Detenidos varios sospechosos por el ataque sexual a las españolas en Acapulco

Las víctimas han identificado a uno de los agresores, que han sido trasladados a la capital mexicana

Soldados mexicanos en la zona donde se produjo la agresión. / Pedro PARDO (AFP)

Las autoridades mexicanas han detenido a varios sospechosos de la agresión sexual sufrida por seis españolas en Acapulco (Estado de Guerrero, suroeste del país) en la madrugada del pasado lunes día 4. Al parecer, algunos de ellos trabajaban en restaurantes situados en la zona oriente de la localidad turística, donde se alojaban las víctimas, y fueron apresados durante las redadas llevadas a cabo en los últimos días. Fuentes consultadas por EL PAÍS confirmaron que los detenidos fueron trasladados la noche del sábado a la capital mexicana y que en rueda de reconocimiento, al menos uno de ellos fue identificado por las víctimas. Casi una veintena de personas han sido interrogadas hasta ahora por su presunta relación con los hechos. En la investigación participan las autoridades de Guerrero con ayuda de la Policía Federal, el Ejército y la Marina.

El gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, no confirmó ayer el número de detenidos, aunque fuentes periodísticas mexicanas aseguraban que eran seis. Añadió que dos de las personas detenidas ya habían sido denunciadas por delitos sexuales cometidos en octubre y noviembre pasados.

De momento, según fuentes cercanas a la investigación, no se han presentado cargos contra los sospechosos. El caso está rodeado de confusión. Un portavoz de la Policía Federal aseguró ayer a este diario que “no le constaban las detenciones”, pero no descartaba que las otras instituciones que participan en las pesquisas las hubieran realizado. Por su parte, Adrián Sánchez Silva, comisario suplente del poblado de Lomas de Chapultepec, donde residían los detenidos, ha declarado: “Les están obligando a que se declaren culpables”.

Los familiares de los arrestados presentaron el sábado una queja ante la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos de Guerrero contra las autoridades estatales y federales por considerar que las detenciones fueron arbitrarias y sin orden de aprehensión. En la mañana de ayer, parientes, amigos y vecinos se manifestaron en Acapulco para exigir su libertad por considerarlos inocentes y que las autoridades respeten la ley en la investigación del caso. Bloquearon durante dos horas el bulevar de las Naciones a dos kilómetros del aeropuerto de Acapulco y exigieron su liberación.

El gobernador de Guerrero, que se reunió el sábado con los vecinos que denunciaron las supuestas detenciones ilegales, se comprometió a “cerrar este capítulo amargo” de la historia de Acapulco y afirmó que se castigará a los culpables, pero advirtió que “no habrá chivos expiatorios” en aras de presentar resultados pronto.

Las seis víctimas, en compañía de otros seis amigos también españoles y una mexicana, alquilaron un bungalow en Playa Diamante, una zona muy turística de la ciudad. Residentes la mayoría en México y con edades que rondan los 30 años habían ido a pasar allí el puente que con motivo del aniversario de la Constitución mexicana se celebraba ese fin de semana. En la madrugada del lunes 4 fueron asaltados por un grupo de individuos armados y con el rostro cubierto por pasamontañas. Los hombres fueron atados y golpeados y las seis españolas agredidas sexualmente. La mexicana resultó ilesa. La pesadilla duró más de dos horas y media. Ninguno de ellos ha querido realizar declaraciones.

La agresión sexual a las españolas supone un durísimo golpe a la imagen turística de Acapulco, que busca desde hace tiempo recuperar su pasado esplendor. La ciudad, famosa por haber sido refugio de las estrellas de Hollywood, vive atenazada desde hace años por la violencia del crimen organizado.