Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Vivencias de una actriz española en Nollywood

La malagueña Laura Artolachipi protagoniza una película de la directora nigeriana Evelyn Ogbeide

La actriz malagueña Laura Artolachipi, durante el rodaje en Lagos. Ampliar foto
La actriz malagueña Laura Artolachipi, durante el rodaje en Lagos.

"¿Y por qué no?", es la pregunta que inició la aventura cinematográfica de la actriz malagueña Laura Artolachipi en Lagos (Nigeria). Se encontraría con inseguridades, miles de prejuicios, cuestionamientos de su familia, recomendaciones para no viajar del ministerio de Exteriores, rodajes sin luz, centenares de miradas extrañadas, nuevos métodos y ritmos de grabación, de estudio del texto, circunstancias peligrosas... y frases cómo "para qué vas a ir para allá si la gente se juega la vida por venir aquí". Pero se respondió "y por qué no", y fue, lo disfrutó durante tres semanas, y volvió más que satisfecha y siendo la protagonista de una película de Nollywood, la industria cinematográfica de Nigeria, y la segunda del mundo, según reconoció la Organización de las Naciones Unidas en 2009. "La retroalimentación es fantástica. Deberíamos de influenciarnos más, la interculturalidad es la clave", dice Artolachipi, que además ha grabado su experiencia de rodaje en seis capítulos de vídeos de Youtube con centenares de visitas.

Artolachipi representa a Mónica, una mujer blanca que por amor decide trasladarse a vivir con su marido nigeriano a Lagos, donde vive aventuras y desventuras en un thriller psicológico titulado Down the hills (7 a.m.) que mezcla sueño y realidad en el primer largometraje de la directora nigeriana Evelyn Ogbeide, ya en fase de promoción. "La industria de Nollywood es muy grande, pero la calidad es mala. Creo que las cosas se pueden cambiar y la mejor manera de demostrarlo es ofrecer algo mejor, por eso fui a África a grabar", apunta Ogbeide, que está afincada en España. "Todavía no están muy mezcladas las industrias. Quería algo nuevo y Laura era una persona ideal para este papel, se adaptó perfectamente a todo, no se quejaba de nada", añade la directora.

Un técnico con la claqueta de la película 'Down the hills', durante el rodaje en Lagos. ampliar foto
Un técnico con la claqueta de la película 'Down the hills', durante el rodaje en Lagos.

Y gustó la novedad. Durante el tiempo que la actriz grabó por las calles de Lagos, le ofrecieron varios rodajes más. "Se acercaban otros productores para que participara en sus películas casi de inmediato, y me habría encantado. Pero tenía que prepararme los papeles, estudiarlos... al final por logística no pudo ser", señala la actriz, que con su experiencia abre un nicho de empleo para los blancos, aunque reconoce que no muy bien remunerado. "Pero en España también es difícil", acuña la actriz, que anima a realizar la experiencia "con precaución" y por supuesto que repetiría.

Entre otros aspectos destaca la improvisación con la que grabaron la película y la enorme capacidad de reacción del equipo. "No hay una planificación tan estricta, y a mitad de rodaje nos pasaba de todo, pero no se pierde un día de rodaje. Se iba la luz porque fallaban los generadores, o los dueños de las localizaciones pedían más dinero porque me veían blanca y pensaban que era una producción de alto coste, hasta hubo momentos violentos", cuenta Artolachipi, que reconoce que incluso tuvo que esconderse para que la gente no la viera y pudieran trabajar con más tranquilidad. "A veces se trabaja con un nivel de incomodidad al que no se está acostumbrado", señala.

"Los actores son exactamente igual que los de España, en negro", dice Artolachipi

Varios aspectos más llamaron su atención, como que se comprara la comida día a día para que no se pudriera, o las siestas del equipo en colchones mientras no tenían que trabajar en ese momento. "Me fascinaba, me parece maravilloso. Durante un rodaje hay muchísimos tiempos muertos y realmente no pasaría nada si se descansara en medio. El problema era que a veces no estaban preparados a tiempo cuando tenían que intervenir", cuenta como algo inspirador si se cumplen los compromisos. "El primer día hicimos una prueba de vestuario, pues igual que en España, pero me iban probando cosas al tun tun, sin apuntar para qué escenas", cuenta la actriz en uno de sus vídeos.

Pero de forma clara, observa también decenas de similitudes entre los dos territorios y formas de trabajar. "Los actores son exactamente igual que los actores de España, en negro. Uno estaba malo, otra estaba cansada, somos muy quejicas", dice simpática en el capítulo 3. "Es que realmente hay como personalidades establecidas, como estereotipos. Los actores son quejicas, los técnicos van con sus vaqueros y con la misma actitud, es exactamente lo mismo pero en versión negra", declara Artolachipi. "La esencia del ser humano es la misma, todo el mundo quiere a su familia, su bienestar y sus sueños. La mayoría si pudiera ir a Estados Unidos o Europa, pues iría, pero como cualquiera de nosotros que quiera aprender", concluye Artolachipi.  

La actriz ha grabado una serie de seis capítulos de Youtube con su experiencia en Lagos

En sus vídeos, en los que, como persona que se reconoce ajena a la realidad africana desde el principio, menciona "a personas de color" o "de distintas razas", acerca por otro lado la vida cotidiana nigeriana como su gastronomía, las habitaciones y los baños en los que se quedaba, la familia de la directora, los compañeros del equipo, las calles, la vegetación, los animales autóctonos, la forma de maquillarse de las mujeres, los sets... "Youtube es una ventana al mundo. Yo me fui llena de prejuicios y sin tener ni idea de lo que era realmente Nollywood. Me pareció una historia interesante y que merecía la pena. Contar historias siempre ha sido mi pasión", concluye la actriz y presentadora, a la que se le ha planteado la posibilidad de hacer una obra de teatro con estas vivencias de actriz española en Nollywood.

Más información