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Cuatro años de prisión por un intento de agresión a Teófila Martínez

La fiscalía mantuvo su petición de nueve años pese a reconocer que dudaba de la versión de la alcaldesa

La Audiencia Provincial de Cádiz ha condenado a cuatro años de prisión a los dos acusados por los altercados producidos en 2007 en una manifestación contra la perrera de Puerto Real que acabó con un enfrentamiento entre los asistentes a la protesta, la policía y la corporación municipal del Ayuntamiento gaditano. La sentencia, notificada hoy, considera probados los delitos de atentado que pedían la Fiscalía y la acusación particular pero reduce a la mitad las penas solicitadas para los imputados. El fallo judicial es recurrible ante el Tribunal Supremo. Los hechos se remontan al 7 de octubre de 2007 cuando una manifestación contra la perrera de Puerto Real, donde se habían denunciado sacrificios ilegales de animales, acabó en una trifulca a las puertas de la misa de la patrona de Cádiz, a la que había acudido un buen número de concejales del equipo de gobierno y de la oposición. Los manifestantes insultaron a los ediles y hubo un enorme revuelo que terminó con empujones y denuncias. Dos personas, un ciudadano italiano que había perdido sus animales en la perrera y una vecina de Cádiz, fueron detenidos por supuestamente haber intentado agredir a la alcaldesa, Teófila Martínez, y haber golpeado a otros ediles. La Fiscalía pedía para el italiano, Simone Righi, diez años de prisión por un doble delito de atentado, aunque al final del juicio reconoció que solo uno de ellos estaba probado. La sentencia lo confirma así. Impone una pena de cuatro años, como pena mínima por un solo delito de atentado. La sala considera que Righi conocía la condición de alcaldesa de Teófila Martínez. También estima probado que la llamó "asesina" e "hija de puta". Según la sentencia, "Simone Righi avanzó hacia la alcaldesa con la firme intención de agredirla, abalanzándose y encontrando en su camino al concejal Ignacio Romaní, al que empujó con ambas manos. Seguidamente tiró un puñetazo a la alcaldesa, cuyo impacto fue evitado por un escolta. Consumó, por tanto, el acometimiento dirigido a la alcaldesa", por lo que se considera probada la infracción penal. Pero no estima el doble delito de atentado porque considera que la agresión a Ignacio Romaní fue producto de la misma acción contra la alcaldesa. La Fiscalía reconoció tras el juicio que la alcaldesa no pudo corroborar durante la vista que Simone Rigui llegara a intentar agredirla porque, en ese momento, estaba de espaldas pero mantuvo su acusación porque Teófila Martínez lo había identificado en la rueda de reconocimiento días después de los altercados. La sala, en cambio, sí da validez al testimonio de la alcaldesa en el juicio. "No tuvo ninguna duda sobre su identidad. Es clara, constante y verosímil la declaración de la alcaldesa", reza el texto de la sentencia. También considera "clara, constante y verosímil" la declaración de la edil del PP, Carmen Obregón, en el relato de los golpes que recibió de la otra acusada. Además de las penas de prisión, Simone Rigui deberá pagará 548 euros a los agentes de la policía local que lo acusaron de un delito de resistencia y la otra condenada deberá abonar 168 euros a la concejala Carmen Obregón por las lesiones causadas. Contra esta sentencia cabe recurso ante el Tribunal Supremo. Las partes están estudiando todavía qué harán.