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CARTAS AL DIRECTOR

Afina tus ideas

Hoy en día, es frecuente la pregunta dirigida a cualquier joven “¿qué vas a estudiar?”, que viene seguida de una respuesta que cita una titulación universitaria. Pero cuando dice que su aspiración es estudiar música se le pregunta: ¿y qué más? Obviamente, esta última apelación insinúa que es “poco” estudiar las enseñanzas musicales, cuando se trata de una empresa que requiere dedicación, esfuerzo y constancia.

Los estudios de cualquier instrumento musical son, nada menos, que 14 años en los que un niño, y después un adolescente, sacrifica sus juegos en el parque y después sus salidas y fiestas para dedicarse a su laborioso aprendizaje. Además, la carrera del músico no se considera titulación universitaria, a pesar de ser obligatorio el bachillerato para realizarla, ni tiene apenas facilidades de las que sí disfrutan los deportistas de élite, que dedican tantas horas a su entrenamiento como los músicos a su estudio. Parece ser que en la sociedad se ha creado un prejuicio contra los músicos menospreciando su esfuerzo y perseverancia.— Ana Ramón-Baviera Martínez.