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Movilidad Urbana

¿El uber de los ríos?

Desplazarse sobrevolando el río Sena podría ser posible en 2018.

Orillas del río Sena en París Ampliar foto
Orillas del río Sena en París Wikimedia Commons

La capital francesa parece que quiere convertirse en la primera ciudad donde tanto locales como turistas puedan usar vehículos ecológicos para desplazarse por el río Sena.

Durante años, el especialista de navegación Alain Thébault tenía el sueño de volar sobre el agua. En 1985 inventó el que sería el primer prototipo del ahora conocido Hydroptère, el trimarán más rápido del mundo que combina tanto imaginación como tecnología. A día de hoy, éste puede volar por encima del agua y alcanzar de 37 a 83 kilómetros por hora en tan solo 10 segundos, simulando el movimiento de un avión.

En 2016, Thébault junto con el surfista sueco Anders Bringdal, presentaron el proyecto que habían estado desarrollado durante años: los llamados SeaBubbles – en español, burbujas de mar- que funcionan bajo el mismo concepto del Hydroptère.

Tal como aseguran los inventores, con esta nueva invención quieren conquistar el transporte acuático de las grandes metrópolis. Aseguran que el SeaBubbles es un sistema de transporte limpio ya que, al no circular al mismo nivel del agua, respeta el medio ambiente. Consiste en una cápsula ecológica que está fabricada con materiales biodegradables, fibra de vidrio y espuma de alta densidad, y funciona con energía solar.

En primera instancia, estas ‘burbujas’ serán capaces de transportar a cinco pasajeros más un piloto, aunque se prevé poder sumar un sexto pasajero una vez los vehículos se hayan automatizado. Se calcula que el precio por cada trayecto valdría unos 12 euros, similar a una línea de taxi.

Estos vehículos están impulsados por dos motores eléctricos y podrán alcanzar los 30 kilómetros por hora disponiendo de una autonomía de 80 a 100 kilómetros recorridos. Los creadores aseguran que la gran ventaja de este sistema es su rapidez, ya que en el río no hay atascos, pero tienen el inconveniente de que la velocidad de circulación estaría limitada.

La capital francesa tiene verdaderos problemas de contaminación y desde el ayuntamiento de París se cree que esta iniciativa puede hacerse realidad en 2018; además, esta propuesta implicaría también disponer de otras medidas y sistemas de transporte sin emisiones.

Cabe recordar que en 2016, París prohibió la circulación de los coches más antiguos de 1997 por el centro de la ciudad con el fin de poner una solución a los graves problemas de congestión y contaminación. El ministro de salud francés aseguró que la contaminación aérea (proveniente de las partículas de combustible) mata anualmente a 48.000 personas en Francia y cerca de 400.000 en Europa.

Según el periódico británico The Independent, el ayuntamiento de París, comandado por la primera edil Anne Hidalgo, prevé endurecer las políticas de aire limpio gradualmente hasta 2020. A partir de esta fecha, solo los vehículos matriculados después de 2011 y las motocicletas registradas después de junio de 2015 podrán acceder al centro de la capital.

Además, el corte de circulación de vehículos a motor en los márgenes del río Sena ya es un hecho, destinando su uso solo a peatones y ciclistas. Además, la alcaldesa anunció una subida en las multas por aparcamiento en varios distritos de la capital.

Una vez el proyecto SeaBubbles se automatice y logre consolidarse, ya se está hablando de una asociación con la compañía californiana Uber para que la aplicación se extienda por otras localizaciones. Al no tocar apenas el agua, estas cápsulas no producen olas y no causarían molestias a las embarcaciones turísticas o de transporte que circulen por los ríos, ya sea en el Sena, el Támesis o incluso en los canales de Venecia, donde ya se ha decidido llevar el proyecto.

De hecho, la proyección de mercado ya abarca una docena de ciudades situadas en las principales vías fluviales de todo el mundo, alcanzando el medio centenar para 2024.

Desde la alcaldía de París ya se está negociando con la sociedad estatal que gestiona los puertos para estudiar el lugar más adecuado para construir los aparcamientos de los futuros taxis acuático-voladores.

Definitivamente, el paisaje urbano se va moldeando con el paso de los años... Quizá en unos años veamos taxis voladores por el Manzanares, el Ebro y el Guadalquivir.

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