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No es gramática, es ideología

Por Pilar Careaga Castrillo

El 4 de marzo, EL PAÍS publicó un largo informe, sobre guías publicadas en España con recomendaciones tendentes a evitar el sexismo en el lenguaje, del académico de la Española don Ignacio Bosque, que suscribían 23 académicos y tres académicas de número, así como siete correspondientes, de ellos dos mujeres. No fue una declaración institucional, sino la opinión de una minoría cualificada, y como tal hay que valorarla. Algunas de estas guías llevan publicadas más de quince años. Si tan mal estuvieran ¿por qué no ha intervenido la Real Academia Española cuyo lema conocido es limpiar, fijar y dar esplendor a la lengua? Y no será porque en otras ocasiones la docta corporación no haya hecho declaraciones institucionales contra usos lingüísticos legítimos que ellos no aprueban; hay antecedentes de sus críticas como más abajo se verá. ¿Pero por qué ahora este informe?

La historia nos demuestra que siempre que un movimiento social avanza en sus reivindicaciones y consolida apoyos intelectuales y sociales se desata una reacción directamente proporcional de las fuerzas reactivas porque ven amenazados sus privilegios. En los últimos veinticinco años se ha avanzado mucho en el camino de la igualdad de mujeres y varones: Ley contra la Violencia de Género, Ley de Igualdad, Ley de Derechos Reproductivos, Legalidad de matrimonios entre homosexuales… Últimamente los ataques a estas leyes por parte de comandos resistentes están siendo muy clamorosos cosa que se puede seguir a través de los medios de comunicación. Parecería que la crítica a las guías citadas se ha contagiado de este ambiente.

Vaya por delante esta anécdota alusiva a don Víctor García de la Concha, anterior director de la Real Academia Española, y sucedida en el IV Congreso Internacional de la Lengua Española que se celebró en Cartagena de Indias (Colombia) en 2007. Allí en un panel en el que se le planteó que cuándo iba a tenerse en cuenta la perspectiva de género en el DRAE, él dijo que había "encargado a un grupo feminista que hiciera proposiciones y las aceptamos casi todas"…no todas, claro, "porque no quisimos hacer militancia feminista".

Precioso el relato. Queda claro que las aportaciones eran pertinentes pues de lo contrario no se habrían aceptado. Convertirse en feministas le parece a don Víctor algo horroroso. Imagínense que llega doña Margarita Salas con una batería de nombres biomoleculares, y los colegas académicos le dicen: “Margarita, a ver lo que nos traes, solo te vamos a aceptar dos o tres, no sea que nos tomen por científicos”. "Gensanta!", diría algún personaje de Forges.

La docta corporación también demostró su alejamiento del discurso ilustrado feminista cuando en el Parlamento Español se debatió y aprobó la Ley de Violencia de Género. La Real Academia se pronunció en contra de que se usara la expresión violencia de género en una Ley Orgánica, alegando que en español “no existe tradición de uso de la palabra sexo como sinónimo de género”. ¡Exacto! Eso es lo que se reprocha al DRAE, que sancione voces como overbooking, free-lance o cameraman frente a los castizos sobreventa, autónomo/a, cámara, que recoja toda la serie maruja, marujear, marujeo, marujil, y que todavía no haya incorporado la acepción de género como “construcción que atribuye a cada sexo características sociales y culturales”, término ampliamente usado en sociología, antropología y el lenguaje común desde hace muchos años.

La Real Academia Española es una institución que en su diccionario normativo y usual se lee, patriarcado: “Organización social primitiva”; sexismo: “Discriminación de un sexo hacia otro” (¿?); feminismo: “1) Doctrina social favorable a la mujer, a quien concede capacidad y derechos reservados antes a los hombres. 2) Movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres”. Con respecto a la acepción 1), los académicos se olvidan de que existe la Constitución Española y la Carta de Derechos Humanos de la ONU. Las mujeres tienen los mismos derechos que los varones; los derechos ya están conseguidos legalmente ahora estamos en que sean una realidad en la calle. La acepción 2) explica claramente lo que es el androcentrismo académico: ¿Cuál será desiderátum último de una mujer? Pues, según el DRAE, tener los mismos derechos que los hombres (léase varones), porque son el referente, el canon. El feminismo se ve como algo compacto y no se recoge feminismo burgués, sufragista, católico, socialista, radical, ilustrado, de la diferencia, de la igualdad, ecofeminismo, posfeminismo..., cosa que sí se hace con las voces de otras disciplinas; en economía se define hasta la de escala, dirigida... y en sociología: nada menos que la sociología vegetal. Como se ve son recomendaciones de usos y referentes verbales sexistas que, por proceder del DRAE, la comunidad hablante acepta e interioriza como si del Código Civil o Penal se tratara. Pero no es así, no es incuestionable.

El hombre universal, el llamado genérico masculino, no es un concepto lingüístico, sino cultural, patriarcal, que subsume la categoría mujer en la categoría hombre quitándola sus rasgos específicos de ser humano-mujer. Y a esto hay que buscarle solución: las mujeres no pueden construir su identidad si tienen que mirarse en el espejo de un varón; los varones se están construyendo mal porque solo se ven a ellos mismos en el universo.

De ahí la propuesta, de evitar eso del masculino genérico y de desdoblar los nombres de acción en sus formas gramaticales femeninas y masculinas. Por supuesto que en una buena novela policiaca en cualquier momento puede aparecer una víctima que deberá llevar a la captura del asesino, lo marca la preceptiva del género, nada que objetar. Cada ámbito tiene sus reglas. Ahora las instancias, los impresos, los títulos académicos y otros muchos documentos no pueden ir redactados sólo con la forma masculina, como el solicitante, ni debo recibir cartas personalizadas con "estimado cliente Don Pilar Careaga" o hay que conseguir que el masculino invisibilice lo femenino o confunda: Los asturianos son simpáticos (¿sólo los varones o las mujeres también?; no desearás la mujer de tu prójimo (¿las mujeres pueden desear a la mujer o al marido de la prójima?). Y de toda la vida, las conferencias se han iniciado enfatizando y nombrando a los grupos y rangos presentes, acabando con el conocido… señoras y señores, cierto que en los conciertos de rock, se suele usar el ¡Hola Benicasinn! ¡quién no recuerda: Good morning, Vietnam! Son niveles lingüísticos diferentes. Estas guías dan pautas para redactar documentos, y buscan ejemplos difíciles; no están pensadas para escribir poesía.

Puede que muchas recomendaciones no le gusten a la RAE, pero si respetan la estructura idiomática no pasa nada; eso sí, la comunidad hablante, que en definitiva es quien consagra los términos, rechazará aquello que le resulte complicado, innecesario y ajeno. Quizá algunas propuestas no sean muy felices, pero tampoco vale todo lo que diga la RAE –como los ejemplos de más arriba– y a veces aboga por soluciones contrarias a su propia gramática.

Hay nombres que por su etimología desarrollan formas gramaticales dobles: geólogo/a, capitán/a, fontanero/a; otros marcan el femenino o el masculino con el artículo: el/la periodista, el/la policía, el/la estilista, el/la cantante, el/la yogui, el/la modelo, el/la soldado. Si esto se hubiese mantenido así desde hace cientos de años, habríamos interiorizado el sistema y no tendríamos ningún problema: sabemos que Monserrat Caballé es soprano, y Escribá de Balaguer, cura.

Sin embargo, hay una tendencia popular en nuestra lengua a colocar aes finales en nombres que marcan el femenino con el artículo y que la RAE tiene sancionados desde hace mucho tiempo dependiente/a, presidente/a, practicante/a, asistente/a, aunque recientemente admite los usos de la arquitecto, la médico, la psicólogo, innecesarios y que confunden al hablante porque rompen la norma de construcción de femeninos y masculinos. Curiosamente el DRAE solo aboga por estos usos en titulaciones universitarias superiores -la cirujano, la biólogo, la ingeniero-, pero hay que aplicar la norma desdoblada en obrero/a, peluquero/, carnicero/a. No es gramática, es ideología.

Un último ejemplo: Derecho de pernada, según el DRAE, es “ceremonia de algunos feudos, que consistía en poner el señor o su delegado una pierna sobre el lecho de sus vasallos el día que se casaban.” Leído así resulta un cuadro folclórico de fiestas patronales. Pero falta la segunda parte, que nos la da el Diccionario feminista de Victoria Sau: “...casaban, pudiendo así yacer la primera noche de bodas con la mujer de sus vasallos, apropiándose de la virginidad de la recién casada y obligándola al adulterio”. Diferente ¿no?

En el largo artículo de Bosque se reconoce la discriminación hacia la mujer en nuestra sociedad, la existencia de comportamientos verbales sexistas, el hecho de que instituciones internacionales, nacionales y autonómicas han abogado por el uso de un lenguaje no sexista y que es necesario extender la igualdad social entre mujeres y hombres, aunque se afirma que el lenguaje no es el responsable último de estos hechos y que además hay cosas muy serias como las mujeres que mueren al año por “violencia doméstica” o las grandes diferencias salariales entre hombres y mujeres. Sigue diciendo que aunque no hay discusión en nuestra sociedad sobre la discriminación, sí hay “discrepancia entre las mujeres acerca de cuáles son las medidas que la evitarían”. Como no nos ponemos de acuerdo por eso vamos mal. Las discriminaciones las padecen las mujeres pero incumben a toda la sociedad: mujeres y varones.

Para acabar, una reflexión: siempre que el feminismo propone nuevas vías o estrategias, el sistema se las ingenia para dirigir la mirada hacia otros lugares. El no toca ahora ya está sabido. Incluso el “conseguiríais más si dejárais esas tonterías del todos y todas porque eso distrae y no oye vuestro mensaje, con lo importante que es”, que nos recuerda al zorro y al cuervo. Pero no vamos a graznar ni se nos va a caer el queso; el lenguaje está en nuestra agenda actual pues (sigue la maestra Marcela Lagarde): “incontables mujeres construimos desde hace por lo menos dos siglos nuestra identidad de género, marca de nuestra condición humana específica. Al dotar a la palabra mujer de una historia hasta ahora misóginamente silenciada e inferiorizada, la hemos resignificado y la hemos hecho imprescindible en todo discurso abarcador. Es evidente que la condición masculina resulta limitadísima y equívoca para representar y simbolizar a las mujeres”.


Pilar Careaga Castrillo es feminista, editora y lingüista.

Comentarios

si todo está muy bien, pero siguen obviando la idea fundamental de bosque y en general del tema, y es que la realidad lingüística no es la que nos está diciendo la autora ni este blog, en la calle todo el mundo utiliza el genérico, cuando es masculino y cuando es femenino (como víctima, persona, águilas, etc): las recomendaciones de las guías, o de lingüistas como pilar los hablantes las ven como ridiculas, disfuncionales, y carentes de sentido común, por eso no las utilizan, por mucha ideología que haya detrás de la gramática. pero en todo caso y yendo a la segunda argumentación fundamental de bosque, las mujeres no participan de estas ideas, es un hecho comprobable dia a día en cualquier ámbito de la vida, incluido un periódico, pero por si no fuera poco, estaría bien que los aqui firmantes nos explicasen como puede ser que 500 lingüístas ya hayan firmado un manifiesto en defensa del informe, la mitad de ellos, mujeres, hagan la cuenta. no están acertando en sus propuestas y sus análisis, pero siguen insistiendo, allá ustedes, que por mucho que digan yo seguiré con el derecho de utilizar la lengua como me plazca y como me entienda, ellos, y ellas, claro.
¿Dónde están los argumentos de lingüista y editora de la redactora de esta opinión?
En la lengua árabe se distingue masculino y femenino en sustantivos, pronombres, adjetivos y también en la conjugación verbal. Es más, para el plural de seres inanimados, el género no marcado es el femenino; o sea que se usa el verbo y los adjetivos y en femenino (y singular). Oyes o lees árabe y el femenino aparece mucho más que el masculino; la visibilidad es abrumadora. Será por eso que las sociedades árabes son... ¿mas igualitarias y pioneras en instaurar y defender los derechos de la mujer?
Va siendo hora de que el DRAE incluya el término hembrismo para definir el sexismo hembrista, negador de cualquier posible virtud masculina, salvo la más absoluta sumisión a lo que las mujeres hembristas consideren correcto u oportuno en cada momento. Roman Polanski fue detenido en suiza por haber mantenido relaciones sexuales con una menor hace tanto tiempo que la mujer ya no quiere saber nada del asunto y Polanski afirma una y otra vez que fueron consentidas; pues nada, el US attorney dale que dale a perseguir el delito. ¿Recuerdan que Susan Sarandon tuvo un novio de 15 años sin que nadie la molestara lo más mínimo? Será eso lo que las hembristas llaman igualdad.
¿No están confundiendo género gramatical con sexo? En una lengua (fulfuldé) hablada por 20 millones de personas, hay 26 géneros (con 26 declinaciones). En esa lengua no se crea esta confusión entre género y sexo. ¿No sería mejor simplemente llamar 1º declinación, 2ªdeclinación, 3ª declinación (como en latín, de donde vienen todas las lenguas románicas) al "·masculino", "femenino" y "neutro" ?
En lo de Derecho de Pernada, la información con base histórica es la que figura en el DRAE; la de ese diccionario feminista carece de toda base histórica (óigase a Nieves Compostrina, en plan de divulgación). ¿De dónde saca Careaga que el/la arquitecto, el/la médico, etc. rompe con la norma de expresión de masculino/femenino? Por lo demás, presumir de que le han metido un gol, o varios, a la RAE en el Diccionario, dan un aire un tanto bribón a las pretensiones de Careaga, que, si es feminista, editora y lingüista, lo es por este orden. Y es que casi todo lo que dice se le va por vía feminista...
Si "El hombre universal, el masculino genérico, no es un concepto lingüístico", como dice Careaga, ¿por qué dan tanto la lata con eso como argumento moral y como su "justa causa" para pretender imponer sus recetas lingüísticas?
Pueden leerse otros puntos de vista diferentes al hembrismo mediático machacón en varias páginas de Internet, como www.custodiacompartida.org, www.projusticia.es y mentirashembrismo.blogspot.com , entre otras.
Pero, ¿especialista en igualdad de la de la miembra?
Lo de "especialista en Igualdad" en igualdad no me queda muy claro.
Ellas mismas se califican: por su comportamineto son fáciles de reconocer.
En mi vida he leído ningún trabajo lingüístico firmado por Pilar Careaga. Si hay algo que me molesta son las imposturas. Y las imposturas son una claro síntoma del vacío ideológico, del fraude, de la mentira. Hace mucho que el feminismo "oficial", el que cobra, y muy bien, por practicarlo, ha dejado de ser una lucha por igualar los derechos de mujeres y hombres, al igual que los sindicatos hace mucho que han dejado de luchar por los trabajadores. Ahora, sindicatos o feministas, igual que empresarios o partidos políticos, luchan por ellos mismos y por mantenerse viviendo a costa de todos. En esa lucha, el feminismo nómina ha recurrido a la histeria, a ver "comandos resistentes" en todas las esquinas, a crear, en definitiva, un mundo de polos positivos y negativos, de nuevos odios y enfrentamientos, de nuevos episodios de discriminación. Yo sí que soy lingüista, de mí sí que Pilar Careaga puede leer bibliografía, pero no intento apoyarme en ello para imponer mi postura al licenciado en farmacia, o al iletrado. Mi condición de lingüista tan solo me vale, en esta discusión, para constar un único hecho: que la comunidad hablante pasa, alegremente, de todas las prescripciones de las guías para la igualdad. Al igual que pasa de todas y cada unas de las de la RAE. La lengua es intangible, y la observación de este principio tiene ya más de un siglo en ciencia lingüística, aunque a muchos sigue sin querer entrarles en la mollera, empeñados como están en querer enseñarnos a hablar. ¿Quién enseñó a hablar a los pueblos aborígenes, que poseen lenguas de una complejidad y sutileza admirables? ¿Quién eseñó a los griegos antiguos, a los árabes de antes de la Yahilia, a los romanos? No fue ninguna guía, ni ninguna academia. Unos y otros se dedican a vivir del dinero público, a cambio de darnos consejos, o imponernos reglas que no nos hacen ninguna falta.
"Un último ejemplo: Derecho de pernada, según el DRAE, es “ceremonia de algunos feudos, que consistía en poner el señor o su delegado una pierna sobre el lecho de sus vasallos el día que se casaban.” Leído así resulta un cuadro folclórico de fiestas patronales. Pero falta la segunda parte, que nos la da el Diccionario feminista de Victoria Sau: “...casaban, pudiendo así yacer la primera noche de bodas con la mujer de sus vasallos, apropiándose de la virginidad de la recién casada y obligándola al adulterio”. Diferente ¿no?"Sí, diferente. Con el único problema de que la definición de Victoria Sau es falsa. No hay constancia documental de que tal supuestyop derecho, con la acepción de Sau, nunca haya existido. Nunca. Lea usted a otra mujer, mucho más informada sobre la Edad Media, Régine Pernaud. Este "ejemplo" demuestra a las claras la tendenciosidad de su ensayo y como es usted, y no la RAE, la que lo ve todo distorsionado por su ideología. "No es la realidad, es feminismo" sería un mejor título para el ensayo. Por cierto, ¿dónde y cuándo ha dicho García de la Concha que ser feminista sea algo horroroso? ¿No ser feminista es algo horroroso? ¿Y no sabe usted que 500 lingüistas acaban de aprobar el informe de Bosque? http://cultura.elpais.com/cultura/2012/03/12/actualidad/1331577994_253192.html
a ver si lo explico: a diario comparto las labores en mi casa, y hago todo cuanto puedo, mi mujer hace lo propio y mi hijo también. De la famosa colada me encargo yo el fin de semana, desde el principio al final. no plancho porque mi mujer no me deja, es lo único que me falta. en la cocina no es que sea un crack pero soy capaz de hacer comidas y no repetir en veinte dias aproximadamente. lo de la igualdad me parece ya una tontería, y estoy harto de los OS y AS, y de términos que suenan fatal. podría poner ejemplos que ridiculizan toda esta historia de la igualdad. y voy a poner un ejemplo, porque el tema ya cansa. ¿Alguién se imagina el Quijote introduciendo todas estas chorradas?. Pensarlo, y verán el tostón de libro en lo que se iba a convertir la mejor obra literaria de todos los tiempos. Yo cuando escuche a Bibiana Aido que había que revisar los cuentos de siempre me puse a temblar en lo que se iba a convertir Blancanieves y los Siete Enanitos o Caperucita Roja. Un poco de sentido común, por favor.
Alegra ver que hay mujeres que defienden sus derechos como mujer, no por intereses lucrativos y por aquello de que fiarse de lo general, de lo que las mujeres dicen pensar, arriman su ascua sin criterio ni ciencia ni personalidad ninguna, sólo acoplándose a la mentira y como bien dice Adela, a la impostura, al militarismo y derribo de los que discrepan( por eso dice la autora del artículo que "Como no nos ponemos de acuerdo por eso vamos mal."), porque si todas las mujeres y hombres pensáramos como algunas y algunos si que iríamos bien.Ya lo creo.
En este mundo posracial, posgenérico, pospatriarcal, poscolonial y posposposmoderno, por desgracia se ha convertido en práctica habitual de la izquierda 'light' y políticamente correcta el uso sistemático de la media verdad, la información sesgada y la falsedad para impulsar causas que se creen positivas. Así ocurre, por ejemplo, con la ecología: se proporcionará una visión apocalíptica de los males inminentes del calentamiento global (à la Al Gore), aunque la evidencia científica no sea concluyente al respecto. O con la salud: se hablará de los males catastróficos del fumar, de primera o segunda mano, aunque para ello haya que manipular o inventar datos. Lo mismo ocurre con las cuestiones de género: se expondrán los abusos, injusticias y opresiones cometidos por el hombre y la 'sociedad patriarcal' sobre la mujer, aunque sea a base de dar por buenas definiciones erróneas (como la de 'derecho de pernada' aportada arriba de V. Sau) y de condenar como machistas definiciones correctas (como la de la RAE). Para impulsar el 'feminismo' (un feminismo no definido pero sí nombrado repetidamente) no se dudará en afirmar que el ex-director de la RAE considera "horroroso" ser feminista, así, sin pruebas. Tampoco se dudará en firmar un artículo con la autotitulación de lingüista, aunque se sea en realidad licenciada en filología románica, que no es lo mismo (¿cuántos cursos de lingüística se cursan en esa carrera?). Y, como se decía en el _Lazarillo_ "todo va de esta manera"Hace poco, _El país_ sacó un excelente artículo sobre el caso Kony y las preguntas que ha suscitado sobre la legitimidad del uso de la manipulación y de la mentira como meidos aceptables para conseguir un fin percibido como bueno. Por desgracia, parece que tal uso es ya norma en determinados foros. Ojalá reconsideremos esta práctica. Hay suficientes argumentos ciertos para condenar el machismo, a un señor de la guerra o para defender una mayor conciencia ecológica o el derecho de los no fumadores a no fumar vicariamente... No recurramos a la mentira ni dejemos que nos ciegue la ideología.
Ya tenemos aquí otra experta, otra aprendiz de lingüista, qué digo, ducha desde anteayer en disciplina tan árida. Son sus razonamientos y citas propios de "una cránea privilegiada" (con perdón de Valle-Inclán). Las decenas y decenas de profesoras, escritoras, etc., que están firmando el manifiesto pro artículo de Bosque, son unas indocumentadas. Mejor estos ejemplos hilarantes de Careaga para que la mujer no se sienta 'inferiorizada' -a esto se llama tener gusto fónico-. Todo muy igualitario, pero, por favor, que corrija el laísmo "quitándola sus rasgos específicos", que daña la vista, y la función sintáctica. Que no me diga que me estoy construyendo, que también me puedo derruir (lo de desmoronar me lo ahorro), ¡qué catástrofe!, aunque ella cuando se mira en nuestro espejo se construya; que evite el acento gráfico en dejarais, etc. En fin, que corrija estas pequeñeces pues se trata de un artículo elaborado y no de una improvisación. Y que hable como quiera, faltaría más, pero ella, no los demás.
Ahora que me fijo en el largo versículo final de Pilar Careaga, con cesura y todo: ¡qué de titulos!, y qué bien casan unos con los otros. He quedado impresionado.
No a la "discrepancia entre las mujeres", por favor.Todas contra el Bosque.
No solo hay impostura, hay falseamiento. Repásese sino el siguiente párrafo: "Para acabar, una reflexión: siempre que el feminismo propone nuevas vías o estrategias, el sistema se las ingenia para dirigir la mirada hacia otros lugares."Por que yo me pregunto, quienes elaboran esas guías: UGT, CCOO, Junta de Andalucía, UNED... ¿no son sistema?¿No es sistema el PSOE y cuantos aprobaron las leyes de género: LIVG, discriminación positiva, paridad?¿No es sistema El País? ¿No es sistema la RAE a la que se le impone la acepción neofeminista de género? ¿No es sistema el entramado institucional feminista: Instituto de la Mujer, Secretaría de Igualdad, las consejerías y concejalías de la mujer? ¿No es sistema la Secretaría de Igualdad, antes Ministerio de Igualdad?¿No es el sistema el que está impidiendo la custodia compartida y el reparto de bienes tras la separación?Si tenemos en cuenta que para la elaboración de alguna de esas guías hizo falta la colaboración de varias Consejerías de la Junta de Andalucía, aunque luego no fuesen seguidas ni por ellos mismos ¿qué deberíamos estar diciendo del sistema?Algunas consideran al victimismo como una fuente inagotable, pero cada vez lo es menos.
Permitidme una pequeña reflexión acerca de la postura sobre el lenguaje políticamente correcto que tantas almas menguadas tratan de imponer, para empobrecimiento de ese milagro tan específicamente humano como es el idioma, en nuestro caso el español hablado y escrito, que no se ha desarrollado a capricho de nadie y sí como un mecanismo de perfeccionamiento para esa difícil tarea de la comunicación, casi un imposible ontológico, pero ved sus logros a lo largo de la historia.Por supuesto, la barbarie de la @, a guisa de neutralidad o/a no merece ningún comentario. No es letra de alfabeto alguno y es un claro retroceso hacia el lenguaje jeroglífico, que desde su evolución a escritura demótica y alfabética (a fin de cuentas todo alfabeto es gráfico; un dibujo, un signo) ha experimentado algunos avances. No es cosa de ir hacia atrás, con el auge de los sms y el brutal apoyo de esas cosas graciosas que llaman emoticonos.Es con referencia al vocablo "hombre" que querría dejar una reflexión. Referirse a él como "masculino" genérico no es del todo correcto, si atendemos a su origen (otra cosa es que coincida, polisémicamente, con el uso como sustantivo de varón, pero para eso está el contexto y no hacen falta más devaneos), que es la del latín "homo-hominis", que en modo acusativo (el modo "activo", digamos el modo "con vida") se enuncia como "hominem".Como en el uso del lenguaje tendemos a la ley universal del ahorro de energía, la fonética ha estudiado muy bien algunos relajamientos en la pronunciación de las consonantes y cómo algunas terminan por desaparecer casi por completo (o del todo) en la emisión de los sonidos, como en los casos de "Obscuro/oscuro", o "Septiembre/setiembre" (en este último ejemplo, con la supresión incluso de la historia, que borra el origen del mes "séptimo" en el calendario romano, antes de la reforma juliana)."Hominem" se relajó, en el uso de los hablantes, a "homne", perdiéndose, de puro sutiles, la "i" del centro y la "eme" del final.Por un mecanismo que viene de muy lejos (a partir del sánscrito, nada menos, la madre de todas las lenguas), ciertas consonantes se transforman en otras. La "ene" en "erre", como en el caso de "hombre" (hominem), o "sangre" (sanguinem), apareciendo, en el caso de la consonante bilabial “eme”, la apoyatura de la también bilabial “be” precediendo a la “erre” [“homne”-“hombre”, “nomne”-“nombre”] para facilitar su pronunciación. Intentad pronunciar “homre”, con “erre” débil (“ere”), y veréis la dificultad.En los comienzos del idioma español Gonzalo de Berceo ya nos da una muestra del uso de los vocablos con su clara raíz latina (las “enes” no transformadas aún en “erres”, precedidas de “bes”) en una de las primeras composiciones de la poesía castellana, emergente del romance en el que derivaron los latines que se hablaban en Hispania (uno de los primeros fue el gallego, el de las "Cantigas de Santa María" de Alfonso X), la "Cuaderna Vía"*, que en sus "Milagros de Nuestra Señora" escribe (y cito de memoria, porque hay cosas imborrables*):Yo maestro Gonçalo de Berceo nomnado,iendo en romería acaesçí en un prado,verde e bien sençío, de flores bien poblado,lugar cobdiçiaduero para omne cansado.Para rematar el argumento de que “homo” es un genérico no tenemos más que ver su emparentamiento con otra raíz latina, el "humus" (barro), cuya familiaridad fonética es evidente y que señalaba la naturaleza de los que pisaban el barro y los diferenciaba de los habitantes celestes, los dioses.De manera que, queridas amigas, no os sintáis postergadas ni un adarme porque se escriba “la evolución del hombre en la tierra”, que no os excluye en absoluto** puesto que del “homo”, nacido del “humus”, también deriva “humano”. Para lo bueno y para lo malo, porque Plauto, replicado por Hobbes, cuando dijo aquello de: "El hombre es lobo para el hombre...", también se refería a vosotras.Los romanos no tenían problemas en la precisión descriptiva. Cuando querían designar a un animal, significándolo por el sexo femenino, hablaban de "femina leo" o "femina cane". Pero para la mujer no se les ocurría la barbaridad de decir "femina homo", sino "mulier", bastante más elegante y expresivo. El "movimiento feminista", por lo tanto, debería de haber optado por llamarse "mulierista", no "hembrista", con lo que zoologiza excesivamente a nuestra especie, que alguna mejora ha tenido desde los tiempos del pitecántropo... pero es que la inteligencia tiene que ver con el seso, no con el sexo y va a ser verdad lo que al respecto apostillaba Woody Allen, que consideraba a su cerebro su segundo órgano predilecto.Para terminar, y es caballo de batalla que no he sabido cabalgar bien en las escaramuzas con algunas compañeras de trabajo, más preparadas para el restriego de eslóganes que para la más ardua tarea de informarse en fuentes solventes y no sesgadas, está la cuestión de si nuestro idioma es, como suele decirse, “machista”. La respuesta es un rotundo NO, aunque sea, para según qué entendederas, de escasa corrección política, qué le vamos a hacer. En un muy recomendable libro de Álvaro García Meseguer: “¿Es sexista la lengua española? Una investigación sobre el género gramatical” se nos advierte de los mecanismos del equívoco, en el que suele prevalecer el mayor número de las opiniones erróneas frente al saber minoritario y razonable de la verdad de las cosas:«Fruto de la investigación sobre las relaciones “género-sexo” es el descubrimiento de que el sexismo lingüístico en español no se debe a la lengua como sistema, sino al mal uso de la misma, originado por una larga tradición de origen patriarcal.»En efecto, muchos hablantes creen que los géneros gramaticales masculino y femenino se corresponden con los sexos masculino y femenino. ¿Es eso verdad o nos engañan las palabras masculino-femenino, que son las mismas para calificar a los géneros y a los sexos?»En la comunidad hispanohablante (a diferencia de otras, como a angloparlante), el sexismo lingüístico radica únicamente en el hablante o en el oyente, pero no en la lengua en sí misma, como se demuestra en este libro».Está bastante claro, a poco que se le dedique reflexión. El habla, la lengua, el idioma, no es un diseño de laboratorio (su utilización social, política, como la de Emakunde y de otros grupos con tendencias identitarias, sí), sino algo vivo que se desarrolla, perfecciona y crece con su uso, el de los hablantes… o que mengua y se pervierte cuando alguien con poder, recursos y enormes dosis de estupidez pretende que también tiene “hablantas”, como quien ha fijado a machamartillo los conceptos de “clientas” o “presidentas” (“residentas”, “pacientas”, “vivientas”… todavía no, pero todo se andará). Las lenguas las hablan “mugieres et varones” (esos que “ploraban de los ojos, tanto avien el dolore” del “Cantar de Mio Cid”) y es ese conjunto el responsable de su devenir, con influencias de ambos, también de acuerdo a los usos y realidades sociales del momento, pero atendiendo a la comunicabilidad social y nunca a los requerimientos de ningún grupo que se afirma en un “nosotros” sectario que siempre excluye el “ellos” de la diversidad.El inmenso filósofo y poeta que fue Lanza del Vasto afirmaba: «Prestamos más atención al “yo” que al “otro”, cuando es evidente que todos somos “otro” para todos los demás»Disculpad el “tocho” y saludos cordiales a toda la peña ("La" y "peña", dos palabras de género femenino que incluyen a todos los cromosomas), a todo el grupo (“el” y “grupo”, dos palabras de género masculino, etc. etc.).*Tuve un extraordinario, inolvidable profesor de Lengua y Literatura española, cuando nada hacía prever los disparates de la LOGSE.**No hagáis, por lo que más queráis, la tontería de añadir “y de la mujer”, al estilo Ibarretxiano, que siguiendo dócilmente las instrucciones de Emakunde, quería ser correcto al hablar de “los vascos y las vascas”. De su entorno ecológico es esa aportación magistral de mencionar al 1 de noviembre como “El día de todos los santos y todas las santas”. No se ha leído nada sobre “los fieles difuntos y las fielas difuntas”, pero cabe barruntarlo, dada la jurisprudencia sentada por Bibiana Aído con su espectacular “miembras” (personalmente calé en su día, en un panfleto político, la asombrosa figura de “portavoz/a”. “Portavoza”. Ahí queda eso. Las mujeres no tienen “voz”, sino “voza”. Los hombres tenemos “visto”, con el que echamos “mirados”. Quién sabe qué horrores nos deparará el futuro).
Consuélese, Sra. Careaga: ladran, luego cabalgamos.El esfuerzo del Sr. Bosque por no entender el problema de que le hablan y las artimañas que emplea para oscurecerlo me han recordado una vieja frase de Upton SInclair:es difícil conseguir que un hombre entienda algo cuando su salario depende de no entenderlo.Puede que las feministas tengan que revisar algunos excesos o errores; sus oponentes, en cambio, todavía han de revisar su capacidad para ver la realidad antes de ponerse a comentar honestamente qué errores y cómo corregirlos.Me pregunto (y no debo ser el único): ¿por qué ladran tanto cuando oyen hablar de las mujeres?
Gracias por tan elocuente artículo!!!!!la ofensiva machista saca sus alas precisamente cuando sabe que las mujeres tenemos que esforzarnos más para seguir caminando hacia la igualdad y los derechos. Me indigna profundamente que los teóricos de la lengua se conviertan en los únicos sabios capaces de marcar el camino, rollo mesiánico...ya saben, sólo ellos son los que tienen la postestad de la verdad. Afortunadamente las feministas y los hombres que nos apoyan, sabemos que esta lucha hacia la igualdad no tiene freno y por eso utilizamos las palabras, para decirle bien claro a la Academia de la Lengua Española que un 95% de académicos hombres no puede decidir sobre como nombramos una sociedad formada por un 50% de mujeres y un 50% de hombres. Ahora más que nunca, "lo que no se nombra, no existe"GRACIAS!
No es bueno poner la ideología delante de nada, porque al final no es buena la ideología que deforma la vida y la espontaneidad de la forma de comunicarnos y relacionarnos. Yo estoy a favor de todos los movimientos sociales. Ley. contra la Violencia de Género, Ley de Igualdad, Ley de Derechos Reproductivos, Legalidad de matrimonios entre homosexuales…pero reconozco que la mayoría de las guías se meten donde no les llaman y se obsesionan y fuerzan los usos de la lengua hasta el ridículo Aún así lo más grave de quienes así piensan aunque sea de manera inintencionada es creer que sólo ellas y en exclusiva ellas recogen y tienen la sensibilidad "de la opresión del patriarcado y de sus víctimas"
Gracias "faro47" por su exposición, ahora bien, siento comunicarle que no va a tener ningún reconocimiento por parte de la persona que ha escrito el artículo, Pilar Careaga Castrillo, quizás sea pretencioso por mi parte, pero no creo que haya pasado del tercer párrafo sin "cortocircuitarse". Cosas de la LOGSE.
Ni tanto ni tan calvo... Defiendo la igualdad real de hombres y mujeres pero también el lenguaje. Decir "todos y todas unidos contra..." sólo me da la sensación de que hombres van por un lado y mujeres por otro, y me temo que no es ese el objetivo de quien busca la igualdad real. El género no me importa, lo importante es que estemos "unidos todos independientemente de nuestro género contra...". Dicho esto, tengo una reflexión que compartir. La hice hace tiempo pero toda esta polémica me la ha recordado. Una vez, un taxista que hablaba árabe me contó que el castellano le parecía muy fácil porque los verbos tenían muchas menos conjugaciones. Me explicó, que el yo, tú, él, nosotros, etc se desdoblaba en dos, según si el yo, tú, él era hombre o mujer. Sin tener mayor conocimiento sobre el tema, la reflexión que me hice a mí misma fue que lógicamente esa cultura tenía que ser machista si "leer", "estudiar" o "votar" eran distintos según si lo hacía un hombre o una mujer y que en esa cultura era muy difícil que llegara el día en que todos fueran tratados por igual, porque la diferencia estaba arraigada en lo más profundo de su cultura: el lenguaje. Ahora, vistas las argumentaciones de por qué es importante siemrpe mencionar la forma femenina, me pregunto si no estaremos consagrando la diferencia como yo achacaba a los árabes. ¿Consagrar la diferencia es bueno? No sé. Prefiero que haya tantas mujeres médico que cuando alguien me diga "médico" me venga a la cabeza la imagen de una chica que tener que andar diciendo "los médicos y las médicas" que me suena fatal y me hace pensar que una médica puede ser distinta a un médico. ¿QUé más me dan sus órganos reproductivos si lo que quiero es que me opere? Como si es un robot, mientras esté cualificado/a... En fin. No sé. Estoy despistada con este tema, la verdad.
Memeces que hacen correr ríos de tinta.
Efectivamente, está claro que lo que menos le importa al feminismo es la lengua, sólo la política y el poder. Es un ansia insaciable. Se os ve el plumero, pues lo siento porque sin subvenciones no sois nada, la calle no os quiere, ni siquiera el 50 % de las mujeres se declaran como feministas, y las que son jóvenes menos aún, y es porque está claro que feminismo e igualdad no tienen mucho que ver. Seguid hablando en vuestro lenguaje de fantasía pero no nos tratéis de imponer nada a los demás. Adeu
A favor de este artículo. Bosque y adláteres arguyen que la gramática no discrimina y claro que tiene razón en eso. Pero el uso de la lengua si discrimina a veces, sobre todo en el caso de profesiones, instancias oficiales, etc. Y es del todo legítimo querer eliminar esos usos. Mucha de la gente en contra, afirma que da igual, que el masculino es forma genérica de uso común: ¿por qué dicen entonces "presidenta" en vez de "presidente" para una mujer? Pues lo mismo debería ir ocurriendo con muchas otras profesiones y usos.
Pilar , gracias por tu artículo, que es muy interesante, pero, me parece y perdóname, le faltan dos pilaresfundamentales: coherencia y rigor.¿Gramática o ideología? Para tu reflexión (si te parece, por supuesto)Atentamente,Cruz de Mayo (nombre real de ¿un varón o una hembra?):-)
Otra batalla perdida del ultrafeminismo, gracias al sentido común que a la postre siempre emerge ante tanto desmadre. Ahora toca deshacer el entuerto de tantos años de fórmulas lingüísticas entre absurdas y cursis.
¡Ha sido toda una experiencia! No soy ni hábil ni habitual en el manejo de las redes sociales. Me ha sorprendido enormemente la acogida de este artículo y no tengo por menos que agradecer todos los comentarios. Quiero disculparme por varias erratas que se han colado, no solo el laísmo –uso no habitual en mí, pero…–, sino una concordancia ad sensum, --paso del sujeto RAE a ellos (los académicos)--, dos comas horribles y más, en fin… Quisiera puntualizar y agradecer el comentario de Faro 47. Tanto hominem como humus proceden de una raíz indoeuropea h’m, con un significado más o menos de “principio de vida y muerte” (el humus de los bosques se crea con las hojas muertas que caen al suelo dándole calor y preparando el renacer en la primavera). Hematies, ‘la sangre’ también procede de ahí, y la voz griega giné ‘la mujer’, que sangra todos los meses en edad fértil, y man y women. ¡Me encanta! A lo nuestro. Cierto que en latín homo-inis significaba la especie humana que agrupaba vir, viri (varón) y femina-ae (mujer). Pero en castellano, hombre unas veces se presenta como la especie y otra como el individuo, y esto confunde. Si nos acostumbrásemos a llamar varones a los individuos, igual dentro de un tiempo, hombre podría volver a significar exclusivamente la especie humana, pero hoy no, tal vez mañana. También quiero recordar que, en latín, mulier-eris, era la mujer casada, pero en castellano ha ampliado su significado a la totalidad femenina de la especie humana. Y gracias, Faro. Pues como en las obras teatrales del Siglo de Oro, solo me queda agradecerles su atención y pedir perdón por mis faltas.
'Una cualquiera', esa es la pura verdad: a fuerza de querer separar el femenino del masculino, se está favoreciendo la discriminación, que parece que es lo que se quiere evitar, o no?
Del despotismo ético del que habla el informe de Ignacio del Bosque ¡ni una palabra!
¿No se ha dado cuenta, Pilar Careaga Castrillo, que no son todos los que están ni están todos los que eran? ¿No no nota usted que ha habido una liposucción para liberar la "grasa que nos sobra". Hay quien ha sido silenciado sin contemplaciones cuando ha tratado sobre su artículo.Ya ves, Igualdad para todos.Saludos.
Una pregunta inocente a los defensores (y las defensoras, que siempre hay víctimas agradecidas) de la pureza etimológica del lenguaje: ¿por qué la RAE y el uso han admitido el masculino contrario a toda norma "modisto"? Nadie parece haberse rasgado las vestiduras por tamaña afrenta...
Amiga Careaga: ¿de verdad es usted lingüista? Si es así, yo en su lugar me querellaría por fraude manifiesto contra la Universidad que le concedió el título.
¡¡¡¡YA HAY 2.200 LINGUISTAS FIRMANTES DEL MANIFIESTO EN APOYO DEL DR. BOSQUE!!!!!De muchas universidades nacionales y extranjeras, y de todas las tendencias.
Alto y claroPilar, me ha alegrado usted el día.Comparto absolutamente su reflexión y sólo deseo hacerle llegar mi aliento y el de muchas otras mujeres y hombres que sabemos que los cambios sociales auténticamente transformadores no se logran sin enormes esfuerzos individuales y colectivos.Como se sabe también que siempre producen respuestas reaccionarias por contrarias a cualquier cambio del statu quo dominante.He compartido ampliamente este artículo a través de las redes sociales con una acogida estupenda. Quedamos -expectantes- a la espera del próximo.Muchas gracias de parte de la Humanidad
Hasta el presente el neofeminismo se había apropiado la representación de las mujeres aun cuando tal cosa constituía una clara apropiación indebida.Lo novedad es esta pretensión de la señora Porteiro de hacer lo mismo con la Humanidad, lo que deja bien a las claras el sesgo totalitario que acompaña a esta ideología incapaz de reconocer en el otro un igual con idénticos derechos máxime si, como en este caso, la razón le acompaña, como prueba el inmenso apoyo que, lingüistas de ambos sexos y de todas las tendencias están dando al informe de Ignacio del Bosque y otros 26 miembros de la RAE. Francamente inaudito y decepcionante que el feminismo haya derivado en tanta cerrilidad e imposición.
La mujeres debemos continuar nuestra lucha contra el machismo, en este caso representado en la figura del Sr del Bosque ¿Pero que es lo que se piensa este machista? ¿Es que cree que las mujeres tenemos que hacer caso a su ridícula academia? Nosotras no tenemos que pedir permiso a nadie para hablar como creamos conveniente, faltaría más. Aquí tenemos a otro de esos rancios académicos patriarcales y machistas ofendiendo nuestra dignidad de mujeres http://www.abc.es/20120306/cultura/abci-perez-reverte-estaba-siendo-201203060909.html
María Xosé Porteiro ha escrito: "Quedamos -expectantes- a la espera del próximo. Muchas gracias de parte de la Humanidad".Dime, María José, y los que no piensen como tú, ¿no forman parte de la humanidad? ¿Los que no dicen amén a los dogmas del feminismo son quizá una versión actualizada de los untermenshen de los tiempos hitlerianos?