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Libertad para los cuatro miembros del 15-M detenidos por parar un furgón de la Policía

Los activistas pretendían evitar la expulsión de un inmigrante argelino del CIE de Málaga

Los cuatro miembros del movimiento ciudadano 15-M que fueron detenidos ayer por la mañana en Málaga por paralizar la salida de un furgón policial del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) han sido puestos en libertad por orden del juez de guardia. Los arrestados pretendían evitar la expulsión del ciudadano argelino Sid Hamed Bouziane, cuya solicitud de asilo político fue denegada por el Gobierno ayer martes.

Los hechos ocurrieron sobre las 8.15. Los indignados se colocaron en un paso de peatones junto a las puertas del CIE malagueño para evitar que los dos furgones policiales que salían esta mañana del centro pasaran y de este modo asegurarse de que Bouziane no sería deportado hoy. En ese momento, los agentes actuaron contra los manifestantes. "La policía gritaba: detened, detened, y ha empezado a empujar de manera violenta y a correr tras las personas que de manera pacífica estaban intentando mirar el interior del furgón", ha afirmado Laura Rueda, portavoz del 15-M en Málaga. En la refriega, cuatro personas -tres hombres y una mujer- fueron detenidas y al menos otras dos sufrieron heridas leves, según fuentes del movimiento.

Los detenidos fueron trasladados a la comisaría provincial de Málaga y pasaron a disposición judicial a primera hora de la tarde. El titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Málaga, que hoy ejerce funciones de guardia, decretó su puesta en libertad. No obstante, los cuatro activistas deberán acudir a un juicio rápido, cuya fecha no se ha determinado, acusados de desobediencia y delitos contra el orden público. Además, una manifestante acudió al Hospital Carlos Haya con un esguince en la rodilla, aunque ya ha recibido el alta, según una portavoz del centro sanitario.

Se trata de la tercera vez que la policía desaloja a los indignados de la entrada del centro de inmigrantes, situado en la plaza de Capuchinos, desde la noche del pasado domingo. Laura Rueda, la representante del 15-M, especulaba con que Bouziane todavía no ha salido del CIE malagueño ya que los activistas tuvieron tiempo de ver que el inmigrante argelino no viajaba en ninguno de los dos furgones que abandonaron el centro esta mañana.

Tanto asociaciones de defensa de los derechos humanos como la Fiscalía de Extranjeros se han quejado en los últimos años de las duras condiciones de vida en el CIE de Málaga, unas instalaciones destinadas para la estancia previa a la expulsión de España de inmigrantes irregulares durante un máximo de 60 días.