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Aquellos hombres desaliñados que se convirtieron en iconos universales

Tod’s reúne en el libro ‘Timeless icons’ un conjunto de imágenes de los varones más imitados (e inimitables) del mundo

El despeinado de Alain Delon es perfecto para él, pero no intente replicarlo en casa.
El despeinado de Alain Delon es perfecto para él, pero no intente replicarlo en casa.

“No creo que entrar y salir de una limusina tenga nada que ver con ser un icono”, dijo una vez Diana Ross. Y no le faltaba razón: las auténticas estrellas no lo son por cómo se comportan en la alfombra roja, sino por lo que hacen en cualquier otro momento.

Este es, poco más o menos, el punto de partida de Timeless icons, un libro en el que la firma italiana de moda y calzado Tod’s ha recopilado imágenes de la vida privada de estrellas capaces de insuflar magia hasta a los momentos más cotidianos. En este dream team están Alain Delon, Steve McQueen, Roberto Bolle, Sean Connery o Mick Jagger, todos ellos propietarios de una precisión estilística que solo se puede poseer de forma instintiva, sin esfuerzo ni exageraciones.

Precisamente la elegancia despreocupada es el concepto sobre el que Diego Della Valle decidió construir en 1978 Tod's. Casi cuatro décadas después, Tod’s es una compañía global capaz de acometer tareas ciclópeas como la restauración del Coliseo romano (el verano pasado) y que reescribe cada temporada su producto estrella. Sus lujosos mocasines de piel son hoy tan reconocibles como la pléyade de hombres elegantes que supieron transmitir despreocupación mucho antes de que las redes sociales nos hicieran creer que la espontaneidad es cuestión de hashtags.

Jack Nicholson con su imagen de contable juerguista.
Jack Nicholson con su imagen de contable juerguista.

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