EL PAÍS somete a los expertos la reforma de la avenida y sus incógnitas, la introducción del tranvía y la reducción del tráfico privadoCinco expertos exponen razones para el cambio y valoran la repercusión del uso del tranvía sobre la ciudad
Importantes grupos inmobiliarios participan en la firma que compró y vendió la finca
Solans sostiene que antes se debería descongestionar La Mina
El total desacuerdo con decisiones del consejero de Política Territorial, Pere Macias, y la falta de confianza son dos de las causas de la dimisión que ayer presentó Joan Antoni Solans como director de Planificación Territorial, cargo para el que fue nombrado en enero pasado. Ese nombramiento, que llevó aparejado su cese como director general de Urbanismo, ya provocó fricciones entre Macias, el propio Solans y otros cargos.
Joan Antoni Solans, director general de Urbanismo, ha aceptado ser sustituido en el puesto que ha ocupado durante 20 años. El consejero de Política Territorial, Pere Macias, propondrá al Consell Executiu del lunes su cese en el cargo y su nombramiento como secretario general del departamento, responsable de elaborar los planes territoriales de Cataluña, pendientes desde hace 12 años. El sustituto de Solans será una persona de la casa y del equipo del director general, dijo Macias. El perfil coincide con el del subdirector de Urbanismo en Tarragona, Joan Llort.
Joan Antoni Solans, director general de Urbanismo, con 20 años de trayectoria en el cargo, ha hecho saber al consejero de Política Territorial, Pere Macias, que está dispuesto a marcharse a casa si le relevan de sus funciones. Macias lleva varias semanas tratando de componer una reforma del departamento que incluye fundamentalmente el relevo de Solans al frente de Urbanismo. El consejero ha ofrecido otros cargos a Solans, pero éste no desea perder el control directo sobre el área de Urbanismo.
El Grupo Municipal de CiU en el Ayuntamiento de Barcelona propone elaborar un nuevo plan de urbanismo que recoja el testigo del Plan General Metropolitano, en vigor desde 1976, pero únicamente en lo relativo al término municipal de Barcelona. El proceso de elaboración del nuevo instrumento urbanístico, que cuenta con el beneplácito del director general de Urbanismo, Joan Solans, entre otros técnicos cualificados, se prolongaría durante dos o tres años para que pueda ser consensuado lo más ampliamente posible.
La subcomisión de Urbanismo, primero de los consorcios previstos en la Carta Municipal de Barcelona, celebró ayer su primera sesión y adoptó las primeras decisiones, además de dar vía libre al penúltimo trámite sobre el plan especial de Torre Vilana, en la ladera de Collcerola. Este plan tiene que servir para reducir la edificación prevista, de 56.000 metros cuadrados a sólo 24.000, "evitando que la ciudad trepe por la montaña", en palabras de Borja Carreras-Moysi, gerente de Urbanismo de Barcelona.