Análisis:ELECCIONES CATALANAS

CiU vuelve a gobernar

Las elecciones dejarán una Cámara autonómica con siete partidos

FRANCESC VALLS Barcelona 28 NOV 2010 - 23:01 CET

Convergència i Unió podrá gobernar en solitario los próximos cuatro años en Cataluña, gracias a los resultados que ayer arrojaron las urnas. La federación nacionalista dobla con creces al Partit dels Socialistes de Catalunya, que ha obtenido los peores resultados de su historia. Las elecciones dejarán una Cámara autonómica con siete partidos, de los seis existentes en la actualidad. CiU logra 62 diputados -la mayoría absoluta está en 68 parlamentarios-, mientras que el PSC se queda con 28 actas, muy lejos de los resultados obtenidos por Pasqual Maragall, el único candidato socialista a la presidencia de la Generalitat que ha obtenido más votos que sus rivales de CiU.

El Partit dels Socialistes cae en barrena, únicamente a seis meses de que se libre la batalla de Barcelona, en las próximas municipales de mayo. En la capital catalana el descenso del voto socialista es espectacular. La izquierda del tripartito retrocede y logra 48 diputados. Esquerra desciende y se retrotrae a resultados de los ochenta: ha pasado de 21 a 10 diputados. El PP aumenta y logra cuatro diputados más de los que tenía, pero aún a mucha distancia del PSC.

Y en la extrema derecha, a punto ha estado de abrirse se abre la caja de Pandora de los partidos xenófobos. Plataforma per Catalunya ha estado a punto de entrar en el Parlament. La nota pintoresca de la próxima legislatura la pondrá la formación independentista radical de Joan Laporta, cuyos cuatro diputados deberán compartir la bancada del grupo mixto con los tres Ciutadans, el partido anticatalanista de Albert Rivera.

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