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Un par

Se encontraba Hughes un día departiendo en el club con otros aficionados a la literatura y se cantaba la grandeza de los viejos narradores del mar

He leído hace poco un buen artículo sobre novelistas que con un solo libro lograron la cima. Uno y no más.

Pero hay también escritores de solo dos libros. En este caso el paradigma es Richard Hughes. Su primera novela sigue siendo una de las más perfectas de su generación, que es la de Nabokov y Hemingway. Se tradujo con el título de Huracán en Jamaica y mantiene toda su fuerza nihilista. El tema: de cómo unos niños raptados por criminales asumen la maldad sin perder la inocencia. El segundo y último libro se acaba de publicar en español con el título de En peligro y es otra obra maestra cuyo origen merece conocerse.

Se encontraba Hughes un día departiendo en el club con otros aficionados a la literatura y se cantaba la grandeza de los viejos narradores del mar. Nadie como Melville ha descrito la furia de la tempestad y el terror de los navegantes, decía uno. Ninguno como Conrad nos permite sentir la muerte que se abate sobre los marineros durante el tifón, terciaba otro. En la actualidad eso es imposible, decía un tercero: los modernos navíos llevan tal cantidad de instrumentos técnicos que el peligro es inverosímil. Hughes mostró su desacuerdo. No es el avance técnico de la navegación lo que hace inverosímil el peligro, dijo, sino el alma moderna, tan tecnificada como la máquina, pero un alma poética puede transmitir el pavor y el horror de la tempestad actual como Homero. Sus compañeros se reían de él. ¡Como Homero! Entonces Hughes les dijo que ese mismo día se pondría a escribir la épica y el pavor del buque moderno.

El lector juzgará si lo consiguió.

Vinieron luego dos correctas novelas sobre la II Guerra Mundial. Para el olvido.