Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Gobierno sube un 24% los impuestos al tabaco para recaudar 780 millones más

El Consejo de Ministros ha aprobado la medida como parte del parte de ajustes para reducir el déficit y la deuda anunciado el miércoles en el Congreso

Los vicepresidentes del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba y Elena Salgado, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. ULY MARTÍN

El Gobierno ha aprobado hoy un incremento "moderado" de los impuestos al tabaco del 24%, el segundo en poco más de un año, para recaudar unos 780 millones más al año "si el consumo no se resiente", algo que no se puede descartar ante la entrada en vigor que prohíbe fumar en bares y restaurantes a partir del 2 de enero. Según ha explicado la vicepresidenta económica, Elena Salgado, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la medida se ha tomado para contrarrestar la pérdida de ingresos derivada de la rebaja de la fiscalidad sobre las pymes y el coste del refuerzo de los orientadores de empleo. Tras la subida, el Ejecutivo calcula que las cajetillas más populares pasará de costar una media de 3,43 euros a 3,68 euros, con lo que la subida que finalmente se trasladará al precio de venta al público será algo inferior al aumento de los impuestos, de un 7,2%.

La también ministra de Economía ha concretado que, tras la subida aprobada hoy y que entrará en vigor mañana, el tabaco seguirá siendo más barato que en Reino Unido, Alemania o Francia. Pero se equiparará, "dependiendo de las marcas y de la modalidad", con el precio que cuestan las cajetillas en la vecina Portugal. En concreto, el Marlboro pasará de 3,85 euros a 4,11, Fortuna o Nobel se encarecen unos 15 céntimos hasta los 3,65 euros, mientras las marcas más baratas, que cuestan una media de 2,90 euros se venderán a partir de ahora por 3,53 euros. La mayor subida se registra en el tabaco de liar, cuyas ventas han subido en los últimos años ante el incremento del resto y que pasan de costar una media de 1,8 euros el paquete de 20 gramos a 2,45 euros. El Gobierno ya subió en junio de 2009 los impuestos al tabaco, en aquella ocasión junto al que carga los carburantes con el argumento de promover una economía más "saludable" y "sostenible", y el mismo objetivo que hoy: contrarrestar el déficit.

El Consejo de Ministros ha aprobado hoy esta subida dentro de un decreto ley que incluye las medidas anunciadas el miércoles para tratar de incentivar la actividad y el empleo sin tocar los objetivos de déficit y para reducir la deuda. Para el primer objetivo, el Gobierno ha rebajado el impuesto de sociedades a las pymes, ha ratificado la ampliación del plazo de amortización de deuda para las empresas y ha eliminado trabas para la creación de sociedades. De todas las medidas previstas se ha caído una, la regulación de las agencias de colocación privadas para que puedan colaborar con los Servicios Públicos de Empleo, ya que el Gobierno se ha limitado a estudiar un borrador del decreto ley que será aprobado en los "próximos Consejos de Ministros".

230 millones menos

No obstante, dado que estas medidas tienen un impacto directo en las arcas del Estado al rebajar la recaudación en unos 230 millones, según los cálculos del departamento que dirige Elena Salgado, se ha decidido incrementar los impuestos al tabaco para enjugar esta caída de los ingresos. Tal y como ha defendido, el Gobierno se siente respaldado para ello "fundamentalmente por una cuestión salud pública", ya que condicionará a la baja al consumo de cigarrillos y animará a los indecisos que piensan en dejarlo a tomar una decisión.

Entre las medidas más controvertidas aprobadas hoy, el Gobierno ha confirmado la privatización hasta en un 30% de Lotería y Apuestas del Estado, lo que planean hacer en dos tramos, y la entrada de capital privado en la nueva sociedad de gestión aeroportuaria de AENA. Con estas ventas parciales se espera recaudar unos 14.000 millones, que irán directamente a reducir deuda. Sobre aeropuertos, también se han aclarado los términos de la jornada laboral de los controladores tras las diferencias surgidas entre el Ejecutivo y el colectivo en lo referente a la interpretación de la ley que cambió la regulación del sector. La norma ratifica que el máximo de horas que pueden realizar el personal responsable de tránsito aéreo será de 1.670. Si bien no se computarán en ese máximo anual las correspondientes a las actividades laborales de carácter no aeronáutico. Entre se ellas se encuentran los permisos sindicales, las imaginarias y las licencias y ausencias por incapacidad laboral.

Orientación a cambio de los 426 euros

Otra actuación que ha generado polémica es la supresión de la ayuda de 426 euros a los parados que hayan agotado sus subsidios. Frente a las críticas, Salgado ha defendido que el fin de la prestación ya estaba prevista, ya que en el último decreto con el que se aprobó la continuidad de la medida hasta febrero se "eliminó la posibilidad de una prórroga que sí estaba incluida en decretos anteriores". "Ahora no tenemos nada más que decir que reforzamos los servicios públicos de empleo para que estas personas tengan algún tipo de contraprestación", ha añadido la ministra en referencia a que se refuerza este tipo de apoyo con otros 1.500 trabajadores y prolongando los contratos a los 1.500 que ya realizan estas funciones desde 2008 en los Servicios Públicos de Empleo.

Con estas reformas, el Gobierno pretende frenar la última ofensiva de los mercados. Las iniciativas para estimular la actividad, como la reducción del impuesto de sociedades, fueron debatidas el pasado sábado en el encuentro del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con representantes de las 37 principales empresas del país. Precisamente, el jefe del Ejecutivo suspendió su viaje a la Cumbre Iberoamericana que se celebra estos días en Argentina para estar presente en el Consejo de hoy.