Anatomía de una crisis
El caso abierto contra Bankia es importante, pero es necesaria una investigación pública sobre todo el sistema financiero español
Desde que el Gobierno español decidió rescatar Bankia hace dos meses, ha habido innumerables llamamientos en España para investigar qué es lo que se hizo mal. Los líderes políticos han hecho oídos sordos porque temían que puedieran evidenciarse sus estrechos vínculos con la gestión del banco.
Los jueces tienen ahora el asunto en sus manos. La Audiencia Nacional ha abierto el caso para investigar si los altos ejecutivos de Bankia falsificaron las cuentas y hurtaron datos a los inversores durante la salida a Bolsa de la entidad. Uno de ellos es Rodrigo Rato, exministro de Economía y hasta hace poco presidente de Bankia. Si hay responsabilidades penales deben quedar al descubierto. (...) Pero esta investigación no debería distraer de la más amplia cuestión acerca de qué se hizo mal en todo el sistema financiero. Solo una investigación pública puede demostrar que España es capaz de afrontarlo para salvar al resto del sistema. (...)
La clase política tiene razones para estar preocupada con una investigación que puede irritar a los votantes. Pero evitar el mea culpa puede generar una reacción aún peor. En el caso de Bankia, cientos de miles de clientes adquirieron acciones cuyo valor se ha desplomado desde la salida a Bolsa. (...)
En caso de que Madrid abriera una investigación, el suyo podría ser un buen ejemplo para el resto de Europa. (...) Mantener esas íntimas relaciones entre los bancos y los políticos es incompatbile con la ambición de la eurozona de contar con una unión bancaria.
Londres, 5 de julio de 2012