Jaguar XF Sportbrake, una ranchera exquisita
Aporta una imagen diferente que recoge la tradición británica y fusiona deportividad y 'glamour'
Elegancia y deportividad con el sentido práctico de las carrocerías familiares (break). El XF Sportbrake es lo último de Jaguar y llegará a España en septiembre, aunque todavía no hay precios oficiales. Y ofrece esa clase inconfundible que ha distinguido siempre a los mejores automóviles británicos en un formato más funcional.
El Sportbrake es la segunda variante del XF, la berlina de Jaguar que compite con los Audi A6, BMW Serie 5 y Mercedes Clase E, entre otros. Pero aporta una imagen diferente que recoge toda la tradición de la marca británica y fusiona deportividad y glamour para postularse como alternativa a las marcas alemanas de prestigio.
Lo primero que destaca en este coche es la fuerza y elegancia del frontal, con la imponente parrilla de Jaguar definiendo su personalidad. Pero a la vez presenta un perfil en cuña con unos faros muy rasgados que se prolongan por las aletas y afilan su mirada. La elegancia se mantiene en la vista lateral, que integra de forma armónica el portón trasero para crear una silueta estilizada y deportiva. Y añade un maletero de 550 litros (hasta la altura de la bandeja) que refuerza su sentido práctico como coche familiar.
- Motores: 2.2d (190 CV) y 3.0d V6 (240 y 275 CV) en turbodiesel y 2.0 i4 turbo (240 CV) y 3.0 V6 (340 CV) en gasolina.
- Consumo: No declarado
- Precio: desde 49.000 euros (estimado)
El otro aspecto diferenciador del Sportbrake es el interior, porque presenta un diseño moderno y diferente que fusiona los detalles vanguardistas y los materiales más refinados para crear un ambiente distinguido que contrasta con el estilo más austero y funcional de sus rivales alemanes.
Entre las soluciones innovadoras destacan la palanca de cambios cilíndrica, que emerge de la consola central cuando se pulsa el botón de arranque, y la pantalla táctil, que permite manejar todos los accesorios. Pero estos detalles se pueden vestir con los cueros y maderas más sofisticados para arropar a sus ocupantes.
Si a esto le añadimos una calidad mecánica a la altura de los mejores que ha superado por fin las debilidades del pasado (nuevos motores de gasolina de última generación, turbodiésel muy eficientes y cambios automáticos de ocho marchas…) tendremos uno de los familiares más seductores de su tamaño.