Lecciones argentinas
La reciente condena al ex dictador Jorge Rafael Videla y sus esbirros por el robo de bebés durante el siniestro período en que detentó el poder es otro ejemplo de cómo debería funcionar la justicia en un país democrático, y que destapa las vergüenzas de nuestras estructuras judiciales. No hay que olvidar que también fue sentenciado a cadena perpetua junto a otros cargos por la cruel dictadura militar de la que fue cabeza visible, aunque posteriormente fuera amnistiado por Menem. A pesar de indultos y agravantes como la edad que le impedirán ingresar en prisión, el mero hecho de haber sido procesado y castigado es imprescindible para que no se vuelvan a repetir semejantes atrocidades. Habremos ganado la Eurocopa, pero en lo que a jurisprudencia se refiere todavía estamos en Regional Preferente.— Daniel García Delicado.