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Modas

El grafitero que solo quiere que seas feliz

El artista Ricardo Negro es capaz de transformar el paisaje brasileño en un mapa pop y colorista, como demuestra en su colaboración con Havaianas, 'Retratos de Brasil'

El grafitero brasileño Ricardo Negro
El grafitero brasileño Ricardo Negro

“Me gusta mucho una canción de un cantante brasileño, Metamorfose Ambulante. ¿La conoces? Dice así: prefiero ser esa metamorfosis ambulante, que tener una vieja opinión formada de todo”. Así, recitando a Raúl Seixas, describe su estilo Ricardo Negro, el chico que pasó de correr, spray en mano, delante de la Policía, a convertirse en el artista urbano que mejor ha capturado la esencia de las favelas.

Negro rompe con los esquemas del grafitero combativo o esquivo. Es su cara amable. Desgarbado y con una sonrisa permanente, no se corta a la hora de criticar la política de su país y denunciar las desigualdades sociales, pero su objetivo es otro. “Lo que quiero hacer es transmitir mi percepción del mundo, la manera en la que veo las cosas. Algunas tienen algo de crítica social, pero prefiero enfocarme en la felicidad. Si puedo hacer que una persona vea mi obra y se sienta mejor, me sentiré realizado”, explica. Un motivo que le ha llevado a impartir clases en las escuelas de los barrios más pobres.

Su obra es una radiografía pop e intimista de Brasil y aunque muestra reticencias a la hora de etiquetarse, las ‘casiñas’ coloridas se han convertido en su sello de identidad. Entre sus influencias destaca a su profesor Nelson Screnci, pero sobre todo: el graffiti, el hip hop y su barrio. Porque Ricardo Negro creció en Grajaú, una comunidad situada al sur de São Paulo, y ese paisaje está presente en toda su obra y también en Retratos de Brasil, el proyecto que Havaianas arranca con el artista y con el que intenta retratar otra realidad del país. Tres modelos que recogen el imaginario colorista de ambos, donde no faltan las casitas de colores y guiños al fútbol.

Havainas
La colección de Ricardo Negro para Havaianas

Con la misma inocencia que refleja esta colección, el brasileño se enfrenta al mundo. “Sin duda”, responde cuando le preguntamos si el arte puede mejorar la vida. “El arte tiene poder de transformación. Para mí el mundo es una gran obra de arte, está en constante cambio. Al pintarlo puedo establecer un diálogo a través de una obra con una persona que no me conoce. Todas las disciplinas: fotografía, grafiti, pintura, literatura… todas tienen el potencial de curar”. 

Una concepción igual de romántica tiene de la moda. "Es muy importante, habla sobre la época en la que la gente vive, es un archivo para entender la historia de la humanidad", explica. Y es que su colaboración con Havaianas no ha sido su primer contacto con el diseño. Varias colecciones de bolsos y una futura línea de camisetas, confeccionada con telas de un viaje por América Latina, respaldan sus palabras: "La moda es arte viva". 

El grafitero que solo quiere que seas feliz

La colección de Ricardo Negro y Havaianas fue fruto de la casualidad. Durante sus vacaciones, el artista se perdió volviendo de la playa y lo único que veía a lo lejos era la fábrica de la marca. "Podría hacer un diseño colocando mis dibujos en unas Havaianas, ¡'Ficaría legal!'", recuerda que pensó. A su vuelta, compró un par de chanclas, las pintó y las expuso en la galería Roberta Britto, donde se forjó la colaboración. No corrieron la misma suerte sus diseños, y es que antes de que saliera esta colección, dos de los cuadros que utilizaron para 'Retratos de Brasil' ya estaban vendidos.

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