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Gillian Anderson habla de su batalla contra la depresión

“Hubo momentos en los que estaba realmente mal. Ha habido momentos en mi vida en los que no he querido salir de casa”, reconoce la actriz

Gillian Anderson, en Londres.
Gillian Anderson, en Londres. Cordon Press

La actriz Gillian Anderson ha hablado abiertamente de su batalla contra la depresión. La actriz, de 48 años, reveló en una entrevista con The Guardian lo difícil que ha sido para ella enfrentarse a esta enfermedad. La intérprete estadounidense se tuvo que enfrentar desde muy temprana edad a su personalidad adictiva y propensa a sufrir de depresiones. “Hubo momentos en los que estaba realmente mal. Ha habido momentos en mi vida en los que no he querido salir de casa”, reconoce quien alcanzó la fama al protagonizar la serie Expediente X.

Aunque durante la entrevista no especifica qué clase de adicciones padeció, sí que admite que esta etapa de su vida duró más allá de su adolescencia. “Lo que sé es que cuando meditas logras ver más allá de lo físico y aprender a disfrutar y aprovechar lo más posible. Cuando llegas a ese punto es cuando te das cuenta de que lo físico no lo es todo”, reconoce sin querer adentrarse más en las inseguridades a las que se enfrentó durante su juventud.

“Conforme te vuelves mayor los papeles a los que te puedes postular van cambiando. Llegará un momento en el que tome la decisión de dejarme canas, porque resulta ridículo seguir con el pelo rubio a los 60”, confiesa Anderson haciendo referencia a la obsesión que tiene la industria de Hollywood por la imagen y juventud.

Camilla Parker y la actriz Gillian Anderson, en la recepción de Mujer del Mundo en Buckingham Palace.
Camilla Parker y la actriz Gillian Anderson, en la recepción de Mujer del Mundo en Buckingham Palace. AP

La actriz se encuentra en plena promoción de su libro. We: A Manifesto for Women Everywhere contiene algunas memorias, que van desde que ella tenía 14 años hasta algunos episodios en lo que sus problemas mentales se apoderaron de ella dejándola aislada de todo el mundo.

En la entrevista, Anderson también habla de su posible dislexia. Algo que no ha querido comprobar por temor a que sea cierto. “Siempre he tenido miedo a averiguar si padezco o no de dislexia, porque quizá eso me frene a hacer lo que quiero hacer”, admite.