A nadie parece importarle
Yo soy una de esas migrantes, exiliadas… aún no nos han puesto un nombre. Extremeña e hija de agricultores, se entiende con esto los esfuerzos de mi familia por darme una educación. Nunca he tenido becas, he trabajado todos los veranos y algún invierno para ayudar a mi familia a proporcionarnos una vida digna.
Acabé mi diplomatura y me marché fuera de España. Han sido dos años haciendo voluntariado que me han enseñado mucho. Volví en 2010 y cursé un máster. Todo lo que he estudiado ha sido por interés y vocación, porque me gusta aprender y porque quiero estar preparada para aportar a mi sociedad lo mejor de mí. Soy una persona políticamente activa, quiero a mi tierra y creo en ella. En enero me vi forzada a dejarla por la falta de oportunidades. Ahora trabajo como friegaplatos en un país norteño y veo cómo cada vez es más difícil conseguir “los papeles” para los españoles.
Nos echan. La sociedad, el Estado, las familias han invertido tanto en nuestra educación… y ahora nos echan del país y nos regalan como esclavos a países del Norte. Y a nadie parece importarle. Acabará la crisis y, entonces, muchos trabajadores cualificados estarán fuera. Y a nadie parece importarle.— Elena Martínez Pérez.
NOTICIAS RELACIONADAS
Selección de temas realizada automáticamente conEN EL PAÍS
Ver todas »EN OTROS MEDIOS
Ver todas »-
cincodias.com
La UE anima a los jóvenes a buscar trabajo fuera
-
cincodias.com
Casi 400.000 españoles han emigrado por la crisis