25/08/199300:00 CET
Edición Impresa
Las fiestas de San Sebastián de los Reyes (55.000 habitantes) empezaron bajo la furia desatada por los integrantes de las peñas taurinas. La cantante Teresa Rabal, la pregonera este año, recibió el impacto de dos huevos lanzados desde la plaza de la Constitución. En el balcón del Ayuntamiento ni siquiera se libró el alcalde, José Luis Blanco. Como cada año, los integrantes de alguna peña se vengaron ayer de "los de arriba", lanzando objetos e improperios. Hoy comienzan los encierros de la Pamplona chica. Los astados llegarán a una plaza que se ha construido en un tiempo récord.