Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La ventas de 'Matar a un ruiseñor' crecen un 123% gracias a los Beckham

El aumento se ha producido después de que el matrimonio llamase a su última hija Harper en honor a la autora del libro

Las ventas de Matar a un ruiseñor en la tienda online británica de Amazon han aumentado un 123% después de que Victoria y David Beckham decidiesen llamar a su cuarto hijo Haper, en honor a Harper Lee, la autora de este libro, que es el preferido de la cantante y diseñadora.

Tras el nacimiento de la niña, el pasado 10 de julio, el futbolista David Beckham explicó a la prensa que les lleva mucho tiempo y esfuerzo elegir el nombre de sus hijos. El primero de ellos, de 12 años, se llama Brooklyn porque lo concibieron en dicha ciudad. El segundo, Romeo, de 8, fue bautizado así en honor al personaje creado por William Shakespeare. Y para el tercero, de 6, eligieron un nombre en español, Cruz, coincidiendo con la presencia del jugador en el Real Madrid "Harper nos gustaba desde hace tiempo por un par de razones. Primero, porque es un antiguo nombre británico que nos encanta y, segundo, porque el libro preferido de Victoria es Matar a un ruiseñor y su autora se llama Harper Lee. Es un libro apasionante y es de ahí de donde viene el nombre de Harper", recoge el diario The Daily Mail.

Hace seis años, Victoria Beckham declaró al diario The Telegraph que practicamente nunca terminaba los libros que comenzaba a leer, pero parece que la obra con la que Harper Lee (Alabama, 1928) ganó el premio Pulitzer en 1961 consiguió captar su atención más que las demás. Aunque los mal pensados siempre pueden fantasear con la idea de que la exSpice Girl solo vio la película. Rodada en 1962, recibió tres Oscars, entre ellos el de mejor actor concedido a Gregory Peck.

La novela, que habla de la injusticia racial y de clase la destrucción de la inocencia, es considerada una de las obras maestras de la literatura estadounidense. Suerte para la recién nacida que los Beckham decidieran bautizarla con el nombre de la autora y no de su protagonista, Atticus Finch.