Colosio, otro magnicidio sin solución
La fiscalía mexicana no encuentra pruebas para reabrir el caso del asesinato del candidato del PRI hace 10 años
La fiscalía mexicana no encuentra pruebas para reabrir el caso del asesinato del candidato del PRI hace 10 años
En el cuarto aniversario del asesinato del candidato presidencial del PRI, la policía sigue sin resolver el misterio
Pablo Chapa, el ex fiscal mexicano que acusó de asesinato y envió a la cárcel a Raúl Salinas, hermano del ex presidente de México Carlos Salinas, rompiendo un tabú en la política del país americano, se halla en una prisión española tras ser detenido el viernes por la noche en Madrid. En menos de dos horas, un juez de la Audiencia Nacional dictó ayer prisión incondicional para quien dirigió (y emborronó) las pesquisas sobre los dos crímenes que sacudieron México en 1994, el del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio y el del político José Francisco Ruiz Massieu. Su país pide ahora su extradición bajo la acusación de falsificar pruebas y sobornar testigos en ambos procesos.
"El poder político se disputa con las reglas de la democracia, no con la irracionalidad del terrorismo". La voz cadenciosa con la que el presidente mexicano, Ernesto Zedillo, leía ayer ante el Congreso su segundo informe de Gobierno se alteró al llegar a este punto. La brutal irrupción de un nuevo grupo armado, el Ejército Popular Revolucionario (EPR), en la vida política mexicana era un capítulo no previsto en el balance presidencial hace tan sólo una semana. Zedillo se mostró tajante: frente a la violencia que pretende interrumpir la transición democrática, se actuará "con toda la fuerza del Estado".
La investigación sobre el asesinato del aspirante a la presidencia de México ha causado 10 muertes sospechosas
Las investigaciones del turbio asesinato de Luis Donaldo Coloslo, candidato del oficial Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la presidencia de México, tiroteado de 1994 en Tijuana, parecen caminar en círculo. Othón Cortés, acusado por la fiscalía de ser el "segundo tirador" contra el político priísta, fue absuelto ayer por la justicia mexicana ante la inexistencia de pruebas.
A medida en que la fiscalía de México deshace el ovillo del asesinato de José Francisco Ruiz Massieu, secretario general del Partido Revolucionario Institucional (PRI) tiroteado el pasado septiembre, el caso comienza a convertirse en un insuperable guión de telenovela. En el último capítulo, Mario Ruiz Massieu, ex subprocurador de México, hermano del fallecido y encargado de la investigación del crimen por decisión del entonces presidente Carlos Salinas, salió el jueves hacia Estados Unidos después de prestar declaración por el encubrimiento del supuesto cerebro del asesinato: Raúl Salinas, hermano del ex mandatario. Simultáneamente Carlos, en un gesto inédito, iniciaba e interrumpía horas después una huelga de hambre para salvar su honor. "En México se ha terminado la impunidad" auguraba, en medio del desconcierto, el presidente Ernesto Zedillo.
En exclusiva la vajilla con los colores de este verano
Todas las películas que hasta ahora nadie te ha ofrecido