Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

“Pasado un año tras el parto, el cuerpo ya ha agotado su capacidad de recuperación”

El posparto es una fase en la que la mujer debe aceptar su nuevo papel, con un cuerpo distinto y con un desbarajuste hormonal patente

Mujer da a luz a un bebé.
Mujer da a luz a un bebé.

Cuando la mujer se queda embarazada afronta un viaje que no solo durará nueve meses, incluso algunas veces ha comenzado antes con tratamientos hormonales, sino que puede ir más allá del parto. Muchas mujeres no consiguen recuperar su estado físico anterior a la gestación, lo que conlleva una falta de autoestima que en algunos casos, junto a problemas físicos reales, en otros, pueden afectar claramente a su calidad de vida.

El posparto sigue siendo un tema tabú debido a la idea errónea de que la felicidad de ser madre puede con todo. Y no es así, el posparto es una fase en la que la mujer debe aceptar su nuevo papel, con un cuerpo distinto y con un desbarajuste hormonal patente, sobre todo los primeros cuatro meses tras el parto. Algunas consiguen un bienestar que sobrellevan dignamente, mientras otras optan por la cirugía, siendo incapaces de aceptar su nuevo cuerpo o, simplemente, porque pueden y quieren sentirse mejor con ellas mismas.

La cirugía plástica no la cubre la seguridad social, salvo en casos en los que la vida de la mujer corra peligro, y recuperar la figura anterior a la gestación conlleva un gasto de entre 6.000 a 8.000 euros, dependiendo de la intervención.

“Pasado un año tras el parto, el cuerpo ya ha agotado su capacidad de recuperación”

El doctor Emilio Moreno, cirujano plástico del Hospital Quirón de Pozuelo de Alarcón (Madrid), explica su experiencia sobre las consecuencias de la gestación para las mujeres y de las distintas cirugías a las que se someten las nuevas madres.

PREGUNTA: ¿Por qué el posparto es un tema todavía hoy tabú, del que se habla tan poco?

RESPUESTA: La verdad es que es difícil de explicar. Nosotros lo manejamos con una cotidianeidad y naturalidad que para nosotros es el día a día. La verdad es que hacer públicos los deterioros que ha sufrido tu cuerpo con motivo de embarazos, partos, lactancia, es duro (..) Creo que, a lo mejor, entra aquí el pudor, el orgullo, por esto, la gente lo lleva más en secreto. Pero ya te digo, para nosotros es algo natural y la gente una vez da el paso, se quita ese candado, y la verdad es que es un tema que afrontan con una facilidad pasmosa.

P: Un cuerpo normal, sin apoyo médico, ¿cuánto tarda más o menos en recuperar su estado anterior al embarazo?

R: Depende del cuerpo. Lo normal es que al cabo de un año después del embarazo, el organismo haya agotado su capacidad de recuperación. Es decir, lo que al año persista, difícilmente, va a mejorar por si solo, sin ayuda médica. Hay gente que tres semanas después de dar a luz están como si no hubiera pasado nada o que han tenido tres hijos y están como si no les hubiera pasado nada. Otras, en cambio, tienen uno y el cuerpo sufre mucho deterioro y no se recupera. Pero aparte, de forma general, yo pondría un año como límite, para buscar otras soluciones.

P: ¿Qué importancia tiene el aspecto psicológico en cómo una mujer se siente tras el parto?

R: Es fundamental. La persona que se sienta en esta consulta y se plantea someterse a una intervención está padeciendo una situación que le afecta a realizar su cotidianidad con normalidad. Que le está influyendo negativamente. Su estado psicológico es lo que lleva a la persona a buscar soluciones. Es el quid de la cuestión. La seriedad de nuestro trabajo radica en el que la gente que viene aquí a contar lo que no le gusta a un tipo que no conoce, a someterse a una intervención, lo hace en el 99,9% de los casos por motivos muy serios para esa persona, por lo menos.

P: ¿Es tan importante el embarazo como el posparto para el estado psicológico y físico de la mujer?

R: Son dos cosas diferentes. El embarazo es un acto de generosidad, es una heroicidad para la persona y el cuerpo. Y es verdad que en ocasiones el deterioro que produce es muy grande en mamas, abdomen, en distribución de la grasa (...) y afecta a la mujer. El posparto es una consecuencia del embarazo que puede deteriorar mucho más.

P: ¿Qué puede hacer la mujer para evitar ese deterioro?

R: Después de un embarazo, la mujer lo que tiene que hacer es, desde mi punto de vista, recuperar cuanto antes la dieta saludable, ejercicio físico, no viene mal un poco de apoyo de fisioterapia y si al cabo de varios meses, la mujer se ve estancada, no se gusta, y piensa que la cirugía puede ser una solución, debe consultar a un especialista preparado. Un buen cirujano no te va a operar antes de tiempo, ni te va a operar sin que exista indicación o si lo que tú esperas y lo que se puede conseguir no coincide, entre otras razones.

P: ¿Cuál es tu opinión sobre si ponerse o no una faja tras el parto?

R: La faja viene bien para ayudar a la adaptación de la piel y hacer a la persona sentirse más confortable. No creo, personalmente, que tenga ningún efecto sobre la recuperación muscular. Pero es una decisión personal.

P: ¿Cuáles son las principales preocupaciones cuando estas mujeres llegan a consulta?

R: Pues la principal preocupación de estas mujeres es el abdomen y la segunda son las mamas. El abdomen es la cirugía más directamente relacionada con el posparto. Es una cirugía en la que el abdomen rejuvenece en todos los aspectos. Es decir, la forma, el grosor y la función. Y es una cirugía en la que, además de recuperarse el aspecto estético, se cambia una serie de cuestiones funcionales que también repercuten a la calidad de vida de la paciente. En esta cirugía se maneja la grasa, la piel y la musculatura, nosotros no necesitamos invadir la cavidad abdominal, lo que hace que el postoperatorio sea mucho menos molesto y la recuperación más rápida -de una semana a 10 días-. Y hace que también el riesgo de que ocurra alguna fatalidad sea casi cero.

P. ¿Qué funciones?

R: Un abdomen deteriorado hace que la columna lumbar trabaje en un ritmo constante de sobrecarga, hay mala posición. Si tu abdomen está abombado, tu columna está incurvada de más. Entonces, por ejemplo, cuando nosotros recuperamos la musculatura y el abdomen está recto, automáticamente la columna lumbar adopta una postura mucho más fisiológica y las vértebras se desgastan menos, por lo que cuando tengas 60 años, no vas a tener esa artrosis. Inmediatamente, las molestias van a mejorar, a la hora de hacer cualquier deporte. Hay otro aspecto que es el de las digestiones -el 99,9% nos cuenta que se hinchan a lo largo del día- . Estas suelen ser más lentas y pesadas tras el periodo gestacional, y con la cirugía también se mejora este aspecto.

P: ¿Cuándo se puede someter una mujer a esta operación?

R: Lo normal es un año. Hay cuerpos que pasan tres meses tras el parto y ya no se recuperan más. Entonces, la persona debe acudir a nosotros cuando note que su recuperación está estancada. Yo creo que antes de los cuatro o seis meses tras el parto no es recomendable. De todas formas, cuando acude la mujer se le hace una primera evaluación -de forma gráfica- y al mes otra, si efectivamente hay estancamiento, se puede hacer la intervención, cuya duración es de dos horas y media a tres.

P: En cuanto a las mamas, ¿cuál es la cirugía más solicitada?

R: La reina en nuestra profesión es el aumento de pecho. Y en las mujeres que han dado a luz y de mamar a sus hijos también, tanto para aquellas con pequeños pechos, los más aptos, o aquellas con mamas más grandes, con más glándula, que suelen deteriorarse más tras lactancia, y se quedan caídas y grandes. La mama postgestacional cubre todo el aspecto de cirugías, las mastopexias o reducciones.

P: ¿Qué otras cirugías afectan a la mujer postgestacional?

R: Hay otras, sí. Yo he observado que los embarazos distribuyen de una forma irregular la grasa por el cuerpo de la nueva madre. Es decir, una persona antes de parir puede tener grasa en el abdomen, pero la tiene distribuida toda más o menos de forma homogénea. Después de parir, esto se expande de diferente manera por las distintas partes del organismo. Aquí entrarían el grupo de las liposucciones, que se suelen combinar con la abdominoplastia. También afecta mucho el tema de las hormonas.

Hay un cuarto de grupo, que son las cirugías genitales, tras el daño del parto, cada vez se solicitan más, se interviene para la reconstrucción interna y externa del aparato reproductivo. En estos casos, solemos trabajar mano a mano con ginecólogos.

Puedes seguir De mamas & de papas en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información