COLUMNA

Hagan juego

Que dos gobiernos democráticos, los que presiden Aguirre y Rajoy, concentren todas sus ilusiones en el desarrollo de un inmenso casino, representa una humillación colectiva difícil de soportar

No soy aficionada a los juegos de azar porque cultivo mi propia manera de ser supersticiosa. Si, por un simple cálculo de probabilidades, tengo una cuota de suerte asignada en la vida, prefiero cobrarla en cosas más importantes que el dinero y trabajar para pagar mis facturas. La sensación de que apostar en una ruleta es algo semejante a malbaratar la fortuna en una tontería, me hace a los jugadores poco simpáticos, pero mucho más antipáticos me resultan los puritanos. Tengo otras razones para detestar el proyecto de Eurovegas.

Que dos gobiernos democráticos, los que presiden Aguirre y Rajoy, concentren todas sus ilusiones en el desarrollo de un inmenso casino, representa una humillación colectiva difícil de soportar. Que unas autoridades cuyas políticas nos han empobrecido drásticamente, destruyendo el patrimonio público que heredamos de nuestros antepasados, se muestren capaces de crear una isla de ilegalidad para atraer a presuntos grandes inversionistas extranjeros, es un insulto a los asfixiados contribuyentes españoles. Pero ni siquiera eso me inquieta tanto como las concesiones de las que no se ha hablado todavía.

Dicen que Eurovegas creará 250.000 empleos. No sé si esta cifra incluye, o no, a las prostitutas de lujo, o no, que se afincarán en Alcorcón, o no, si Eurovegas llega a ser realidad. Tampoco importa mucho, porque las condiciones laborales que se impondrán a todos los trabajadores del complejo serán similares, con independencia de la tarea que desempeñen. Si Adelson de verdad tiene dinero, y de verdad lo trae aquí, la excepcionalidad que ha exigido al Estado privará a un cuarto de millón de españoles de derechos tan elementales como pertenecer a un sindicato o negociar un convenio colectivo. ¿Y al próximo que venga, qué? Hagan juego, señores, y elijan el número al que vamos a jugarnos la Constitución.

Otras noticias

IMPRESCINDIBLES

LA CUARTA PÁGINA

No todo vale en las balanzas fiscales

Para conocer la diferencia entre lo que los ciudadanos de una comunidad aportan y lo que reciben hay que calcular el saldo por el método carga-beneficio; confunde quien, como la Generalitat, utiliza el flujo monetario

LA CUARTA PÁGINA

“¿Y Dilma, qué ha conseguido?”

Aunque hay deseo de cambio en la población, la polarización política hace difícil que la oposición gane las elecciones en Brasil. Pero el país está maduro para la alternancia y necesita volver a crecer

LA CUARTA PÁGINA

Las trampas de la consulta

Aunque sabe que la independencia no es mayoritaria en Cataluña, el nacionalismo se empeña en votar sus preguntas para que el mero hecho de hacerlo sea el reconocimiento institucional de su carácter de nación

LA CUARTA PÁGINA

Nostalgia de París

PIEDRA DE TOQUE. A finales de los años cincuenta vivían todavía Sartre, Mauriac, Camus, Breton... Mi más vivo recuerdo son los discursos de André Malraux, grandísimo escritor y un orador fuera de serie

El ébola en Estados Unidos

El actor más poderoso está obligado a intervenir para tratar de atajar la epidemia

Un país que hace su futuro

Es necesario un salto modernizador similar al que dimos en los años ochenta

La política del escándalo

Hacer favores privados con recursos públicos es la esencia de la corrupción

El déficit o cómo asfixiar a las autonomías

La crisis financiera de las comunidades solo se resolverá con una reforma fiscal

Lo que Gibraltar esconde

Reino Unido tiene en el Peñón una gran base militar naval, aérea y de inteligencia

El sistema

Con un pacto entre CC OO y el PP se inició la disparatada gestión de Caja Madrid

Lo más visto en...

» Top 50

Webs de PRISA

cerrar ventana