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Una cadena de productos 'bio' entra en la campaña electoral francesa

Por una Francia de los héroes ordinarios es una campaña online y colaborativa Ampliar foto
Por una Francia de los héroes ordinarios es una campaña online y colaborativa

Hasta hace nada Biocoop era una cadena como otras hay de venta al por menor de productos bio que dispone de tiendas por toda Francia. Pero desde el 7 de abril se ha convertido además en un actor más de la escena política francesa. Biocoop nació en los años 70 en Francia por la unión en cooperativa de un grupo de consumidores y de productores, ambos colectivos interesados por igual en fomentar la agricultura biológica de calidad y ponerla al alcance del consumidor.

Y más de 25 años más tarde han decidido pasar del comercio al activismo y dar el "salto político". En la nota de prensa que han difundido a los medios afirman que por primera vez en Francia una marca se compromete en política para defender su visión de la sociedad. La campaña, que se titula Por una Francia de los héroes ordinarios, es de hecho una campaña online y colaborativa que acaba hoy 21 de abril. A través de su plataforma Biocoop2017 han hecho público su programa, su visión de la sociedad, y buscan también recoger allí las propuestas de los ciudadanos de a pie. Se han incorporado 829 propuestas ciudadanas hasta ayer pero cada día que pasa se van añadiendo nuevas ideas.

El programa de Por una Francia de los héroes ordinarios propone 15 medidas "útiles y evidentes, simples a poner en práctica", según sus promotores, medidas sobre el modelo agrícola, el modelo de comercio, el empresarial y el ecológico. Entre las propuestas, la rebaja del IVA sobre los productos bio, la inversión económica que permita a Francia convertirse en una potencia agrícola bio, la promoción de la venta a granel, la transparencia total en el etiquetaje de los productos alimentarios, el desarrollo de la economía circular, una mejor gestión de los residuos, la prohibición de los productos que contengan OGM y la prohibición por igual de pesticidas y abonos químicos.

Entre las 829 propuestas ciudadanas hay ideas como el desarrollo de la permacultura, la educación de los niños en la cultura biológica, la promoción de las monedas locales y la prohibición del uso por parte de la industria agroalimentaria de embalajes contaminantes y no reciclables. Todas las propuestas subidas a la web serán estudiadas y las que se consideren más ajustes al programa de Biocoop, se inscribirán en un libro blanco que será entregado al nuevo presidente de la República justo después de las elecciones.

Por si el libro blanco parece poca cosa y algo ya demasiado analógico, Biocoop ha previsto también hacerse escuchar por el nuevo presidente a través de otra vía alternativa. Desde su página web invitan a los lectores a cederles un tweet, es decir, a autorizar a Biocoop a enviar un tweet, el mismo para todo el mundo, desde la cuenta de cada uno. Se trata de "inundar" la cuenta Twitter del nuevo presidente con un mismo mensaje el mismo día a la misma hora. Y el mensaje dice: "Presidente, es hora de actuar. Aquí están nuestras ideas para Francia. Aplíquelas. #Biocoop2017".

Me pregunto si en España veremos algún día una empresa del ámbito bio pasar del activismo en el consumo al activismo político. No son dos mundos paralelos sin conexiones. A fin de cuentas con tu compra diaria estás decidiendo qué tipo de sociedad quieres para ti y para tu país. ¿Y si entre todos forzáramos, por así decirlo, a la clase política a introducir en su discurso su visión de la sociedad y del consumo ?

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