Rencor

Un síntoma de lo que está sucediendo en Cataluña, quizá ya en toda España

No sé si sabrán ustedes —algunos medios no informaron de ello— que el pasado día 12, en el teatro Muñoz Seca de Madrid, se tributó un homenaje a Albert Boadella a iniciativa de la plataforma cívica Libres e Iguales. Asistieron intelectuales (empezando por el Nobel Vargas Llosa), actores, políticos y periodistas de diversas tendencias políticas, salvo de la seudoprogre que aún se empecina en creer —¡con lo que está a la vista!— que el nacionalismo catalán no es del todo bueno, pero el antinacionalismo es peor. Precisamente con ese tópico nefasto rompió Albert Boadella, que en la dictadura hizo teatro contra el régimen cuando muchos de quienes hoy le critican sólo eran antifranquistas en la intimidad y después se adelantó proféticamente con “Ubú President” a denunciar el colosal fraude político, legal y moral de Jordi Pujol mientras los beatos oportunistas nos aseguraban que todo era una conspiración centralista contra el Molt Honorable. Si alguien se ha ganado un homenaje es él. Y que den su nombre a una avenida de Barcelona, ahora que estamos cambiando el nomenclátor…

Como réplica al homenaje, un teatrero de docilidad acrisolada a la Generalitat ha perpetrado “UBÚadella”, una sátira replicante contra el bufón incómodo en la línea de aquellas calumnias prepagadas que Fraga difundía contra los intelectuales críticos con la dictadura. Trata de fundar su burla en la mentira tan repetida del anticatalanismo patológico de los no nacionalistas y pretende hacer creer que es igualmente digno atacar desde el confort subvencionado a quienes satirizan el poder que arriesgarse a lo contrario. Un síntoma de lo que está sucediendo en Cataluña, quizá ya en toda España. Impotente por lo demás, porque para lograr humorismo desde el rencor hace falta ser por lo menos Quevedo. Y no es el caso.