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Hogar

Cómo comprar muebles por Internet (y no arrepentirte cuando lleguen a casa)

La venta 'online' de mobiliario y decoración crece cada año, pero algunos consumidores todavía desconfían antes de atreverse a dar el paso

Nadie duda a estas alturas de que comprarse unos vaqueros sin verlos, sin tocarlos y sin probárselos es perfectamente factible. ¿Pero y si en vez de un par de pantalones hablamos de una mesa para el comedor o de un sofá? Entonces, el precio sube al mismo ritmo que crecen las dudas. Y la imposibilidad de ver en persona aquello que vamos a comprar —de tocar la madera para comprobar si es resistente o de sentarse en el sillón para asegurarnos de que es cómodo— se convierte para muchos en un obstáculo insalvable.

A pesar de esa barrera, la oferta de muebles online es cada vez más abrumadora. El objetivo, ahora, no es solo vender, sino también asesorar e inspirar al cliente. E incluso gigantes que parecían resistirse, han terminado por ceder. Ikea lanzó el pasado noviembre su tienda online 1.0, una primera versión que la marca de referencia promete refinar y ampliar. No en vano, el sector de la venta de muebles y decoración por Internet manejaba en el segundo trimestre de 2016 (últimos datos disponibles) un volumen de negocio de casi 26 millones de euros, según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC); las tiendas online acumularon un total de 176.275 transacciones, un 34% más que en el mismo periodo del año anterior.

¿Despegue o crecimiento con el freno todavía puesto? “Lo offline no crece, el comprador ya no entra a las tiendas y los hábitos de los consumidores han cambiado mucho, pero en la venta por Internet crecemos cada año”, asegura Esco Martín, responsable de Olhom, un negocio familiar abierto desde los años setenta que en 2014 dio el salto al ecommerce. “Es un sector que crece de manera continua en su demanda a través de Internet”, apunta en la misma línea Ricardo Tayar, CEO de Flat 101, una agencia especializada en optimizar negocios online. “El hecho de no poder tangibilizar el producto hace que la reflexión sobre su compra sea larga y las dudas sobre comprarlo o no, crezcan”, señala.

La compra media de este tipo de productos por Internet es de 120 euros, según un estudio de Flat 101, una cantidad elevada que obliga a analizar bien cada detalle. ¿Qué debemos tener en cuenta en ese proceso de reflexión? Además de las precauciones habituales para cualquier compra en Internet —busca un vendedor fiable, compara precios, no actúes por impulso—, hay tres trucos que pueden ayudarnos a comprar muebles online y evitar no arrepentirnos cuando lleguen a casa.

La clave está en la descripción

Leer la descripción del producto es una obligación para cualquier comprador online, pero en el caso de los muebles puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso más absoluto. ¿Esa lámpara que quieres incluye el cable y el embellecedor? ¿Las cortinas se venden a pares o solo un panel? ¿La chaise longue del sofá va a la izquierda o a la derecha? ¿Y la alfombra se puede lavar a máquina o hay que llevarla a la tintorería? Piensa en el momento inmediato a recibir el mueble, pero también en la vida futura que tendrá una vez que llegue a casa. El camino está lleno de pequeñas trampas, por lo que investigar y hacer una búsqueda previa sobre las características clave de cada pieza que queremos comprar nos puede ahorrar unos cuantos disgustos. “El mueble suele ser algo que se compra ‘para toda la vida’ y su precio es más elevado. El cliente se lo piensa mucho e investiga más que con otro tipo de productos más económicos”, explican desde Decoratualma, que nació como blog en 2009 y un año después abrió su propia tienda de decoración en Internet.

La descripción es crucial para saber cómo encaja el mueble en tu hogar.
La descripción es crucial para saber cómo encaja el mueble en tu hogar.

La disponibilidad y el stock es también un dato que debemos mirar con lupa. No solo para hacernos una idea realista de cuándo tendremos nuestra compra en casa —los tiempos pueden oscilar entre un par de días y varias semanas o incluso meses—, sino también por motivos de seguridad. Mireia Plá, interiorista de la tienda online MIV Interiores, advierte: “Lo principal es elegir una buena tienda de confianza. Es un sector con mucha competencia y cada día surgen muchas tiendas fantasma, que no indican ni medidas de los productos ni la disponibilidad”. Esco Martín añade otro detalle: comprobar si el producto viene montado o no y si el montaje, de ser necesario, está incluido en el envío.

Nunca habrá suficientes fotos

El color, la forma, el acabado… son características que tendremos que analizar a través de una pantalla. Otras, como la comodidad de un sillón o de un colchón o el tacto, serán simplemente imposibles de comprobar. Las fotos son el escaparate de las tiendas online, por lo que es importante que tengamos varias imágenes del producto que queremos comprar, preferiblemente generales, de detalle y alguna con elementos alrededor que sirvan de referencia para comprobar las dimensiones. “Es uno de los miedos más comunes”, asegura Esco Martín. “Nos llama mucha gente preguntando si lo que van a recibir será igual que lo que ven en la foto”.

Siempre hay, sin embargo, un punto de riesgo que conviene asumir desde el principio (las fotos están hechas para catálogo y con buena luz; los colores pueden verse diferentes dependiendo de la pantalla…). Una opción para resolver dudas es localizar el producto en el establecimiento físico de la tienda donde queramos comprar. Pero algunas marcas son 100% online. En ese caso, Mireia Plá aconseja ponerse en contacto con el vendedor: “Envía un email o llama. Servirá además para tantear al vendedor, ver cómo responde, si lo hace con profesionalidad…”. Pregunta, por ejemplo, si hay más fotos disponibles o incluso si pueden enviarte alguna muestra, sobre todo en el caso de que quieras comprar algún textil (piensa, por ejemplo, en la tapicería de un sofá).

Mide, mide y vuelve a medir

Imprescindible para cualquier visita a una tienda de muebles, pero más aun si pretendemos hacerlo desde detrás de la pantalla. No basta con calcular a ojo si esa cama que está tan bien de precio entrará bien en el dormitorio. Hay que sacar la cinta métrica y aplicarse a fondo. Además de las medidas obvias —altura, anchura y profundidad—, también hay que calcular, por ejemplo, la distancia que quedará entre el resto de muebles que tenemos. Un truco para no equivocarse es marcar las dimensiones del mueble con cinta de pintor en el suelo: nos dará una idea exacta de lo que debemos esperar una vez que llegue a casa.

Asegúrate además de la medida del paquete y calcula todo el recorrido que tendrá que hacer antes de llegar a su destino final: puertas, ascensores, huecos de escaleras, portales, pasillos... La mayoría de las tiendas y de las agencias de transporte no se responsabilizan si la entrega del pedido resulta imposible porque el paquete ni siquiera entra por la puerta. Y los casos en los que hay que buscar una grúa, por inverosímiles que parezcan, ocurren.