Jeremy Miller: “Comencé a beber a los cuatro años y tuve mi primera borrachera a los 12”

Uno de los protagonistas de la serie 'Los problemas crecen' narra su historia de alcoholismo

“Comencé a beber a los 4 años y tuve mi primera borrachera a los 12”. La historia de Hollywood está llena de relatos personales que no acabaron bien o que se torcieron por el camino (aunque al final terminaran de forma decente). Y no todas acaban siendo tan conocidas como las de Drew Barrymore, la actriz de E.T., que a los nueve años ya consumía drogas y alcohol. Hay otros personajes que llegaron a la celebridad, decenas, centenares, que quedaron en el olvido. Jeremy Miller fue uno de ellos. El actor, de 39 años, fue una de las estrellas de la parrilla televisiva estadounidense entre 1985 y 1992 gracias a su personaje de Ben Seaver en Los problemas crecen. Miller, que admitió ser alcohólico desde hace muchos años en 2013, fue el protagonista del último programa de Oprah Winfrey emitido el viernes.

Miller tuvo su momento de gloria interpretando al hijo pequeño de la familia Seaver y nunca más volvió a destacar. "Empecé a beber a los cuatro años. Mis abuelos hacían fiestas en casa y yo iba después de que terminaran para acabar todas las cervezas que quedaban abiertas", le confesó el actor a Winfrey. El actor, que cuando hizo público su alcoholismo hace tres años dijo haber superado sus problemas, detalló esta semana que su primera borrachera la tuvo a los 12 años. "Me emborraché por primera vez a esa edad. Quizá fue ahí cuando empecé a ser un alcohólico".

"Entendí que había tocado fondo cuando me desperté en mi cuarto totalmente a oscuras, sin saber qué había hecho ni donde estaba, con mi novia sentada en un lado de la cama y enfadada conmigo", ha contado el actor. "No sabía ni qué decirle. Si me hubiera dicho que había matado a cuatro personas y que las tenía en el coche, no hubiera podido negarlo. No recordaba nada". "A veces pienso que menos mal que por entonces no tenía una pistola en mi poder, no sé qué habría pasado".

Miller también se sinceró sobre su relación con Leonardo DiCaprio, actor que fue contratado para la serie cuando también era un niño. "Tengo que admitir que me molestó cuando la cadena vio necesario traerle a la serie en vez de centrarse en mi personaje, que había crecido y podía haber hecho el papel de bribonzuelo [como el personaje de DiCaprio]". A pesar de esto, Miller ha reconocido que su relación con DiCaprio fue muy buena.

La serie Los problemas crecen ha dejado otras historias con sus actores protagonistas que por entonces eran niños. Como la de Kirk Cameron, ídolo de adolescentes en los años 80 y que tras el cierre de la serie y un par de películas fallidas se convirtió en el cabecilla de una secta religiosa ultraconservadora y creacionista.