puestos en Francia]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2024-06-23/los-ojos-puestos-en-francia.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2024-06-23/los-ojos-puestos-en-francia.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description></description><pubDate>Sun, 23 Jun 2024 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Una victoria de la extrema derecha francesa, <a href="https://elpais.com/internacional/2024-06-17/francia-se-lanza-a-una-campana-electoral-expres-con-la-extrema-derecha-en-cabeza.html" target="_blank">que llegará a las próximas elecciones con grandes posibilidades de conseguirla</a>, no sería solamente una catástrofe política. Lo que se juega en estas elecciones es la vigencia o la decadencia de todo un sistema de valores que ha producido —o facilitado o permitido— algunas de nuestras mejores conquistas sociales; pues podemos acicalar las ideas o hacer malabares retóricos, podemos buscar razones para el desafecto de tantos o bucear en el mar de los agravios perdidos, pero nada cambiará la realidad innegable de que este Reagrupamiento Nacional, el partido de Le Pen, representa una idea de sociedad racista, insolidaria y xenófoba, un nacional-populismo que se alimenta del odio y la paranoia, que juega con los miedos y enfrenta a los ciudadanos entre sí. No sé si tenga que explicarlo, pero el auge de una propuesta semejante en Francia, justamente en Francia, tiene un peso que tal vez no tenga en otras partes.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2024-06-23/los-ojos-puestos-en-francia.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/ZYQKK2DYEFHRVK7CMYHL7LJMOE.jpg?auth=d6d8dfe606809afd1722cd2c1f2decf9357fe4f184c2acff7d0499324d019708&amp;width=1276&amp;height=1260&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eva Vázquez</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Cosas que ocurren un 16 de junio]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-06-16/cosas-que-ocurren-un-16-de-junio.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-06-16/cosas-que-ocurren-un-16-de-junio.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Hace 120 años, a las 8 de la mañana, comenzó un día que para muchos no se ha terminado: la fecha que escogió James Joyce para la acción del ‘Ulises’]]></description><pubDate>Sun, 16 Jun 2024 04:15:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Tengo varios amigos a quienes molestan las celebraciones de “números redondos”: las conmemoraciones que se hacen, con diversos grados de inteligencia o trivialidad, cuando se cumplen doscientos años del nacimiento de Baudelaire, por ejemplo, o cien de la muerte de Proust, o cuatrocientos de <a href="https://elpais.com/cultura/2021-04-22/la-historia-del-caballero-encantado-don-quijote-de-la-china.html">la publicación del <i>Quijote</i></a>. Yo los entiendo, porque esas efemérides suelen ser ligeras y oportunistas y más bien frívolas, pero confieso que caigo en ellas: alguna vez he cometido el desatino de recordarlos –los números redondos– en público, pero con más frecuencia me ocurre de manera privada, en la soledad de mi vida de lector, y suelo usar esos números redondos como pretexto secreto para volver a los libros, como si temiera que dejarlos desatendidos mucho tiempo me fuera a granjear su antipatía. Y claro, luego pasan los accidentes: uno abre <i>El proceso</i> de Kafka en un momento de distracción o desatención, simplemente porque alguien en algún periódico ha recordado su muerte centenaria, y horas después sigue allí, metido en la novela, leyéndola de una tapa a la otra y constatando, una vez más, el misterio de que los libros cambien tanto con el tiempo.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-06-16/cosas-que-ocurren-un-16-de-junio.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/6VTTDZAQFJARNJH6HQ4B2QHTYU.jpg?auth=8accc91031724d326233a3b83812d0b870a5380f09e2f26be557cac16e060ec9&amp;width=1845&amp;height=1259&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Manuscritos originales de 'El Ulises' de James Joyce.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">David LEFRANC</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Trump, Al Capone y los perros]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-06-02/trump-al-capone-y-los-perros.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-06-02/trump-al-capone-y-los-perros.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Esto es el Partido Republicano de 2024: un lugar donde se admira a los mafiosos, a los matones, a los delincuentes]]></description><pubDate>Sun, 02 Jun 2024 03:32:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Últimamente, a Donald Trump le ha dado por compararse con <a href="https://elpais.com/cultura/2021-10-12/al-capone-agranda-su-leyenda-con-la-subasta-de-sus-objetos-personales.html">Al Capone</a>. A finales del año pasado comenzó a soltar comentarios al respecto en sus discursos descoyuntados, esos caóticos monólogos que tanto admiran sus fieles: mezcla incoherente de resentimiento, cultura del agravio, demagogia y payasada. Una vez dijo que a Al Capone sólo lo habían acusado una vez, mientras que él llevaba cuatro; otra vez (o tal vez haya sido la misma) habló del mafioso con esa admiración de matón adolescente que no avergüenza a los líderes de la nueva ultraderecha internacional. “Ése sí que era un tipo duro, ¿no?”, les dijo a esos adoradores que le celebran cualquier estupidez. “¡Al que lo mirara de mala manera, le pegaba un tiro en la cabeza!” Capone, uno de los criminales más notorios del siglo XX, famosamente acabó en la cárcel por el delito relativamente menor de evasión de impuestos. <a href="https://elpais.com/internacional/2024-05-31/la-comparecencia-de-donald-trump-tras-ser-declarado-culpable-del-caso-stormy-daniels.html">Trump</a>, acusado de conspiración para subvertir los resultados de una elección, bajo investigación por manipulación ilegal de documentos clasificados y obstrucción de la justicia, <a href="https://elpais.com/internacional/elecciones-usa/2024-05-30/el-jurado-declara-a-donald-trump-culpable-en-el-juicio-por-comprar-el-silencio-de-una-actriz-de-cine-porno.html">acaba de ser condenado</a> por falsificar papeles para comprar el silencio de una actriz porno.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-06-02/trump-al-capone-y-los-perros.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/7NRXI6TD5NH6PJX2BSBMG3LNSE.JPG?auth=bd832f0b9ab3ba31f5e6ce79fd7ab2d64c19d52426223e8367044027510790a4&amp;width=5500&amp;height=3668&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Manifestantes afuera de la Trump Tower, el 31 de mayo en Nueva York (EE UU).]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Andrew Kelly</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Historias de un cuchillo]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2024-05-26/historias-de-un-cuchillo.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2024-05-26/historias-de-un-cuchillo.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[El mundo ha cambiado mucho desde 1989, pero no tanto; han cambiado los fanáticos, pero no el fanatismo, que casi le quita la vida a Salman Rushdie]]></description><pubDate>Sun, 26 May 2024 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En abril del año pasado, <a href="https://elpais.com/internacional/2022-08-12/el-escritor-salman-rushdie-atacado-mientras-daba-un-discurso-en-nueva-york.html" target="_blank">ocho meses después del ataque con cuchillo que casi le cuesta la vida</a>, Salman Rushdie me dijo que había comenzado a escribir un libro sobre los hechos. “No sé qué saldrá, pero ya he comenzado”, me dijo. Era un domingo soleado de Nueva York; Rushdie llevaba un lente oscurecido sobre su ojo derecho, el que perdió tras el ataque, y su mano herida todavía no funcionaba normalmente; pero se había embarcado en la escritura del libro, decía casi con entusiasmo, y no había vuelta atrás. Me pareció claro que se trataba de lo que podemos llamar, con la detestable jerga de nuestros días, el control del relato. Pues Rushdie se ha pasado los últimos 35 años tratando de evitar que su vida quede reducida a su accidente más visible: <a href="https://elpais.com/diario/1989/02/16/internacional/603586806_850215.html" target="_blank">la condena a muerte que decretó en su contra el Ayatolá Jomeini</a> tras la publicación de una novela llamada <i>Los versos satánicos</i>. En los últimos años, me dijo, le había parecido que los lectores hablaban de los libros nuevos sin evocar la fetua, ni al Ayatolá, ni <i>Los versos satánicos</i>. Ahora la conversación volvería sin duda a la que era antes. Y lo que uno no cuente, me dijo Rushdie, lo contarán los otros.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2024-05-26/historias-de-un-cuchillo.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/6NMBJ5U4UFG45IVMFVJDHXYSWQ.jpg?auth=9201d54d2d18dfa1dfeaa8c609430e09edd1ff312911a0b816d6c778223929cb&amp;width=1913&amp;height=1890&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sr. García</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Consideraciones sobre un magnicidio fallido]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-05-19/consideraciones-sobre-un-magnicidio-fallido.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-05-19/consideraciones-sobre-un-magnicidio-fallido.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Nos corresponde a todos permanecer vigilantes y exigir vigilancia a los que nos gobiernan. Pues en cada momento estamos sembrando el futuro]]></description><pubDate>Sun, 19 May 2024 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Tras el atentado esta semana contra el <a href="https://elpais.com/internacional/2024-05-15/el-primer-ministro-eslovaco-robert-fico-trasladado-a-un-hospital-tras-sufrir-un-tiroteo.html">primer ministro eslovaco, Robert Fico</a>, tal vez seamos muchos los que hemos intentado no pensar en 1914: y seguro que somos muchos los que no lo hemos conseguido. Un atentado en un país centroeuropeo, llevado a cabo por un individuo radicalizado, consecuencia de una realidad polarizada y tensa: sí, definitivamente lo hemos visto antes. Así, con el asesinato de un hombre importante en un momento de volubilidad alta, con los fantasmas de la violencia entre naciones flotando en el ambiente, estalló en Sarajevo la guerra que desde entonces ha definido nuestra vida. La Gran Guerra, la llamamos en un primer momento, cuando no sabíamos que vendría una más grande; y entonces hubo que llamarla Primera, dar constancia de la Segunda y dedicarnos a tener miedo de la Tercera. En su momento también la llamamos ―o la llamaron otros: los que la hacían― la “guerra para terminar todas las guerras”, lo cual hoy tiene que ser una de las grandes ironías de la historia moderna: pues esa guerra, lejos de terminar con las demás, las produjo casi todas.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-05-19/consideraciones-sobre-un-magnicidio-fallido.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/2TGP2H3FPQW6A3RPSLANN6ZLZA.jpg?auth=0dc1d2a74460bfc4a75c57007fbcfec04e4f036ef403ade1efaa905ab1e99bda&amp;width=4528&amp;height=3016&amp;focal=2635%2C2741"><media:description type="plain"><![CDATA[Guardaespaldas reaccionan luego del ataque al primer ministro Robert Fico, de Eslovaquia, el 15 de mayo.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Radovan Stoklasa</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Teoría y práctica de la tarima]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-05-05/teoria-y-practica-de-la-tarima.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-05-05/teoria-y-practica-de-la-tarima.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Desde la tarima de la discordia, tras una queja en la que le hablaba al público y que buscaba la polémica, Petro pronunció uno de los discursos más divisivos y hostiles de lo que va de su gobierno; construyó un relato que no sólo alimenta a sus bases sino, sobre todo, a sus opositores]]></description><pubDate>Sun, 05 May 2024 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En los días anteriores a la manifestación del 1 de mayo, hubo un breve intercambio de mensajes entre el presidente Petro y el alcalde Galán. El tema era una tarima, y durante unos minutos o unas horas los ciudadanos estuvieron pendientes de ese asunto: si habría o no tarima para que Petro hablara después de<a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-05-01/la-marcha-del-primero-de-mayo-en-colombia-en-imagenes.html"> la marcha que convocó él mismo </a>en apoyo de él mismo y, sobre todo, en contra de la marcha anterior. Y en algún momento salió Petro a sugerir por sus redes sociales que no le iban a dar su tarima y que estaban tratando de silenciarlo; ninguna de las dos cosas era verdad, pero ya se sabe que no lo es mucho de lo que dice Petro en sus redes sociales. Galán salió a apagar el incendio –¿la fogata?– diciéndole a Petro, con el tono de paciencia adulta que se le tiene a la pataleta de un adolescente, que la tarima estaba garantizada. Sólo se tenía que llegar a ciertos acuerdos con los sindicatos, algunos de los cuales habían reservado desde antes la tarima, mientras que otros veían con <a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-04-30/marchas-del-1-de-mayo-en-colombia-en-vivo.html">desconfianza que Petro se devorara el Día de los Trabajadores</a>: como en efecto sucedió.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-05-05/teoria-y-practica-de-la-tarima.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/XRZ5FOQGLBHAZJPXJCTA64AORI.jpg?auth=85de0f7b0eeb76d183cc6a7d47dfd3f8530268885a7ea03ad87550671ce17d72&amp;width=5019&amp;height=2823&amp;focal=2510%2C828"><media:description type="plain"><![CDATA[Gustavo Petro durante su discurso en la plaza de Bolívar de Bogotá, el Día Internacional del Trabajo.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ANDRÉS GALEANO</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[La manufactura de la crispación]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2024-04-28/la-manufactura-de-la-crispacion.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2024-04-28/la-manufactura-de-la-crispacion.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Lo más rentable o provechoso ahora no es fabricar consentimiento, sino división, los enfrentamientos que arrinconan o silencian la moderación y los consensos]]></description><pubDate>Sun, 28 Apr 2024 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>No sé cuántas veces habré citado esas palabras infames, pero lo cierto es que se me han convertido con los años en una de las posibles metáforas de nuestro tiempo: no sólo en mi país, sino en cualquiera de nuestras democracias cada vez más descoyuntadas. En 2016,<a href="https://elpais.com/internacional/2016/10/02/colombia/1475420001_242063.html" target="_blank"> los colombianos fuimos a las urnas para aprobar o rechazar los acuerdos de paz que habían firmado,</a> tras cuatro años de negociaciones tensas, el gobierno y la guerrilla de las FARC. El referendo estuvo marcado desde el comienzo por las mentiras inverosímiles de la oposición que rechazaba los acuerdos; cuando esa oposición resultó victoriosa, es decir,<a href="https://elpais.com/internacional/2016/10/03/colombia/1475451626_647968.html" target="_blank"> cuando los acuerdos de paz fueron derrotados en referendo</a>, el gerente de esa campaña tuvo un raro acceso de honestidad involuntaria durante una entrevista espontánea. Confesó que la estrategia había consistido en dejar de explicar los acuerdos y más bien apelar a la indignación. “Estábamos buscando”, dijo con franqueza impagable, “que la gente saliera a votar verraca”. Por si usted no tiene a mano su diccionario de colombianismos: enfadada, enfurecida, cabreada. Es decir, como a veces parece que está todo el mundo todo el tiempo.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2024-04-28/la-manufactura-de-la-crispacion.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/BBLYQXO2PREPTOXBBUQHLI5JJI.jpg?auth=cb0029ca2afd5a019329bd27e4a162b3e43e49bd2d33e328f0ebb8719b7e30be&amp;width=957&amp;height=945&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eulogia Merle</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Defender el periodismo]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-04-21/defender-el-periodismo.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-04-21/defender-el-periodismo.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[En el manual del perfecto populista, uno de los primeros mandatos es también uno de los más importantes: hay que desprestigiar a los periodistas]]></description><pubDate>Sun, 21 Apr 2024 03:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En el manual del perfecto populista, uno de los primeros mandatos es también uno de los más importantes: <a href="https://elpais.com/america-colombia/2023-02-09/la-violencia-y-las-amenazas-contra-los-periodistas-aumentaron-en-colombia-en-2022.html">hay que desprestigiar a los periodistas</a>. “Enemigos del pueblo”, los llamó Donald Trump poco después de llegar al poder, y desde ese momento se dedicó a atacarlos, a calumniarlos, a azuzar a sus seguidores contra ellos, e internet se fue llenando lentamente de videos en los que un periodista recibe los insultos o las agresiones de los fanáticos de cerebro recién lavado. Los periodistas empezaron a trabajar clandestinamente, como si fueran todos infiltrados, porque bastaba con identificarse como miembro de CNN para convertirse en blanco de los violentos. Si este ciclo de autócratas antiperiodistas comenzó en 2016, con el anuncio trumpista del fascismo larvado, tal vez podamos decir que ha seguido en Nicaragua y Venezuela, donde los periodistas son las primeras víctimas de los nuevos remedos caribeños del estalinismo de siempre.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-04-21/defender-el-periodismo.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/NBBQM6WOSJL6ZKA6EN7BHRQE54.jpg?auth=123326889284a00534616fea0abad54918e10d7c03fa7b328fd859ec2373b1e9&amp;width=980&amp;height=654&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[El periodista Carlos Fernando Chamorro, director del grupo de medios independiente 'Confidencial', es rodeado por agentes de policía frente a la Dirección de Relaciones Públicas de la Policía Nacional. En diciembre de 2018.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Carlos Herrera</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Notas sobre una muerte prematura]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-04-07/notas-sobre-una-muerte-prematura.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-04-07/notas-sobre-una-muerte-prematura.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Lo que quiero preguntarme hoy, cien años después del nacimiento de Jorge Gaitán Durán y casi 62 después de su muerte prematura, es cómo recordarlo. Parece una pregunta fácil, pero no lo es]]></description><pubDate>Sun, 07 Apr 2024 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Se cumplió por estos días un siglo del nacimiento de Jorge Gaitán Durán, que no sólo fue uno de los intelectuales más notables de su generación, sino que dejó la<a href="https://elpais.com/america-colombia/2023-03-23/un-complejo-artistico-para-reivindicar-la-cultura-popular-de-colombia.html"> cultura colombiana </a>transformada para siempre. ¿Pero dónde está Gaitán? ¿Se habla de su obra? Pregunta más arriesgada: ¿se lee su obra, más allá de unos cuantos devotos o académicos? Luis Fernando Quiroz, que conoce maravillosamente la vida y l<a href="https://elpais.com/diario/1984/01/25/opinion/443833212_850215.html">a obra de Gaitán</a>, publicó una semblanza de acento político en <i>El Espectador</i>; pero esa golondrina no hizo verano, y yo seguí con la impresión incierta de que Gaitán no tiene entre nosotros el lugar que tal vez merece. Aunque la idea de merecimiento en literatura es arbitraria y ociosa: nadie sabe por qué el tiempo escoge lo que escoge. No: tal vez lo que quiero preguntarme hoy, cien años después del nacimiento de Gaitán y casi 62 después de su muerte prematura, es cómo recordarlo. Parece una pregunta fácil, pero no lo es.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-04-07/notas-sobre-una-muerte-prematura.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/3VBPGHAO4BFYRL3ZHOMDR7IJTA.jpeg?auth=78bc408e1d47649c970908428db5ef734f7fb69a83e09e807d12eec6fc0fd4f8&amp;width=780&amp;height=565&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Retrato de archivo de Jorge Gaitán Durán.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La promesa de un mejor pasado]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2024-03-31/la-promesa-de-un-mejor-pasado.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2024-03-31/la-promesa-de-un-mejor-pasado.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Los políticos no dejan pasar una oportunidad de manipular el ayer con relatos cuya verdad sea difícil de comprobar para el ciudadano medio]]></description><pubDate>Sun, 31 Mar 2024 03:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El debate sobre el pasado y la memoria —que no son la misma cosa— o sobre la historia y la memoria histórica —que también son cosas muy distintas— ha vuelto a la superficie recientemente en España. Ocurre cada cierto tiempo, de distintas formas y con distintas intensidades, pero yo no recuerdo un solo momento de este siglo en que estas tensiones no hayan estado presentes entre los ciudadanos: <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2007-22296" target="_blank">la ley de memoria histórica, sin ir más lejos, cumplirá 17 años </a>en unos meses. Ahora se trata de la embestida que <a href="https://elpais.com/espana/2024-03-27/la-cruzada-del-pp-y-vox-contra-la-memoria-democratica-esta-basada-en-premisas-falsas-mentiras-e-imprecisiones.html" target="_blank">los partidos de la derecha llevan a cabo en ciertas comunidades</a> contra <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2022-17099" target="_blank">la Ley de Memoria Democrática, </a>que no ha cumplido dos años todavía. No hay nada nuevo en ello: los políticos siempre han querido apropiarse del pasado. Pero tengo la impresión confusa de que ese interés en dominar nuestro pasado común, lo que llamamos historia, ha cambiado de naturaleza en los últimos tiempos, a veces permitiéndose atrevimientos que a los memoriosos —no somos muchos, por desgracia— nos parecen salidos de viejos manuales que creíamos superados. Y acaba uno recordando una vez más, y con algo de cansancio, el manoseado refrán de <i>1984</i>: “Quien controla el pasado, controla el futuro. Quien controla el presente, controla el pasado”. Sí, <a href="https://elpais.com/cultura/2022-11-25/el-gran-hermano-de-george-orwell-nacio-en-la-guerra-civil-espanola.html" target="_blank">Orwell lo sabía bien,</a> o lo sabían las autoridades de su dictadura ficticia.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2024-03-31/la-promesa-de-un-mejor-pasado.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/5V5FUQPAXRHEXLQGFSO7ZBXM6M.jpg?auth=fcc581b5d31b233cd59cf217b445dc35a4f8b115caf2da2ac9ba2f387c38794a&amp;width=1913&amp;height=1890&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Cinta Arribas</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El Congreso lamentable]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-03-21/el-congreso-lamentable.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-03-21/el-congreso-lamentable.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Los comportamientos decorosos o simplemente dignos están cada vez más ahogados en el Congreso colombiano. Las voces prudentes quedan hundidas en el escándalo de los que no hablan ni siquiera para los noticieros, sino para las redes]]></description><pubDate>Thu, 21 Mar 2024 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Ya no pasa una semana sin que nuestra clase política nos dé una razón más para avergonzarnos de ella. Diría que lo más peligroso del triste espectáculo que dan todos, en particular tantos congresistas, es la posibilidad de que nos acabemos acostumbrando a la indignidad y a la memez como forma de hacer política; pero no lo puedo decir, porque la verdad es más preocupante y más diáfana: ya estamos acostumbrados. Y ahí están, entonces, esos congresistas de vergüenza que se las lían a los alaridos en el capitolio como si estuvieran en una pelea de barras bravas, y que nunca debieron salir de su hábitat natural: <a href="https://elpais.com/tecnologia/2024-03-20/no-importa-la-plataforma-ni-el-algoritmo-son-los-humanos-los-que-vuelven-toxicas-las-redes-sociales.html" target="_blank">las cloacas de internet</a>. Se creen que están en el mundo virtual de sus videos y sus tuits, que son lugares –en eso estamos de acuerdo– donde se queda atrás el que no insulte o manotee groseramente o agreda con las palabras. Pero no están ahí, sino en el mundo real, un mundo donde ocurren cosas que marcan la vida de todos. No deberían estar en el congreso, pero están. Y así nos va.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-03-21/el-congreso-lamentable.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/LVCT7FKPC5DWFIOCFUHEPIBZQ4.jpg?auth=93230874b3fbf48a0958cf0ff2df9e1b7cc911a5adee03d2b3de3df6355c520e&amp;width=4500&amp;height=2995&amp;focal=2166%2C1142"><media:description type="plain"><![CDATA[Manifestantes protestan frente al Congreso contra los asesinatos de líderes sociales, en la Plaza de Bolívar, en Bogotá, el pasado 20 de febrero.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Long Visual Press</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[La democracia cautiva]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-03-07/la-democracia-cautiva.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-03-07/la-democracia-cautiva.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Los candidatos de medio mundo, Trump en Estados Unidos, Bolsonaro en Brasil, Maduro en Venezuela o el uribismo en Colombia, buscan llegar o mantenerse en el poder con un objetivo: es la única manera de no acabar en la cárcel]]></description><pubDate>Thu, 07 Mar 2024 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Somos los cautivos de sus errores, sus deshonestidades, sus pequeños o grandes deslices. Eso he pensado con frecuencia en estos últimos meses, mientras los candidatos de medio mundo, y también los líderes en ejercicio, toman decisiones con el único criterio de salvarse a sí mismos de lo que antes hicieron. <a href="https://elpais.com/opinion/2024-02-20/democracia-y-autodefensa.html">Trump </a>puede tener muchas razones para presentarse por segunda vez a las elecciones, una rareza en la historia de Estados Unidos, y una de ellas puede ser su narcisismo desmedido; pero la más importante ahora mismo –y desde hace unos meses– es tan simple que es conmovedora, y además retrata de cuerpo entero al populista posmoderno: Trump quiere ser presidente porque ser presidente es la única manera de no acabar en la cárcel. A eso se ha reducido<a href="https://elpais.com/opinion/2024-01-25/la-democracia-pisoteada.html"> la democracia</a> más influyente de este continente nuestro: su mayor dignidad, su posición de mayor nobleza, ha quedado reducida a la tarjeta aquella del juego de mesa que permitía al jugador salir de la cárcel.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-03-07/la-democracia-cautiva.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/J3SHQGSRD5C7BDHE7H4XPHDFIE.jpg?auth=a695ce7e18aebb0a5e6b71f90c23b5f28853d109e094d5abb0eb25a2ce0e8013&amp;width=1920&amp;height=1080&amp;focal=392%2C400"><media:description type="plain"><![CDATA[Donald Trump, Nicolás Maduro y Jair Bolsonaro.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El lugar de Cortázar]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2024-03-03/el-lugar-de-cortazar.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2024-03-03/el-lugar-de-cortazar.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[El 12 de febrero se cumplieron 40 años de la muerte del “gran cronopio” y pensé que sus lectores habrían pasado por el cementerio de Montparnasse para hacerle sus homenajes privados]]></description><pubDate>Sun, 03 Mar 2024 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Por razones que no tienen ninguna relación con<a href="https://elpais.com/noticias/julio-cortazar/" target="_blank"> Julio Cortázar</a>, hace unos días me encontré cruzando el <a href="https://elpais.com/elviajero/2023-02-05/por-el-montparnasse-que-nunca-se-apaga-siguiendo-el-rastro-de-sus-artistas.html" target="_blank">cementerio parisino de Montparnasse,</a> y una mezcla de curiosidad sociológica y de superstición literaria me obligó a desviarme unos cuantos pasos para ver su tumba por segunda vez en la vida. La primera había sido en el otoño de 1996, <a href="https://elpais.com/diario/1984/02/13/portada/445474803_850215.html" target="_blank">cuando Cortázar llevaba apenas 12 años muerto</a> y el culto de su figura y de sus libros estaba, me pareció, agudamente vivo, y lo que recuerdo de ese día es una superficie de mármol tan cubierta de ofrendas —ramos envueltos en papel blanco, pequeñas materas plásticas, tulipanes sueltos, tiquetes de metro, cartas en sobres de colores— que leer la inscripción era imposible. De alguna manera esperaba encontrarme ahora con una escena semejante, pues el 12 de febrero pasado se cumplieron 40 años de la muerte del <a href="https://elpais.com/diario/2002/11/02/cultura/1036191608_850215.html" target="_blank">“gran cronopio”;</a> y, después de pensar en lo insoportablemente cursis que me han parecido siempre los que lo llaman “gran cronopio”, pensé que sus lectores ya habrían pasado por allí para hacerle sus homenajes privados, y que me encontraría con la misma lápida cubierta de cosas, con el mismo nombre imposible de leer.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2024-03-03/el-lugar-de-cortazar.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/TW2VNDHAF5DKLEBU7O2RW3GKEQ.jpg?auth=16b1d6cc053336e3205970bf6fd91d9d4a8b99c24160e819369470c4fe8656a0&amp;width=957&amp;height=945&amp;smart=true"/></item><item><title><![CDATA[El ‘tuit’ y el silencio]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-02-22/el-tuit-y-el-silencio.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-02-22/el-tuit-y-el-silencio.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Media América Latina vive aferrada a lo que se dice o no se dice en las redes sociales, y el clima de la diplomacia depende de esos 280 caracteres que pueden echar un ciclo de noticias por la borda]]></description><pubDate>Thu, 22 Feb 2024 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Esta columna es dos columnas: una habla de política; la otra habla de los lugares de la política. A veces parecerán la misma columna, pero no estoy seguro de que lo sean.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-02-22/el-tuit-y-el-silencio.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/AKRQJ6BQDJC6BFI6PXNPSO4BZI.jpg?auth=66b799d0f55acc9c13a91c6ed4ecb5c61e12e3f642bd0d002509f56c50af340d&amp;width=4855&amp;height=3237&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[El presidente Gustavo Petro toma una fotografía con su celular en el Foro Económico Mundial 2024, en Davos, Suiza.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Markus Schreiber</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Las batallas de la lengua]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-02-08/las-batallas-de-la-lengua.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-02-08/las-batallas-de-la-lengua.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Texto íntegro del discurso del escritor Juan Gabriel Vásquez en su posesión oficial como miembro de la Academia Colombiana de la Lengua, leído el 2 de febrero en el paraninfo de la Academia]]></description><pubDate>Thu, 08 Feb 2024 04:38:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Señor director, doctor Eduardo Durán Gómez,</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-02-08/las-batallas-de-la-lengua.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/RLP5LEA5GJDRTM5GCOXJXFPSXU.jpg?auth=f48d33b693be1a5cc0e523e2e62b135827ebaf8187fcc3b14be3d4571ab4be11&amp;width=5586&amp;height=4477&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Un grabado de Don Quijote.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La pandemia, cuatro años después]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2024-02-04/la-pandemia-cuatro-anos-despues.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2024-02-04/la-pandemia-cuatro-anos-despues.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Hubo un momento en que la covid nos puso a hablar de solidaridad; ahora se vota por quienes hacen del individualismo cerril su mejor argumento electoral]]></description><pubDate>Sun, 04 Feb 2024 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Hace cuatro años, por estos días, comenzábamos a darnos cuenta de que algo no estaba bien. <a href="https://elpais.com/elpais/2020/01/30/paco_nadal/1580408273_253550.html" target="_blank">Llegaban noticias de un virus lejano </a>de comportamiento impredecible, y es fácil olvidar ahora la extensión de nuestra ignorancia: los medios tardaron varias semanas en conseguir conclusiones certeras sobre los modos de transmisión o las maneras de prevenirla, y durante mucho tiempo <a href="https://elpais.com/sociedad/2020/02/24/actualidad/1582558719_082342.html" target="_blank">nos movimos en un mar de incertidumbres</a> cuyos daños tal vez no eran inevitables. A finales de febrero, después de un breve viaje por España y Portugal, regresé a mi ciudad contagiado sin saberlo. Solo un par de casos se habían documentado en ese momento en la prensa de mi país. Recuerdo muy bien la expresión de preocupación intensa en la cara de los médicos que encontraron en mis radiografías una neumonía agresiva, y ahora sé que nunca me voy a liberar de la rara tristeza de saber que el virus acabó matando al amigo que me lo contagió.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2024-02-04/la-pandemia-cuatro-anos-despues.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/MCNLBUB3XJGQVPA6OLDVNVCFOA.jpg?auth=eddf71f17226843160d3598daf15f7ba3a65cf98bf9ca9490511874723171fac&amp;width=1913&amp;height=1890&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Cinta Arribas </media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Para un nuevo contrato social]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-01-25/para-un-nuevo-contrato-social.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-01-25/para-un-nuevo-contrato-social.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Este año nos toparemos todo el tiempo con desinformaciones de diversas clases, y yo creo que una parte de los ciudadanos tienen derecho a exigirse entre ellos un cierto grado de responsabilidad]]></description><pubDate>Thu, 25 Jan 2024 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Llevo un tiempo pensando que necesitamos un nuevo contrato social, y que esta vez debe girar alrededor de la información. Muchos comienzan a enterarse ahora <a href="https://elpais.com/opinion/2020-10-26/una-amenaza-para-la-democracia.html" target="_blank">del daño profundo que las redes sociales han causado</a> en nuestras sociedades democráticas, a pesar de que todos los días se publican artículos y se lanzan documentales sobre los excesos de Facebook y de Twitter, sobre los estropicios de <a href="https://elpais.com/retina/2020/10/15/tendencias/1602775507_386132.html" target="_blank">Cambridge Analytica</a>, sobre la indolencia o la complicidad o la connivencia de los Zuckerberg y los Musk: esos curiosos individuos que navegan entre el autismo, el infantilismo y la sociopatía, y a los cuales hemos entregado (voluntariamente: eso es parte del escándalo) todas las herramientas necesarias para enriquecerse a costa de la estabilidad misma de nuestra sociedades. Sí: muchos ciudadanos se han enterado de que llevan años siendo manipulados, y sus odios azuzados y sus inseguridades explotadas, por esos mecanismos opacos e incomprensibles para la mayoría. Pero las redes sociales no han cambiado su modelo de negocio. ¿Para qué iban a hacerlo, si los usuarios siguen ahí?</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-01-25/para-un-nuevo-contrato-social.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/LCJSJPDNVNACNOH6U3KOFZPZGQ.jpg?auth=73e7637cbf1399f7648e6195cc872c155bf46fc9c4140fd14e2d11dc8fac347c&amp;width=7250&amp;height=4832&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Una persona lee sus redes sociales en el celular.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Johner Images</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Alrededor del 6 de enero]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2024-01-11/alrededor-del-6-de-enero.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2024-01-11/alrededor-del-6-de-enero.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[El ataque al Capitolio se ha convertido en una de tantas pruebas de que la realidad no existe o no importa, o de que son pocas las consecuencias de mentir y de hacer daño con mentiras]]></description><pubDate>Thu, 11 Jan 2024 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Parece que hubieran pasado varias décadas desde los sucesos del 6 de enero en Washington, y parece al mismo tiempo que hubieran pasado ayer. El ataque al Capitolio de los descerebrados <a href="https://elpais.com/opinion/2024-01-08/el-peligro-de-trump.html">seguidores de Trump</a>, azuzados por el único presidente que ha llamado a desconocer los resultados de unas elecciones, no fue solamente grotesco ni asesino (dejó varios muertos), sino que se ha convertido en una de tantas pruebas de que la realidad no existe o no importa. Leo en alguna parte que en este año la mitad de la humanidad democrática o que <a href="https://elpais.com/internacional/2024-01-07/biden-plantea-su-reeleccion-como-una-batalla-por-salvar-a-la-democracia-de-trump.html">se cree democrática</a> irá a las urnas para votar por alguien, y ya comienzo a pensar en lo que diremos en enero de 2025: nos preguntaremos cómo pasó lo que pasó, cómo dejamos que las cosas llegaran hasta aquí, qué sembramos para cosechar esto. Y recordaremos los lugares comunes de siempre: que los pueblos tienen los gobernantes que se merecen, que el que no participa en política la sufre, etcétera. Etcétera. Un largo etcétera.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-01-11/alrededor-del-6-de-enero.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/GAAZMB73AVD7ZBPLTIFWBOMMSI?auth=45dbdf60219721b43649b640583aec688f9310b021bd19aae7f700e724f7eb09&amp;width=5114&amp;height=2877&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[El ataque al Capitolio, el 6 de enero de 2021, en Washington.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">LEAH MILLIS</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Las cosas de los que se han ido]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2024-01-07/las-cosas-de-los-que-se-han-ido.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2024-01-07/las-cosas-de-los-que-se-han-ido.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Nadie puede saber de verdad, si no lo ha vivido, lo que es dejar atrás, por desplazamientos no voluntarios, los objetos cuya presencia da forma a una vida]]></description><pubDate>Sun, 07 Jan 2024 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La fotógrafa venezolana <a href="https://elpais.com/autor/fabiola-ferrero/" target="_blank">Fabiola Ferrero,</a> que ha explorado con sus fotos la debacle de su país, me habló hace unas semanas de Mairín Reyes, y desde entonces no he podido sacarme esa anécdota escueta de la cabeza. Esta mujer se gana la vida visitando las casas que sus compatriotas venezolanos han dejado atrás al irse del país: <a href="https://elpais.com/internacional/2023-05-15/el-reto-de-volver-a-venezuela-tras-anos-de-exodo-el-pais-no-esta-mejor-pero-es-otro-pais.html" target="_blank">son familias de clase media, por lo general, que salieron en su momento de Venezuela con la convicción </a>o la esperanza del regreso, y no cerraron su vida pasada, sino que conservaron sus propiedades y creyeron que un día volverían a ellas. Miles, decenas de miles, hicieron lo mismo; miles creyeron lo mismo también. Con los años se dieron cuenta, sin embargo, de que <a href="https://elpais.com/agr/el_exodo_venezolano/a" target="_blank">el regreso a su país destrozado era imposible,</a> y es entonces cuando llaman a Reyes y le piden que se haga cargo. Ella visita las casas abandonadas después de muchos años, y hace un catálogo detallado de las cosas: de todas las cosas, desde un llavero para puertas que ya no existen hasta los álbumes con las fotos de los abuelos inmigrantes, esos italianos —es un ejemplo— que llegaron a principios del siglo XX para buscarse una vida mejor.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2024-01-07/las-cosas-de-los-que-se-han-ido.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/WC3RBBHI6RAQHIFUA2FBIOPSAM.jpg?auth=d55d4a0bcdf5ca44fe0eff703ff58a8eaf82caffb5fd4622c82127ac3f98fea2&amp;width=2400&amp;height=1350&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sr. García</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Formas de llamar un crimen]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2023-12-28/formas-de-llamar-un-crimen.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2023-12-28/formas-de-llamar-un-crimen.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Es llamativo que a estas alturas del partido se esté debatiendo en Colombia sobre la justificación de una práctica tan injustificable como el secuestro]]></description><pubDate>Thu, 28 Dec 2023 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El comunicado de “Antonio García”, que los colombianos conocimos en días pasados, es un termómetro inmejorable de todo lo que se ha roto en Colombia después de sesenta años de enfrentamientos con esas guerrillas antediluvianas. En una veintena de párrafos inverosímiles, el comandante niega de plano que su guerrilla se haya comprometido a no secuestrar, y sugiere que <a href="https://elpais.com/america-colombia/2023-12-26/el-eln-solo-dejara-de-secuestrar-cuando-reciba-financiacion.html">dejará de hacerlo sólo cuando se le asegure su financiación</a>; pero lo más lamentable no es ni siquiera eso, sino la naturalidad con la que se refiere a un crimen de los más atroces, de los más deleznables, que hayan marcado esta guerra nuestra. Ya no hay que recordar siquiera que en el lenguaje de la guerrilla no existe el secuestro: se llama “retención con fines económicos”, uno de los eufemismos que engordan el diccionario donde se encuentran también los “falsos positivos” y los “homicidios colectivos”. Nunca es fácil descubrir qué viene primero, si el deterioro moral de una sociedad o el deterioro de su lenguaje, pero aquí están estas perlas, síntomas del infierno al que nos han arrastrado los actores de esta guerra.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2023-12-28/formas-de-llamar-un-crimen.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/EHBVQLZF7JBG7IMUKODJ4BN4EA.jpg?auth=bfe078f4628fd9b640b74f583f6ebdd415f7346f0b2d6fad027d57abcfecf392&amp;width=4800&amp;height=3200&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Cilenis Marulanda, madre del futbolista Luis Díaz, se une a una marcha para exigir la liberación de su esposo, el 31 de octubre.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Leo Carrillo</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Despedida a un novelista]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2023-12-21/despedida-a-un-novelista.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2023-12-21/despedida-a-un-novelista.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description></description><pubDate>Thu, 21 Dec 2023 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En la última página de <a href="https://elpais.com/babelia/2023-10-20/le-dedico-mi-silencio-de-mario-vargas-llosa-tras-los-pasos-del-quijote-americano.html" target="_blank"><i>Le dedico mi silencio,</i></a> después del punto final de la novela, Mario Vargas Llosa escribe dos párrafos sorprendentes. Ocupan el lugar de esas notas de autor, más o menos convencionales, donde se dan dos o tres precisiones sobre la escritura del libro que acabamos de leer, y así nos cuenta Vargas Llosa que terminó el borrador de esta novela en Madrid, el 27 de abril de 2022, y que pasó los meses siguientes corrigiéndolo. Pero entonces, de manera súbita, de una línea a la otra, la nota inofensiva toma el tono y el lenguaje de un diario: Vargas Llosa anuncia un viaje al norte del Perú; luego cuenta que ya lo ha hecho, y que le ha servido mucho; luego escribe: “Creo que he finalizado ya esta novela”. Su intención ahora es terminar un ensayo sobre Sartre, dice enseguida, y cierra el párrafo –y el libro– con estas palabras: <a href="https://elpais.com/cultura/2023-12-17/mario-vargas-llosa-es-preferible-no-pensar-en-el-lector-y-solo-despues-descubrir-si-has-provocado-entusiasmo-o-rechazo.html" target="_blank">“Será lo último que escribiré”.</a></p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2023-12-21/despedida-a-un-novelista.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/EDO2SPSID5A4JGLWF7WUR25NRQ.jpg?auth=69e4781764d82f58a6e15267c262d88834f2f90123286b23e480c5384c1d5e76&amp;width=2400&amp;height=1350&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">SR. GARCÍA</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El misterio de Seki Sano]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2023-12-14/el-misterio-de-seki-sano.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2023-12-14/el-misterio-de-seki-sano.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[‘¿Qué pasó con Seki Sano?’ no es solamente un libro, sino la puesta en escena de la escritura de un libro; y no sólo sigue el destino de sus personajes, sino que nos permite seguir el proceso mental del hombre que está escribiendo]]></description><pubDate>Thu, 14 Dec 2023 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Entre los libros maravillosos que se publicaron este año en Colombia ―y hubo varios: pienso en <i>El libro del duelo</i>,<a href="https://elpais.com/america-colombia/2023-05-28/ricardo-silva-escribir-es-mi-terapia.html"> de Ricardo Silva</a>, y <a href="https://elpais.com/america-colombia/2023-06-01/el-viejo-malestar-del-nuevo-mundo.html"><i>El viejo malestar del Nuevo mundo</i></a>, de <a href="https://elpais.com/america-colombia/2023-08-05/mauricio-garcia-villegas-en-america-latina-hay-que-construir-un-mito-laico-comun.html">Mauricio García Villegas</a>―, hay uno que ha ocupado mi atención especialmente, tal vez porque seguí desde lejos los avatares de su escritura, tal vez porque entronca de manera muy directa con mis propias obsesiones: las vidas ocultas de los otros, la relación entre política y arte, las maneras como las fuerzas de la historia moldean la vida privada de los individuos, las décadas centrales del siglo XX en Colombia.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2023-12-14/el-misterio-de-seki-sano.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/2GGH6YZ6V5EZBMY6SIG5ZFCOUE.jpg?auth=aaaa13aeb82eb3dbd41de342c80822d1b68de890a4073189d36adc33a45b6aa3&amp;width=737&amp;height=721&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[El director de teatro Seki Sano.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Elogio de los invisibles]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2023-12-07/elogio-de-los-invisibles.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2023-12-07/elogio-de-los-invisibles.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[La traducción amplía nuestro sentido de lo que son los seres humanos, de lo que dicen y piensan y sienten; también, de lo que el lenguaje le hace al mundo]]></description><pubDate>Sat, 09 Dec 2023 23:56:04 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>A mediados del mes pasado, el Instituto Reina Sofía de Nueva York me invitó a hacer, durante unos minutos, algo que haría gustosamente horas enteras: hablar de traducción y traductores. La ocasión era la ceremonia de entrega de un premio que el instituto organiza con la complicidad de otras entidades, y que distingue la mejor traducción hecha del español al inglés en Estados Unidos. Esta vez lo mereció —y es muy merecido— la traductora Charlotte Whittle, que puso en palabras inglesas<a href="https://elpais.com/cultura/2021-12-09/el-fenomeno-planetario-irene-vallejo-o-como-ovidio-llamo-al-placer-por-su-nombre.html" target="_blank"> <i>El infinito en un junco</i>, el bello libro</a> de <a href="https://elpais.com/autor/irene-vallejo-moreu/" target="_blank">Irene Vallejo</a> que habla, entre mil cosas distintas (y todas interesantes), de la importancia histórica de la traducción. Pues bien, siempre he creído en la pertinencia y aun la necesidad de cualquier manifestación que se nos ocurra para declarar públicamente nuestra gratitud hacia los traductores, y no me parece una exageración decir que todos ellos —y todas ellas: pues las mujeres son mayoría en este oficio— son autores de buena parte de lo que decimos cuando decimos: soy humano.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2023-12-07/elogio-de-los-invisibles.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/RDDZTSRO75HGNKZRRAAO2K6TWY.jpg?auth=a671c480628f103437ade0aa6c7614e4a6cede18ccf321fed063fbc72fcd2c77&amp;width=2400&amp;height=1350&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">DIEGO MIR </media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Vista del lugar del crimen]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2023-12-01/vista-del-lugar-del-crimen.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2023-12-01/vista-del-lugar-del-crimen.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Cuando un crimen tan público pasa tantos años bajo la luz de tantos reflectores sin que sepamos nada nuevo, adquiere la categoría de mito, y ya no importa que se sepa o no la verdad]]></description><pubDate>Fri, 01 Dec 2023 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El año pasado, a finales de octubre, pasé tres días presurosos en la ciudad de Dallas, uno de esos lugares en los que parece que sólo ha ocurrido una cosa. Así como Alcalá de Henares es el lugar donde nació Cervantes e Hiroshima es el lugar donde cayó la bomba atómica, Dallas es para muchos de nosotros la ciudad donde <a href="https://elpais.com/cultura/2023-09-24/el-asesinato-de-jfk-no-se-acaba-nunca-kennedy-y-oswald-siguen-vivos-en-dallas.html">mataron a Kennedy</a>. (Para otros es también una telenovela de hombres de sombrero blanco y alma negra: pero no para mí.) He vuelto a pensar en mi breve viaje ahora, pues se acaban de cumplir 60 años de ese asesinato que sigue incomodándonos como el primer día. O incluso más: pues desde el 22 de noviembre de 1963 se han publicado toneladas de reportajes y novelas y kilómetros de películas y series que tratan de explicar, iluminar o dar una teoría sobre los hechos, y sin embargo la verdad profunda sigue escondida. Es muy posible que lo siga estando para siempre: cuando un crimen tan público pasa tantos años bajo la luz de tantos reflectores sin que sepamos nada nuevo, adquiere la categoría de mito, y ya no importa que se sepa o no la verdad. Es más: se forma en las sociedades una suerte de conciencia colectiva a la que deja de importarle la verdad, porque el mito es más importante. En cierto sentido, eso es lo que le ha pasado a Kennedy.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2023-12-01/vista-del-lugar-del-crimen.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/66LXUW6B35GPBK6YSPMQ7WXWSA.jpg?auth=0ec89dd42bb161f18ab1f782b6d1f6fcd653a49986ea0bac995b23e63f14db3a&amp;width=3436&amp;height=2327&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Kennedy y el gobernador de Texas, John Connally, acompañados por sus esposas, el 22 de noviembre de 1963 en Dallas.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Bettman Archive</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El mal pasado de América Latina]]></title><link>https://elpais.com/opinion/2023-11-23/el-mal-pasado-de-america-latina.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/opinion/2023-11-23/el-mal-pasado-de-america-latina.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Una de las cosas que concitaban el consenso en la región era el repudio de las dictaduras militares, en particular las de Pinochet y Videla. Pero algo empieza a cambiar en esas certezas y se empieza a justificar lo injustificable]]></description><pubDate>Thu, 23 Nov 2023 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Los latinoamericanos nos hemos puesto de acuerdo en muy pocas cosas. El nuestro ha sido un continente dividido sin remedio desde siempre, pues en el espíritu de estos países han cohabitado desde el comienzo el afecto hacia los militarismos de toda laya, por un lado, y, por el otro, la admiración por las revoluciones que quieren echarlo todo abajo y construir un mundo nuevo. Ya saben ustedes: los sables y las utopías. Los dos fantasmas han estado allí desde el comienzo, como digo, pero reencarnaron de manera dramática en los tiempos de la Guerra Fría, ese medio siglo de países que se alineaban o se negaban a hacerlo, de lealtades trazadas por la ideología del Gobierno de turno, de ineluctables temperamentos nacionales. Y por todo esto digo que nos hemos puesto de acuerdo en poca cosa: las viejas ideas liberales y conservadoras, el barro con el cual se modelaron nuestras primeras constituciones, se han modificado con el paso de los años, pero solo para asumir disfraces nuevos. Por eso tenemos a veces la impresión de estar caminando en círculos.</p> <p><a href="https://elpais.com/opinion/2023-11-23/el-mal-pasado-de-america-latina.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/IGLFUXNBNNFLJFKVCG7KQNF7GY.jpg?auth=4811eb266d3dcf4df0cca3ba1bd06fc9d341270e83618324e37c86570735a409&amp;width=1100&amp;height=1100&amp;smart=true"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">NICOLÁS AZNÁREZ</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[La testosterona y sus metáforas]]></title><link>https://elpais.com/america-colombia/2023-11-16/la-testosterona-y-sus-metaforas.html</link><guid isPermaLink="true">https://elpais.com/america-colombia/2023-11-16/la-testosterona-y-sus-metaforas.html</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel Vásquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Al contrario de lo que dicta la historia, el poder político está mejor en manos de las mujeres. Pero no sólo el político: también el económico puede ser parte de esta conversación]]></description><pubDate>Thu, 16 Nov 2023 04:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Patricia Lara publicó hace unos días, en su columna de <i>El Espectador</i>, una conversación que habría merecido mayores discusiones, pero que en Colombia, cuya realidad inasible nos tira a la cara un problema nuevo cada doce horas, se perdió en medio de asuntos que parecen más urgentes. Su interlocutora era la periodista Alejandra de Vengoechea, y la conversación comenzaba con una frase sugerente, por decir lo menos: “¡Qué cansancio la testosterona gobernando el mundo!”. Y hacía un inventario rápido de los hombres cuyas decisiones han causado sufrimientos incontables en los últimos meses y amenazan ―éstas ya son mis palabras, no las de las periodistas― con lanzarnos a tiempos aún más oscuros, de sufrimientos aún mayores. Hamás, Putin, Netanyahu, los ayatolás de Irán: a todos estos personajes, artífices de nuestras violencias presentes, la conversación de las periodistas oponía <a href="https://elpais.com/videos/2023-01-19/video-los-momentos-clave-en-el-mandato-de-jacinda-ardern.html">el nombre de Jacinda Ardern</a>, la primera ministra de Nueva Zelanda, cuyo manejo de momentos de crisis ―y tuvo varios, aun en un país alejado y pequeño: una prueba más de que ya no hay países alejados ni pequeños― nos pareció a tantos francamente maravilloso.</p> <p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2023-11-16/la-testosterona-y-sus-metaforas.html" target="_blank">Seguir leyendo</a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/UEEIOMQ7G5AZVA56QFGKA47EQY.jpg?auth=308a852ab70ea4b53a77ab030238bd403d4ca29bc43da3f701958cc46bd011e0&amp;width=5616&amp;height=3744&amp;smart=true"><media:description type="plain"><![CDATA[Jacinda Ardern, durante el anuncio de su renuncia como primera ministra de Nueva Zelanda, en Naiper, el pasado 19 de enero.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Kerry Marshall</media:credit></media:content></item></channel></rss>