Una nueva interpretación del fenómeno Mini. Se llama Roadster y es el modelo más especial de la saga.
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Aparte de entrar por los ojos, con un traje más estilizado y todavía más sugerente que el de sus hermanos, añade una conducción más divertida: el comportamiento ágil y vivo de los Mini, que recuerda a los karts, se disfruta más en esta versión.
3.
El interior biplaza se compensa con un maletero casi el doble de grande que en el Mini descapotable, y como es fiel al ADN de la marca, el comprador puede personalizar a medida su juguete casi sin más límite que lo que mande su bolsillo: llantas, tapicerías, techos decorados, bandas, anagramas...
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El nuevo Mini no solo porque permite circular descapotado, como ofrece también su hermano Cabrio, sino que es más rígido y preciso que éste en las curvas.